Lo que había empezado siendo una maravillosa fiesta, había acabado en desastre.

Los invitados estaban aterrorizados y en pánico por el ataque de los Fosa, mientras los valientes caballeros trataban de calmarlos y recuperar el orden y Skip se torturaba a si mismo

Skip: ¿EN QUE ESTBA PENSANDO? Nunca debí dejarla sola

Cabo: Skip, no seas tan duro

Kowalk: Tiene razón señor. Es mi culpa, mi labor es la estrategia, debí ver venir algo así

Rick: No, agundatorima lasetruminiorio (debí haber asegurado mejor el castillo)

Ken: Tampoco es tu culpa Rick. Yo y Cabo debimos haber vigilado mejor

Skip: ¡Ya cállense soldados!

La voz de Skip retumbo en todo el castillo dejando paralizada a toda su tropa y a casi todo el reino

Skip: ¡Ya dejen de culparse! Yo soy el capitán y toda faya es mía

Cabo: Señor….

Skip: Escuchen me bien. Calmen a la gente y aseguren el lugar en caso de que venga otro ataque

Kowalk: Skip ¿Qué piensas hacer?

Skip: No es obvio, hay una reina que rescatar

Ken: Pero ¿¡lo hará usted solo!

Skip: Es mi responsabilidad, además no podemos dejar al resto del reino abandonado. Nos necesitan más que nunca y Julieta también.

Los soldados no sabían que decir, estaban impresionados por el gran sentido del deber de Skip y por su admiración hacia él. Lo acompañaron hasta las puertas del castillo para darle un adiós antes de partir

Skip: Hasta luego muchachos. Volveré para el amanecer

Los soldados le respondieron con un tradicional saludo militar

Todos: ¡SI SEÑOR!

Y sin más que decir, Skip partió a toda velocidad al reino de los Fosa a rescatar a la reina Julieta y a hacerlo él solo.

MIENTRAS TANTO EN EL REINO DE LOS FOSA

La noche que había comenzado como un ataque sangriento, estaba por convertirse en un gigantesco banquete

El reino entero reía y celebraba por haber capturado a la reina Julieta. Se efectuaría una gran fiesta en el castillo en la que todo el reino estaba invitado. La reina Julieta era llevada por las calles como si fuera un trofeo de casa (y para los Fosa era exactamente eso) llevándola en dirección al castillo para el gran banquete

Julieta: Suéltenme, malditos sacos llenos de piojos. No saben que soy una reina ¡no me pueden tratar así!

-Ya cállate y deja de lloriquear tanto

Julieta: Perdóname, pero no estoy lloriqueando, me estoy quejando. Esto es lloriquear ¡WWWWWWAAAAAAA! Las cuerdas me aprietan me aprietan, ustedes huelen muy mal ¿Cuánto más falta? ¡Quiero ir al baño! Esos tipos son muy feos ¿Aun no llegamos? ¡Quiero unos lichis! ¡Quiero que me baje! ¿AUN NO LLEGAMOS?

-Cállate, ya cállate

Julieta: Entonces…. ¡BAJENME Y DEJENME IR!

Julieta usaba cada truco en el que podía pensar para tratar de prolongar lo (aparentemente) inevitable. Con la esperanza de que alguien (alguien en especial) vendría a salvarla de ser la cena de los Fosa.

Para cuando Skip llego a al reino Fosa las casas y las calles estaban totalmente desiertas.

Todo el reino estaba construido sobre una montaña, así que a medida que Skip subía por las calles no podía ver ninguna señal de vida, excepto en el castillo que estaba alumbrado casi como si estuviera en llamas. Era obvio que la reina estaba ahí, Skip se deslizó a todo lo que podía, con la gravedad en su contra y con el tiempo también para llegar al castillo y con la reina

Y EN ESE MOMENTO EN EL CASTILLO

Los Fosas ataron a la reina Julieta a un gran poste de madera justo en el centro del techo. Una gran pila de madera se encontraba bajo de ella y habían otras cuatro pilas en las cuatro esquinas del techo, todas unidas a la pila del centro por una fila de maderos. Y finalmente apareció el rey de los Fosa

Rey: Mi querido pueblo, hoy finalmente el reino de los lémures será nuestro, ya que esta noche nuestros soldados finalmente han logrado capturar a ¡La reina Julieta!

