CAPITULO VI.- PELIRROJOS
Camino sobre todo el escombro de lo que alguna vez había sido la madriguera el lugar que, después de Hogwarts, había llegado a ser un hogar para el. Resbalo al pisar lo que tiempo antes había sido el sillón en el que solía sentarse el señor Weasley pero ahora no quedaba nada de el, se pregunto que le habría pasado a el pero ese pensamiento hizo que se le revolviera el estomago, aun que no quería se imagino al señor Weasley siendo torturado junto a sus hijos… tuvo que sacudir la cabeza para evitar pensar en la señora Weasley. Piso algo que parecía ser el espejo que siempre le reñía por llevar el cabello desordenado, aunque salio al patio no encontró nada que le sugiriera el paradero de los Weasley, después de dar unos pasos más pudo ver un horrible panorama, todos los gnomos que solían vivir en el patio de los Weasley habían sido volteados de adentro hacía afuera y sus entrañas había sido esparcidas por todo el lugar.
-¡RON!-grito Harry -¡SEÑORES WEASLEY!
No hubo respuesta y desanimado volvió a entrar a la destruida madriguera, se le comenzó a hacer extraño que no hubiera nadie en ese lugar ¿Qué no debería de estar lleno el lugar de aurores o sanadores? Debería de estar repleto de personas investigando el lugar o buscando a los habitantes de esa casa pero estaba completamente desierto, se acerco a las escaleras destruidas y con un movimiento de su varita las reparo, o al menos las regreso a su lugar por que en cuanto puso el pie en ellas rechinaron amenazadoramente; el piso superior estaba en peores condiciones que la planta baja, aunque parecía casi imposible, entro al cuarto mas cercano esperando encontrar cualquier cosa que le diera pistas acerca del paradero de los Weasley pero no había nada. Por los detalles femeninos supuso que era de Ginny, este no había sido quemado como la mayoría de la casa pero parecía que en verdad se habían empeñado especialmente en destruir esa habitación. La siguiente que reviso fue la de los gemelos que estaba totalmente incinerada, si alguien hubiera estado dentro era muy dudoso que hubiera podido sobrevivir. Golpeo con fuerza la pared, sentía una horrible impotencia, cualquier cosa que haya pasado en ese lugar el no había podido prevenirlo por que estaba oculto en Privet drive ¿Qué no se suponía que el era quien debía prevenir estas cosas? ¿Qué había estado haciendo mientras la madriguera era destruida? No había hecho nada. Salio y se acerco a la habitación que el compartía con su mejor amigo, dudo un poco ante la puerta cerrada que estaba frente a el pero entro tratando de no imaginarse lo que podría haber dentro; no estaba muy diferente a la de los gemelos pero algo le llamo la atención, la cama incinerada temblaba como si alguien estuviera debajo de ella, Harry recordó las veces en que había tenido que sacar a Luna de debajo de su cama.
-¿Quién los ayudo a bajar?-Harry escucho una voz muy conocida que provenía debajo de la cama- no se enojen, ya les dije que de todas formas mama iba a tirar esos tontos inventos suyos
La persona que estaba debajo de la cama, era un pelirrojo con la cara bastante sucia del polvo y cenizas, por un momento forzó la vista para ver bien a Harry pero en cuanto este lo reconoció mostró una cara de espanto y se incorporo de inmediato, tenía la ropa igual de sucia que la cara y la túnica rota en varias partes.
-¡Harry! ¿Qué haces aquí?-exclamo Ron al ver al joven mago delante de el
-¿Estas bien Ron?-dijo Harry acercándose a su amigo y mirándolo bien para asegurarse que no le había pasado nada- tus papas… y tus hermanos ¿Dónde están? ¿Qué fue lo que paso? ¿Qué te paso?
-¿Qué haces aquí?-volvió a preguntar Ron- deberías de estar en tu casa
-Vine a verte-respondió Harry exasperado – a ver como estaban todos. No me iba a quedar en privet drive sin hacer nada. Pero ¿Qué te paso?
-No me paso nada solo estuve buscando algo salvable ¿Cómo te enteraste de todo?-pregunto Ron aunque al ver el rostro irritado de Harry titubeo un poco y mejor respondió a Harry sus preguntas- todos estamos bien, no estábamos aquí cuando sucedió
Ante la noticia de que ningún Weasley había sido herido se sintió mas tranquilo y le contó a Ron como es que se había enterado de la caída de la madriguera y de cómo es que había llegado al lugar. Ron se mostró un poco molesto al escuchar que Ginny había dejado la chimenea de Harry conectada a la red flu, aunque no por las razones que Harry pensó.
