Los personajes oficiales no me pertenecen, solo me pertenecen los OC.


Tres intentos.

Luego de supervisar las actitudes de Set por un mes completo y a pesar de no creer que el menor padeciera alguna alteración de índole psiquiátrica. Se tomo la decisión, a espaldas del menor, de que debería ver un especialista para descartar cualquier trastorno.

Aunque todos lo dudaban y siempre era mejor hacer desaparecer esas dudas.

Atenas.

Dado que claramente Set tenía cierta relación informal con el caballero de Escorpio, este el seleccionado para acompañar al chico a Atenas. Bueno, en realidad Arkanos de Escorpio no le dijo desde el inicio a donde iban. Solo le dijo que necesitaba que le acompañara a la ciudad a hacer un pequeño asunto.

-¿Pasa algo Ark? -Pregunto el muchacho, era claro que el rubio estaba algo nervioso.

-Veras Set... -Me siento la persona más falsa, despreciable y desleal del mundo- la verdadera razón por la que te pedí que me acompañaras -Miro al adolescente de ojos de un curioso tono celeste- es que te traje para... que veas un medico. -Soy una basura, le clave un puñal por la espalda a mi mejor amigo... Aunque este tiene solo 15 años, es mi mejor amigo y lo acabo de traicionar.

-¿Un medico? -el guardián de Géminis le miro confundido- ¿Es porque me duermo a cualquier hora? -Seguro que es por eso, no le había pasado por alto el hecho que todos le prestaran más atención de la acostumbrada o que Blaise o Arkanos tenían el habito de caer de noche en su morada por "no tener nada mejor que hacer" a esas horas.

-Eh... si... se podría decir que sí. -Athena, que deje de preguntarme, por favor si amas un poco a este caballero apiádate de mi y has que Set no pregunte...

-¿Qué clase de medico?- Pregunto calmado ¿Tan difícil era decirle que le llevaría a ver a un medico? Continuo caminando- Si era para eso no debiste ocultármelo, no le temo a los médicos- El caballero murmuro la especialidad médica, pero el chico no entendió- ¿Qué?

-Un psiquiatra... -El menor se detuvo y le observo abriendo enormemente sus ojos. -Sí, dije psiquiatra. -Hizo una pausa- No escuchaste mal.

-Bueno -El adolescente se encogió de hombros- Sin duda deben de estar preocupados por mis problemas de sueño. -Le dedico una de sus sonrisas mas simpáticas y poseedora de esa expresión "no te preocupes, no estoy enojado".

-Me alegra que lo tomes bien... -Informo el ahora aliviado y calmado rubio, todo ese tiempo había temido una rabieta de Set (una rabieta por demás justificada).

El reloj del banco se atraso y marco las dos menos cuarto.

-Arkanos... -el menor observo el reloj- espero que no te moleste, pero tengo que ir al banco... -Se rasco tras la nuca- tenía pensado ir de todas formas, pero como cierra a las tres... prefiero ir a ahora.

-¿Tu? -El mayor le observo con desconfianza.- eres un menor ¿Por qué irías al banco?

-Le pedí a mama que me autorizara retirar dinero... y como se acerca el cumpleaños de Algieda. -Se froto el brazo avergonzado- Quería hacerle un bonito regalo... por todo lo que ah hecho por mi... -Miro las puertas del banco-Se toma molestias... que superan su rol de camarada... Desde la muerte de Abel que prácticamente tomo el rol de madre conmigo y quería tener un lindo detalle con ella. -El más grande maldijo el momento en que desconfió del menor, ahora tendría que hacer lo imposible para que no se le escapara esa información ante la mujer.

-Algieda te agradecería cualquier cosa que le regalaras, aunque ese presente fuera una flor silvestre recién cortada. -Comento mientras ingresaban al banco.

Era un bonito detalle de parte de Set querer realizar un regalo digno a la bondad (y paciencia) que Algieda de Capricornio tenia con él.

Casa de Escorpio, esa misma noche.

Arkanos guardo la camisa, de marca muy fina, que ese día había adquirido. Set lo había pillado observándola y bueno, el chiquillo había insistido en comprársela. Tenía que reconocer que Set no sabía aceptar un "NO" como respuesta cuando cargaba con varios dracmas en los bolsillos.

Había sido una buena tarde: la compra de la camisa, la ida a la heladería recientemente inaugurada, el modesto árcade y la feria de artesanías...

-Hay no... -Se sintió palidecer, habían hecho todo menos...- No lleve a Set al psiquiatra -Miro aterrado la camisa, ya se imagina la escena.

¡TODOS CREERÍAN QUE SET LO SOBORNO CON ESA PRENDA!

-Arkanos. -El hombre se apresuro a cerrar el ropero- Te busca el patriarca. -El rubio, mortalmente pálido, se dio vuelta y observo a su hermana menor.- ¿Te sientes bien? -Su abuela había fallecido y a su hermano se le habían acabado las ideas de con quién dejar a su hermana.

