Capítulo 5

Constantine observaba a Harry Potter, quien observaba a Draco Malfoy.

Malfoy estaba sentado en un banca frente al Lago. Era la imagen de la tranquilad. Tenía los brazos extendidos sobre el borde de la alzada de la banca y una carta se balanceaba en una de sus manos. Si no hubiera estado mirando con atención, posiblemente Con no se hubiera dado cuenta que los hombros temblaban levemente.

Potter tampoco era era un observador casual y el tambien podía ver como los hombros de Draco se estremecían. Su rostro era un estudio de enojo y lástima y se balanceaba de aquí para alla con indecisión. Con casi podía ver los engranajes trabajando en el cerebro de Harry, mientras el chico-que-era-demasiado-ruidoso, se debatía sobre si acercarse o no a su nemésis de tantos años. Draco alzó una mano y se frotó la cara, secando las lágrimas con ella.

Harry se acercó y fue a sentarse al lado del Slytherin.

Los dos se ignoraron por un rato, pero la postura de Draco cambió. Sus hombros se tensaron y su espalda se enderezo. Juntó toda la arrogancia Malfoy sin pensarlo siquiera y allí sentado, le dedico a Potter una mirada cargada de desdén, con los ojos rojos y la nariz congestionada. Harry se miró la punta de las botas y cruzo los brazos sobre su pecho.

Sin mirar a Draco, Potter abrió la boca y dijo algo en voz muy baja como para que Constantine pudiera oír. El rostro de Harry era gentil, pero lo que sea que haya dicho, causó una reacción eléctrica en Draco. Se puso de pie de un salto y sacudió un dedo frente a la cara de Potter, gritándole algo incomprensible entre el viento que soplaba desde el lago. Con se estremeció un poco y se ajustó la capa alrededor del cuerpo. El otoño habia caído con toda la belleza y la frigidez que Escocia podía proveer.

Harry levantó las manos en un gesto defensivo antes de intentar tocar a Draco en un brazo. Malfoy apartó la mano de Harry y regresó al castillo.

El derrotado Gryffindor volvió a sentarse en la banca y se estiró sobre ella, inconscientemente, imitando la forma en la que Draco se había acomodado. Se pasó una frustrada mano sobre el desordenado cabello y presionó sus pulgares sobre el suave puente de su nariz como si quisiera apaciguar un dolor de cabeza provocado por la tensión.

Con se acercó hasta él, y se sentó en la banca, a su lado, pretendiendo tener interés en su libro Animagos poco comunes de Europa: desde libelulas hasta skrewts. Se lamió un dedo con precision y cambió de página.

"Viste eso, no?" Preguntó Harry.

"Te aseguro que no tengo idea de lo que hablas Potter". Con aclaró la garganta. "Sabías que Perzival Wimbley de Shropshire descubrió su forma de animago la Navidad de 1927? Se convirtió en una iguana, quedó atrapado en una tormenta de nieve y murió congelado. Estúpido idiota. No se ocupó de que alguien lo vigilara durante su primera transformación. Es mejor que haya sido borrado de la piscina genética". Con hizo una pausa y leyó un poco mas. "Oh, no. Estaba equivocado. Tuvo dos hijos antes de pasar a mejor vida...un muchacho y una niña. Una lástima. Podrías ser tu un descendiente, tal vez?"

"La verdad es que no se que estaba tratando de hacer. Sabía que lo correcto era dejarlo tranquilo", murmuró Harry.

Con resopló. "Este sujeto se convirtió en un escarabajo y fue atrapado por un niño muggle, para terminar atravesado por una aguja y sujeto a una tabla para algún proyecto escolar. Me imagino que debe haber sido traumático cuando el mago finalmente murió y volvió a su forma original". Se cruzó de piernas y comenzó a divagar por el libro. "No he encontrado ninguna ridícula historia de animagos, en la que una mujer estuviera involucrada. Qué piensas Potter? Crees que las mujeres tienen mas sentido común, para algunas cosas, que los hombres? " Los astutos ojos de Con se deslizaron sobre Potter. "Nunca encontrarías a Hermione en tan ridícula posición, no crees?"

Harry se quitó los anteojos y presionó las palmas de sus manos sobre los ojos. Su rostro estaba enrojecido y cansado. "Es solo que...estoy tan cansado de pelear, Con. Es que alguna vez terminara todo esto? Ganamos. Por qué se siente como si hubiera perdido? Draco demostró no ser como su padre. Por que razón todavía nos odiamos?"

