Hola amigos! Aquí comienza el nuevo ARCA de Neo Sannins! espero que les guste! Y miles de gracias por todos los reviews! Son los mejores, enserio! Sigan así, ajaj!

Dafna-chan los adora! Dedicado a todas las personas que leen esta historia, espero no decepcionarlos con este capítulo ni con los que siguen!

Disclaimer: jajajaj. No yet...


Neo Sannins

ARCA II: Una nueva misión


Era un frío domingo de primavera en Konoha, y a las 5:45 en la mañana, las calles estaban desiertas, naturalmente. Sakura había decidido salir más temprano de su casa, había desayunado rápidamente y se había despedido de sus padres como de costumbre. No había podido dormir la noche anterior, pensando en los eventos que se avecinaban ese día. Imágenes sobre cierta misión rondaban aun por su mente, mientras esperaba al resto del equipo sentada en un banco. Sus mechones rosados ondeaban al compás del viento de la estación, que soplaba con fuerza sobre Konoha, y su tren de pensamiento vagaba sin rumbo aparente.

Aun le costaba creer los acontecimientos ocurridos en aquella misión. Planeaban un simple reconocimiento de terreno, y regresaron a Konoha cargando el cuerpo casi sin vida del último Uchiha. Vaya giro del destino...Había pasado algo más de una semana, pero parecía mucho más.

Una sonrisa melancólica se dibujó en su rostro cuando la imagen de Sasuke cruzó por su mente. Seguía siendo el mismo muchacho estoico, frío y un poco arrogante, pero ella lo conocía lo suficiente para saber que detrás de esa coraza, había una buena persona que apreciaba a sus amigos, y que haría cualquier cosa para protegerlos, justo como Naruto.

Naruto.

Durante el tiempo en que Sasuke estuvo ausente, había aprendido a apreciar y a querer a su compañero como a un hermano. Nadie mejor que ella sabía lo que había sufrido Naruto la perdida de su mejor amigo, y por eso entendía el comportamiento atípico del jinchuriki. Era difícil para él ver que Sasuke había regresado pero que las cosas no eran iguales. Después de todo lo que había hecho para cumplir su promesa, recibir ese trato frío y distante no era lo que esperaba.

Sumida en sus pensamientos, una voz familiar y alegre la sacó de su ensimismamiento.

-¡Sakura-chan!- Naruto corrió hacia donde estaba su amiga, dedicándole una de sus sonrisas tan especiales. -¿Llegué tarde?-

-No, llegas justo a tiempo Naruto.- respondió la pelirrosa, chequeando en su reloj.

-De cualquier manera Kakashi-sensei llegará tarde.- murmuró Naruto con un tono de seriedad poco característico en su voz. La ausencia del nombre de Sasuke en la oración no pasó desapercibida por Sakura.

-Naruto...- comenzó vacilante. -Tu estás feliz porque Sasuke-kun está de vuelta¿cierto?- El jinchuriki frunció el ceño y permaneció en silencio por un momento.

-Sakura-chan- dijo con firmeza. La pelirrosa alzó la vista tratando de borrar la expresión adolorida de su rostro. -Sasuke es un bastardo arrogante y desagradecido.-

-Naru...-

-Pero es mi mejor amigo- la cortó, sonriéndole sinceramente. -No importa los errores que cometa o que haya cometido, eso no cambiará, te lo aseguro. Aunque no lo parezca, sí estoy feliz.-

-Hai- respondió Sakura más animada por las palabras de Naruto.


A pocos metros de distancia, Kakashi giró la vista hacia Sasuke, que tenía su cabeza gacha y la mirada clavada en el suelo. El joven sentía un horrible vacío en su estómago y un sentimiento de culpa que lo consumía por dentro y no podía ignorar.

En ese momento, Naruto y Sakura voltearon hacia ellos, pero el rubio giró su cabeza hacia un lado instantáneamente. -¿Habrán escuchado?- se preguntó Sakura.

-Esto es incómodo- pensó Kakashi observando a sus alumnos. El jounin se aclaró la garganta para llamar su atención.

-Bien, ahora que estamos aquí, les daré los detalles de la misión.- Los jóvenes asintieron, y Kakashi prosiguió.

