No puedo creer que esté sucediendo esto ahora. Annie Britter, la mujer que elegí para ser mi esposa ha estado ocultando información y mintiéndome por años. En sólo unas semanas más íbamos a contraer matrimonio y ahora, justo ahora, no puedo ni pensar en seguir con dicha ceremonia, ni siquiera por el qué dirán.

La amo, de verdad la amo, y detesto el exponer a Annie ante la opinión pública de Chicago por la cancelación de nuestra unión, pero no veo otro camino.

Apenas esta mañana todo iba viento en popa. Había pasado a desayunar con Annie y sus padres, y luego nos habíamos sentado por horas en el salón a planear la fiesta. Su madre, quién nunca nos dejaba solos, apenas se ausentó del salón los segundos necesarios para alcanzar a robarle un beso furtivo a Annie ¡Cuánto me gusta cómo se sonroja ante nuestros besos!

Justo antes del almuerzo, Annie y yo estábamos en el piano, intentando hacer un dueto, cuando entró la doncella de Annie con una carta. El rostro de mi novia se transformó e inmediatamente me di cuenta que algo sucedía.

Annie tomó rápidamente la carta para que yo no viera el remitente y se puso de pie, excusándose de tener que ir al tocador. Como me pareció extraña su reacción, decidí seguirla por el pasillo y preguntarle sobre quién le escribía. Ella intentó seguir caminando pero ante mi insistencia se detuvo, sólo miraba sus manos. Volví a preguntarle qué pasaba con aquella carta, ya que se estaba comportando de forma muy extraña. Ella estiró lentamente el sobre a mis manos, para que viera el remitente. Grande fue mi sorpresa al descubrir que mi prometida recibía una carta de Grandchester.

No entiendo.- Le dije- ¿Por qué recibes una carta de él? ¿Por qué reaccionaste así al recibir la carta?

La voz de Annie sonaba despacio y entrecortada. Me confesó que ella y Terry llevaban años escribiéndose, que eran algo así como amigos epistolares. Que todo comenzó desde el viaje que ella realizó a Florida, pero que ella no me engañaba de ningún modo con él.

Demoro en procesar la información. No logro hacer un vínculo entre mi novia y Terry. Si no ha estado engañándome sentimentalmente con él, cosa que me parece lógica de cierto modo ya que está casado y es el clásico inglés cuidadoso de su palabra ¿Sobre qué se escriben? ¿Por qué lo hacen? ¿Son acaso amigos?

Por el rostro de Annie comienzan a caer lágrimas, pero yo sigo sin entender nada. Es entonces cuándo me confiesa que en realidad todo este tiempo le ha estado escribiendo sobre Candy, dándole información sobre su vida. Me jura que intentó detenerlo pero que Terry se volvía un loco cada vez que sucedía, y que la amenazaba con decirle a todos lo que sucedía.

La verdad me golpea como un balde de agua fría. Annie ha estado todo este tiempo traicionando a Candy, a la mujer que siempre la ha defendido y que siempre estuvo para ella. No puedo creer lo ingrato que es eso. A lo largo del tiempo me ha tocado vivir junto a Candy varios momentos tristes y duros, pero ella nunca se ha dejado vencer por el desaliento, y siempre ha estado ahí para nosotros.

¿Quién es la mujer con la que pretendo casarme? ¿Es Annie realmente una buena muchacha o es otra chiquilla tonta interesada en cumplir con lo que la sociedad le dice que debe hacer? Siempre pensé que me cautivaba de ella su dulzura y su carácter. Pero ahí, parado frente a ella, con la carta en la mano, no puedo asegurar nada.

Levanto la vista y observo el rostro de Annie, sus bellas facciones reflejan miedo y tristeza. Lamento ser, de cierto modo, quién cause eso. Me observa atentamente, mientras siguen cayendo lágrimas silenciosas.

Creo que no te conozco.- le digo.- No entiendo el por qué has hecho esto, o por qué si pensabas que no era nada malo no me lo dijiste. Justo ahora, Annie, no puedo seguir adelante con nuestro compromiso. Ella me pide que la perdone, me ruega que no haga esto. Siento que no tengo fuerzas para seguir de pie delante de ella, por lo que comienzo a caminar rumbo a la puerta, sintiéndome culpable por dejarla en su miseria.

Tomo el coche y parto rumbo al lago, necesito estar en un lugar tranquilo para procesar mis ideas y sentimientos. Oh Stear, cuánta falta me haces. Quisiera hablar contigo y que me aconsejaras. De cierto modo, en los últimos años Albert y yo hemos llevado adelante una relación sincera y amistosa, y realmente le siento mucho más familia que a mis propios padres. Pero no eres tú.

Annie ¿quién eres? ¿qué te motivó a esto? ¿cómo le puedes hacer esto a Candy? Recuerdo cuando le rogaste a Candy que no se entrometiera entre nosotros. Siempre ame a Candy, por ser la persona que es. Y si bien me tocó amarla en silencio porque ella eligió a otro como dueño de su corazón, nunca abandoné del todo la esperanza. Pero verte a ti tan decidida por nuestro amor me llevó a comprender que el amor por Candy era infantil y obtuso. Tú, Annie, eras mi presente y futuro. Tú, Annie, te interesabas por mi y soñabas con una familia a mi lado.

Ahora me siento enojado, engañado, decepcionado, desconcertado, triste y sumamente solo.

No sé cuánto ha pasado mientras estoy en el lago, sólo descubro que la noche cayó sin que lo notase. Decido irme a casa y esperar a Albert para que vayamos a conversar con el padre de Annie sobre la cancelación del matrimonio, es lógico que si me acompañó a pedir su mano, sea quién me acompañe a romper con esto. Además, necesito de alguien que me respalde y me apoye.

En la mansión ya nunca hay mucha gente, y como es tarde tía Elroy está acostada. Voy al despacho de Albert pero descubro que no ha estado ahí. Recuerdo, entonces, que está en sus días con Candy en Lakewood. Decido irme a la cama sabiendo que no dormiré mucho, pero resuelvo que por la mañana llamaré a Albert y le pediré su apoyo.


Hola! infinitas gracias a quienes me escribieron y a los que leen esta historia. Hace tiempo la había pensado pero no me había animado a escribirla. Además, el tiempo escaseaba.

Creo que en la semana sólo podré subir un capítulo cad días, pero los fines de semana quizás puedan ser uno diario.

Saludos!