Antes que nada: TODOS LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA SON PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER, YO SOLO ME LIMITO A ESCRIBIR LO QUE SE LE OCURRE A MI NO MUY NORMAL MENTE.
Holaaa! bueno el FF estaba medio loco y me subia el capítulo que no era O.O pero ya estoy aquí reportandome con otro capítulo :) espero les guste!
Capítulo 5
¡Frena! …Bien, ahora retrocede…
BPOV
Me encontraba en ese estado en el que ya estaba despierta pero no había abierto los ojos, simplemente decidiendo si ya era hora de abrirlos o dormir un poco más, justo estaba decidiendo que aún no era tiempo para levantarme cuando me percaté de que mi normalmente suave y blandita almohada se había vuelto dura y con un cubre-almohada suave pero "raro" pero aún así no dejaba de ser cómoda, ¿por qué se sentía así, por qué estaba en una posición que no era muy normal, por qué tenía un peso alrededor de mi cintura, por qué…? Y como por arte de magia los recuerdos de la noche anterior vinieron a mi mente ¡había dormido con Edward! Y noooooo, no solo dormí con él ¡hice el amor con él! Definitivamente ya no quería abrir los ojos, quería que despertara y se fuera para no tener que verlo a la cara y mucho menos hablar con él "cobarde" me susurró una molesta voz en mi cabeza, que para mi desgracia estoy segura que era igual a la de Alice (¡esta enana me atormenta hasta en mi subconsciente!), pero no sabría qué decir, qué dirá él, "esto me pasa por andar dejándome dominar por las hormonas" pensé, además no quiero abrir mis ojos porque rememorando unas palabras que dijo Edward ayer "se está muy bien aquí", no quiero que termine aún pero para mi mala fortuna un teléfono comenzó a sonar insistentemente. Sentí como Edward comenzaba a despertar cuando el ruido se hizo más fuerte
-¡Mierda!- siseó por lo bajo. Se deshizo de mi abrazo con cuidado y sentí como su peso abandonó la cama, no sé por qué el corazón se me encogió al pensar que se iba y no se despedía "quien te entiende, primero quieres que se vaya sin hablar y ahora no…" susurró de nuevo la vocecita, estaba a punto de mandarla a callar cuando sentí como la cama se hundía a mi lado otra vez, me volvía a rodear con sus brazos y delicadamente me volvió a poner sobre su pecho, en ese momento quise ponerme a bailar de la felicidad ¡no se había ido!, estaba a punto de abrir los ojos cuando comenzó a trazar círculos en mi espalda con una mano y con la otra acariciaba mi rostro.
-Bella, despierta- decía mientras me sacudía suavemente- vamos dormilona es hora de levantarse- dijo riendo al ver que no hacía amago de abrir los ojos. Ya era hora de enfrentar la realidad, esto había sido maravilloso pero todo lo bueno tiene un final. ¡Nunca en mi vida había odiado tanto esa frase!
-Mmmm despiértate tú, yo no quiero- dije aún sin abrir los ojos y sin hacer el intento de quitarme de donde estaba.
-Me encantaría quedarme así todo el día pero es hora de ir a trabajar- dijo riendo.
-Pues yo no tengo horario de entrada y salida así que me puedo quedar en la cama todo el día- respondí no queriendo moverme aún "sin vergüenza" se rió la vocecita que ya comenzaba a ser muy molesta.
-Bella abre los ojos- me pidió dulcemente y ya no pude evitar lo inevitable. Abrí mis ojos y levanté un poco mi cabeza, me encontré con esos luceros dorados mirándome intensamente.- Buenos días- susurró con una sonrisa.
-Buenos días- contesté con la voz un poco rasposa y antes que pudiera decir algo más rodó a un lado quedando los dos de frente y comenzó a besarme suavemente, mi ya declarado traicionero cuerpo respondió de inmediato cruzando mis brazos alrededor de su cuello, devolviendo el beso, acercándolo un poco más mientras él acariciaba todo el largo de mi espalda, así estuvimos por un rato hasta que sus manos bajaron un poco más y apretaron mi trasero haciéndome soltar un vergonzoso gemido y aumentando mi ya muy acelerado ritmo respiratorio.
-Edward- jadeé cuando sentí como me presionaba contra él sintiendo su "saludo de buenos días"-Vas, vas a…- no lograba tejer una frase coherente, pero sus manos no ayudaban mucho a la causa, una de ellas se había logrado colar hasta mi sexo dándole un delicioso masaje mientras su otra mano halaba suavemente mi cabello hacia atrás para tener mejor acceso a mi cuello, el cual estaba siendo muy bien atendido por sus labios.
