Disclaimer: Avatar: La Leyenda de Aang/The Last Airbender, no es mío.
Una tormenta tropical se desató sobre la isla, literalmente una tormenta, pues la lluvia va acompañada por rayos y relámpagos, el mar está más que agitado, y en la oscuridad de la noche no se puede distinguir mucho, por otra parte, en la selva Toph está corriendo con algunas lagrimas en el rostro las cuales se van secando con el brazo, corre como si la estuvieran persiguiendo y ciertamente eso hacen, detrás de ella se puede ver como Zuko corre para alcanzarla.
-¡Toph espera!-
-¡Déjame!-
Toph hacía de todo para que Zuko no la siguiera, le lanzaba rocas o creaba muros, pero Zuko lograba evadirlos o tomaba otra ruta cuando los muros le estorbaban, mientras que Toph seguía corriendo, Zuko comenzaba a cansarse por todo lo que Toph hacía, la persecución duró un largo rato, hasta que Zuko se rindió y solo pudo ver como Toph se perdía entre la maleza, Zuko se detuvo cansado y jadeando.
-Lo siento…-
En ese momento Soka llegó donde Zuko deteniéndose detrás de él, se le podía notar el cansancio a Soka pero era notablemente menos que el de Zuko.
-¿La alcanzaste?-
-No…-
Seguidos de Soka llegaron Aang y Katara quien rápidamente se dirigió a Zuko.
-¿Qué le hiciste?-
-Nada con esa intención… Fue… Fue un error…-
Aang puso una mano sobre el hombro de Zuko.
-Con esta tormenta será muy difícil encontrarla-
Zuko apretó los dientes con cierta ira en su rostro.
-¡No! Esto fue mi culpa, y lo voy a enmendar-
Zuko volvió a empezar a correr tras Toph quien obviamente ya no se veía a lo lejos, Zuko solo corría con la esperanza de encontrarla, los demás se quedaron donde mismo solo observando como Zuko se alejaba.
Iroh llegó con los demás, iba cubierto con una túnica para evitar el agua al igual que todos, al llegar solo logró ver por un breve momento a Zuko antes de que desapareciera del campo visual de todo, Soka dirigió su vista hacia Iroh.
-¿Qué pasó con esos dos? Hace unas horas ambos se veían muy bien-
Iroh suspiro.
-Bueno, pasó algo cuando fueron al pueblo, o al menos fue lo que Zuko me contó, en cuanto se fueron de la casa todo estaba muy bien, solo vi como se iban, tenía esperanza en que así ambos pudieran unirse más…-
Iroh se puso a contarles lo que paso cuando Zuko invitó a Toph al pueblo.
Hace Algunas Horas
Zuko se encontraba en la salida de la casa mientras esperaba a Toph, no llevaba puesto nada muy especial, solo llevaba su ropa de normal, le había dicho a Toph que se reuniera con él en la salida de la casa justo cuando anocheciera, Zuko no podía evitar preguntarse si Toph sabría notar la hora o la noche, la verdad es que estaba algo nervioso, no sabía exactamente qué haría con Toph, en el momento en el que la invito, lo único que pasaba por su mente era buscar una manera de disculparse por el incidente ocurrido el día anterior, para ser honesto, no creyó que Toph le fuera a decir que sí, no esperaba llegar tan lejos. Zuko se quedó ligeramente perdido en sus pensamientos hasta que por fin llegó Toph, quien despertó a Zuko de su trance en cuanto lo saludó.
-Hola Zuko-
-Toph, creí que no sabrías a qué hora venir-
-Bueno, le pregunte a tu tío-
-Bien, ¿Lista?-
-Sí-
Zuko y Toph salieron de la casa y fueron rumbo al pueblo, el cual al llegar se podía apreciar más cuando era de noche, las linternas encendidas por todas partes, alguna que otra fuente, la calzada de piedra, los edificios, la gente que caminaba y también algunos pequeños espectáculos los cuales Toph podía sentir y ver con sus pies, Zuko y Toph iban conversando, sobre lo que les venía a la cabeza, aunque algunas cosas sin sentido para ellos era divertido, se podía notar en sus rostros. Todo iba bien, hasta que pasaron por un puesto en el cual se podían ver varios bastones colgados y en el mostrador, el hombre a cargo del puesto los vio pasar y noto la ceguera de Toph.
-Oigan, ustedes, acérquense-
Zuko reaccionó con duda, solo se acercó un poco y Toph con él.
-No pude evitar notar a su pequeña amiga, debe ser difícil andar por ahí así, por que no compra uno de mis bastones, son ideales para ciegos-
En la cara de Toph se dibujo una mueca de enojo.