-Esa niña-gruño Ron- de haber sabido te hubiera ido a visitar a tu casa ¿sabes cuanto tiempo tarde en limpiar la cocina? ¡Termine ayer! Y vienen los death eather a acabar mi trabajo
Harry sonrió al escuchar la protesta de su amigo, al menos sabía que en verdad estaba bien. Ron le contó que sus papas habían tenido que hacer una misión muy especial para la orden y que los habían dejado en la casa de Bill para que este los cuidara, el y Ginny habían hecho una rabieta tan grande que la habitación de Percy había quedado llena de muchos insecto asquerosos (lo cual a nadie, excepto la señora Weasley, le importo ya que Percy había abandonado el hogar hace mucho tiempo) pero afortunadamente la señora Weasley los había obligado a ir, a Ron le dio un escalofrío al pensar lo que hubiera pasado de no haber obedecido a su madre.
-Ven, acompáñame-dijo Ron saliendo del cuarto y caminando hacía las escaleras del ático- Fred y George están atrapados en el ático, las escaleras se desmoronaron y ahora no pueden bajar
-¡Harry!-gritaron los gemelos al unísono al ver al chico, ambos estaban en el hueco que llevaban al ático, era considerablemente alto y por eso no se habían atrevido a bajar- ¡nuestro salvador!-exclamo Fred- buscábamos a Leger y nos quedamos atrapados
-¿Leger?-pregunto Harry confundido
-El fantasma-respondió apesadumbrado Ron- les dije que era obvio que los death eather lo desaparecieran
-¡No lo digas ni en broma!- exclamo ofendido George
-¡Si!-dijo Fred- nuestro querido compañero de bromas no puede tener ese feo destino. Pero dejemos eso después, ¿no les he dicho que le temo a las alturas?
-¿Y como es que jugabas al quidditch?-pregunto Harry divertido al ver la expresión de Fred
-Soy una persona muy difícil-contesto con voz queda-se los explicaría con mucho gusto de no ser que si no bajo de inmediato de aquí necesitare una muda de pantalones
-¿Por qué no se aparecen aquí abajo?-pregunto Harry
-Ya no nos podemos aparecer dentro de la casa… recuerda que tiene hechizos protectores nuevos… pensándolo bien abra que demandar a los que los pusieron, no sirvieron de nada-dijo George
Harry utilizo su varita y compuso inmediatamente las escaleras pero con la prisa que tenían los gemelos de bajar comenzaron a empujarse para bajar primero pero después ambos perdieron el equilibrio y cayeron pesadamente al suelo.
-¡Qué daño!-exclamo Fred sobándose la espalda- mejor hubieras convocado una cama suavecita
-Dilo por ti-dijo George sonriendo- yo caía cómodamente en ti
-¡Harry! Te pueden expulsar por haber hecho magia-dijo Ron algo espantado
Harry explico por que podía utilizar magia y Ron puso cara de envidia.
-¡Vaya! Y yo no puedo hacer ni un poco solo por que le hice algo al cuarto de Percy-se lamento Ron- me llego una lechuza con una carta que me amenazo con expulsarme
-¡Si, claro!-dijo Fred indignado- no nos quisiste ayudar solo por que te podrían expulsar del colegio y tendrías que irte al campo con la Tía Esther a sembrar zanahorias ¡después de lo que hemos hecho por ti no puedes sacrificarte un poco!
-Mi gemelo favorito tiene razón-dijo George- después de que te criamos como si fueras nuestro propio hermano no puedes dejar de pensar solo en ti
Los gemelos bajaron a avisarle al señor Weasley que había llegado Harry mientras que Ron y el buscaban cosas en las habitaciones en busca de algo que pudiera ser rescatable, lo cual no era mucho pero era por eso que los Weasley habían ido a su destruida casa.
-Yo voy al cuarto de Bill y tú ve al de Ginny, ya estuve ahí pero tal vez tú encuentres algo-dijo Ron mientras que subía las escaleras- si tienes problemas o se te cae el techo encima grita para que pueda alejarme todo lo que pueda-Ron camino pero después volteo a ver a su amigo-gracias por haber venido, en verdad eres un muy buen amigo
Harry le sonrió a su amigo y después regreso a la habitación de Ginny era imposible que algo quedara intacto en ese lugar, en verdad parecía que le habían puesto mas empeño en destruir esa habitación que en las demás, tomo la perilla del cuarto pero en cuanto empujo la puerta esta se vino abajo dejando en la mano de Harry la perilla.