-Eres tan suave- decía como para sí, mientras sus labios seguían bajando- Preciosa- dijo antes de meter uno de mis senos en su boca y comenzar a halar y lamer mi pezón. Su otra mano que hasta el momento jugueteaba con mi femineidad se alejó de golpe haciéndome bufar en protesta, ahora su atención estaba centrada en masajear mi seno que no estaba siendo atendido por su boca. Sabía que tenía que detener esto pero el corazón y el resto de mi cuerpo se habían confabulado en contra de la razón así que decidí disfrutar un poco más. Con una de mis manos tomé su ya muy grande erección y comencé a masajearla de la base a la punta haciendo un poco de presión, su gemido de placer me hizo sonreír maliciosamente.
-Pequeña traviesa- ronroneó sobre mi pecho.
-Yo… no soy… traviesa- dije jadeando ya que su mano había vuelto a la labor de torturar mi nudo de nervios.
-¡Cariño estás tan húmeda!- exclamó con voz ronca al tantear mi entrada con sus dedos, haciendo un gesto que no estaba segura de que si en verdad había hecho se llevo sus dedos a la boca.-Exquisita- dijo con una voz que debería tener censura por ser demasiado sensual Volvió a besarme esta vez apasionadamente, rodó para quedar sobre mí sin dejar mis labios, mis piernas rodearon su cintura instintivamente y el fue penetrándome lenta y deliciosamente, saliendo con la misma cadencia para volver a entrar ¡era una deliciosa tortura! El placer crecía cada vez más en mi bajo vientre mientras aumentaba la velocidad de sus embestidas y una fina capa de sudor aparecía por el esfuerzo.
-¡Oh Edward, si así!- gritaba a causa del enrome placer que me estaba haciendo sentir
-¿Cómo? ¿Así?- preguntó disminuyendo un poco la velocidad - ¿o así?- dijo cerca de mi oído dejando una sensual mordida en el lóbulo y volviendo a aumentar el ritmo
-¡Si así, oh si así rápido!- no me importaba gritar como posesa y que me oyera todo el edificio- ¡Edward!- grité más fuerte cuando sentí el golpe de un poderoso orgasmo, todas las ondas de placer siendo enviadas por todo mi cuerpo, sentir como Edward se venía unos segundos después gritando mi nombre, besándome con pasión mientras los últimos momentos de nuestro orgasmo pasaban, luego besándome dulcemente cuando nuestras respiraciones intentaban volver a la normalidad, volvimos a quedar de lado con las frentes unidas y mirándonos intensamente, todo era perfecto.
-Buenos días cariño- dijo sonriendo aún con la respiración un poco agitada.
-Buenos días- respondí sonrojándome más de lo que estaba
-Adoro cuando te sonrojas- dijo acariciando mi mejilla
-Edward, esto… no está bien- logré decir. No es qué pensará que no estaba bien, pero ya era inevitable que saliera lastimada porque estaba segura que él no quería nada a largo plazo si hablamos de pareja claro.- Tenemos que hablar- le dije mientras me separaba de él y envolvía mi cuerpo con la sabana.
-Pero Bella yo…-
-Creo que es mejor si hablamos cuando estemos en condiciones más decorosas- intenté sonreír pero no me gustaba la conversación que venía. Fui hacia mi baño, me di una ducha rápida y me puse un conjunto deportivo ahí mismo. Suspiré mientras ya no sentía su olor sobre mi piel, era hora de dar la cara.
Cuando salí vi que sus ropas ya no estaban en el suelo así que supuse que estaba en la sala, cuando llegué él estaba sentado en el sofá mirando hacia ningún punto en particular. Me senté a su lado, esto iba a ser difícil.
-Edward yo… verás- tomé aire porque lo que iba a decir no era lo que yo quería pero era lo mejor, así limitaba los daños a mi corazón- Lo de ayer en la noche no puede volver a ocurrir- solté rápidamente y mirando hacia otro lado.
-¿Y lo de esta mañana?- preguntó medio divertido medio nervioso, no se lo estaba tomando en serio.
-Edward por favor, esto es serio- dije con tono frustrado.
-De acuerdo pero ¿Por qué no? ¿No te gustó?- preguntó mirándome fijamente y pude ver que estaba nervioso por mí respuesta.
-No es eso, fue maravilloso de verdad- dije con un intento de sonrisa- pero las cosas ya están lo suficiente complicadas entre nosotros, vamos a tener un bebé que si bien lo amamos, no lo buscamos y apenas nos conocemos realmente, no soy de las que van y se acuestan con alguien que apenas conoce y contigo lo hice, me dije que nunca lo volvería a hacer y apareces tú de nuevo y no pasan ni tres días y ya estamos en la cama otra vez, no somos pareja- dije lo último muy bajito porque yo quería que si lo fuéramos.- tú no quieres una pareja- finalicé casi en un susurro.
-Tu tampoco quieres una relación estable Bella- me dijo algo a la defensiva.
