Entró a su casa dirigiéndose al living donde lo esperaban Yusuke y Kuwabara. Ambos lo observaron detenidamente, pensando que aún tenía esa extraña actitud de antes. Él los miró con normalidad debido a que ya que sabía el motivo de por qué estaban así. Cada uno se sentó en donde se encontraban antes de que Hiei se retirara.

–Yusuke: Kurama... ¿estás...? -comenzó a inquirir seriamente.

Él lo interrumpió con tranquilidad.

–Kurama: No se preocupen. Debería disculparme por la actitud de antes, ando teniendo días algo complicados pero ya mejorará todo.

–Kuwabara: ¿Seguro? Parecía que ibas a atacarnos...

–Yusuke: Sí... No sabes cómo se puso el pobre de Kuwabara, nunca lo había visto tan asustado.

–Kuwabara: ¡Oye! -vociferó, levantándose del asiento-.¡Yo no me asusté, no inventes tonterías!

–Yusuke: ¡Hasta tú dijiste que tenías escalofríos, así que cierra la boca y acéptalo! -lo regañó, acercándose mucho a él.

–Kuwabara: ¿¡Sí! ¿¡Así que eso dije! ¡Bueno, no lo recuerdo, por lo tanto nunca sucedió! -negó, apretando su nariz contra la de Yusuke.

–Yusuke: ¡No te hagas el hombre si eres un cobarde! -lo desafió, a punto de pegarle.

Mientras miraba la escena, Kurama suspiró con cierto agotamiento e intentando controlarlos. Poniendo su mejor cara de malvado, dijo:

-Kurama: Si siguen así puede que esta vez les de su merecido... Así que manténganse callados...

Ante esas palabras y su mirada aterradora, ambos se sentaron en un acto instintivo.

–Yusuke y Kuwabara: ¡Sí!...

–Kurama: Fue broma, pero veo que resultó. Habrá que hacerlo más seguido.

-Yusuke: ¡Ah! ¡Nos engañaste! -se quejó mientras lo señalaba indignado.

-Kurama: Exacto -afirmó, sonriendo.

-Kuwabara: La próxima vez no me la creeré... -se cruzó de brazos.

-Kurama: Volvamos a lo importante... ¿Para que nos "llama" el mundo espiritual?

-Yusuke: Ah... ¡cierto! -hizo ademán de haberlo olvidado.

-Kurama: Siempre tan distraído...

-Kuwabara: Yo no soy el único idiota aquí.

-Yusuke: Si hablamos de idiotas, tú me ganas, así que es mejor que no hables.

-Kuwabara: ¿¡QUÉÉ? -gritó, a punto de ir a romperle la cara.

-Kurama: Chicos... Estamos todos aquí por la reunión, no lo olviden.

-Kuwabara: Ah, es verdad... Lo sentimos -se disculpó, rascándose la cabeza-. Nos han informado que andaban pasando cosas extrañas en el mundo humano.

-Kurama: ¿Qué clase de cosas?

-Yusuke: Hace poco encontraron tres humanos muertos cerca de un canal de televisión. Estaban en un galpón prácticamente abandonado perteneciente al mismo.

Kurama: ¿Ustedes fueron a verlo?

Yusuke: Aún no.

-Kurama: ¿Y qué tenían de especial esas muertes que les haya llamado la atención al mundo espiritual?

-Yusuke: Pues... Los tres habían sido mutilados. Les quitaron los órganos internos sin ser dañados ni un poco... Corazón, pulmones y estómago... -dijo por lo bajo; como su amigo no articulaba palabra alguna, continuó informando-. El canal se había enterado de eso pero no quería decir nada por miedo a cerrar el lugar, o al menos eso es lo que ellos han dicho.

-Kurama: ¿Y cómo se ha enterado el mundo espiritual sobre las muertes?

-Yusuke: Parece que ha habido movimientos confusos alrededor del lugar desde hacía varios días, por lo que enviaron un vigilante que controle.

-Kurama: ¿Aún con vigilancia no se pudo evitar? ¿No vieron movimientos previos?

-Yusuke: Nada.

-Kurama: Ya veo... -dijo, luego manteniéndose pensativo y en silencio.

-Kuwabara: Vaya... Me siento inútil por no poder aportar nada.

-Yusuke: Ya deberías estar acostumbrado a esa sensación, no sé por qué sería peor ahora.

-Kuwabara: ¡¿Qué dices?

-Yusuke: Digo que estás...

-Kurama: ¿Quién se enteró primero? -preguntó, interrumpiendo a Yusuke.

-Yusuke: ¿Qué? ¿De qué?

-Kurama: Me refiero a las muertes. ¿Quién lo supo primero: el enviado por el mundo espiritual o el canal?

-Yusuke: Mm... Eso no lo sé...

-Kurama: Lo normal sería que el vigilante lo haya percibido de antemano, tanto los sonidos como el olor de la sangre... y más que nada, el poder espiritual de quien haya sido el asesino. Pero hay otro detalle importante en ésto, del cual un enviado debe tener seria discreción y cuidado: tiene que actuar rápido y evitar que sea descubierto el hecho por un humano para no causar sensación y alboroto.

-Yusuke: ¿Quieres decir que... el canal fue quien supo primero de lo que pasó?

-Kurama: Probablemente... Lo que significa que el responsable de la seguridad que mandó el Mundo Espiritual no estaba haciendo su trabajo.

-Yusuke: ¿Él fue quien los mató?

-Kurama: Eso no es posible. Koenma sabría bien a quién enviar. La seguridad es muy rigurosa desde hace unos años allí, Yusuke. Entrar a trabajar o prestar servicios en el Mundo Espiritual está bajo un constante rigor, la elección está bajo pautas muy exigentes.