Todo el reino aplaudía y se emocionaba al escuchar hablar al rey

Rey: Y al igual que ella todo su reino acabara en nuestras garras, y para celebrarlo, esta noche todos nosotros podremos disfrutar de un aperitivo de lo que vendrá

Julieta: Adelante, cómanme. Pero les prometo que les causare una terrible indigestión. Se enfermaran como nunca se habían enfermado

Rey: Quéjate todo lo que quieras reina, no duraras mucho más. ¡PRENDAN LAS LLAMAS!

Y con esa orden los Fosas prendieron las cuatro pilas de madera en las esquinas del techo. Ardiendo con increíble intensidad, el fuego comenzó a avanzar lentamente por el camino de leños dirigiéndose a la pila en donde se encontraba la reina.

La anticipación era casi tan dolorosa como el calor de las llamas, Julieta podía sentir como el fuego crecía y se acercaba cada vez más, y la multitud babeaba ante la imagen y la idea de la suave carne de lémur, y que sería la de la reina la que comerían nada menos

Julieta comenzaba a perder la esperanza al igual que la conciencia, el calor era tan intenso que su mente comenzaba a apagarse, sentía que estaba por desaparecer cuando de las llamas surgió una figura, un caballero que venía a rescatarla

Skip: ¡JULIETA!

Julieta: ¿Skip?

Skip había trepado por los muros del castillo hasta el techo para no ser descubierto y atravesado las ordas de Fosas y las llamas para poder llegar con la reina. De un espadazo corto las ataduras que la sostenían y ella cayó en sus aletas

Skip: No te preocupes Julieta, te sacare de aquí

Y tras haber dicho eso, Skip lanzo el gran tronco en el que Julieta había sido atada contra los Fosas, abriendo el camino para un rápido escape.

El tronco en llamas giro y giro, hasta que cayó por el límite del techo, parecía que no había salida, pero Skip salto. Salto tan lejos como su cuerpo lo permitió hasta poder llegar al techo del muro exterior y después a las bacías calles de la ciudad con la reina en sus bazos

Rey: ¡VAYAN POR ESE PINGÜINO!

Después de correr por unos minutos el aire fresco comenzó a despertar a la reina

Julieta: ¿Q…que? ¿Qué? ¿Skip?

Skip: Hasta que despierta su majestad

Julieta: ¡Skip! ¿Qué rayos estás haciendo?

Skip: Salvándola ¿o que parece?

Julieta: Pero ¿tu solo?

Skip: Los demás tenían que proteger el reino

Julieta: Oye bájame, yo soy más rápida que tu

Skip: Como quiera, pero no mire hacia atrás

Julieta: ¿Atrás?

Al voltearse la reina vio un ejército de Fosas corriendo tras ellos

Julieta: ¡No me sueltes!

Skip: No me ahogues

Skip y Julieta corrieron a toda velocidad hasta llegar al gran puente. La frontera entre sus dos reinos, una vez del otro lado estarían a salvo de cualquier ataque si es que los chicos habían hecho bien su trabajo

Julieta: Ya lo veo

Skip: Si es el puente, ya casi llegamos

Pero cuando parecían que estaban a punto de llegar los Fosas los rodearon. Ahora atrapados desde todos los ángulos y a tan solo unos metros del puente, se habían quedado sin salida. Y entonces el rey apareció

Rey: ¿Realmente pensaron que podrían escapar de mí? Seres tan insignificantes como ustedes solo existen para ser devorados

Skip: Eres muy valiente cuando tienes todo un ejército detrás de ti

Rey: Con un ejército o solo yo, el resultado habría sido el mismo

Skip: Pruébalo, pelemos solos tu y yo

Julieta: (susurrando) Skip ¡¿Qué estás haciendo?