Con cerró su libro de un golpe, con enfado. "Tu", dijo enojado. "Tienes tan poca sutileza que no lo puedo soportar. Como demonios lograste matar a Voldemort? Acaso lo aporreaste hasta la muerte con tu condenado y obtuso ingenio?"

Harry lo miró confundido.

Constantine gruñó y revoleó los ojos. "Además, qué es lo que quieres de Draco? Absolución? El pobre infeliz no puede dártela! El mismo es un desastre!"

"No se lo que quiero. Solo quiero sentir que todo valió la pena. Que la gente puede redimirse".

"Potter, por supuesto que valió la pena. Mira a Hermione. Ellas es hija de muggles. Si Voldemort hubiera ganado, dónde estaría ella ahora? Ponte en paz!"

Harry suspiró. "Lo se. Por supuesto, tienes razón. Pero por qué no lo siento así?"

"Mira, compañero, El punto al que quería llegar con mi brillante referencia sobre los animagos era que Hermione es la mas entera de todos nosotros. Pasó por un infierno, pero no está buscando alguien que le cure las heridas. Ella tiene un propósito...algo en este mundo que todavía la llama y que le da esperanzas. Sabías que quiere ser la primera Maestra de Pociones que se gradúe de Hogwarts en los últimos cincuenta años?"

Harry le sonrió a Constantine. "Así que desde ahí viene soplando el viento, eh?"

"Cierra la boca, palurdo arrastrado".

Harry se rió suavemente. "Ese fue muy bueno. Desearía poder lanzar un insulto la mitad de inteligente".

"Si, bueno. Tu, claramente, eres un idiota, así que no debería alentarte si eso solo va a dañar mas tu mezquino ingenio".

"Así que, debería buscar algo que le de sentido y propósito a mi vida".

"Todavía estamos hablando de esto?"

Hermione olía bellamente, como a shampoo de manzanas

Constantine inhaló el perfume con aprecio, pero lo disfrazó como una aspiración con desdén.

Ella lo miró con esos grandes ojos color chocolate. "Qué? No te interesan las Guerras de los Duendes?"

"No, las Guerras son terriblemente interesantes. Solo creo que Binns pierde mucho tiempo con ellas, y, además, no ha cambiado los textos en 80 años. Quiero decir, mira. El libro todavía se refiere al primer jefe de los Duendes como 'Slashfang, el honesto'. Han pasado 50 años desde que se probó que Slashfang mató a su padre y se comió a dos de sus hermanos para poder heredar la jefatura. Ridículo". Su voz sonaba malhumorada.

"Es el Profesor Binns, Con".

El carraspeó y volvió a mirar su texto, y tuvo que morderse para no sonreír.

Hermione y él habían desplegado una sábana en uno de los parque de Hogwarts. Habian estado leyendo juntos por una hora y Constantine no podía evitar pensar en en la buena companía que ella era. Notó que, incluso su cabello se veía particularmente bonito a la luz del sol. Ella se acomodó un mechon detrás de la oreja y lo atrapó mientras la miraba.

"Qué?"

"Nada", respondió él negligentemente.

De repente, un resplandor dorado captó su atención. Con inhaló desconcertado, cuando vió a un hombre de aspecto marcial con el cabello paltinado, que caminaba hacia el jardín en el que estaban por uno de los senderos. Su ropa parecia hecha a medida y usaba un baston con forma de de serpiente plateada. Con nunca no había visto a ese hombre en toda su vida, pero aun así, cada nervio de su cuerpo se puso alerta para avisar que debía ser cuidadoso.

"Hermione, quién ese?"

Ella siseó por lo bajo. "Lucius Malfoy". Con sintió que las manitas de ella apretaban con fuerza su bicep. "Vámonos Con, por favor. No quiero verlo".

Lucius Malfoy, la furia, ciega y roja se amontonó en su boca, y sintió que sus labios exponían los dientes en una mueca feroz. El hombre que lastimó a Hermione. Este es el hombre que lastimó a Harry y a Ron quitándoles algo precioso para ellos. Pero, por encima de todo...había LASTIMADO a Hermione. Con se paró y sacó su varita, preparado para hacerle frente al enemigo, pero el calor de las manitas de Hermione alrededor de su brazo hizo que se detuviera de inmediato.

Ella lo miró con el rostro pálido y preocupado. "Por favor, Con. Vamonos". El exhaló con furia y cubrió los delicados dedos de ella con los suyos, asintiendo.

"Deja los ibros. Vendremos por ellos mas tarde". La ayudó a levantarse y maldijo cuando el rubio los vió y alteró su camino para interceptarlos. Con no soltó la mano de Hermione y aceleró el paso.