-¿¡Estas bien o debo de correr!?- escucho que Ron gritaba desde el piso superior
Entro a la habitación y noto que el piso rechinaba alarmantemente cada vez que daba un paso, en realidad parecía que esa habitación estaba más dañada que toda la casa en general. Después de buscar por todos lados por varios minutos no encontró mas que unos cuantos collares y pulseras de fantasía; reviso hasta el último un tocador muy maltrecho pero no había nada salvable pero cuando reviso el último cajón este se trabo tuvo que empujar con mucha fuerza para lograr cerrarlo pero en cuanto este se acomodo correctamente escucho que algo caía al suelo, Harry se agacho para ver debajo del tocador y pudo ver al fondo una caja de madera que había caído de su escondite. Estiro la mano para poder tomarla, estaba pesada, debía de tener algo muy valioso, o muy vergonzoso, para que Ginny lo escondiera de esa forma, la sacudió para escuchar lo que había dentro, comenzó a abrirla pero en ese momento apareció Ron en la puerta.
-¿Terminaste?-pregunto Ron
-Si, creo que si, pero no pases por que creo que el piso no soportara mas peso- dijo Harry cauteloso
-No digas tonterías, eso que dije hace rato era broma- dijo Ron acercándose
-No Ron, es en serio- insistió Harry en cuanto escucho de nuevo aquel crujido amenazador
Ron llego a su lado con una enorme sonrisa que demostraba que estaba bastante entretenido con la cara de miedo de su amigo, dio una par de saltos con fuerza, el piso crujió de nuevo pero aparte de eso no sucedió nada más.
-¿Ves?-le sonrió Ron- conozco esta casa como a mi mismo estoy seguro que podría resistir otro ataque de death eathers y Salir ilesa
-Supongo que tienes razón- dijo Harry levantándose y tomando las cosas de Ginny- no se como pude dudar de ti
Ambos amigos se dispusieron a salir de la habitación pero en cuanto dieron un paso ambos cayeron a través del suelo, cuando Harry abrió los ojos se dio cuenta de que estaba en la cocina, había caído sobre la mesa pero esta al no soportar el peso de ambos jóvenes magos se rompió y cayo al suelo también. Sintió como alguien le daba la mano y lo ayudaba a ponerse de pie.
-Bien, Fred, creo que la mesa ya no sirve-dijo Bill riendo
Harry busco a Ron y vio que Bill le señalaba al piso, Harry observo con una sonrisa que Ron había caído sobre su hermano y ahora este todavía trataba de quitárselo de encima.
-¡He! pequeño renacuajo muévete-gruño Fred
-Creo que ya no voy a confiar tanto en ti, Ron-dijo Harry riendo
-Ya somos dos- murmuro Ron todavía aturdido
-Al menos no tendremos que cargar mas-susurro Bill-hola Harry, me da gusto verte
Los cuatro se encaminaron a la sala donde Harry vio al señor Weasley que estaba con la cabeza dentro de la chimenea rodeado de flamas verdes, estaba hablando con alguien a través de la red flu, George estaba a lado de el tratando de escuchar la conversación.
-¿Pasa algo, papa?-pregunto Bill cuando el señor Weasley saco la cabeza de las flamas
-No, todo esta bien pero tenemos que irnos rápido de aquí-dijo el señor Weasley mirando seriamente a sus hijos y luego a Harry- los aurores vienen para acá. Harry ¿Podemos hablar un momento?- pregunto el señor Weasley pero antes de Harry respondiera este ya lo había sujetado de los hombros y había comenzado a llevárselo aparte, volteo a ver a sus hijos con una mirada de pocos amigos- ustedes adelántense, los veré allá
Harry miro un poco temeroso al señor Weasley, este seguía muy serio y temía que estuviera molesto por aventurarse a ir a la madriguera sin ningún permiso, el señor Weasley recogió un costal que sangraba abundantemente.
-Es Errol- dijo el señor Weasley al notar que Harry miraba el costal- pobre, me gustaría pensar que no sufrió. ¿Cómo llegaste aquí, Harry?-pregunto de pronto
Harry no quería mentirle al señor Weasley, así que tuvo que contarle sobre como es que se había enterado de lo que le había pasado a la madriguera, claro que también tuvo que decirle sobre la visita de Ginny a Privet drive y de que esta le había dejado lo suficiente para transportarse por la red flu, tratando de que su relato no sonara acusatorio en contra de ella; después de unos momentos el señor Weasley se quito los lentes y los limpio en su vieja túnica pero cuando se los puso parecían estar mas sucios que antes.
-No debiste de haber venido, Harry-dijo el señor Weasley mirándolo- me halaga mucho pensar que abandonaste tu casa para venir a ver como estábamos pero en verdad te pusiste en un peligro enorme, esto pudo haber sido una trampa para atraparte, nosotros no somos tan importantes como tu.