-Lo sé, pero aquella noche te dije que no la quería "por el momento", no significa que nunca la quisiera, me preguntas que por qué no puede volver a pasar y en parte ya te lo expliqué, pero por otro lado cuando yo comparto mi cama con alguien siempre formo un lazo afectivo, no es solo por recibir y dar placer, por eso es que te dije que no quería nada serio, las pocas veces que llegué a ese punto con alguien, es decir, que tuve relaciones con alguien era porque sentía algo por ellos, no era amor lo reconozco pero si era un sentimiento lo bastante fuerte como para dar ese paso, pensaba que con el tiempo podría volverse amor y cuando estaba segura que así era simplemente todo terminaba por alguna razón "no eres tú soy yo", "creo que debemos tomarnos un tiempo y conocer más personas" siempre algo que mataba mi ilusión, y no quiero que eso pase contigo- volví mi mirada a él y el también me miraba, muy serio pero no dijo nada así que seguí explicándome- si seguimos "así"- dije recalcando el "así"- me da miedo que algo salga mal y quedemos en malos términos, no sería bueno para el bebé que sus padres además de no estar juntos y no darle el hogar que se merece no se soportaran- dije bajando la mirada y diciéndome que era lo mejor. Iba a agregar algo más al ver que no contestaba pero las inoportunas nauseas matutinas se hicieron presentes y salí directo al baño, cuando llegué dejé salir toda mi cena hacia el retrete, debería tener el pelo lleno de vomito porque no me alcancé a poner una cola pero cuando iba a apartarme un mechón me di cuenta que unos brazos me sostenían, más bien un brazo me sostenía de la cintura y una mano apartaba mi cabello para que no se ensuciara.
-No tienes que ver esto- dije avergonzada de que me viera así
-Solo quiero ayudarte Bella- me contestó el con voz dulce, me ayudó a incorporarme una vez que estuve segura que todo había salido- Toma- me ofreció mi cepillo con pasta de dientes.
-Gracias- dije tímidamente una vez que me enjuagué y nos dirigimos a la sala nuevamente.
-Bella, comprendo- dijo mirándome a los ojos- será como tú quieras, pero no me voy a alejar ¿Está bien?- asentí porque no estaba segura de poder hablar sin que se notara mi tristeza.
-También comprendo que no quieras ir a casa de mis padres hoy, no te preocupes ellos entenderán-
-No, no es necesario, claro que voy, ya hablamos las cosas así que todo bien- dije fingiendo una sonrisa que esperaba se viera sincera.
-Entonces paso por ti a las seis-
-De acuerdo… ¡Edward, mira la hora que es!- exclamé viendo el reloj, eran las 8 de la mañana y ni siquiera se había bañado- vas a llegar tarde a tu trabajo, ve a darte una ducha- dije apenada, creo que hubiera podido esperar a hablar con él
-No te preocupes Bella, además necesito ir por ropa a mi apartamento-
-Oh claro- dije sonrojándome.
-Entonces hasta la noche- dijo dando un beso en mi mejilla. ¡Cómo iba a extrañar sus labios sobre los míos! Y eso que apenas los había probado unas horas.
-Una cosa más, ¿cómo tengo que ir vestida?-
-Tranquila, nada muy elegante- dijo sonriendo
Está bien, nos vemos- dije mirándolo con lo que estuve segura era una mirada de nostalgia, si no se iba en rápido me iba a poner a llorar y era capaz de pedirle que intentáramos estar juntos realmente como pareja.
-Hasta luego- se despidió dándome un beso en la frente- Nos vemos más tarde bebé, esta noche vas a conocer a tus otros abuelos- le habló dulcemente a mi vientre mientras lo acariciaba. Dicho esto se marchó y una vez que estuve sola acomodada en el sofá las lágrimas que había retenido salieron sin control, lo quería, de verdad lo quería, no sabía cómo había pasado en tan poco tiempo pero ya tenía mi corazón en sus manos, así que lo que hice fue lo mejor, no creo poder soportar seguir "disfrutando de nuestros momentos" y después verlo salir con otra mujer, simplemente no era tan fuerte, por lo menos si salía con alguien más ahora no me dolería tanto… o por lo menos eso esperaba. Si, era lo mejor, para mi bebé y para mí. "Él no quiere nada serio Bella, no te ama" me dije a mi misma, eso tendría que servir para no volver a caer en la tentación.
EPOV
Llegué a mi oficina alrededor de las diez de la mañana, cuando salí del apartamento de Bella avisé que llegaría un poco tarde, hubiera preferido no ir pero tenía una reunión importante a las diez y media con la junta directiva para poner al tanto a mi padre de todo lo que se había hecho, si bien él ya me había delegado la presidencia aún trabajábamos hombro con hombro. Tenía que concentrarme en eso, ya después con más calma iba a pensar todo lo que había pasado desde ayer en la noche.
-Buenos días Sr. Cullen, todo está listo para la junta, su padre lo espera en su oficina.- saludó la Sra. Cope cuando llegué a mi piso.
