HOLA A TODOS DE NUEVO ...BUENO SE QUE EH SIDO MUY CRUEL AL CORTAR LA HISTORIA EN LA MEJOR PARTE , PERO AQUÍ LES TRAIGO LO QUE PIDIERON.
CRÉDITOS, ODA-SAMA...Y A ABBY GLINNES.
Una vez que entre, los ojos negro acero se encontraron con los míos y sonrió. –Ah, entonces el te dejo que vinieras sola. Me preguntaba si en tu lugar lo vería a él.
No quería sonreír por ese comentario pero lo hice. Puse el postre delante de él y tome mi lugar.
-¿Tú hablas? –pregunto.
-Si. –Marcus había hablado por mí toda la noche.
-Nosotros normalmente no tenemos jóvenes mujeres empleadas. ¿Cómo lo hiciste para convencer a Mary?
-Soy madura para mi edad.
Solo asintió y le dio un mordisco a un tipo de pastel de chocolate con más chocolate goteando el interior. Después de que mastico y trago, me miro otra vez. Volví a mirar por la ventana a las olas rompiendo en la orilla.
-¿Qué edad tienes?
-Diecisiete. –Esperaba que mi simple respuesta pusiera fin a su interrogación.
-¿Cómo supiste que vivo aquí?
Su pregunta me tomo fuera de guardia y me encontré con su mirada. –Es difícil no mirar las fotos cuando sacaba el polvo y trapeaba.
Frunció el ceño. -¿Aplicaste para este trabajo sin saber que yo vivo aquí?
Me di cuenta de que había asumido que era una fan que había pasado a través de las grietas de su seguridad y él quería saber cómo lo había hecho.
-Mi madre ha estado limpiando aquí por dos meses. Sin embargo, su embarazo ha avanzado y me envió aquí en su lugar. Demostré que res digna, y la Sra. Mary me mantuvo. Mi estadía que no tiene nada que ver con usted, señor, pero tiene todo que ver con el hecho de que quiero comer y pagar el arriendo. –Sabía que sonaba molesta, pero yo lo estaba, y no podía evitarlo.
El asintió y se puso de pie. –Lo siento. Cuando te vi, y eres muy joven y bueno….atractiva, pensé que la única razón por la que alguien como tu estuviera trabajando aquí, era para estar cerca de mí. Trato muy poco con mujeres, y asumir que trabajas aquí para estar cerca de mi no fue justo. Por favor, perdóname.
Me trague el nudo en la garganta. Sentí que este trabajo se me deslizaba fuera de mis manos, pero no iba a llorar. –Entiendo. –Me las arregle para decir.
Una sonrisa de niño apareció en sus labios, y asintió con la cabeza hacia la puerta. –Supongo que debería haber imaginado que estabas tomada, por la actitud posesiva del otro empleado esta noche. Te mire más de lo que debería, pero me mantuve esperando que preguntaras por mi autógrafo o deslizaras tu número en una servilleta.
Levante mis cejas en sorpresa.
Se encogió de hombros. –Esas cosas son parte de mi forma de vida. Solo lo esperaba.
Le devolví la sonrisa esta vez. No era tan malo como había creído. No iba a despedirme.
-estoy aquí para hacer mi trabajo señor, nada más.
-Hazme un favor y no me llames señor. Solo soy dos años mayor que tú.
Tome el plato, con cuidado para no tocar sus manos, y di un paso hacia atrás. –Está bien. –respondí, con la esperanza de irme.
-Entonces. ¿Él es tu novio?
Me atrapo con la guardia baja con esa pregunta, y me detuve en seco.
-¿Quién? ¿Marcus?
Una sonrisa torcida apareció en su rostro. Er difícil no mirarlo. –Sí, Marcus es el tipo que se veía muy determinado a asegurarse de que no cometieras errores esta noche, entonces sí.
-No, él es….él es un amigo. –Era extraño decir esas palabras.
Nunca había llamado a nadie amigo en mi vida.
Luffy sonrió y se inclinó para susurrarme en mi oído. –Espero que algún día me consideras un amigo de esa forma. No tengo muchos de aquellos.
Mi cara se puso caliente, y mi piel se estremeció con su cercanía. Su aliento cálido en mi piel había difícil formar las palabras. Trague saliva, tratando de concentrarse en su comentario y no desmayarse a sus pies como una loca lunática. –Solo tengo uno –solté, como una idiota.
Luffy frunció el ceño. –Encuentro eso difícil de creer.
Me encogí de hombros. –No tengo tiempo para amigos.
Luffy dio un paso adelante, abriendo la puerta para mí y sonrió.
-Bueno, espero que puedas encontrar algún tiempo en tu apretada agenda, porque sucede que necesito….
Continuara….