-Honestamente, no... Dile a su ilustrísima que no me siento bien... -Sentía el estomago cerrado y las piernas de gelatina, Set lo había engañado y él no se había dado cuenta.- Informarle que mañana le pongo tanto de la situación. -La chica asintió y se retiro.- ¿Y ahora qué hago...?

Dos días después.

Diciendo la verdad sin saberlo, Arkanos se salvo de la humillación pública. Informo que cada vez que observaba un reloj, este marcaba que aun había tiempo para la cita con el médico. Set, en consecuencia, se gano varias miradas de reproche al respecto... Aunque por falta de pruebas, no podían acusar al muchacho de haber alterado con telequinesis todos los relojes que entraban en el campo visual de Arkanos.

Aunque todos sabían, incluyendo el mismo patriarca, que eso había hecho.

Ahora el turno era de Céfiro de Sagitario.

No se dejaría embaucar tan fácilmente por el chico, a diferencia de Arkanos (el cual se había confiado de los relojes) se guiaría por la posición del sol y a este Set no lo podía alterar.

-¿Le gustan los collares? -Al escuchar la pregunta se dio vuelta y observo a su camarada más joven. Tan concentrado estaba en sus pensamientos que no había notado que este se había detenido.

-Set... -Dijo en tono de reproche- Andando.

-Falta, además puede ser que sea la última vez que venga a Atenas -Observo al castaño de ojos verdes- ¿Algieda usa collares?

-De vez en cuando -Se acerco al menor-¿Por qué?

-El sábado es su cumpleaños. -Céfiro sintió como si lo hubieran abofeteado de golpe, solo le tomo unos segundos el darse cuenta que estaba en apuros. No había pensado en nada para el cumpleaños de su esposa, el asunto de Set y el psiquiatra habían apartado esa vital fecha de su cabeza.

Set le pregunto algo, solo que su embotamiento del momento no le dejo oír o eso creyó él. En realidad el quinceañero solo había movido los labios.

-Perdona, estaba distraído -se escusa- ¿Que decías?

-Que le voy a regalar ese collar -Indico un dije de oro rosa- ¿Qué opinas?

-No es muy dada del rosa. -Admitió el mayor, el menor no tardo en entrar a la tienda. -Set, espera un momento.

Casa de Sagitario. Unas horas después.

Eran unos bonitos pendientes, jamás le había hecho un regalo así a Algieda. Por más que la amara, sus arcas personales no eran precisamente abundantes y no podía darle el lujo de ni siquiera una modesta joya. Set le había prestado el dinero y al regreso...

-Pero que mocoso de mierda -Dejo los pendientes a un costado del escritorio.- Me vio la cara de idiota y no lo lleve al psiquiatra. -Se paso la mano por el cabello, Algieda y Shion se lo comerían vivo por eso.

Set lo había convencido de que comprara los pendientes (el tenia efectivo consigo), que no tenia problema de prestarle el dinero en ese momento y tampoco esperar a que se lo devolviera. Dado que según Set, en ese momento que miraban las modestas joyas, entendía que Aioros necesitaba "cosas para bebes" y que no podría pagarle la deuda apenas volvieran al santuario.

Había estado todo el tiempo agradeciéndole al niño la molestia de prestarle dinero y el no enojarse por la clara tardanza de la devolución del préstamo. Todos creerían que Set lo había sobornado y tenia que admitirlo, en cierta forma eso había hecho.

Casa Patriarcal, dos horas después.

-Siempre fuiste la primera opción, pero no quería enviarte por obvias razones.

-No se preocupe, su ilustrísima, Set no se escapara esta vez del médico. -Informo la mujer, sentada al otro lado de escritorio. -Aunque me sorprende que Céfiro se dejara engañar por Set. -Frunció el entrecejo.

-Supongo que la distracción, tuvo un fuerte motivo detrás. -De no ser que estaba molesto con ambos dorados (con Set por evitar la cita médica y con Céfiro por no darse cuenta de la trampa) se hubiera reído ante el brillante plan del chico.

Y suponía que algo así también le había sucedido al guardián de Escorpio, solo que este jamás lo diría.

Lunes.

-Algieda... -La mujer caminaba vistiendo ropa formal, pero con un hijab cubriendo su cabello. Aioros cada tanto le desacomodaba pañuelo azul a su madre a modo de juego.- ¿Aioros tiene carrito de paseo?

-No. -Fue la seca respuesta.

-En esa tienda venden y aun estamos a tiempo. -Comento el menor con una simpática sonrisa- Podemos ir a verlos... Así no cargas todo el tiempo a Aio.

-Aioros es muy feliz cuando está en brazos. -El menor contuvo la mueca, mientras el bebe le miraba con sus inmensas gemas esmeralda, mientras refregaba su carita en el hombro de su madre. -Además, si llegamos temprano puede que te atienda antes. -Se detuvo y le miro fijamente- ya no te quiero escuchar sugerir ninguna activid ad -Set apretó los dientes, luego de cerrar la boca- no te saldrás con la tuya esta vez Set. Yo no soy el distraído de Céfiro o el desorientado de Arkanos ¿Entendido?

