Wilson

-¿Sabes qué es lo que más rabia me da?

Lisa hablaba conmigo en su segunda sesión de quimio. Le acompañé las dos veces, estaba asimilandolo bastante bien, era una terapia agresiva para acabar con el cáncer eficientemente. De momento solo había sentido nauseas y mareos y la cosa no habia ido a más. Pero sólo era el principio, en poco tiempo se sentiría tan mal que desearía morirse.

-¿Qué?

-Que es un cobarde, se lo dije y... lo único que fue capaz de decir fue...

-Lisa (Le corté) déjalo, le hemos dado mil vueltas a la conversación. Lo conoces tan bien como yo. House es un imbécil, no merece que ahora mismo te estes comiendo la cabeza por él.

Nos quedamos en silencio. Una lágrima calló por la mejilla de Lisa, le cogí la mano. Tras la sesión de quimio la acompañé a la habitación.

-Bueno, tengo que hacer unas cosas, ¿estarás bien?

-Si, no te preocupes, si pasa algo llamo a las enfermeras.

-Vale

Me fui de la habitación.

House

Estaba en la planta de oncología, a ver si escuchaba por los pasillos a alguien hablando de como le habian ido las sesiones de quimio a Cuddy. Para mi suerte oí a un par de enfermeras hablar de ello.

-Sí, él está con ella en todo momento, es un caballero.

-Fingiría tener un cáncer para que me acompañara

Las dos arpías se empezaron a reir pero se callaron al oir el sonido de una máquina. Ambas miraron hacia una habitación.

-El carro de paradas!!

Corrieron hacia allí. Las seguí, y lo que ví me dejó en shock. Era Cuddy, su corazón había dejado de latir, uno de los efectos de la quimio. Dos enfermeras y un doctor, del que no recordaba su nombre, la intentaban reanimar con las palas.

-Un, dos, tres!

El doctor colocó las palas sobre ella. ¡Descarga!...

Nada...Cuddy seguía sin responder, me acerqué a ellos.

-Dejadme!

Le arranqué las palas de las manos, me acerqué a ella, las cargué y las coloqué sobre su pecho.

-Vamos Lisa!!

Un, dos, tres, ¡descarga!...

Pi, pi, pi... El corazón volvía a latir. Cuddy seguía incosciente. Las enfermeras y el doctor me miraron. Les ignoré y salí de la habitación. Me sentí un imbécil, vale, le había salvado la vida, pero casi se muere, y yo no había sido capaz de decirle... Mierda!! Recordé mis últimas palabras con ella: -Por qué me lo has contado? Para que te compadezca?

¿De verdad iba a dejar que se muriera creyendo que la odiaba?

Cortito, solo kedan 2 capitulo mas

Dejen reviews porfa :)

Besitos