-Un pergamino que contenía jutsus perfeccionados por Sandaime Hokage fue hurtado hace un par de semanas por ninjas de la Aldea de la Roca. Se cree que estos shinobis seguían órdenes directas del Tsuchikage (1), que ha tenido sus ojos puestos en el pergamino desde hace un tiempo, aparentemente para implementar los jutsus en la eminente guerra contra el País del Rayo. Según nuestras especulaciones, el pergamino se encontraría oculto en algún lugar en la frontera entre el País de la Tierra y la Aldea de la hierba

-Nos tomará al menos dos días llegar allí- estimó Sakura.

-Tomando en cuenta que todo salga de acuerdo al plan- agregó Kakashi sonriendo detrás de su máscara. -Viajaremos durante todo el día, y descansaremos unas horas por la noche si es necesario. Si todo sale bien, deberíamos estar en la frontera mañana por la noche, como bien dijo Sakura. ¿Entendido?-

-Hai- respondió Sakura por los tres. Al ver que sus compañeros no contestaban, volteó para verlos a ambos con la cebeza gacha y la mirada perdida en algún punto distante en el suelo. -Esto va a ser incómodo-

-¿Está entendido?- repitió Kakashi con insistencia.

-Hai- respondieron los dos de mala gana.

-Entonces partamos- dijo el jounin caminando hacia las puertas de Konoha. Sus estudiantes lo siguieron en silencio por detrás.

Sakura había comenzado a caminar entre Naruto y Sasuke, pero la tensión era insoportable. -Hombres- pensó con exasperación, adelantándose rápidamente para alcanzar a su sensei. Si no fueran tan orgullosos y admitieran lo que sentían...


En medio del espeso bosque, la única fuente de luz que poseían era la de la luna, que apenas se infiltraba por entre las copas de los árboles. Ya habían estado viajando por horas, impulsándose de rama en rama, y para esta altura, las reservas de chakra estaban disminuyendo considerablemente.

Sakura seguía al equipo a corta distancia, haciendo un esfuerzo sobrehumano para que sus músculos entumecidos respondieran. Su cuerpo le pedía un descanso a gritos, y la idea de detenerse era tentadora, pero no quería ser la causante del retraso de su equipo.

Secándose el sudor de la frente, siguió avanzando, pero con cada árbol que dejaban atrás, se sentía más cansada y entumecida. Rogaba a cualquier Dios que la escuchara que se detuvieran pronto, porque no creía poder seguir mucho más. Oh, cómo desearía haber dormido la noche anterior...

Echó un vistazo al resto del equipo, y aunque lucían cansados por el desgaste de chakra, ninguno parecía estar en su condición. No quería ser egoísta y hacer que todos se detuvieran porque ella no tenía la suficiente resistencia, así que hizo uso de todos su dotes actorales para disimular su estado deplorable.

Sin embargo, su actuación no era lo suficientemente buena para engañar a Sasuke. El Uchiha la había estado observando con disimulo durante los últimos minutos preguntándose cuánto más iba a resistir. Volteando con disimulo, notó que Sakura había disminuido su velocidad considerablemente.

-¿No va a detenerse?- se preguntó contrariado, chequeándola nuevamente. Ni Naruto ni Kakashi parecían darse cuenta del estado de Sakura, y aparentemente ella no quería que lo notaran tampoco.

Volvió la vista al frente, tratando de ignorar la situación, pero algo se lo impedía. Reprochándose mentalmente, echó un nuevo vistazo a la kunoichi, y notó que se había quedado más atrás y estaba respirando con agitación. -Esto es ridículo- pensó. Si Sakura no iba a hablar, él lo haría por ella.

-Deberíamos parar ahora- dijo tratando de sonar indiferente. Sakura lo observó anonadada por unos segundos. -¿Se habrá dado cuenta?- se preguntó. Kakashi y Naruto intercambiaron miradas un poco confundidos, pero finalmetne asintieron.

-Bien, acamparemos aquí esta noche- dijo Kakashi descendiendo rápidamente y desapareciendo entre los espesos árboles negros. Naruto lo imitó, dejando a Sakura y a Sasuke solos.

-Arigato, Sasuke-kun- dijo Sakura un poco avergonzada.

Sasuke asintió, y se dispuso a alcanzar a los otros, pero notó que Sakura aun estaba jadeando, y probablemente no podría bajar sola.