-Con todo respeto señor Weasley-dijo Harry mirándolo fijamente- lo volvería a hacer… aunque fuera una trampa de los death eathers
-Lo se y te lo agradezco-le sonrió el señor Weasley- sin embargo no debes hacer cosas así, pero eso dejémoslo para después solo quería decirte eso y de que le llame al profesor Dumbledore para hacerle saber que estas aquí, aunque sospecho que el ya lo sabía. Dijo que tenías que regresar a privet drive…-Harry izo una mueca de fastidio y el señor Weasley sonrió mas- pero para que vayas por tus cosas, dijo que si querías podías irte con nosotros
-¡Que bien!-exclamo Harry ambos se acercaron a la chimenea pero una duda llego a Harry-señor Weasley ¿Por qué tenemos que irnos antes de que lleguen los aurores?
-Dumbledore dice que es mejor que nosotros, en especial tu, pasemos desapercibidos por el mundo mágico-informo el Señor Weasley- Todos creen que desaparecimos y es mejor dejarlo así
El señor Weasley hecho los polvos flu al fuego pero Harry le pidió ir primero al recordar la forma en que había salido de su casa, era mejor enfrentar ese infierno y tratar de arreglarlo antes de que el señor Weasley tuviera que enfrentarse a los Dursley sin embargo se llevo una grata impresión al llegar a casa ya que en vez de ver a tres Dursley furiosos los vio degustando unos pastelillos con Eli, este se acerco a él sonriente pero Harry noto que los Dursley le dirigían fulminantes miradas en cuanto había llegado.
-¡Harry! ¿Cómo están tus amigos?-pregunto Eli
-Están bien-dijo Harry-no les paso nada
-Me alegro-en ese momento llego el señor Weasley y los Dursley también trataron de matarlo con la mirada- Usted debe ser el señor Weasley, me llamo Eli, es un placer conocerlo
-Igualmente-saludo a Eli y vio a los Dursley, e hizo caso omiso a la mirada de terror de los Dursley, en especial de tía Petunia al ver lo sucio que llevaba la túnica- ¡Buenas tardes!-saludo cortésmente a los Dursley-espero que perdonen a Harry por la salida tan drástica que hizo pero mi familia tuvo un pequeño percance y… pues se debió de haber preocupado pues ya sabe que hay cosas…
-¿Qué es lo que quiere?- interrumpió bruscamente al señor Weasley
-El profesor Dumbledore me pidió que me llevara a Harry conmigo-respondió el señor Weasley sonriendo- considera que ya paso el suficiente tiempo aquí pero si ustedes tiene algún inconveniente supongo que el entenderá y se podrá quedar aquí mas…
-¿Se va a llevar al muchacho?-pregunto con alegría el tío Vernon
-Claro, si a usted no le importa
-¡No! Claro que no-dijo tío Vernon acercándose al señor Weasley y dándole la mano cortésmente y luego comenzó a hablar tratando de parecer deprimido- claro que siempre nos entristece que siempre se vaya con sus amigos en las vacaciones después de pasar el resto del año en el colegio pero ¿que se le va a hacer? Así son los jóvenes de hoy en día ¿no? Incluso le he dicho que invite a sus amigos para venir pero lo mas seguro es que prefiera estar en su mundo ¿no?-tío Vernon volteo a ver a Harry y la mirada sonriente y comprensiva desapareció- Muchacho ¿Qué haces ahí? No hagas esperar a tu invitado, ve por tus cosas
Harry asintió, se había estado aguantado la risa al ver actuar de esa manera a tío Vernon, era de esperarse que solo en un momento así tío Vernon se mostrara amable con alguien que no era como el. Subió tratando de no reírse.
-Yo te acompaño-dijo Eli y lo siguió y en cuanto estuvieron dentro de la habitación comenzó a reír- tu tío si que es divertido. Entonces por fin te vas ¿No?
-Si, iremos con los Weasley-dijo Harry mientras que comenzaba a guardar todas sus cosas en el baúl- no se a donde iremos pero supongo que será mejor que aquí
-Te confundes Harry-dijo Eli-yo no iré
-¿Qué? ¿Por qué?-Harry volteo a verlo asombrado y olvidándose de guardar sus cosas - tienes que ir conmigo ¿Qué pasara contigo? Tienes que seguir enseñándome occlumancia y leggeremancia
-No puedo ir-sonrió tristemente Eli- son tus amigos, yo no puedo ir
-Claro que puedes- dijo Harry dejando caer unos libros que tenía en las manos
-No, a mi ya no me corresponde estar ahí-dijo Eli- ya sabía que cuando vinieran ellos nos separaríamos, trabajaste demasiado en nuestro entrenamiento… es hora de que descanses. Además me quedare un tiempo mas aquí, tus tíos son amables y me permitieron quedarme hasta que termine el verano
-Si, te quieren más a ti que a mí-respondió Harry con voz triste-disfrute mucho estar contigo
-Yo también pero descuida, estoy seguro que nos volveremos a ver
Eli y Harry se abrazaron para despedirse y después se quedaron en silencio.