-Gracias Sra. Cope y por favor llámeme Edward, estando mi padre aquí siento aún más raro que me diga señor- le dije intentando bromear, pero fallé estrepitosamente, no estaba con los mejores ánimos de momento.
-De acuerdo Sr. Edward- dijo la mujer sonriendo un poco- ¿Se encuentra bien señor?- preguntó y pude ver que de verdad era preocupación.
-Descuide Sra. Cope, es solo cansancio, permiso- dije entrando en mi oficina.
-Primer día que llego al trabajo y ya te tomas media mañana libre, muy mal Edward- dijo sonriendo mi padre con un falso tono reprobatorio cuando entre a la oficina, pero creo que mi semblante no era muy alegre porque se puso serio al instante- ¿Hijo está todo bien?-
-Si papá, nada que no tenga solución- le dije intentando relajarme pero no me podía quitar el regusto amargo que me había quedado al salir del apartamento.
-¿Seguro?-
-Si seguro, si quieres vamos revisando los documentos para la reunión así terminamos antes- solo asintió y nos dirigimos a la sala de juntas. Fueron las tres horas más tediosas de todo el día, quizá porque solo quería salir de ahí y tener un momento a solas. Cuando por fin salimos solo quedamos mis hermanos y mi padre en la sala.
-¿Vamos a comer juntos? Ya saben salida de hombres- dijo Emmet simulando mostrar los músculos de sus brazos.
-Me parece bien, Esme me abandonó porque iba visitar a unas amigas que no ve hace tiempo- dijo mi padre.
-Claro- contestamos Jasper y yo al mismo tiempo.
Fuimos al restaurante de un hotel y para mi fortuna logré entretenerme charlando con mis hermanos y papá de cómo nos sentíamos acá, que habíamos estado haciendo en su ausencia, riendo de las bromas de Emmet, hasta que tocaron el punto del que no quería hablar.
-¿Y cómo está Bella?- preguntó Jasper
-Si hermanito, ¿ya saben cómo van a manejar las cosas?- dijo Emmet- ¿La conoceremos esta noche verdad?-
-Ella está bien y si la conocerán esta noche- respondí mientras esquivaba sus miradas cortando un pedazo de carne.
-Vamos Eddie ¿qué te pasa?, es cierto que no esperabas algo así pero juraría que estabas un poco ilusionado-
-Emmie- recalqué el diminutivo que usaba cada vez que él usaba el mío- no pasa nada, es solo que…-decidí sincerarme con mi padre y mis hermanos, por muy bromista que Emmet fuera con estos temas siempre habíamos sido muy serios- Estoy confundido.
-No, no lo estás- dijo mi padre- más bien estás sorprendido.
-¿Sorprendido?- preguntó Emmet
-Creo que Cupido pilló desprevenido a Edward- bromeó Jasper- ¿me equivoco?-
-Creo que no- suspiré pasando una mano por mi cara.
-¡Vaya! Un Cullen abajo faltan dos, alejémonos Jazz puede ser contagioso- dijo Emmet con una fingida cara de susto, y es que de los tres él es el que más "alergia" al compromiso tenía, pero no lo culpo tuvo una decepción amorosa bastante fuerte.
-No sé cómo pasó, solo pasó- dije pasando mi mano entre mi cabello.
-Pero entonces ¿cuál es el problema?, ¡solo ve por ella hijo!- me animó mi papá
-El problema es que ella no quiere una relación, o más bien creo que tiene miedo de tener una relación- dije lo último como reflexionando para mis adentros. ¡Eso es! ¡Tiene miedo! Después de todo no necesité de "un momento con mi conciencia" para comprender sus palabras, no solo temía por que fuera a afectar al bebé, temía que le rompiera el corazón.
-Entonces tienes mucho trabajo por hacer hermano- Jasper palmeó mi hombro en señal de apoyo.
-Si es lo que quieres ¡ve a por todas entonces! Si algo nos caracteriza a parte de ser extremadamente bien parecidos, claro yo más que ustedes, es que siempre conseguimos lo que queremos- sentenció Emmet.
-Hijo aunque no diga esto muy seguido, creo que tus hermanos tienen razón, si quieres estar con ella demuéstrale que así es y que no tiene por qué temer- dijo mi padre y en su mirada pude ver que también me daba todo su apoyo.
-Claro que eso haré, no sólo lo hago por darle un hogar normal a nuestro hijo, lo hago por mí también, la quiero de verdad. Supongo que eso nos deja con un Cullen menos fuera del mercado- bromeé al final.
Regresamos a la oficina para meternos de lleno en nuestros respectivos trabajos, logré terminar a las cinco justo a tiempo para ir a mi apartamento a darme una ducha y cambiarme para ir por Bella. No le había llamado en todo el día para darle su espacio, pero tenía que hacerlo aparte de que quería escucharla quería saber si estaba de ánimos para ir con mi familia, marqué su número mientas iba hacia el parqueo.