-¡Escucha soy totalmente capaz de ver y no necesito un bastón para darte una paliza!-
-Toph tranquila-
Zuko alejó a Toph del puesto.
-¿Estás bien?-
-Sí-
-Oye, ignora a ese tipo, ambos sabemos que eres muy buena así-
-Descuida, es de esperarse que la gente actué así, pero no deja de ser molesto, me ven como una inútil que no puede cuidarse sola-
-Bueno, yo no te veo así-
Toph sonrió.
-Gracias Zuko-
Zuko y Toph retomaron su camino por el pueblo, aunque de vez en cuando no faltaba que alguna persona mencionara la ceguera de Toph, para ella era extraño, cuando viajaba con Aang Soka y Katara nadie hacía mención de su ceguera, ella suponía que se debía a que viajaba con el Avatar, pero ahora todos la veían como una niña, aunque buscaba que eso no le afectara mucho para así poder disfrutar más del paseo, lo cual hizo sin mucho esfuerzo gracias a Zuko quien se encargó de llevarla a varios lugares o de comprarle uno que otro recuerdo, incluso llevarla a cenar para Toph esa experiencia fue muy divertida, pasar tiempo con Zuko. Todo iba bastante bien, duraron un rato paseándose por el pueblo hasta que entró más la noche con la cual empezó a llover ligeramente, en ese momento Zuko y Toph decidieron regresar a la casa, tuvieron que irse rápido pues la lluvia se convertía en tormenta, el viento soplaba cada vez más fuerte y empezaba a hacer frío. Ambos llegaron a la casa riendo, al parecer les resultó divertido huir de la lluvia.
-Eso fue divertido-
-Sí, oye, ¿No te cambiarás Toph?-
-Lo haré, pero no ahora, lo hare hasta que vaya a dormir-
-Bien, como quieras, yo me iré a cambiar-
-Bien-
Zuko fue a su habitación para cambiarse la ropa mojada mientras que Toph se quedó en la sala, los demás se encontraban en otra parte de la casa, Toph podía sentirlos con sus poderes, podía sentir como se divertían y reían, naturalmente Toph se sentiría un poco deprimida debido a eso, pero desde su tiempo con Zuko se había olvidado por completo de la poca atención que le prestaban los demás. Toph seguía en la sala, mientras que afuera la tormenta había empeorado, el viento balanceaba a las palmeras de un lado a otro, a Toph eso no le incomodaba, pero empezaba a sentir un poco de frío por lo cual decidió irse a cambiar y a dormir, se levantó del sofá y fue hacia su habitación, pero algo la detuvo, pasó por una puerta, la cual daba a una pequeña habitación donde se encontraban Iroh y Zuko, quienes estaban hablando, pero no fue eso lo que llamó la atención de Toph si no que Iroh mencionó su nombre, eso hizo que Toph se acercara a la puerta.
-Y ¿Cómo la pasaste con Toph?-
-Bueno fue divertido… Hicimos muchas cosas y fuimos de un lado para otro-
Al escuchar eso Toph sonrió.
-Pero…-
En ese momento Toph puso mucha más atención.
-Cada vez que alguien hacía mención de su ceguera su temperamento se modificaba, es entendible que se molestara, pero que amenazara a quienes lo hacían, eso no está bien-
Toph comenzó a sentir cierta preocupación.
-Pero eso no tiene nada que ver Zuko, ella es así, ¿Qué tiene de malo?-
-Que llega a ser muy molesta-
Toph se sorprendió al escuchar eso.
-Y bueno, quizá sea cierto que desde que la batalla terminó… Se volvió algo inútil-
Toph no podía creer lo que escuchó, se quedó paralizada.
-Zuko ¿Cómo puedes decir eso de ella?-
Zuko de cierta manera reaccionó.
-Espera… No era eso…-
Antes de que Zuko pudiera continuar hablando Toph abrió la puerta con la mirada hacia el suelo.
-Ya veo… Gracias por ser honesto…-
Zuko se quedo congelado al ver a Toph.
-Toph espera… Yo no… No quería decir eso-
Unas lágrimas escurrieron de los ojos de Toph quien no reaccionó muy bien ante el comentario.
-¡ENTONCES A QUE TE REFERÍAS EH!-
Toph salió corriendo del lugar hasta afuera de la casa, al escuchar el grito todos fueron a ver qué pasaba, solo vieron como Toph se iba del lugar y como Zuko iba tras ella.
-¡Toph espera!-
Toph salió a la tormenta totalmente descubierta, Zuko se detuvo brevemente, tomó una túnica para cubrirse del agua y fue tras Toph.