-Recuerda todo lo que aprendiste aquí, si lo haces, estarás bien
Harry guardo sus cosas y se acerco a Hedwig que aún dormía, Luna se movía nerviosamente en su jaula.
-No creo que a Luna ni a Hedwig les guste ir por la red flu-comento Harry pensativo-pero Hedwig no esta en condiciones de volar
-Déjala-dijo Eli- yo la cuidare y cuando este bien te la mando con Luna. No te preocupes, no dejare que les hagan algo tus tíos
Harry cargo con ayuda de Eli su baúl, recordó que había dejado unas cuantas fotos en la tabla floja de debajo de su cama pero las dejo ahí ya que volvería para el año que viene, no tenía caso sacarlas.
-Oye-dijo Harry - ¿me haces un favor? Despídete de mi parte de Florence y pídele disculpas por mi también, no es necesario que le digas por que
-Claro
En la sala ambos amigos vieron divertidos como tío Vernon le explicaba al señor Weasley como funcionaba el teléfono, el señor Weasley parecía maravillado pero tío Vernon parecía que no aguantaría ser amable por mas tiempo, tía Petunia simplemente le daba la espalda al señor Weasley, Harry no quería tentar a la suerte y se apresuro a acercarse a la chimenea.
-¿Ya se van?-pregunto Duddley con un falso tono de depresión que el señor Weasley, al ser un fanático de los muggles, no noto- ¿Por qué tan rápido?
-Si, tenemos algo de prisa-contesto el señor Weasley
-¿Seguro? ¿No quiere tomarse una taza de té antes de irse?-pregunto tía Petunia de manera forzada sin siquiera ver al señor Weasley
-Bueno, tal vez podría retrasarme un poco-admitió el señor Weasley sonriendo
-Si, si, tiene razón, es una lastima que no pueda quedarse- dijo tío Vernon rápidamente haciendo caso omiso del comentario anterior del señor Weasley-pero somos unos caballeros ¿No? Y como caballeros no nos podemos permitir llegar tarde a cualquier compromiso
-Tiene mucha razón, será mejor irnos Harry
El tío Vernon estaba muy tenso y para ese momento ya empujaba ligeramente al señor Weasley en dirección de la chimenea este claramente acepto y después de despedirse dijo la dirección de donde iría con Harry el paseo de los magos numero veinticuatro Harry tomo su baúl y se acerco a las flamas verdes pero en ese momento tío Vernon lo jalo de los hombros.
-Bueno, gusto en verte partir, espero que te la pases lo peor posible… y si es posible quédate con alguno de tus amigos anormales el siguiente verano
-Yo también los extrañare-dijo Harry molesto-Hasta luego Eli, cuídate
-Tu también Harry. Nos veremos después- dijo Eli sacudiendo la mano
Harry se metió a la flamas diciendo su dirección, estaba emocionado ya que conocería otro lugar en el mundo mágico, ignoraba donde era el paseo de los magos pero estaba seguro que sería mejor que Privet drive.
Salio de la chimenea dando tropezones y deseando no tener que viajar por chimeneas nunca mas, trato de recuperar el equilibrio pero sus pies chocaron con algo en el camino y cayo de bruces sin poder evitarlo.
-¡Hagui!- Harry sintió que lo levantaban suavemente y le ayudaban a ponerse las gafas de nuevo- ¡Hagui! ¿Estás bien?
-Si, eso creo- respondió sin saber quien le hablaba
Harry sintió que alguien le daba una enorme abrazo que le corto momentáneamente la respiración, además de lo que parecía ser su sentido común, ya que por un momento se sintió tremendamente atontado, pero cuando pudo ver quien le abrazaba no le pareció extraño el haber tenido esa reacción, sin contar que deseo mas que nada que le soltara ya que tuvo la horrible sensación de que su sangre comenzaba a desafiar las leyes de la gravedad e iba a para a su cara.