-¿aló?- contesto un poco agitada del otro lado.
-Hola, ¿te encuentras bien?- pregunté mientras encendía mi amado volvo plateado.
-Edward, eh si claro, solo que corrí un poco porque estaba lejos del teléfono- dijo aclarando su estado.
-Bella no deberías andar corriendo te puedes lastimar- la medio regañé, no era bueno tentar a la suerte y que tropezara por andar corriendo.
-Lo sé, es solo que estaba trabajando y bueno lo olvidé- podría jurar que estaba sonrojada por su olvido.
-Es increíble… eres la única mujer que conozco que se puede olvidar de que está embarazada- dije riendo pero no puedo negar que un poco consternado ¿cómo lo puede olvidar? Bueno, es Bella y en lo poco que la conozco puedo decir que a veces se va a su propio mundo.
-¡Es terrible! ¿Qué pasa si cuando nazca se me olvida que ya soy mamá y lo dejo olvidado?- respondió con alarma en su voz.
-Shh tranquila cielo, es solo que estabas en tu mundo- cuando no contestó me pregunté si había dicho algo malo pero no me pareció… ¡claro! La llamé cielo, pero ¿no tenía nada de malo verdad?- Bella llamaba para saber si siempre tienes ganas de ir donde mi familia- esperé nervioso su respuesta, quería comenzar de nuevo y hacer las cosas bien, nada de correr, si me quería ganar su confianza tendría que ser poco a poco.
-Dije que iría- respondió secamente
-Pero si no quieres no te sientas en la obligación, en serio-
-Parece que el que no quiere que vaya eres tú- me dijo un poco irritada, calma Cullen, paciencia.
-No te enojes Bella, solo quería estar seguro que te sentirías aunque sea un poco cómoda- dije intentando que no se enojara más.
-Lo siento- oí un suspiro.- Creo que las hormonas no me juegan buenas pasadas.
-Y aún nos faltan 7 meses con 3 semanas- reí al escuchar un bufido al otro lado- Solo me doy una ducha rápida y voy a recogerte-
-Ok, te veo luego- nos despedimos y entré a mi apartamento. Me duché y me vestí con unos jeans negros, camisa negra con rayas blancas tipo polo con los botones sueltos y zapatos formales. No elegante pero tampoco para que mi madre dijera que me veía como vagabundo. Salí rumbo al apartamento de Bella pensando que a partir de esta noche me iba a costar horrores mantener mis manos quietas y frenar mis ganas de besarla, pero tenía que hacer las cosas bien.
Llegué justo en el momento en que Caroline y Jake iban de salida así que me dejaron pasar sin tener que anunciar mi llegada por el interfono. Faltaban cinco minutos para las seis así que supuse que Bella como mujer que era aún no estaba lista, pero toqué la puerta, no me iba a quedar en el pasillo, aunque por lo menos ya no corría el riesgo de que la loca de la vecina saliera y me dopara para entrar a "pasar el rato" con ella.
-¡Edward! ¿Pero cómo entraste?- preguntó haciéndose a un lado para que pasara, y me equivoqué porque ya estaba lista, se había puesto un bonito vestido verde un poco holgado, corto y con mangas largas con un cinturón café para marcar su cintura, con sandalias del mismo color que el cinturón.
-Caroline iba de salida- expliqué cuando recordé que mirarla por mucho tiempo sin decir nada no era de buena educación.- Te ves muy bonita- dije poniendo la sonrisa torcida que, según mi mamá, "inquietaba" a las mujeres, esperaba que Bella no fuera la excepción.
-Gracias, tu también- me respondió sonrojándose así que decidí jugar un poco con ella.
-¿Me veo bonito también?- le pregunté pestañeando varias veces.
-Tonto- se rió y me dio un golpecito en el hombro- Bien ¿nos vamos?, no quiero hacer esperar a tu familia- dijo mientras cerraba la puerta y mordiéndose el labio inferior.
-Bella, dos cosas- dije mientras íbamos hacia el ascensor - uno: la cena es a las siete así que tranquila vamos con tiempo, y dos: por lo que más quieras en este mundo no te muerdas el labio por favor- le pedí sinceramente, sabía que no lo hacía a propósito pero era una tortura para mí, la tentación de besarla aumentaba cuando lo hacía.
-¿uh, por qué?- preguntó deteniéndose y ladeando la cabeza cuando ya habíamos llegado a la planta baja.
-Me pones nervioso a mi también- y no era del todo mentira…
Hicimos el recorrido a casa de mis padres hablando de lo que habíamos hecho en el día, admiraba esa capacidad que tenía de meterse en su propio mundo y escribir sus historias, básicamente solo había parado para comer e ir al baño en todo el día. Paró de hablar cuando frené y se dio cuenta que ya habíamos llegado.