-Yusuke: Oh, ya veo... -comentó, sorprendido-. ¿Entonces cómo se le pudo escapar?

-Kurama: No lo sé... Deberemos informarnos, más que nada de cómo fue que el canal supo sobre ello siendo que todo estaba supuestamente controlado.

-Kuwabara: ¡Bien, ya estamos bastante adelantados! ¿Cierto? -exclamó, emocionado.

-Kurama: No, de hecho hay mucho que investigar. Recién empezamos a buscar el problema.

-Kuwabara: Oh... -repentinamente desanimado.

-Yusuke: Eso te pasa por festejar antes sin saber -se burló de su amigo.

-Kuwabara: ¡Cállate!

-Kurama: Hay algo más que se puede deducir...

-Yusuke: ¿Qué cosa?

-Kurama: Parece que el canal se enteró hasta cierto punto. Si no hay información de personas que hayan caído en un caos psicológico luego de verlo, entonces quiere decir que no saben todo o que quien lo haya visto sabe cómo manejar la situación y al mismo tiempo no crear polémica.

-Yusuke: Pero... eso no es normal, ¿verdad? Al menos sabemos que quien hizo todo ésto no es humano. Lo único que podemos hacer es buscar algún medio para encontrar al demonio.

-Kurama: Sí, quien hizo el trabajo no es humano, eso está asegurado. Ahora...

-Kuwabara: ¿Qué piensas, Kurama? -preguntó con curiosidad.

-Kurama: Lo primero que se me viene a la cabeza es, ¿por qué el canal, que en su programación incluye las noticias, no mostró como primicia la masacre? No me creo para nada que su motivo de restricción sea el miedo a cerrar el lugar, como tú has indicado que dijeron.

-Yusuke: Es verdad... -aprobó, poniendose un dedo en el mentón-. Encima las noticias se la pasan compitiendo entre ellas...

-Kurama: Es lo que dicen... Si fuese cierto, una información de esa índole sería un "boom" para el canal. A pesar de eso no lo han expuesto aunque lo sepan desde el principio. Tampoco lo hicieron otros, lo que significa que probablemente ninguno se haya enterado de ello por ahora.

Luego de esas palabras, tanto Yusuke como Kuwabara se quedaron mirándolo atónito.

Yusuke: Definitivamente necesitábamos de ti, Kurama.

Kurama: Yusuke -lo llamó, sin darle importancia a su comentario-, ¿estás seguro de que el mundo espiritual no se ha contactado de alguna forma con el dueño del canal?

-Yusuke: No que yo sepa... -contestó, pensativo-. Koenma no ha dicho nada sobre eso.

-Kurama: Supongo que nos tocará a nosotros encontrar la respuesta... En fin. Debemos tener algo de tiempo para resolverlo. Es mejor descansar y mañana pensar mejor -concluyó y se levantó del sillón, como rompiendo el ligue con su mundo paralelo.

-Kuwabara: ¿"Debemos"?

-Kurama: ¿Qué? -lo miró, confundido-. ¿Esta misión no es nuestra?

-Yusuke: Ah... Puees... -intentaba explicar, rascándose la cabeza nerviosamente-. Nuestra no... Más bien tuya y de Hiei...

-Kurama: ¿Por qué sólo nosotros?

-Kuwabara: Bueno... Como terminamos las clases, en la escuela harán un viaje y nos están obligando a ir, así que no podremos ayudarlos.

-Yusuke: ¡Exacto! ¡Deberán hacer todo tú y Hiei! ¡Jajaja! -río, rascándose aún más fuerte.

-Kuwabara: ¡Seeeh! jajajaja -imitando a su amigo.

Kurama se quedó mirándolos fijamente, casi inexpresivo, durante unos segundos, en los que ellos se callaron repentinamente. Luego caminó calmadamente hasta la puerta.

-Kurama: Bueno... Entonces pásenla bien a donde vayan -finalizó cordialmente, abriendo la misma.

-Kuwabara: ¿No estás enojado por eso..?

-Kurama: ¿Enojado? ¿Por qué habría de estarlo? -contestó con total serenidad-. Más bien otra persona lo estará... pero intentaré convencerlo, no se preocupen.

-Yusuke: Ah... ¡Te debemos ésta, Kurama! -agradeció eufórico y le dio golpecitos pequeños en la espalda mientras se retiraba.

-Kuwabara: ¡Sí! ¡Muchas gracias! -también siguió los pasos de su amigo.

-Kurama: No me agradezcan. Ah, lo que sí... Tengan cuidado si en el camino ven a un demonio vestido de negro intentando derribar el vehículo. Les deseo suerte.

Y así cerró la puerta, dejándo a Yusuke y Kuwabara boquiabiertos del otro lado. Kuwabara fue directo hacia allí para hablarle.

-Kuwabara: ¿¡Qué quisiste decir?

-Kurama: ¡Nada! -se oyó del otro lado-. ¡Sólo tengan cuidado!

-Yusuke: ¿¡Dices que Hiei se vengará?

-Kurama: ¡No lo sé!... ¿¡Tú qué piensas?

-Kuwabara: ¡Noo!...

*/Imaginación de Kuwabara: Están en el colectivo todos durmiendo y les aparece un demonio volador con la cara de Hiei que les dice "¡Cobardes! ¡Ya verán por irse dejándome su trabajo a mí! ¡La van a pagar!". Luego de eso, provoca un gran caos en el colectivo y "la bestia" se coloca frente al mismo, comiéndoselo.\*. Al finalizar la alucinación empezó a golpear fuertemente la puerta.

-Kuwabara: ¡Kuramaaa! ¡No dejes que me coma! ¡KURAMAAA!

-Yusuke: ¿Que lo... coma? -se extrañó, enarcando las cejas.