ESCOLTA PELIGROSA. HITOMI LA ILUSIONISTA
(Se acaban las clases de momento, Junio esta aquí, pero el diario de las Pretty Cure no se detiene.)
-En el colegio d tuvo lugar un partido de béisbol. En el estaba en juego la creación de un club de deporte para las chicas. El director no estuvo muy convencido al ver a H sufrir un accidente. Después de discutir con N, el director desapareció. El ogro le había controlado, pero las niñas mágicas le salvaron.
(Granja de los Mizushita. El padre entrega a su hijo un papel y una gran bolsa. Le manda de recados.)
-Tienes que ir a la lonja y traer esta bolsa llena de pescado. Con ello aguantaremos hasta el otoño, ¿vale?
-¡Kentaro! –su mujer acude- Podrías mandar a Nana también. Se merece una excursión, y algún regalo...
-Hum, cierto que mi querida cenutria ha sacado buenas notas. Para ser ella. (¡PAPA!) Toma esto, venga, cómprate algo bonito. ¡Pero no muy caro! Aun no se de donde sacaste esa polvera, no te pega en nada.
-Ya te lo dije, era regalo de Hitomi. Ella tiene otra igual. (No sabia que eras coqueta...) Tu calla, merluzo.
(Eso le pasa al hermano por intervenir. A eso van, a comprar merluzos y otros peces, pero Nana piensa.)
-Ya se que he dicho que era un regalo... ahora tendré que hacerle yo a ella otro. No se me ocurre nada.
-Puede ser algo artesano, mepo. Sabrá que lo has hecho tu cuando lo mire, mepo. (A veces tienes buenas ideas, mequetrefe.) ¡Pues claro, mepo! También puede ser que tenga dos mitades y tu usas la otra, mepo.
(Se revela que era su estrategia con Mipple. Nanami decide regalar algo relevante a la afición de Hitomi.)
-¡Un retal! Así puede ponerlo en una camisa. O en la cartera del colegio. Veamos. Algo con 2 mitades.
(Llega la hora de comer, que pasa sin incidente. Después van a partir en la carreta hacia la metropolis.)
-¿Se te ocurrió algo, mepo? (Mira esto: sois Mipple y tu.) Yo no soy gordo... ni tan cabezón, mepo.
(Con cuatro trapos de colores y botones ha hecho el diseño... Hitomi lo mejorara mucho, pero bueno.)
-Hoy es día de mercado. Seguro que la encuentro. Tiene dinero a espuertas... por fuerza comprara algo.
(Monta en el vehiculo y les pilla caravana. La morena ve un bici-carro muy cerca de ellos. ¡Es la rubia!)
-¡Que feliz casualidad! –Hitomi saluda- Papa iba al banco a sacar los billetes para pagar las nominas.
-También mis empleados tienen que cobrar. (¿Señor Toshi?) Veo que me conoces, chico. ¿De donde? (Usted diseño los uniformes de mi equipo –explica el mozo.) Si, ya me acuerdo. El equipo de futbol.
-Ay, que niño mas guapo. Será mi novio –la peque se asoma. (¡Kinuka! *venas* ¡No digas esas cosas!)
-Son idénticas... –el se asombra. (A mi también me dio escalofríos.) Bueno, quizá de aquí a unos años.
-¡Eres CRUEL! Me enfado –morros de la mayor. (Je, el chico no deja todos sus huevos en una cesta.)
(Al padre le ha caído bien, así que le pide escoltarle al banco a cambio de una propinilla. El lo acepta.)
-Gracias, ya podéis volver a lo vuestro. (Mi hermana iba a regalar algo a Hitomi.) Eso es honorable...
-¡Alcornoque, era un secreto! –se molesta- Bueno, nosotros nos vamos por allá. (No te preocupes tanto.)
(Su amiga no quiere obligarla, pero es el honor japonés. Nana entrara a la joyería cercana al banco, y la familia rusa adentro para su transacción. ¡Pues dos encapuchados entran a por otra transacción mayor!)
