Capítulo 6: Un Viaje en el Tiempo para Dos Amantes Corazones

El silencio seguía en aquella habitación donde 2 corazones heridos no se habían dirigido la palabra por casi 5 minutos, al fin el silencio fue interrumpido cuando Candy se armo de valor para hablar.

-Me supongo que ahora que estamos solos tendremos más confianza para hablar¿o que opinas tu? - dijo Candy dirigiéndose a Terry.

Terry únicamente asintió con la cabeza.

Dirigiendo a Terry a una silla le pidió que se sentarán para que pudieran hablar con más confianza ahora que estaban solos.

-Y bueno ¿Cómo a sido tu vida?, desde que bueno tu sabes ggg...-Candy se empezó a reír burlonamente.

-Bueno, pues no hay casi nada interesante, sólo que me dieron mis primeras vacaciones y voy a pasarlas a las afueras de aquí de Lakewood, en una villa que tiene el tío de Susana y nos permitió quedarnos allí mientras Susana se termina de recuperar por instrucciones del Doctor por supuesto-contesto Terry. - Pero dime una cosa Candy ¿Qué te sucede en estos momentos?-.

-¿A que te refieres? - pregunto Candy.

Terry se quedo viendo a Candy, ella misma sabia que a Terry no lo podía engañar, él era el amor de su vida y él llego a conocerla muy bien tanto ella a él.

-Candy, tu misma sabes que a mi no me puedes engañar, te conozco lo suficiente como para saber que me estas engañando-le dijo Terry.

-Aaa... ya lo se-dijo Candy rindiéndose. - Para serte franca sufro porque tu no estas a mi lado, cada vez que me siento triste no hay nadie que me consuele y si deseara que alguien estuviera a mi lado yo te escogería a ti en sinceridad, pues la razón es que... yo te amo y te seguiré amando aunque tu no estés conmigo, esa es la razón de mi actitud tan extraña la falta de amor...la falta de tu amor-.

Terry se quedo callado al ver a la chica pecosa que él seguia amando dar tal confesión, y después de eso verla llorar por saber que él nunca podría estar a su lado.

-Ya no llores Candy-dijo Terry.

-Como quieres que deje de llorar, que acaso no acabas de escuchar lo estoy sufriendo al no estar tu a mi lado-le contesto Candy que seguía llorando.

-Por esa razón quiero que dejes de llorar-dijo Terry tomándole la mano y entrelazandola con la suya.

-¿Cómo? - pregunto Candy confundida.

-Yo mismo se que has sufrido mucho desde que nos separamos en Nueva York esa noche de nieve-dijo Terry. - Y por eso quiero que dejes de llorar, porque no me gusta ver a mi querida Tarzan Pecosa sufriendo tanto-.

Candy en ese momento dejo de llorar después de haber escuchado a Terry llamarla Tarzan Pecosa, él cuando volviera a verla quería decirle así pues extrañaba mucho a la chica pecosa que acostumbraba a trepar los árboles allá en el Colegio.

-Terry... - dijo Candy sorprendida al escucharlo decirle Tarzan Pecosa.

-Te sorprendió mucho oír que te dije Tarzan Pecosa ¿verdad? - respondió Terry. - Pero es que yo extraño con todo mi corazón a la pequeña pecosa del Colegio San Pablo que aguantaba tanto mi actitud tan extraña-.

Candy se quedo mirando a Terry algo confundida pues el escuchar estas últimas palabras de Terry, la hacían sentirse más triste. En ese momento Terry pudo retener más las ganas de consolar a Candy, así que la abrazo y le dio un beso en la frente, esta no pudo ignorar el abrazo y lo abrazo con todas sus fuerzas y después le dio un beso en su mejilla.

Estuvieron abrazados por un buen rato, después Candy se dio cuenta de que lo que estaban haciendo estaba mal, así que rápidamente soltó a Terry pues ella sabia que como Terry estaba con Susana, lo que estaban haciendo le parecía incorrecto.

-Lo lamento Terry-dijo Candy.-Pero esto no es correcto-.

-Yo lo lamento-contesto Terry. - No se ni lo que hice, pero me pareció una buena forma para poder consolarte-.

Candy fue retrocediendo, tratando de alejarse de Terry y limpiando sus lágrimas, al fin llegó a la puerta y intento abrirla para poder salir pero no pudo, esta estaba cerrada por fuera.

-¡Abran la puerta! - grito Candy. - Ya hice lo que me pidieron, ahora ¡déjenme salir! -.

En eso la puerta se abrió y Candy salio rápidamente, sin siquiera mirar a Terry.

-¿Pudiste hablar con él? - pregunto Albert. - ¿Te sientes mejor? -.

-Solo...vamonos ya-contesto Candy dándole a todos la espalda.

-Pero Candy-dijo Albert sorprendido.

-Yo, ya no quiero estar aquí-decía Candy mientras volteaba mostrando un gran enojo.

-Muy bien Candy-dijo Albert. Y después volteo hacia donde estaban Terry y Susana y dijo:

-Los invitamos mañana a venir a la mansión, los esperamos para almorzar-.

-Sí, muchas gracias-respondió Terry.

Toda la familia Andry se dio la vuelta y empezaron a retirarse, entre ellos una chica enojada y triste a la vez, que en vez de sentirse mejor, la situación la empeoró. Continuará...