-Estoy bien. No sería un chuunin si no pudiera hacer esto- dijo sonriéndole y descendiendo con un poco de dificultad detrás del resto.

-Hmph- Sasuke la siguió en silencio. Se había preocupado un poco, aunque odiara admitirlo, pero si la kunoichi había conseguido ser chuunin, no tenía porqué.


Una vez que habían armado el campamento en el lugar que consideraron más seguro, y organizado los planes para el viaje, se dispusieron a comer tranquilamente alrededor de una fogata provista por Sasuke, intercambiando ideas de vez en cuando.

-Oh, lo olvidé- dijo Kakahsi súbitamente -¿Quién compartirá la tienda con migo?-

-Sakura-chan, compartiremos la tienda¿cierto?- preguntó Naruto esperanzado. Sasuke lo observó frunciendo el ceño. ¿Todavía le gustaba Sakura? -Pff, dobe-

-De ninguna manera Naruto. Quién sabe lo que intentarías hacer...-

-Aaw¿Sakura-chan!- protestó el rubio. -¿Entonces con quién vas a dormir?-

-¡No voy a dormir con nadie, Naruto!- exclamó Sakura indignada, tratando en vano de disimular su sonrojo.

Mientras sus estudiantes discutían, o más bien, Sakura golpeaba a Naruto y Sasuke los observaba en silencio, Kakashi se quedó pensando en el asunto de las tiendas por un momento. No era conveniente perder a Naruto de vista en un lugar como este., después de todo, nunca se sabía quién podía estar merodeando por la zona.

-Naruto- Sakura soltó al jinchuriki y ambos voltearon hacia su sensei. -Compartirás la tienda con migo- dijo con severidad. El rubió abrió la boca para protestar, pero Kakashi lo interrumpió. -Ni una palabra. Akatsuki podría estar rondado por la zona en este instante.- Naruto asintió desilusionado, y Sakura sintió pena por él. No se imaginaba lo horrible que debía ser sentirse perseguido y corriendo peligro constantemente.

-¿Tienen algún problema con eso?- continuó Kakashi cortando su tren de pensamiento. En ese momento, Sakura cayó en la cuenta de que eso implicaba que ella tendría que compartir la tienda con Sasuke. Oh Dios. Echó una mirada nerviosa al joven. No parecía estar completamente disgustado por la idea.

-Iie, sensei- respondió con la cabeza gacha, un poco avergonzada.

A decir verdad, a Sasuke no le molestaba la idea. Prefería compartir la tienda con Sakura que con Naruto, y los hábitos pervertidos de Kakashi no le inspiraban mucha confianza después de todo. Si se tratara de su antigua fan, quizá las cosas habrían sido diferentes, pero Sakura le había demostrado que esa parte de ella había quedado en el pasado.

Kakashi dirigió una mirada expectante a Sasuke que negó con la cabeza. Sakura suspiró aliviada por dentro.

-Ahora que tenemos eso arreglado, Sakura, tu tendrás la primera guardia, Sasuke la segunda, luego Naruto y yo tendré la última. Saldremos de aquí a primera hora en la mañana¿entendido?- Los jóvenes asintieron.

-Bien- dijo Kakashi- Descansen lo más que puedan, no estoy seguro si nos detendremos mañana.- Dicho eso, se levantó y comenzó a caminar hacia su tienda.

-Buenas noches- murmuró Naruto siguiendo a Kakashi de mala gana. -Buenas noches- respondieron Sasuke y Sakura caminando hacia su tienda.

-Que duermas bien, Sasuke-kun- dijo Sakura sentándose en uno de los troncos cercanos a la fogata. Sasuke asintió y entró a la tienda.

Sakura suspiró con cansancio, frotándose las manos para aislarlas del frío. Permaneció sentado por unos minutos, observando sus alrededores somnolienta. Reprimiendo un bostezo con su mano, se despegó del tronco para dar una vuelta por la zona. Solo en caso de encontrar algo fuera de lo normal.


Dentro de la tienda, Sasuke se despertó súbitamente al escuchar un extraño ruido proveniente del exterior. Los años que había pasado en Oto habían desarrollado ese hábito en él, después de todo, nunca se podía dormir tranquilo en ese lugar. Trató de ignorarlo, cerrando los ojos y acomodándose en su bolsa de dormir, pero un murmullo persistente se lo impedía.