-¡Fleur!- exclamo Harry alejándose rápidamente de ella y deseando que nadie le haya visto- ¿Cómo estas?- preguntó tratando de no demostrar su vergüenza y de comportarse naturalmente, volteo a ver la estancia en la que estaba era una casa muy parecida a la de los Dursley pero no tan muggle. Harry vio a Bill y al señor Weasley sentados en un sofá cerca de ellos pero estaban tan enfrascados en su platica que no se percataron de su llegada, lo que le alegro por que así no había testigos de su embarazoso encuentro con Fleur- ¡Que gusto verte de nuevo!
-A mi también me alega vegte Hagui- dijo Fleur y lo volvió a abrazar- ¿Egtas bien me dijegon que habías salido de casa y que egtabas en peligo de muegte?
-¡Claro que no!-dijo sonriendo tontamente siendo claramente afectado por la parte Vela de Fleur pero tuvo obligarse a si mismo a tranquilizarse- exageran siempre, nunca había estado mejor por cierto ¿que haces aquí?
-¿No te lo han dicho?-pregunto Fleur con un ligero mohín de enojo y volteo a ver a Bill que al notar la mirada de la chica vela interrumpió su charla con su padre y se acerco rápidamente, un poco nervioso-¿Pog qué no lo sabe?
-No es mi culpa, cariño-dijo Bill mirándola tratando de parecer lo mas tierno posible- no estaba recibiendo cartas ni nada
-¿Cariño?- pregunto Harry confundido
Fleur volteo a verlo, la mueca de enojo había desaparecido en el momento en que Bill le había dicho cariño.
-¡Nos vamos a casar!-dijo emocionada y con ojos brillantes
-Pues… felicidades-balbuceo Harry sin saber que decir ya que hace tan solo dos años Bill y Fleur se conocían, le parecía muy rápido- espero que me inviten a la fiesta
-Gracias, Harry-dijo Bill agradecido- cariño ¿Podrías llevar a Harry a su habitación? Tengo que ir con mi papa a ver a los demás
-¡oui!
Fleur le ayudo con su baúl y le guío por las escaleras a su habitación, el pasillo por el que entraron era enorme, había puertas hasta donde podía ver. Fleur le señalo la más cercana.
-Adelante, adentgo esta Gonald
-Fleur ¿Sabes donde esta Ginny?- pregunto Harry recordando que dentro de su baúl tenía las cosas que había rescatado de la madriguera- me gustaría hablar con ella
-clago es egsta su habitación-respondió señalando a la habitación de enfrente y después de darle un beso en ambas mejillas desapareció por las escaleras
Harry saco de su baúl las cosas de Ginny y toco a la puerta esperando a que esta le abriera pero no hubo respuesta, toco otra vez obteniendo los mismo resultados; Harry abrió la puerta lentamente y hecho un vistazo al interior del cuarto, lo primero que noto, a pesar de que el cuarto estaba totalmente a oscuras, fue su inmenso lujo ya que a donde viera no dejaba de haber pequeños adornos dorados con formas de unicornios, pegasos y cosas por el estilo, pegada a la pared estaba un tocador con finos detalles en formas de sirena y junto a el estaba el armario mas grande que Harry hubiera visto en toda su vida. La cama tenía un buen tamaño e hizo a Harry desear poder acostarse en ella por lo cómoda que se veía, en ella estaba la pequeña Ginny, su cabeza estaba entre sus brazos con los cuales abrazaba sus piernas, Harry se acerco y se sentó en la cama junto a ella pero esta parecía querer ignorar a quien quiera que hubiera entrado a su cuarto, Harry paso una mano de manera afectuosa por la cabellera de la chica y esta alzo la vista para ver a su visitante. No pudo evitar mostrar una mueca de asombro y desconcierto.
-¡Harry! ¿Que haces aquí?-pregunto la pelirroja
-Ya me estoy cansando de esa pregunta ¿Sabes?-contesto Harry sonriéndole-¿Cómo estas?
-Bien, completa-contestó sonriendo-pero un poco asustada y no me cambies de tema ¿Qué haces aquí? ¿Cómo te enteraste de lo que paso? Y ¿Cómo llegaste aquí?
-A ver, primero estoy asegurándome de que los Weasley, mi familia de pelirrojos favorita, estén perfectamente bien; segundo Hedwig se peleo con miles de lechuzas para poder traerme un the Prophet y así me entere de lo que paso- dijo Harry alzando un dedo enumerando las respuestas que daba- y, por si no lo has olvidado, me dejaste conectado a la red flu… ¿alguna otra pregunta?