-¡Las manos en alto! ¡Esto es un atraco como un estadio! –el pistolero- Tu, agarra un rehén o algo así.
-¡Esta me vale! –el navajero- Tiene un pelo precioso. He oído que el rubio se paga el triple. (¡Noooo!)
(La peque es apresada, los presentes están contra la pared por el pistolero... pero Hitomi susurra algo.)
-¿Que farfullas? (Pienso vencerte –ella saca algo.) ¡Jua, jua! ¿Pretendes detenerme con unas tijerillas?
(Ella hace un gesto de corte al aire. Justo después, la lámpara araña del banco cae sobre el y le noquea.)
-Uf, me he librado del mas peligroso. (¿Cómo lo has hecho? ¡Bruja!) No te vas a librar, te lo aseguro.
(Ahora saca agujas y lana, hace gesto de coser. Al acabar unas puntadas, agarra las agujas como dagas.)
-Esto no me gusta... ¡ay, es una postura de samurai! –agarre normal + inverso- ¡Ahí os quedáis, paletos!
(Trata de echar a correr con Kinuka, pero sus piernas estaban atadas por lana. Tropieza y cae de bruces.)
-¡Eres mío! –el señor Toshi le inmoviliza. (¡Buaaa! –llanto chirriante de su hija.) Hala, nena, ya paso...
(Usan el cable de la lámpara caída para atar a ambos. Hitomi cae de rodillas... y ahora entra su amiga.)
-¿Qué ha pasado aquí? ¡Ha habido un intento de robo! –la morena se asusta. (Ay... *nervios* El miedo me ha podido al fin... es el farol mas brillante que me he tirado jamás.) Merluzo, consuela a la señorita.
(Ryugu abraza a las dos. Los policías llegan y se llevan a los rateros. Ahora la rubia puede explicarlo.)
-No, no soy bruja, ji, ji... (Oficialmente... –susurra Nana.) Mientras todos estaban contra la pared le dije a Mipple que se pusiera cerca del cable de la lámpara. Ella entendió el gesto y así tumbamos al primero de los ladrones. Con el segundo, Mipple le ato los cordones y cayo en cuanto quiso huir. Así les vencimos.
-Ha sido un gran esfuerzo, mipo. Pero me alegro. (¡La princesa es la mejor, mepo!) Que vergüenza, mipo.
-Iba a darte mi regalo de gracias... pero mejor me lo guardo hasta que lleguemos a tu casa. Que peligro...
(Si es de una joyería es valioso... aunque con el presupuesto de la granjera, no tanto. Hacen los grupos.)
-Papa, quiero seguir en el carro de Nanami. Me siento mas tranquila. (Bueno, pero no tardes en volver.)
(Toshi ira inmediatamente a su mansión, la rubia mayor se ira a la lonja con los hermanos Mizushita.)
-Mi padre es el que suele venir, ya te dije que quería ser pescador. Por suerte Japón no tiene problemas de pesca, así que no es un gasto grande. (Nunca comí pescado hasta salir de la Rusia... que suerte tienes.)
(Están cerca del puerto. Los pescadores tienen sus puestos cerca de las líneas de amarre. Ryugu la avisa.)
-Aun no sabes nadar muy bien, no quisiera que te caigas al mar. (Bah, preocúpate por ti –ella se molesta.)
-Si se cayera nadaría como una... er, como una tortuga. Lenta y segura –la rusa comenta- (¿Eso parezco?)
(La chica va a protestar, pero el mar se revuelve, y llega la nube de oscuridad... ¡Gekidrago es un kraken!)
-¡Ya me habéis enfadado! *tentáculos* Darme las Piedras Prisma o me cargo todo. ¡Me quedo con este!
(El bruto ha agarrado al desmayado Ryugu, y amenaza con tirarlo al mar. Las chavalas se transforman.)