-Genial- gruñó Sakura, tratando en vano de liberar su pierna, que se había atorado entre unas rocas. Salir a dar una vuelta había sido una mala idea después de todo, considerando que estaba en medio de un bosque, era de noche y por lo tanto, no veía nada. La mala suerte de Tsunade finalmente se le había pegado. Si golpeaba las rocas, despertaría a todo el equipo. Solo quedaba una cosa por hacer.

-Sasuke-kun- Sasuke agudizó sus oídos, creyendo escuchar la voz de Sakura llamándolo.

-Sasuke-kun¿podrías salir un segundo?- preguntó casi en un susurro, tratando de no despertar a los demás. Sí, definitivamente su molesta compañera lo estaba llamando. Suspirando con pesadez, Sasuke salió de la bolsa de dormir, para ver que le sucedía a la pelirrosa ahora.


-¡Aaaah!- gimió Sakura -¡Ouch!

-¿Qué sucede?- preguntó Sasuke con exasperación.

-No tan fuerte Sasuke-kun, me estás lastimando- dijo Sakura.

-¿Qué sucede?- Naruto se sentó somnoliento, chequeando la hora en su reloj. Apenas eran las 4 A.M, y aun no era el turno de Sasuke de tomar la guardia. ¿Qué estaba sucediendo allí afuera?

-Dijiste que lo querías rápido, Sakura- se escuchó la voz agitada de Sasuke.

-Sí, pero no tan duro. ¿Podrías ser más suave?-

Naruto sintió un escalofrío recorriendo su columna. Tragando saliva con dificultad, salió de la bolsa y gateó hacia un extremo de la tienda, presionando su oreja contra la lona para escuchar mejor.

-¿Así?-

-Así está mejor- respondió Sakura agradecida.

Kakashi sintió a alguien moviéndose a su lado, y abrió los ojos para encontrar a Naruto fuera de su bolsa.

-¿Qué estás haciendo?- preguntó el jounin, frotando sus ojos con cansancio.

-¡Shh!- Naruto hizo una seña con sus manos, indicándole a Kakashi que se acercara. El ex-ANBU gateó en silencio hacia su alumno, imitándolo para escuchar lo que parecía ser tan interesante.

-No tan suave, Sasuke-kun, así no acabaremos jamás-

-Dijiste – que no fuera – tan duro- replicó Sasuke, hablando entrecortadamente.

Kakashi frunció el ceño confundido, y echó un vistazo a Naruto, que estaba sudando, y tenía un tic en su ojo. -No saltaré a conclusiones apresuradas. No saltaré a conclusiones apresuradas- se repitió una y otra vez.

-Está bien, hazlo como quieras. Me quedaré aquí de por vida hasta que la saques- se quejó Sakura.

-¡Estoy intentando Sakura, pero está atorada!-

Naruto y Kakashi abrieron los ojos desmesuradamente, intercambiando miradas de sorpresa e indignación. -¿¡Qué mierda está sucediendo!?- exclamó Kakashi. No podía ser lo que parecía ser. De ninguna manera.

-¿Cómo se metió tan profunda? No puedo sacarla, es muy estrecho- dijo Sasuke resignado.

-Aah...¡Ouch! Que sea tan gorda no ayuda mucho¿cierto?-

-¡No es gorda!.-

-Créeme- comenzó Sakura. -Si fuera Naruto no tendríamos este problema-

-Probablemente- respondió Sasuke con arrogancia.

-Sin mencionar que tiene más experiencia en estas cosas.- agregó la pelirrosa.

Dentro de la tienda, Kakashi observó a Naruto alzando una ceja. Estaba sudando aun más y su rostro se había teñido de una tonalidad azul intensa. -¡No se de que hablan¡Lo juro!- exclamó el rubio agitando las manos frenéticamente. -Como tu digas, Naruto- dijo Kakashi con una mezcla de disgusto y escepticismo. -Nunca volveré a pensar igual de mis alumnos después de este día-

-¡Más fuerte! Ya casi lo logramos. ¡Así Sasuke-kun¡Más fuerte!-

-Sakura¿por qué no los despertamos de una vez y acabamos con esto- dijo Sasuke con impaciencia evidente en su voz.

