MULTIVERSO 6

Personajes Principales: Kristoff, Elsa

Personajes Secundarios: Anna, Sven, Olaf


Por más que evitaran pensar en eso, sus corazones se aceleraban al verse a los ojos, al escuchar sus voces o en el momento de aproximarse.

Querían mantenerlo en los más apartado de sus mentes, se lo habían prometido a sí mismos.

Anna no era merecedora de aquel sufrimiento que ambos podrían causarles.

Elsa ya había dañado mucho a su hermana cuando niñas, además de congelar su corazón. No era capaz de rompérselo si supiera lo que estaba pasando. Ella merecía ser feliz.

Kristoff pensaba igual que la reina. Anna se había arriesgado mucho por su hermana, proteger a Arendelle y hacerlo feliz.

Era cierto, quería mucho a la pelirroja, ¿quién no lo haría? Y se sentía afortunado de que ella lo hubiera elegido, pero luego de un tiempo, el proveedor de hielo se dio cuenta que lo suyo no era amor. Era cariño, apreciaba a Anna, pero no estaba enamorado de ella.

No era capaz de decirlo para no dañarla, porque la verdad era más dolorosa de lo que se podía soportar.

Nunca ocultó su admiración ante los poderes majestuosos de la reina de Arendelle, desde aquellos pequeños cristales congelados que sonaban a campanas en el bosque, hasta aquel bello castillo de hielo que cambiaba de color cual diamante al brillo del sol. Era majestuoso y eterno, nunca en su vida había visto algo más maravilloso en su vida.

Y bien sabía que el hielo era su vida.

Con el tiempo aprendió a conocerla, él se maravillaba del movimiento de sus manos y como los copos de nieve tomaban forma de la nada, la manera en que el ambiente cambiaba ante su presencia haciéndolo más fresco y frío.

Y ella, por su parte, descubrió a un joven simple y honesto. Cuya facha algo desmarañada escondía a un muchacho suave y tierno. El siempre estaba dispuesto a ayudar y le entregaba sus conocimientos del frío material dándole una nueva sabiduría del elemento que podía controlar.

La admiración y el cariño se transformó en amor luego de un tiempo, algo que ambos querían evitar mostrar y decir. Pero en las suaves miradas que ambos se daban quedaba claro que ambos habían aceptado los sentimientos que comenzaron a nacer, generando que ambos se ruborizaran levemente o bajaran sus miradas cuando Anna u otra persona estuviera cerca.

Sven veía extraño a Kristoff, así como Olaf a su creadora. Ambos entendían que algo no estaba bien. Pero nunca pensaron que podía ser.

Aprendieron a disimular, escondiéndose, ambos, en una máscara de hielo, logrando disfrazar sus expresiones, pero no el bombeo de sus corazones.

Había pocos momentos de soledad para ambos, solo unos minutos al día, donde simplemente se abrazaban. Ella ponía sus delgados brazos sobre la cintura del repartidor, mientras que él ponía una en su delicada espalda y la otra iba hacia su cabeza, acariciando su cabello.

Y ese momento se volvía infinito.

Ambos eran muy tímidos para demostrarse lo que se querían y tampoco querían arriesgarse a que Anna los viera. A veces era una suave caricia en el rostro o un leve toque de sus dedos cuando estaban sentados, eran señales de amor entre ambos, muy minúsculos, pero demasiado fuertes para ambos.

En medio de uno de esos abrazos, Elsa comenzó a sollozar, alertando a Kristoff que no estaba bien.

- No aguanto más- susurró la reina

El muchacho entendía a lo que iba. Él se sentía igual que ella.

- Debemos hacerlo- le dijo Kristoff con su labios cerca de su cabeza, acariciando sus cabellos

- Lo se…- dijo Elsa con su cara cubierta en el pecho de él- Es por Anna.

- Por ella…- dijo Kristoff.

Ella levantó la mirada, sus ojos estaban levemente hinchados y el rostro de Kristoff tenía una mirada triste.

Ambos acercaron sus caras, colocando una de sus manos en el rostro del otro.

- No… no debemos…- dijo Kristoff

- No debemos…- repitió Elsa.

Los dedos de la reina se posaron en los labios del repartidor, con pena.

- Pero… yo quiero…- susurró ella con ojos tristes

Kristoff la observó un momento, con la misma mirada que tenía ella, tomando su barbilla.

- Yo también- dijo él.

Fue algo mecánico y lento. Con miedo, juntaron sus labios de manera torpe para volver a separarlos.

- No tenemos perdón…- dijo la reina con la misma mirada de antes observando al muchacho

- No, nunca lo tendremos- respondió Kristoff antes de volver a juntar sus gruesos labios con los finos de la reina.

El beso fue más profundo y auténtico. Ambos estaban nerviosos y asustados mientras sus labos se movían con suavidad . Los sentimientos de Elsa hicieron bajar la temperatura de la habitación y que comenzaba a nevar sobre ambos. Ninguno de los dos la sentía.

A ella nunca le molestó el frío y para él el hielo era su vida.


Hola a todos, espero que les haya gustado este nuevo corto.

Les cuento que, cuando vi por primera vez la pelicula, me imaginé un poco que Kristoff podría sentir algo por Elsa por sus poderes, además ellos tienen un carácter un poco similar que los haría lindo juntos, de ahí nació esto. Lo puse aquí porque en Momentum toma más cosas canon y aqui estoy suponiendo cosas.

Ojalá les guste

Tengan un bonito día.