-No, pero creo que ahora me arrepiento de haberlo hecho-dijo Ginny amargamente- pudo haberte pasado algo malo
-No me salgas con eso Ginny, no tú- dijo algo molesto- deberías de saber que habría encontrado la forma de llegar a la madriguera, y si de seguridad hablamos la red flu parece mejor que ir en escoba
Ginny recibió el regaño y desvió la mirada, tenía una mirada que hizo que Harry recordara cuando esta había entrado a su primer año, cuando todavía era una niña asustadiza.
-¿En verdad estas bien?-pregunto de nuevo Harry
-Estoy asustada, me iba a quedar en casa pero mama me obligo a venir aquí, de no haber sido así…
-¿Y tu mama?
-Fue a decirle a nuestros familiares que estamos bien, dice Dumbledore que es mejor que nos mantengamos ocultos un tiempo
Harry le entrego a Ginny las cosas que había rescatado de la madriguera pero en cuanto este saco a la vista la caja de madera la pelirroja pareció ponerse algo nerviosa.
-Tranquila, no la revise-dijo Harry- pero ya me hiciste sentir curiosidad ¿Qué tienes ahí?
-No creo que te interese ver mi diario, recuerdos de cuando fui a Egipto y algunas cosas para mi higiene personal-dijo sin darle mucha importancia mientras que ocultaba la caja debajo de la cama- cuando se tiene tantos hermanos las precauciones nunca son excesivas- Ginny recargo su cabeza en el hombro de Harry y dio un suspiro- Gracias por haber venido, Harry…-dijo Ginny y le miro con una sonrisa traviesa – ahora ya puedo sentirme segura con el elegido en casa
-¿A que te refieres con eso del elegido?-pregunto Harry confundido
Ginny se rió de forma misteriosa pero en cuanto iba a decirle a Harry lo gracioso de su comentario entro Ron con una enorme sonrisa en la cara
-Me estaba preguntando por que tardabas tanto-dijo Ron y se sentó junto a ellos
-Deberías de tocar antes de entrar-dijo Ginny mirándolo con seño fruncido-¿Qué tal si estoy haciendo algo indebido?
-Veo que ya la pusiste de buen humor-dijo Ron haciendo caso omiso-oye Harry ¿podrías prender las velas? Recuerda que nosotros no podemos utilizar magia, en especial yo ¿De que hablaban?
-¿Por qué estas tan sonriente?- Ginny lo miro desconfiadamente mientras que Harry alumbraba el cuarto-reconozco esa sonrisa, la usas cada vez que estas apunto de hacer volar algo ¿Qué tramas?
-Nada pero acabo de hablar con papa y me dijo que Dumbledore traería a Hermione en cuanto venga por acá
-¿Y cuando va a hacer eso?-pregunto Harry también emocionado aunque le preocupo un poco la actitud que podría tomar Dumbledore con el por la forma en que salió de Privet drive
-No lo se, en cuanto la encuentre, supongo-respondió pero al ver los rostros confundidos de Harry y Ginny agrego algo mas sin darle importancia- al parecer Hermione también se preocupo cuando se entero de lo de la madriguera e hizo lo mismo que tu pero se perdió en el camino y no la encuentran
-¿Y por eso estas contento?-pregunto Harry alarmado
-¿O será por que Hermione se preocupo por ti?-pregunto Ginny con una enorme sonrisa que hizo que Ron se sonrojara y desviara la vista- ¿Me equivoco hermanito?
-No se de que estas hablando, solo estoy contento de que mis amigos estén cerca- dijo Ron lamentando que Harry halla prendido las velas ya que se había puesto un color tan rojo que Harry no diferenciaba su cabello de su cara- y Harry ¿Qué te pareció mi regalo de cumpleaños?-pregunto Ron tratando de cambiar de tema
Harry y Ginny se entretuvieron bastante lanzándole muchas indirectas a Ron sobre Hermione hasta que salio del cuarto de Ginny bastante molesto y rojo de la vergüenza tratando de escapar de las burlas de ambos. Ginny parecía mucho mas animada, Harry se permitió el lujo de preguntarle acerca de lo que había pasado en el mundo mágico mientras estuvo en Privet drive sin embargo prefirió no haberlo hecho ya que Ginny entre ataques de risas le contó acerca de todo lo que decía el the Prophet de el desde que paso lo del ministerio de magia; Harry no pudo evitar enrojecerse cuando la pelirroja le contó de que ahora era conocido por todos como el elegido.
-¿Qué pasa? ¿Tu nuevo nombre no te parece lo bastante bueno, ELEGIDO?-dijo Ginny poniéndole mas énfasis al nuevo sobrenombre de Harry
-¿Sabes? Creo que me agradabas mas cuando estabas triste-dijo Harry fingiendo estar molesto y desviando la mirada-¡Vaya creo que ahora tendré que cancelar el pedido de esa escoba que había pedido!