Skip: (susurrando) Trato de ganar tiempo. No te preocupes, estaré bien

Rey: Que divertido. Que así sea ¡Súbditos! Mi armadura

Rápidamente todos los súbditos del Rey comenzaron a colocarle su armadura de batalla una pieza a la vez

Julieta: (susurrando) Pero Skip, no estás bien. Estas herido por las peleas y después de todo lo que has corrido debes de estar exhausto

Skip: (susurrando) Tal vez, pero tengo un plan

Rey: Si ya pararon de hablar, que empiece el combate

Los Fosas hicieron un círculo para que el rey y Skip pudieran pelear más cómodamente y Julieta se encontraba en los límites de este, viendo como el pingüino que la salvo, como el pingüino que amaba estaba a punto de morir

Rey: Muy bien pajarraco, puedes dar el primer golpe

Skip: Si tu insistes

Skip se lanzo con todo para tratar de acabar con el rey de una solo estocada, por desgracia si se encontraba exhausto, lo cual hizo sus movimientos muy lentos y fáciles de bloquear

Rey: ¿Eso es lo mejor que tienes?

El rey le contesto con un fuerte zarpazo de sus garras el cual le arranco una parte de su armadura

Rey: My turno

Rey ataco con su gigantesca espada a Skip, el trato de contener el golpe pero no tuvo la fuerza para bloquearlo y acabo con una grave herida en su brazo izquierdo. El rey acerco su espada a su cara y lamio la sangre de su hoja

Rey: Se los dije, ustedes solo existen para nuestro deleite

Skip: Entonces ven, que te falto un pedazo

El rey se lanzo contra Skip agitando su espada desde su espalda para poder partirlo en dos, Skip dio un salto rápido hacia atrás evitando el golpe lo que causo que la espada del rey quedara enterrada, Skip aprovechó esta oportunidad y dio otro salto hacia adelante imitando su técnica, por desgracia el rey contra ataco con otro zarpazo el cual abrió la armadura de Skip como si se tratara de una lata de aluminio. Skip fue lanzado contra los demás Fosas quienes lo empujaron devuelta al centro del circulo, mientras la reina Julieta veía con horror como Skip era destrozado pedazo a pedazo.

Rey: Como te atreves a tratar de copiar mi propia técnica desgraciado. No esperes piedad ahora

Skip: Y que esperas, aquí estoy

Rey: Sera tu fin

El rey se lanzo a toda velocidad pero Skip permaneció quieto, se podía ver la furia en sus ojos y su sed de sangre era casi palpable, pero aun así Skip no se movió, solo quedándose ahí hasta que el rey lo atravesó con su espada. Julieta contuvo su respiración al ver como la sangre de Skip empezaba a corre. Todo quedo en silencio, como si la naturaleza quisiera ver como acabaría esto

Rey: ¿Alguna última palabra?

Skip: Si, caíste directo en mi trampa

Rey: ¡¿Qué?

En efecto esa fue una trampa, Skip sabía que estaba demasiado cansado como para poder darle un golpe efectivo sin que él lo bloqueara o contra atacara. Pero a una distancia tan corta no había nada que él pudiera hacer. Sujetando sus dos mano usando su aleta izquierda y con la derecha tomo su espada y de una sola estocada le corto la cabeza.

Los Fosas no podían creer lo que veían, el cuerpo descabezado de su rey y al soldado pingüino aun con la espada de su rey encajada en su pecho. No supieron que hacer más que correr y correr a toda velocidad

Julieta: ¿S…Skip?

Skip: Te….te dije, que no tenias de que preocuparte

Con esa última palabra Skip cayó al suelo, Julieta corrió a su lado, recogió su cabeza en sus manos y comenzó a derramar lagrimas en su rostro y mientras todo esto ocurría, el sol comenzaba a salir