-Edward ya no estoy tan segura de querer entrar, mejor esperemos a que nazca el bebé para conocerlos ¿vale?- dijo con sus ojitos reflejando todo el miedo que sentía por conocer a mi familia.
-Vamos pequeña cobarde, no van a morderte- bromeé pero al ver que su ceño se fruncía supe que de verdad estaba nerviosa.
-Bella todo va ir bien, te van a adorar- la animé y no pude evitar tomar su mando para darle un apretón de confianza.
-Está bien- dijo soltando un suspiro. Rodeé el auto antes que pudiera abrir para ayudarla a salir como todo buen caballero y tomó mi mano con ganas, ¡de verdad que estaba nerviosa!
Llegamos veinte minutos antes pero conociendo a Esme ya no se aguantaba por qué llegáramos. "Aquí vamos" pensé cuando llegamos y toqué le timbre.
-¡Edward que bien, ya están aquí!- saludó mi madre cuando abrió-
-Hola- dije dándole un abrazo- Mamá te presento a Bella- dije halándola un poco ya que se había quedado medio escondida detrás de mí.
-Es un placer conocerte- sin darme cuenta como, mi madre rodeó a Bella en un abrazo- Bienvenida Bella, estás en tu casa- agregó sonriendo
-Es.. es un gusto conocerla también Sra. Cullen- dijo roja como un tomatito.
-Vamos no me digas señora ¡me haces sentir vieja!- exclamó divertida mi madre- llámame Esme, oh pero que desconsiderada, pasen los chicos llegaron hace apenas unos minutos.
Caminamos hacia la sala donde ya estaban mis hermanos y mi padre con bebidas en sus manos. Carraspeé para hacernos notar y todos volvieron sus rostros hacia donde estábamos.
-Chicos, papá, les presentó a Bella- la presenté con una sonrisa enorme y más aún porque no había soltado mi mano, yo sé que era porque estaba nerviosa pero aún así me gustaba que se sintiera confiada a mi lado.- Bella, ellos son Jasper y Emmet mis hermanos- dije señalándolos con la mano- y este es Carlisle mi padre.
-Mucho gusto- dijo Bella tímidamente.
-Encantado Bella, espero que te sientas cómoda- dijo Jasper con una sonrisa amable. Bella correspondió a su saludo con una sonrisa pero miraba alternadamente a los dos frunciendo un poco el ceño, como si tratara de recordar algo.
-Así que tú eres la mujer que logró que mi hermanito sentara cabeza por fin- dijo Emmet con una sonrisa que presagiaba que lo que iba a decir resultará muy penoso- Ya era hora de que se fijara en una mujer de verdad ¿sabes? Antes solo salía con bolas de silicona- le dijo como en secreto, que de secreto no tuvo nada ya que todos lo pudimos escuchar a la perfección.
-¡Emmet Cullen!- le advirtió mi madre. Pero yo solo podía ver en el rostro de Bella que en su cabecita algo se estaba cociendo y por su semblante no podía ser nada positivo.
-¿Qué? Yo solo estaba diciendo que Edward cambió para mejor- dijo con una muy mala imitación de una cara inocente.
-No lo escuches cielo, el noventa por ciento de lo que Emmet dice es una broma- se disculpó mi madre con Bella- Pero vamos, la comida ya está lista y tenemos tanto de que hablar.
La cena transcurrió sin mayores percances, en parte porque Emmet estaba muy entretenido con su cena, hablamos de los planes que teníamos por el momento, no quise sacar a colación el tema de vivir juntos porque aún no estaba dicho nada, aunque confiaba en poder lograrlo, Esme se apuntó para ir a ver el apartamento mañana y comenzar a buscar los muebles para la re-decoración, casi le da un ataque cuando supo que Bella era "Isabella Swan" la autora del libro que la había cautivado.
-Fue un gusto conocerlos- se despidió Bella
-El gusto fue nuestro Bella, siéntete bienvenida en nuestra casa cuando gustes- dijo mi padre.
-Ya que vamos a estar unos en la vida de los otros de por vida teneos que salir de vez en cuando, podrías enseñarnos todos los buenos lugares que hay aquí para divertirse- dijo Emmet haciendo un bailecito ridículo.
-Emmet no es como que nunca hubieras venido a NY- dijo Jasper rodando los ojos- Pero es verdad Bella tenemos que salir, es bueno que el pequeñín comience a convivir con sus tíos- propuso sonriendo.
-Seguro, me encantaría- respondió Bella con una sonrisa enorme al oír nombrar a nuestro bebé.- Pero la que sabe de lugares para divertirse es mi amiga Alice, siempre me arrastra donde se le da la gana- dijo rodando los ojos.