-Tienes razón. Si los despertamos acabaremos mucho más rápido.-

-Esto ya fue suficiente- sentenció Kakashi bajando el cierre de la tienda. -Ya es demasiado imprudente que estén haciendo esas cosas en un lugar como este, pero no toleraré que nos quieran incluir a nosotros- Naruto salió detrás de él, cubriéndose los ojos con ímpetu.

-¿Qué demonios sucede aquí?- exclamó el jounin enfadado.

-¡Pervertidos!- exclamó Naruto aun con los ojos tapados. -¿No podían esperar para llegar a Konoha¿No podías controlar tus hormonas teme¡Mira lo que le has hecho a la pobre Sakura-chan!- chilló señalando acusadoramente hacia donde creía que estaba Sasuke.

-Naruto- susurró Kakashi, codeándolo suavemente.

-¡No puedo creer que hayan hecho esto!- continuó el rubio dramáticamente. ¡Probablemente necesite terapia!-

-¡Naruto!- exclamó el jounin golpeándolo en la cabeza.

-¿NO VES LO QUE ESTÁN...haciendo?

Naruto abrió los ojos muy a su pesar para encontrarse con una escena bastante peculiar. Sasuke y Sakura estaban frunciendo el ceño desconcertados. La pierna de la kunoichi estaba atrapada entre unas grandes rocas y Sasuke aun la sostenía. Aparentemente había estado jalando en vano.

-Genial- dijo Sakura. -Ahora que están despiertos puedo hacer esto- La pelirrosa estrelló su puño contra las rocas, haciendo que pequeños escombros cayeran estrepitósamente al suelo, liberando su pierna. Sasuke la observó sorprendido por unos segundos. -¿Desde cuándo tiene esa fuerza?-

-Y bien Naruto- comenzó Sakura mirando al rubio aprensivamente. -¿Tienes algo más para decir?-

-He, he. Gomen, Sakura-chan- dijo el rubio rascándose la cabeza con nerviosismo.

-Deben dejar de leer esos libros, en serio-

-¡Yo no leo esos libros!- exclamó Naruto indignado. Sasuke alzó una ceja con incredulidad. -¡El único pervertido aquí eres tú, teme¡Te acostarías con cualquier ser vivo con tal de restaurar a tu clan!- Sasuke apretó sus puños con fuerza, suprimiendo un sonrojo.

-Naruto- gruñó Sakura entre dientes. Kakashi estrelló su mano en su frente. -Justo cuando pensaba que las cosas estaban mejorando-

-Bien, bien- intervino el jounin colocándose entre sus alumnos. -Ya fue suficiente. Sasuke, es tu turno de cubrir la guardia. Naruto, Sakura, vayan a descansar. Saldremos al amanecer-

-Hai- respondieron los dos, y se dirigieron a sus respectivas tiendas.

Kakashi observó a Sasuke por un momento, parecía un poco cansado, probablemente no había dormido demasiado. -¿Quieres que te cambie la guardia?-

-No, estoy bien- respondió el Uchiha, sentándose en el mismo lugar en que Sakura lo había hecho.

-De acuerdo- dijo Kakashi resignado- Buenas Noches-

-Hn-


Sasuke permaneció inmóvil en el lugar, el único sonido que se escuchaba era el de su respiración pausada y con cada exhalación, pequeñas nubes de vapor se dibujaban en el aire. Levantó la vista hacia el cielo, que había estado despejado hasta el momento, pero unas nubes grises habían comenzado a acercarse peligrosamente. En medio del silencio, un relámpago iluminó el cielo y después de unos segundos, se escuchó el tronar estremecedor del rayo. Como burlándose de él, pequeñas gotas de agua comenzaron a caer sobre su rostro, y con el pasar del tiempo, la llovizna cedió para dar paso a una fuerte tormenta.

Sakura se despertó sobresaltada, a causa del súbito sonido del trueno. Miró hacia un lado, esperando encontrar a Sasuke en su bolsa de dormir, pero estaba vacía. -¿Qué hace afuera con esta lluvia?- pensó saliendo de su bolsa. -Es turno de Naruto de tener la guardia-

En cuanto puso un pie fuera de la tienda, sintió que estaba bajo una ducha. La lluvia caía con tanta fuerza que no podía ver con claridad. Apartó un poco de cabello de su rostro, y comenzó a caminar a tientas en medio de la oscuridad, pero paró en seco cuando sus pies hicieron contacto con algo blando y gelatinoso. Bajó su vista y ahogó un grito con su mano al ver a un reptil que se enrollaba lentamente alrededor de su pierna. Se quedó paralizada en el lugar, sabía que no era conveniente moverse. -Oh Dios- pensó horrorizada al sentir el viscoso cuerpo de la serpiente deslizándose sobre su piel y moviendo su húmeda lengua por su rodilla.