-Si, entendí... -Hizo una pausa y luego reanudo su caminata, sabía que no le serviría de nada correr dado que Algieda era la más rápida del santuario y lo alcanzaría en cuestión de segundos (a pesar de estar cargando a Aioros)- ¿Y si el médico quiere dejarme internado o me practica electrochoque?-La mujer lo miro y noto la mirada preocupada del niño. Ahí estaba la razón para escapar al psiquiatra.

-Nada de eso pasara -Le sonrió con aire maternal, una sonrisa que muy raramente le regalaba a alguien que no fuera Aioros.- Y si lo intenta, le mostrare lo filosa que es Excalibur.

-Aun así, tengo miedo de lo que pasara. -Informo el menor mientras volvía a caminar, esta vez Algieda le dio la mano- ¿Y si dice que estoy loco? ¿Y si se me escapa algo del santuario? -¿O si digo algo de él y luego ese infeliz mataba al psiquiatra?

-El psiquiatra es un ex caballero, así que podrás hablar tranquilo con él. -Informo la mujer- Anteriormente protegía la casa de Tauro, así que tranquilo, es un toro manso. -El muchacho le obsequio una tímida sonrisa ante esas palabras.

Casa patriarcal, al atardecer.

-¿Y qué dijo? -Pregunto Céfiro, el rostro indescifrable de Algieda le tenía nervioso.

-Que Set esta cuerdo...

-¿Pero? -Secundo Shion, algo le decía que la tensión de Algieda tenía un motivo claro. Había entrado con una expresión mortecina, una que preocupo a todos.

-Algieda deja el misterio. -Gruño Arkanos, realmente que la mujer diera información tan escuetamente lo estaba poniendo nervioso.

-Tiene signos de estas bajo extrema presión -no quería usar esa palabras textuales empleadas por el médico- Según me dijo, los trastornos de sueño de Set se deben al hecho que está en un estado de vigilancia extrema.

-Eso lo notamos, todos -Comento Arkanos, que no le gustaba el rumbo que estaba tomando la noticia.- Hasta yo que no soy psiquiatra, soy astrónomo... lo note.

-Alguien esta acosando a Set, eso dijo -Informo la mujer al fin, ya no siendo capaz de poder contener lo que había escuchado- eso es lo que me dijo. Set tiene escrito en la cara dos cosas: que fue maltratado en su infancia y que es acosado por un adulto. -Los tres hombres se quedaron completamente helados.

-¿Por quién?-Inquirió Shion, "acosado por un adulto"... Las palabras le aterraron, ninguno miembro de la orden dorada molestaría a Set...

Ellos eran los únicos que podrían asustar al chico dado que nadie más tenía un cosmos que pudiera servir para intimidar al chico o darle un motivo para callar.

-Esa fue la única respuesta que no respondió, pero al parecer se trata de un hombre. -Al escuchar esta última palabra, Céfiro sintió que la espalda era cubierta por una capa helada de sudor

¿Qué clase de enfermo acosa a un niño?

- Le pregunto y dijo que no sabía quién era él. Y según Laos... Decía la verdad, noto que no mentía cuando dijo que desconocía el nombre.

-¿Alguna descripción? -La mujer negó con la cabeza ante la pregunta de Céfiro.

-Yo no he visto a nadie extraño cerca de Set- Informo Arkanos, tratando de pensar en quien podría acercarse a Set y perturbarlo de esa manera. Perturbarlo hasta el punto de quitarle sueño al chico y hacerle estar en vigilia extrema.- Eh estado mucho tiempo con él y lo puedo asegurar... ningún adulto, salvo nosotros, se le acerca. Ni siquiera lo soldados... -Hizo una pausa, el chico siempre saludaba a los soldados, pero estos no estarían jamás al nivel de combate de Set. El chico tranquilamente podría defenderse de ellos.

Sala, Casa de Géminis. Al mismo tiempo.

Aioros pateo la pelota de caucho blando y esta fue a parar lejos de los pies de Set (de nuevo). El adolescente fue por la pelota, la cual había quedado a los pies del espejo que (a modo de decoración) se hallaba en la sala.

Aioros había visto la pelota en un escaparate de la juguetería, tras la visita al psiquiatra, y bueno... Se había dado el gusto de regalársela al bebe. Todo esto, pasaba mientras él caminaba por las calles con el bebe y Algieda dialogaba con el médico. Tomo la pelota y le arrojo de vuelta a los pies del niño.

Recordaba que Algieda le había llamado "comprador compulsivo", cuando le encontró en la juguetería y vio que el adolescente se llevaba un par de rompecabezas (aparte de la pelota para Aioros).

Al levantar la vista, mientras seguía recordando la expresión alegre de Aioros ante su nueva adquisición, noto que no estaban solos en la habitación. En el espejo, a solo unos metros de él, la silueta de un hombre estaba presente. El menor poso su mirada aterrada en el bebe, estando este presente temia el doble, el cual en ese momento tomaba la pelota entre sus manos. Completamente ajeno al sujeto que les miraba con absoluta locura en el reflejo en el espejo.

Continuara.


Nota:

Modificación de edades:

Cefiro de Sagitario 28

Algieda de Capricornio 28