-Entonces no se diga más, tenemos que quedar todos para salir, así también comenzamos a conocer más personas, dejamos a nuestros amigos en Alaska así que es algo decepcionante salir solo con estos dos- intervino Emmet con cara de pena.
-Pero si dijiste te encanta salir con nosotros Emmie- dijo Jasper con falso tono dolido. Iba a aportar algo a la plática pero vi que Bella intentaba disimular un bostezo.
-Es mejor que nos vayamos, Bella tiene que descansar-
-Claro cielo, Bella me alegra mucho conocerte por fin, si necesitas algo nunca dudes en llamarme- y es que mi madre ya había anotado el teléfono de casa y su propio celular en la agenda del celular de Bella alegando que si necesitaba cualquier cosa ella estaría pendiente.
Terminamos de despedirnos y nos pusimos en marcha.
-Bien, no fue tan malo después d todo ¿verdad?-
-No, tu familia es muy agradable- contestó ella con una sonrisa un tanto melancólica, supuse que en esos momentos echaba mucho de menos a su familia.
-Te dije que te adorarían- le dije con una sonrisa intentando animarla- ahora que lo recuerdo, me dijiste que tus amigas estaban en "campaña protegiendo a Bella" y se quedaban contigo en la noche…- deje la frase sin terminar
-Oh! Las convencí de que ahora que ya estabas enterado, que ibas a hacerte cargo y que te ibas a venir a vivir cerca ya no me sentía sola, no creía poder soportar una sola noche más de "Bella no puede hacer nada porque está embarazada" era realmente desesperante, ¡y eso que solo fueron dos noches!- se quejó de forma adorable como una niña pequeña.
Llegamos a su edificio y me debatí entre acompañarla o no, pero al final me bajé para abrirle la puerta y acompañarla. Subimos en silencio hasta su apartamento y ahora era cuando tenía que hacer uso de todo mi autocontrol.
-Bella, yo sé que ya dejaste todo muy claro en cuanto a lo de ayer y hoy en la mañana- dije mientras veía como sus mejillas se tornaban de un adorable color rosa- pero la propuesta de vivir juntos para ofrecerle a nuestro bebé un hogar lo más normal posible sigue en pie, no sientas que te estoy presionando, aún hay tiempo, pero de verdad me gustaría que lo pensarás detenidamente, ¿por favor?
-No te preocupes, no lo he olvidado, pero dame tiempo ¿está bien?
-Todo el que quieras- dije mirándola a los ojos y apretando mis manos en puño para no tocarla- solo no esperes a que se vaya a ir a la Universidad- bromeé un poco para distraerme
-Trato hecho- dijo rodando los ojos- Gracias por esta noche, buenas noches Edward- dijo dándome un beso en la mejilla
-No hay de qué, que descanses Bella, buenas noches bebé espero que tus tíos y abuelos te gustaran tanto como tú a ellos- dije agachándome un poco y dejando un beso rápido en el lugar donde crecía nuestro bebé. Eso sí que no iba a dejar de hacerlo, adoraba hablarle a mi bebé y darle besos aunque sea a través del vientre de su madre- Nos vemos mañana… vecina.- me despedí por fin de ella.
Las siguiente semana pasó entre la re-decoración y aprobar nuevos diseños para automóviles, el lanzamiento de un nuevo modelo de todo terreno, era de locos pero aún así sacaba tiempo para llamar a Bella y saber cómo estaban. Al fin mi apartamento ya estaba listo para que me mudara y poder estar más cerca de Bella y mi bebé. En las pocas veces que hablamos me comentó que en dos semanas era la próxima consulta para ver cómo evolucionaba el embarazo y la verdad me tenía muy emocionado la idea de poder ver la ultrasonografía y escuchar su corazoncito.
Por fin daban las cinco de la tarde y salí rápido de mi oficina, era la primera noche que iba a pasar en mi nuevo apartamento y la idea de tener a Bella cerca me hacía estar más que feliz. Una vez llegué me metí a la ducha para relajarme, me puse un pantalón deportivo y una camiseta para estar cómodo y me dispuse a preparar la cena, tengo que reconocer que no se me daba mal la cocina, tampoco era un chef pero me defendía y todo era gracias a Esme que se ocupó de que fuéramos totalmente capaces de valernos por nosotros mismos.
Después de cenar decidí ir a visitar a Bella, después de todo me mudé para pasar más tiempo con ella y disfrutar lo más posible de su embarazo.
Toqué el timbre y alcancé a oír un "YA VOY".
-¿Quién es?- preguntó del otro lado.
-Tu molesto vecino y un padre que quiere saludar a su hijo- dije sonriendo aunque ella no me viera.
-Hola- me saludó ella con una hermosa sonrisa- pasa, estaba a punto de comer el postre.
-¿Cuál es el antojo de esta noche?-
-Pie de manzana con banana- dijo con ojos brillantes. Le ayudé a servir los platos, un café para mí y un vaso de leche para ella.
