Disclaimer: YuuYuuHakusho pertenece única y exclusivamente al gran MangaKa Yoshihiro Togashi. Únicamente me considero propietaria de este Fan Fic echo sin ánimos de lucro.

Sumario: AU Después de la muerte de una importante miembro de la familia, dos jóvenes deben dar un paso al frente y resolver el misterio de su familia que data de tres generaciones…


Puertas

Cartas de Shizuru: Primera carta


KUWABARA; SHIZURU
Carta número uno: Veintitrés de abril de mil novecientos cincuenta
«Mi queridísimo Koenma: »

«Sé que es posible que nunca reciba estas cartas de amor que constantemente le escribo cuando la luna está alta y me observa con mirada insípida y me ofrece una luz delicada, pero aún y así, a riesgo de morir de pena por no poder confesarle los sentimientos que mi afectado corazón le reserva, he decidido escribir en tinta e intentar plasmar aquello que mi corazón desborda, que son mis emociones, en una hoja de papel que no encontrará nunca. »

«Mi queridísimo Koenma, he visto sus miradas de deseo y tristeza, tal como es aquella mirada del oso más alto que encuentra un abejar lleno de miel en un árbol aún más alto cuando está hambriento, cruzar mi camino cuando cree que no miro; y es esa misma mirada la que le envío nada más verle y cuando pretende no estar mirándome, porque sé, como sabe un pez que su elemento es el agua, que conoce mis secretas emociones y que las nota, las percibe, como lo hace un mono al tocar las barras de metal de las jaulas que en nada se parecen a las texturas rugosas de las ramas de los árboles. »

«Pero mi queridísimo señor Koenma, usted juró lealtad a una mujer que ahora le observa en brazos de nuestro queridísimo dios Jehová, o bien está gateando y viviendo una nueva y mejor vida gracias al arte silencioso, siempre presente, justo y leal de Buda; porque estoy segura de que, si usted le prometió amor y fidelidad eternas, a través de las vidas y los años, es porque era una mujer digna de tal promesa. Usted se lo juró. »

«Y yo hice ese mismo juramento a mi marido Kazuma. Le amo como sé que su mujer le amó a usted durante la vida que compartió con usted, y por eso mismo debo estar ahí para servir todos y cada uno de sus deseos, que pese a no ser muchos, me veo con la obligación de valerle. Kazuma me ha tratado siempre bien, igual que siempre le trató bien a usted como buen amigo de la familia que es, y es por eso mismo que siento que, de enterarse de que guardamos secretos a sus espaldas, se enojará conmigo. Tal vez guarde silencio como lo hará este papel que lee y traga todas y cada una de mis emociones que estoy expresando en este instante, pero seguramente su corazón quedará marcado como la tinta que está marcando sus trazos imborrables. Porque, por muy mujer y adulta que sea, me veo incapaz de pretender que, de ser él quién ve en otra mujer algo que vio hace mucho tiempo en mí, o que nunca vio en mi figura en absoluto, yo misma me sentiría dolida. ¿Acaso un hermano dedicado por completo a su menor, a aquél que ha jurado proteger de los males como todo fraterno promete, no se sentiría traicionado si va en brazos de otro que cree ver superior, cuando el hermano verdadero lo ha hecho todo por él¿Acaso no sería un dolor insoportable y un pecado sin perdón ni para el Dios de los cristianos ni nuestro karma? »

«Mi hija Genkai, de veintitrés años recién cumplidos esta misma noche cuando el reloj ha marcado con sus manitas el número superior, el doce y el cero a la vez, lo infinito y la nada al mismo tiempo, seguramente no sería capaz de comprender estos sentimientos que mi alma carga cuando atisbo su silueta al acercarte a nuestra casa. Ella es comprensiva y muy bella, tanto su cuerpo físico como lo es su corazón, infinitamente el perfil de la belleza, y por eso mismo no sería capaz de comprender la traición que estoy ejerciendo sobre mi marido, padre al que ella quiere y venera, tal y como venera a una madre que no es digna de ese amor, y me siento como un dios de la venganza que ha obligado a su pueblo a alabarle ante la amenaza de un desastre. No merezco su perdón, pero me veo incapaz de ocultarle durante más tiempo lo que este papel guarda por mí. Un día de estos se lo tendré que contar, porque es capaz de verme, está dotada con el poder de la visión y la empatía, y sé que sabe lo que un secreto no debería nunca susurrar. Ella nunca ha oteado el pecado de cara, únicamente lo ha oído en las charlas religiosas a las que asistió de pequeña pero que se tomó muy seriamente y aún ahora respeta. Pero lo sabe, y se lo tendré que decir. »

«¿Podrías perdonarme? Seguramente ella me prohibiría volver a verte, y si fuera así¿estarías tú dispuesto a escaparte para mirarme de esa forma indiscreta, como mira un zorro a la presa que está tratando de seducir para comérsela luego¿Serías capaz? »

«Como no lo sé, me veo obligada a acallármelo. No quiero que Genkai lo sepa. Su corazón es dulce y puro, y puede sospechar, pero no me veo con fuerzas como para decírselo a la cara. Oh¿en serio existe un dios piadoso¿Por qué hace que mi corazón se desborde siempre con esta fuerza¿Por qué tiene mi hija, cuyo corazón es blanco como la nieve, presenciar semejante acto de pecado en forma de su madre¿Por qué no soy capaz de ver a mi marido como te veo a ti¿Por qué no ansío sus manos recorrer mi abrasado cuerpo, sino las suyas, cuya única visión hace que me estremezca? »

«Y me pregunto¿te mereces una mujer que ha pecado? Yo creo que no. ¿Por qué nací mujer, mujer, cuyos pecados son mil veces más castigados que los hombres¿Por qué no puedo amarte sin merecer un punición¿Qué hice en una vida anterior para merecer tal sanción? »

«Sólo rezo para que nunca encuentre estas cartas, para que mi hija nunca descubra lo que siento por usted, para que mi marido me quiera y yo algún día pueda aprender a quererle y a desearle como desea mi corazón sus manos. »

«Oh, mi queridísimo Koenma, dueño de mi vida pese a que yo nunca le hubiera dado mi consentimiento y, aún así, incapaz de desear otra cosa; perdone estas palabras de mujer pecadora. »

«Le habla una mujer enferma de amor, »

«Kuwabara Shizuru.»