Disclaimer: Ni digimon ni sus personajes me pertenecen, esto solo lo hago con fines de recreación. ¡Gracias por leer!
...
Debilidad
Desde que recuerdo es lo que he sido, débil, muy débil, siempre necesitando que me protejan, siempre necesitando de otros, ya sea para estar con vida, ya sea porque me he sumergido en la más infinita oscuridad, no importan las circunstancias, siempre he demostrado debilidad.
Mimi camina a mi lado, preocupada, abstraída de esta realidad. Las calles son como siempre, las personas van y vienen; y el ritmo de vida de Tokio es de lo más normal, no caben dudas de que el tiempo no parece pasar por aquí.
-¿Segura que estas bien?-pregunto aun preocupada por el estado de ánimo de mi amiga.
Niega con la cabeza y unas lágrimas rebeldes caen por su rostro, y estoy igual que ella, pero por dentro, mi cuerpo ya no puede llorar más, lo sé.
-Nada está bien…nada-susurra mas como un lamento que como una frase al aire.
-Creo que lo mejor ahora es tener un poco de paciencia y tratar de tener fe-ni yo misma me creo lo que he dicho "Tener fe" ¿En qué? ¿Para qué? Lo único que hace la fe es elevarte, hacer que tengas falsas esperanzas, haciendo la ciada más dolorosa, la fe es para débiles que creen que todo se arreglara.
-No intentes engañarme…Kari, estamos igual-le miro confundida-perdemos a un ser querido lentamente.
-No creo que sea lo mismo…creo que las circunstancias son otras.
-Tal vez…no importa cómo se llega a esta situación-Mimi ha dejado de llorar, pero su rostro es inexpresivo, no está ese ánimo que la caracterizaba, ese toque de alegría que nos contagiaba-lo que importa es lo que puedes hacer para remediarlo.
No sé exactamente lo que ha querido decir, le miro confundida y un poco insegura.
-Me refiero a que tal vez tú puedas hacer algo para solucionar lo tuyo con Takeru.
-No está de mi parte el hacer eso, yo lo intente, pero no fue suficiente yo…
-No todo-le interrumpe-te falto un poco de seguridad en él, la base de toda relación es la confianza.
-Mimi yo no…no sé qué decir, es cierto que dude, es cierto que por un momento no me sentí segura, pero ya no, yo…yo intente arreglar las cosas, pero no fue suficiente, no fui lo suficientemente fuerte.
-Eres una de las personas más fuertes que conozco, eres tan fuerte como Taichi-le niego con la cabeza-claro que si, has soportado el peso de la oscuridad en tus hombros, soportaste dos aventuras en el mundo digital, yo a la primera no quería luchar, soportaste alejarte de Takeru para no dañar a Davis, eres fuerte, eres muy fuerte-le miro con aprensión, sus palabras de alguna forma me confortan, pero su mirada sigue igual, distante, nublada por el dolor.
-Gracias-susurro.
Y aunque Mimi me ha levantado un poco el ánimo, sigo distante ¿Cómo hacer para recuperar a Takeru? Ya no se que mas hacer, le di todo, todo; mi compresión: para cuando estaba triste y desolado, le di mi apoyo: para que supiera que no estaba solo, en ningún momento, ninguno; hasta le di mi silencio: para que fuera fiel testigo de sus penas, de sus lagrimas, para confortarlo y hacerle ver que todo estaría bien, mientras estuviéramos juntos, mientras sintiéramos que nada nos separaba ¿Qué hacer a estas altura de la vida cuando ya no queda nada más que dar?¿Que hacer para recuperar lo que una vez asegure que siempre tendría?
-Palmon me dijo un día que nada, nada, nos separaría-miro sus ojos serenos, pero llenos de dolor, un dolor indescriptible que hace carcomer mi alma-míranos ahora, las cosas no siempre salen como queremos ¿Verdad?
Asiento con la cabeza mientras seguimos caminando hacia el departamento de Izzy.
-Recuerdo cuando llegamos al mundo digital-le menciono, llamando levemente su atención-todos, todos creían que debían protegerme, mi hermano, Sora, Takeru, tu, todos pensaban que era su deber el que no me pasara nada-me sigue mirando, dubitativa.