-¡Ho! No te pongas así ELEGIDO yo solo respondía tus preguntas-dijo mientras que se bajaba de la cama y se ponía frente a Harry- no mates al mensajero ¿Verdad que me perdonas? ¿Verdad?-Harry sonrió ante la expresión de Ginny- y cambiando de tema para que no te enojes ¿Qué modelo era esa escoba de la que hablamos? ¿No será esa black-lion tan precioso de palo aerodinámico, con ramas hechas especialmente para evitar la fricción con el viento y hecho para jugadores de la más alta categoría?
Harry se rió al ver la expresión que ponía Ginny con cada descripción de la escoba, le brillaban los ojos de una manera que nuca había visto. En verdad le agradaba mucho hablar con ella, se sentía en verdad tranquilo estando junto ella.
-¿Qué pasa? ¿Por qué miras así?-pregunto Ginny dejando atrás sus explicaciones de por que la black-lion era la mejor escoba del mundo
-Nada solo notaba que te veías mejor sonriendo-dijo Harry pero al notar que Ginny se apenaba un poco por el comentario trato de cambiar el tema- ¿Dónde quedo la Ginny triste? Solo te importan las escobas ¿verdad?
-No me culpes por sentir atracción por el Quidditch-espeto Ginny- ¿o prefieres que este triste?
Mas tarde salio Ginny por algo de comer y Harry se quedo a solas en esa habitación. En verdad era muy lujoso, pensó Harry, iba muy bien para los gustos de Fleur, se acerco al tocador y observo con interés los adornos de sirenas que tenía grabados en el, en verdad eran preciosos pero a su parecer no concordaba mucho con Ginny, aunque pensándolo bien no conocía muy bien sus gustos, mientras que reflexionaba sobre su relación con la chica Weasley un rostro apareció en el espejo y le riño de forma muy irritada.
-¡Este es el colgmo!- gruño el espejo, el rostro tenía cierta similitud con el de Fleur, excepto de que este portaba una mueca como si hubiera visto algo realmente repulsivo, Harry retrocedió asustado al ver a quien le había insultado-descuida, yo también hagía lo mismo si pudiega movegme
-¿Quién eres tu?-pregunto desconcertado viendo el espejo
-Eso es lo que debegía pgeguntar yo-dijo el espejo mirándolo como solo lo miraba tía Petunia, hasta ese momento- ¿Qué son esas fachas?-exclamo con voz mandona- no puedo cgeer que mi ama se junte con semejante gente
-Veo que por fin conociste al espejo molesto-dijo Ron desde la puerta, llevaba una charola con varios sándwiches y a lado de el iba Ginny con una jarra con zumo de calabaza y tres tazas- esta en todos los espejos de la casa, no se por que Fleur la deja andar por ahí como si nada
-¿Pegdón?-dijo ofendida el espejo- pero yo he segvido por mas de cuatgocientos años a la familia Delacour, bgindándoles mis vagiosos segvicios a si que cgeo que megezco andar pog donde yo quiega
-¿Valiosos?-pregunto Ron sonriendo sarcásticamente- lo único que haces es darles consejos de ropa
-A ti te vendgían bien algunos, a los dos-dijo viendo críticamente a los dos Weasley- pego no se los dagía aun que me rogagan
-Bueno ¿que tal si los presento?-dijo Ginny acercándose al tocador y dejando la jarra en tocador-Harry ella es Narcisa…
-¡Oye!-exclamo el espejo al ver la jarra en el tocador- este tocadog le cogsto a mi ama cinco mil gageones
-… el espejo encantado que ha dado consejos de moda a los Delacour por quien sabe cuantos años-dijo Ginny sin escuchar al espejo- espejo encantado y maleducado él es Harry
-¿Para qué haces eso?-pregunto Ron
-Por que así no podrá decir que soy maleducada cuando haga esto- dijo Ginny y cubrió el espejo con una gruesa manta para que no pudieran ver más a Narcisa el espejo
-¡Maldita pegiggoja!-escucharon la voz de Narcisa como si estuviera muy lejos de ellos- cuando se entege mi ama de egsto te aggepentigás
-Muy bien, Ginny- dijo Ron alegre- aunque yo hubiera roto el espejo
Los tres magos comieron a gusto mientras escuchaban a veces las amenazas del espejo, Harry se recostó en la cama mientras escuchaba la discusión de sus dos amigos sobre quien era mejor ¿Los Chuddley Cannos o los Mitology Monster? Lentamente se fue quedando dormido sin siquiera darse cuenta.