-Chiyose, ven aquí- llamó la voz de Sasuke con autoridad. La serpiente se desenrolló lentamente de la pierna de Sakura y comenzó a deslizarse entre ramas y rocas. La pelirrosa siguió al reptil con cautela, tanteando con las manos en el aire en caso de encontrarse con otros obstáculos imprevistos.

-Sasuke-sama, encontré a este extraño merodeando por la zona- seseó enrollándose en el brazo de su amo. Sakura los observó desde una distancia prudente, sin salir de su asombro.

-No es un extraño- dijo Sasuke con severidad, colocando a la serpiente en el suelo y observándola con una mueca desaprobatoria. -Es un miembro de mi equipo-

-Ouch, es muy duro con ella- pensó Sakura sintiendo un poco de pena por el pobre reptil.

-Mis disculpas, Sasuke-sama. Nunca creí que alguien como él sería parte de su bando, o de su especie- Una vena brotó en la frente de Sakura.

-¿Él?- musitó la pelirrosa entre dientes. -Pff, al demonio con lo de pobre reptil-

-Tu cabello es corto como el de mi amo, pero no luce igual en tí- seseó la serpiente con desdén. Sakura apretó los puños con fuerza, conteniendo las ganas de estrujar al animal entre sus manos.

-Chiyose, ya fue suficiente. Busca extraños en otro lado- ordenó Sasuke con autoridad.

-Hai, Sasuke-sama- La serpiente hizo la mímica de una reverencia con su cabeza y desapareció por un camino de tierra.

Sakura se sentó junto a Sasuke, pero no lo suficientemente cerca como para invadir su espacio personal.

-No sabía que podías convocar serpientes- comentó con una pequeña sonrisa en su rostro. -¿Te lo enseñó Orochimaru?-

Sasuke asintió mirando al frente con la vista perdida. La sola mención de su antiguo sensei hacía que su cuerpo se tensara. Quién sabe que habría pasado si no hubiera asesinado al bastardo...

Después de unos segundos de silencio, Sasuke giró la vista hacia Sakura, y notó que estaba escurriendo unos mechones de cabello entre sus dedos, con una mirada algo melancólica.

-El cabello corto es más práctico- sentenció el Uchiha súbitamente. Sakura lo observó sorprendida por unos instantes, pero Sasuke no pareció darle mucha más importancia al comentario. La pelirrosa sonrió volviendo su vista al frente.

-Tienes razón- comentó más animada, y cubrió su boca para ahogar un bostezo. Siguieron sentados en silencio por unos minutos, pero no era un silencio incómodo, a diferencia de los anteriores.

-¿Qué haces aquí Sakura? Ve a dormir.- dijo Sasuke finalmente. Al ver que la pelirrosa no respondía, giró su vista hacia un lado. Sakura estaba inclinada sobre sus rodillas, con su cara oculta entre sus brazos y su espalda bajaba y subía al ritmo de su respiración. Sasuke puso sus ojos en blanco con exasperación.

-Sakura- susurró sacudiéndola suavemente por los hombros. No hubo respuesta.

-Sakura- repitió, ésta vez no tan sutilmente. La kunoichi murmuró algo incoherente y volteó la cabeza hacia otro lado.

Sasuke suspiró con resignación. No quería despertarla, así que la tomó entre sus brazos y la cargó hacia la tienda. De cualquier manera su guardia había finalizado, e irónicamente, la tormenta también.


1) Kage de la Aldea oculta entre las Rocas, en el País de la Tierra.
REVIEWS ONEGAI!

Les gustó? Lo odiaron? Tienen Preguntas? Si tienen tiempo pasesnse también por un nuevo OneShot que escribí, es un fluff SasuSaku, para variar (: Entren a mi profile pare verlo!

Hasta el próximo domingo!