-¡Juntas somos Pretty Cure! / Siervos del poder de la oscuridad... / ¡Es hora de que volváis a casa!
-Ese alcornoque es mi hermano, maldito ogro... te has metido con quien no debías –Black se enfurece.
(Se lanzan a subir por sus tentáculos y a zurrar. El pulpo monstruo tiene muchos para frenar sus golpes.)
-Este humano me estorba, lo tirare igual. *zas* (¡NO! El poder de la oscuridad lo mantiene desmayado...)
-¡Olvídate, Black! Ve al agua, mepo. (¿No oíste que no puedo nadar?) ¡Tu hermano se ahogara, mepo!
(El peluche amarillo tiene mucha razón. White, la mejor nadadora, esta enredada. Depende de ella.)
-¡Aaaaagh...! *salto* ¡Las cosas que hago por el...! (Sabia que ella también aprecia a su hermano, mipo.)
(White se ha soltado y entretiene al enemigo hasta que Black pone a Ryugu a salvo. Se une a la batalla.)
-Tengo una idea. ¡Monstruo! ¿Quieres las Piedras Prisma? ¡Aquí están! *lanza* (¡Black, no lo hagas!)
(White no ha visto su farol, y eso que sabe marcarse uno... son gemas baratas, y el ogro se exaspera.)
-Grrr, estas no son. ¡Es la ultima vez que me engañáis! (Me ha engañado incluso a mi –White admite.)
-No eran solo para distraer, jue, jue. (No lo pillo, mepo.) Le he obligado a usar TODOS los tentáculos.
(Ahora están bien a la vista y desenredados, por usarlos para atrapar las gemas. No puede evitar esto.)
-Tenemos que empujarle a tierra. (¡Te ayudo, Black!) Por supuesto. Puja por allí. (¡No os dejare!)
(Un doble patadon en el cogote molusco lo impulsa a tierra. Allí le clavan una tienda entera de arpones.)
-Ahí quietecito. ¡Fuego Negro! / ¡Fuego Blanco! / La pasión y nobleza de Pretty Cure... –cargan su rayo.
-¡Llama de Mármol: Pretty Cure! *fwuoooosh* (¡ZAKE-NAAAGH *boom* Gomena gomena...)
-Urg... he perdido al Zakenna... *des-evoluciona* ¡No puedo detener eso! ¡REY HAAKU! *vaporizado*
(El ogro ha desaparecido al fin... y suelta su Piedra Prisma, una verdadera. La japonesa va con su tato.)
-Merluzo con suerte... tienes dos mujeres que te adoran... se desviven por ti. Dos brujas muy fuertes...
-Y has aprendido a nadar por el. En el mar, me refiero. Eso tiene merito. (No se lo digas. En serio, si lo cuentas te MATO.) Ay, vale. ¿Qué eran esas gemas? (Era tu regalo...) No te preocupes, así me salvaste.
-Pero tiene otra cosa, mepo. Es algo artesano, con dos mitades, mepo. (Ya veo que fue tu idea, mipo.)
(La princesa se alegra de que su noviete haga esas cosas. La morena enseña el retal y la rubia lo coge.)
-Son lindos. Puedo poner este diseño de Mepple y Mipple en una prenda. (Pero en una que no se vea...)
(No quiere que se descubra el pastel del Jardín de Luz. Pero no allí sino en la Zona Dotsuku, hay jaleo.)
-Gekidrago ha caído... hemos perdido su Piedra Prisma –el rey negro- ¿Cómo pensáis arreglar esto?
-Yo me ocupo, majestad –la melenuda Poisonee- Este trabajo requiere inteligencia y astucia, je, je...
-No me fío, hermanita –el chulo Kirya- Soy partidario de un enfoque mas directo. Yo lo conseguiré...
(Ahí dejamos a los oscuros tramando complots, al fin las buenas terminan su excursión por la ciudad.)