-Esta delicioso, me tienes que decir donde lo compraste- exclamé saboreando mi postre.
-Uuhm, lo hice yo- me respondió con su adorable sonrisa. -Sabes estaba pensando algo, tú eres un hombre soltero que vive solo ¿Cómo haces para alimentarte? Es una verdadera intriga- dijo divertida mientras cortaba otro bocadito de pie.
-Me ofendes Isabella, el que sea hombre no quiere decir que no pueda cocinar -dije falsamente ofendido- mi madre nos enseñó a hacer nuestras cosas- le aclaré cuando arqueó una ceja con gesto de incredulidad.
-Hasta no ver no creer- dijo ella antes de tomar un poco de leche y en ese momento se me ocurrió una brillante idea que espero que funcione.
-Entonces te propongo algo, me mudé aquí para estar más tiempo contigo y participar de tu embarazo, así que ¿Qué me dices si cenamos juntos todas las noches, nos turnamos una vez uno hace la cena y el otro el postre?, salvo las noches que tengamos otros planes, en ese caso nos avisaríamos en la tarde para que el otro haga otros planes. ¿Qué dices?- pregunté cuando me di cuenta que ella solo me veía con las cejas arqueadas.
-¿Es en serio?- preguntó y mordió su labio ¿por qué estaba nerviosa?
-Claro que sí… entonces…-
-Acepto- dijo ella con una sonrisa radiante- mañana tú haces la cena, quiero ver si haces honor a la comida de tu madre-
-Prepárate Bella, después de probar mi pasta no vas a querer volver a comer de otra.
Estuve un muy buen rato con ella platicamos de todo y nada a la vez, hasta nos pusimos a pensar posibles nombres para el bebé, ella estaba empecinada con ponerle Edward si era niño pero yo quería que mi hijo tuviera su propio nombre, y pasó lo mismo cuando propuse Isabella si fuera niña, así que decidimos dejarlo y seguir pensando otros siete meses y dos semanas, aunque esperaba que para esas fechas ya supiéramos que iba a ser y tener un nombre listo. Hablamos con nuestro bebé contándole lo emocionados que estábamos por conocerlo, diciéndole lo mucho que lo amamos, otros momentos solo me quedaba con la cara pegada en su vientre y ella pasaba sus dedos entre mi cabello.
No me quería ir pero sabía que no me podía quedar.
-Bueno creo que es hora de irme- me levanté del sofá para salir mientras ella venía detrás de mí- dulces sueños bebé- dije acercándome a su vientre para, como hacía todas las veces que la veía, dejar un beso ahí.- Buenas noches Bella, descansa- no pude evitar darle un beso en la frente pero hacía una semana que no la besaba a ella, ya que me decía a mi mismo que los besos en su vientre no cuentan como "besarla" porque son para nuestro bebé.
-Buenas noches- se despidió ella y dejó un fugaz beso en mi mejilla.
-Bella espera- pedí antes que cerrara la puerta- si no tienes planes ¿querrías ir a comer mañana a casa de mis padres? Mi madre me pidió que te avisara, pero me distraje con el postre- rodé mis ojos por mi olvido- Va a hacer una barbacoa y también me dijo que invitaras a tus amigas, ya sabes para conocer más personas- Esperaba que dijera que sí, sería fabuloso pasar un día con ella y mi familia, e incluso con sus amigas que había tenido la oportunidad de conocer en la semana, aunque ya conocía a Alice, solo faltaban Rosalie y Angela.
-Claro que me gustaría, te aviso mañana a ver que dicen las chicas- contestó sonriendo.-Hasta mañana
-Hasta mañana, te vengo a buscar a las once-
Esa noche dormí un poco más feliz, ¡había logrado que aceptara cenar conmigo casi todas las noches!, no es que me desagradara la idea de que ella saliera a divertirse y por eso no pudiéramos cenar juntos… siempre y cuando saliera con sus amigas. No sabría qué haría si comenzaba a salir con un hombre, pero tampoco podría detenerla, está en su derecho, pero no quiere decir que me alegraría sino que me esforzaría el doble para ganar su corazón. Ahora ya no aguantaba porque fuera mañana para estar con ella y rogar que en la noche no tuviera planes para poder estar con ella más tiempo.
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Gracias a todas por leer y por sus alertas. favoritos y reviews! Confieso que en mi mente hago un bailecito feliz cada vez que veo una alerta xD
Nos leemos la otra semana! que pasen un feliz fin de semana xoxo
PD:
vestido de Bella: http : / / www . zara . com / webapp / wcs / stores / servlet / product / sv / es / zara - S2012 / 189516 / 695210 / VESTIDO % 2BCUELLO % 2BPICO
Edward: http : / / cdn . buzznet . com / media / jjr / headlines / 2009 / 05 / robert - pattinson - cannes - cute . jpg
