Quiero darles las gracias por sus reviews, realmente me dolió hacer sufrir a Haru, pero tengo ese problema de que siempre hago sufrir a los personajes de mis historias xD

La universidad me está absorviendo demasiado estos últimos dias, pero intentare actualizar con la misma regularidad que llevo hasta ahora (de hecho ahora debería de estar estudiando xD).


05.- El Huracán

Encontró el sitio que Tsuna le había indicado, tardo menos de lo que cualquier guardián no tan motivado habría tardado. Solo vio a dos sujetos que parecían en shock al verlo entrar de forma tan violenta, jamás esperaron ser encontrados de tal forma.

-¿Dónde está Haru?-Gokudera estaba enceguecido por la furia, solo quería una respuesta.

-No sabemos de lo que…

No fue capaz de terminar su frase y de un movimiento rápido ya estaba en el suelo, reducido completamente. La mirada de Gokudera les dejo claro que no seria para nada piadoso con ellos.

-¿Dónde está Haru?-miro al otro tipo que temblaba a su lado.

-En la habitación de junto

Los pasos de la tormenta fueron rápidos y decididos, había dado con el lugar donde la tenían a la primavera, necesitaba verla, ver que siguiera como la recordaba, encontrarse con la Haru que deseaba salvar, con esa chica que no quería que fuera dañada por nada del mundo. Tiro la puerta de un solo golpe y vio lo que menos deseaba.

Haru estaba tirada en el suelo, amarrada a una silla y completamente desnuda, su cuerpo tenia marcas de golpes, quemaduras, había sido sometida a tortura, rabia irracional fue naciendo dentro de él, pero al notar que había sido abusada la mecha de la bomba estalló. Sabía que debía ir y soltarla, pero la ira se había apoderado completamente de él. Dio media vuelta y atrapó al tipo que intento huir y lo levantó en el aire.

-¿Quién fue?

-No… no… yo no lo hice…-temblaba de miedo, lloraba rogando no ser asesinado en ese mismo momento.

-Dime la verdad ahora mismo-apuntó directamente a la cabeza del tipo dispuesto a usar su ataque más fuerte.

-¡Fue el!-apunto al otro sujeto en el suelo.

-¡No me mientas!

Tiró al sujeto al suelo con tal fuerza que un par de huesos se rompieron al estrellarse, pero Gokudera no quedó conforme con eso, lo remató totalmente con un disparo lleno de sus llamas de la tormenta, no quedó nada más que cenizas y una mancha de quemadura en el suelo, miró con desprecio al otro tipo que estaba inconsciente y cuando pensaba terminar con su vida también escucho su nombre.

-¡Gokudera!-Haru saco fuerzas de quien sabe dónde y lo llamó, completamente desesperada tras hacerse la idea de lo que había pasado en la habitación de junto, solo por lo que había escuchado.

Su vista nublada por la ira se despejó con tan solo escuchar su voz, estaba llorando, sonaba quebrada, pero lo había llamado, ignorando al tipo inconsciente fue directamente a ver a la castaña, sus manos temblaron, estaba asustado por ella, desamarró sus manos con cuidado y quitándose su chaqueta la cubrió, entonces quitó la venda de sus ojos y vio las lagrimas en los ojos de la castaña.

-Go… Gokudera-se abrazó a él con tal fuerza mientras comenzaba a llorar desesperada.

Haru estaba completamente quebrada, lloraba totalmente desesperada como si ya nada fuese a tener sentido, Gokudera no sabía qué hacer, solo pudo abrirle sus brazos para permitirle dejar salir todo ese miedo, esa frustración que la estaba consumiendo, solo podía abrazarla fuerte, acariciar su cabello y esperarla.

-Siento haber llegado tan tarde-su voz sonaba mal también, estaba bajísima a la normalidad, realmente se sentía culpable.

La castaña no paró de llorar hasta que se durmió en los brazos de la tormenta, dejó salir todos sus sentimientos para sentir la calidez de esos brazos que le permitieron descansar, Gokudera se quedó ahí en el suelo aun acariciando la cabeza de Haru y con su mirada perdida, la culpa iba a matarlo, el haberla encontrado en tal estado solo significaba que no fue capaz de cuidarla como se había prometido.

Se habría quedado por horas sentado ahí mirando a la nada y culpándose, pero la llamada de Tsuna lo trajo de vuelta a la realidad.

-¿Cómo te fue limpiando ese lugar Gokudera-kun? ¿Haru estaba ahí?-preguntó el castaño lleno de preocupación en su voz.

-Estaba aquí, ya limpie el lugar-su voz era casi como un robot, tenía que responderle aun si su mente era un caos en ese momento.

-Ella… ¿Cómo esta?-preguntó lleno de temor.

-Mal, ¿Puede traer un auto para llevárnosla de aquí?

-¿Necesita atención medica?-era un nudo de nervios, Gokudera no le estaba diciendo todo, hablaba con un tono de voz que lo alarmaba, podía imaginarse cualquier cosa.

-La necesita

-¿Tu estas bien?

-Lo estoy, lo esperaremos

El mismo Gokudera cortó la conversación y tirando su celular a su lado dio un gran suspiro. Acarició el cabello de Haru y la abrazó con fuerza, no había palabras que pudiese decirle para disculparse por no haber sido capaz de salvarla a tiempo, no había palabras que pudiese decirle para que volviera a ser la de siempre no tras verla llorar de ese modo, no tras haber sido abusada.

-Todo es mi maldita culpa-susurró con la voz quebrada.


Muchas gracias por leer~