"Hermione, lo siento. La única salida es caminando a u lado. Solo quédate cerca de mi, está bien?"

Ella lo miró con ojos enojados y hoscos, pero asintió y apretó su mano con mas fuerza.

Lucius sonrió y saludó a la chica en su camino con confianza. La luz del sol hacia brillar su dorada cabeza y el tipo lucía como cualquier caballero que sale a pasear por la tarde.

"Srta. Granger! Pero que sorpresa mas placentera!" La voz de Lucius era tranquila y solícita. "Te ves como para comerte! Mucho mejor que la última vez que te ví". Su voz descendió a un susurro amenazante antes de regresar al tono habitual. "Y veo que te acompaña un joven. Pero que maravilla".

Malfoy se adelantó como si intentatara tomarle la mano para besarla, pero Con puso a Hermione detrás de él y quitó la mano del sangre pura lejos de ella, de un golpe.

"Mantenga sus repelentes y escabrosas manos para usted", dijo Constantine con la voz grave y vibrante.

"Como te atreves a tocarme, mocoso insolente!" Con pudo ver que Lucius se había conmocionado con su temeridad, así que Constantine estrechó los oscuros ojos, dejando ver el odio que se quemaba en ellos. El aristócrata inhaló, sintiéndose amenazado por la fría furia en los oscuros ojos del muchacho. Lucius lo miró con curiosidad los oscuros ojos, la pálida piel, el negro cabello y la varita de ébano que sostenía en su mano. "Yo diría...", murmuró él en un tono de voz totalmente distinto. "Nos conocemos?"

"Lo dudo mucho. Sin embargo, ruegue para que no volvamos a encontrarnos, maldita bola de genes decadentes. Se quien es usted, y peor, se que es usted, y sepa que sera un placer para mi terminarlo."

Lucius se veía mas confundido que ofendido y se quedó mirándolo por varias minutos. Inhaló abruptamente como quien se da cuenta de algo repentinamente, pero Con observó como el hombre se deshacía de esa expresión de inmediato.

"Padre!" Las tres cabezas giraron para ver a Draco, acercándose a grandes pasos. "Dumbledore esta a punto de irse a una entrevista con el Ministerio de Magia. Si quieres hablar con el vas a tener que apurarte para alcanzarlo antes que llegue a las puertas y se aparezca". Los ojos de Draco se movían entre Hermione y su padre mientras se paraba sobre un pie y otro con incomodidad.

Lucius sonrió ampliamente a Con y a Hermione, luego se dió la vuelta y comenzó a caminar hacia la entrada de Hogwarts. Cuando llegó al borde del jardin, se volteó y miro a Hermione y a Con. "Srta. Granger, me encantaría volver a verla. Tal vez podamos encontrarnos nuevamente, pronto".

Y se fue.

Con se dió vuelta y tomó a Hermione de los brazos. "Estás bien?"

"No puedo creer que ese bastardo haya logrado escapar de prisión otra vez!" Siseo ella. "Seis meses en una Azkaban libre de dementores. Es como una maldita palmada en la mano! Tuve que presentarme frente a todo el Wizengamot y testificar sobre mi tiempo como huésped de la Mansión Malfoy y su dinero se encargo de engrasar los engranajes de la justicia así que solo pasó SEIS CONDENADOS MESES tras las rejas!" Hermione quitó las manos de Con de sus hombros y comenzó a ir y venir. "Ya no le tengo miedo, Constantine Prince. Pero si se me acerca de nuevo, lo hechizo primero y pregunto nunca..."

EL joven de negros cabellos observó como ella abría y cerraba los puños y caminaba por el jardín como una Valkiria, y su corazón se inflamó por ella y su ridÍcula bravura.

"Suena como el curso de acción mas sensato. Estoy seguro que Harry y Ron estarán mas que dispuestos a ayudar". Con aclaró la garganta y estudió como un haz de luz jugaba sobre la arcada en la entrada del jardín. "Yo, por supuesto, estoy también a tu disposición para tal encuentro...cuando sea que acontezca".

Hermione parpadeó y le obsequió una pequeña y secreta sonrisa. Alzó una mano y le tocó la mejilla. "Gracias Constantine".

N/A: Lamento mucho no haber actualizado anoche, pero parece que mi mal karma me ha seguido al trabajo...esta noche pienso enmendarme, así que voy a intentar subir dos capítulos. Gracias por la paciencia y por seguir leyendo!