-No era nuestra deber cuídate, era nuestro agradecimiento, lo hicimos porque tu nos ayudaste a vencer a Myotismon, nos diste luz, nos animaste, a pesar de que enfrentaste una gran pérdida, no fuiste débil, miraste hacia adelante y seguiste luchando, nunca te diste por vencida, la única forma de agradecerte eso era con nuestra amistad, era tratar de protegerte, pero débil no eres-se queda meditando un rato- sabes, a veces creemos que nosotros somos las que estamos en peligro, creemos que estamos aquí para ser protegidas, dejamos de luchar contra toda clase de situaciones porque tenemos a alguien a nuestro lado que nos cuida y protege, pero, hay ocasiones en las que nosotras debemos de salvar a ese ser especial, luchar por los dos, pues el no puede porque esta cegado por los sentimientos negativos u otras circunstancias; y cuando eso pasa creemos que no podremos, pero siempre, siempre podemos Hikari.
Llegamos al edificio donde vive Izzy, subimos las escaleras lentamente, intentando mantener nuestra mente en este mundo, pues las dos estamos sumergidas en nuestros pensamientos, llegamos al departamento en donde vive Izzy, tocamos la puerta y no tarda en salir Joe a recibirnos, su primera acción es abrazar a Mimi, intentar consolarla, pero extrañamente, Mimi ya no llora, su mirada parece decidida pero cálida.
-¿Estás bien?-le pregunta Joe.
-¡Si…si lo estoy!-me voltea a ver-gracias por ayudarme-le miro confundida ¿Ayudarle a qué? Si ella ha sido quien me ha aconsejado.
-La que debería agradecerte seria yo y n…
-Me ayudaste a pensar, creíste que eras débil y yo te dije que no lo eras, me ayudaste a darme cuenta de que no estoy sola y que no soy débil, ahora ese alguien especial me necesita a mi; y no pienso fallarle, por eso te agradezco-Joe se nos queda viendo sin entender nada, los dos se adentran en el departamento y unos segundos después yo les sigo. El ambiento es lúgubre y totalmente apagado, la pena se respira en el ambiente y casi se pueden sentir en los poros de la piel, el olor muerte.
-Iremos ahora al Digimundo, intentaremos ayudar en lo más que puedan, pero sean cautelosos-el que hablo fue mi hermano, quien mira a Sora con cariño y preocupación.
-¿Listos?-pregunta Izzy en tanto abre su lap-top, en la cual se divisa una pantalla multicolores.
-¡Listos!-contestan todos con ánimos, todos estamos presentes, los doce amigos, juntos, dándonos ánimos mutuamente, miro a Takeru unos segundos, para después desviar la mirada y entiendo que no soy débil. Porque a pesar de que tengo miedos y lloro, nunca abandono a las personas que me importan, a pesar de las adversidades y circunstancias, porque mi espíritu esta decido y mi fuerza de voluntad es inquebrantable, porque podemos sentir que somos vulnerables, pero contamos con personas que nos ayudan a ver lo contrario, llorar no es muestra de ser débil, ni tampoco lo es lamentarse, ser débil es dejarse vencer por la vida, no seguir luchando, a pesar de las circunstancias y a pesar de que he flaqueado en algunas partes de mi vida, nunca, nunca me he dado por vencida, me doy cuenta hasta ahora de eso. Llegamos al mundo digital y no puedo estar más dispuesta a intentar ayudar y arreglar las cosas.
-¡Mimi!-gritan nuestros seres digitales a lejanía y no tardan en llevar a la castaña a una inmensa tienda de campaña, miles de camas están tendidas a lo largo de metros de extensión, llenas de pacientes, sufren, se les ve en la cara, Gatomon llega a mi lado, está destrozada, lo veo en su rostro.
-¡Saldremos de esta, ya lo veras!-ella me asiente con la cabeza.
Miro a Takeru, tiene la vista perdida, en ese mar de camas, sin, fe, ni esperanza.
-¡Juro que no te dejare caer!-suelto la promesa al viento, es una promesa que estoy dispuesta a cumplir, no siento debilidad alguna esta vez, no dejare de luchar, por ninguno de mis amigos y compañeros, no dejare de luchar por él, porque aun hay algo que le puedo dar a este mundo, a Takeru…mi fortaleza.
...
Ya no sé ni cómo pedir perdón…pero de todos modos lo hago. Lamento la demora en la actualización, estaba un poco indispuesto, debido a las fiestas. Como sea, les dejo dos capítulos, esperando que puedan comentar y agradeciendo el que lean.
