No abusar de la bebida... dijeron.
- ¡Voy a reír, voy a gozar, vivir mí vida LALALA! - gritaron ambas muchachas, tomadas del brazo y tambaleantes, sus rostros estaban rojos y adormecidos, de vez en cuando soltaban cortas carcajadas.
Los muchachos disfrutaban del espectáculo mientras reían.
- Ninguna de las dos son latinas, me sorprende que lo pronuncien tan bien. - comentó Simon, cruzado de brazos, estaba un poco preocupado que sus amigas se hayan pasado de copas. Fue hacia ellas y las sostuvo. - Muy bien muchachas, ha sido mucha parranda por hoy.
Clary comenzó a gemir y se soltó de su agarre, Isabelle dejó caer todo su peso sobre el castaño.
- ¡A mí no me vas a decir que hacer! - espetó la pelirroja, apuntando a la dirección equivocada.
Simon la miró incrédulo.
- Estoy aquí. - llamó él, la chica se giró hacia donde estaba el aludido. Este suspiró. - Clary no seas cabezota, vayámonos ya.
- Atrapame si puedes. - le retó, sacando su lengua para luego huir corriendo.
- ¡Joder!, chicos vayan tras ella. - ordenó Simon, Isabelle se había quedado dormida y por poco se le caía de las manos.
Clary iba caminando dando tumbos, todo le daba vueltas, se detuvo un instante para poder mantener el equilibrio y... ¡ZAS!
- ¿Pero qué mierda! - exclamaron.
La chica limpió la comisura de sus labios con la manga de su camisa.
- ¿Clary?
La aludida alzó su mirada hacia quien le llamaba, pero su vista estaba demasiado borrosa como para distinguir de quién se trataba.
- ¿Quién erres... tú? - preguntó la pelirroja, entrecerrando los ojos en un intento de verle mejor, comenzó a perder el equilibrio, pero justo antes de que pudiese caer al suelo, el muchacho la tomó entre sus brazos.
- Yo soy, Jace. - dijo el rubio, cargando a la chica, esta acercó su rostro al de él para verle mejor, este comenzó a ponerse nervioso, la ayudó a estar de pie y se la llevó a un lugar lejos del bullicio y se sentó a su lado. - ¿Qué te pasó?
- Buennnou... prrimero Joldan retó a Simon, y luego Izzy vino y bebimos y jajajaja...
El rubio la miró primero desconcertado y luego soltó una carcajada.
- Estás hecha un desastre. - dijo el chico, Clary bajó el rostro y empezó a sollozar. - ¡Oh no! ¡No quise decir eso, estás guapa, siempre lo estás, eres muy bonita Clary!
La pelirroja dejó caer su cabeza en el hombro del chico, Jace notó cuán cerca estaban el uno del otro y se ruborizó, Clary alzó su mirada hacia él, Jace pudo ver con mayor detalle el maravilloso verde de los ojos de esta, tenía un mechón de cabello sobre su cara, y Jace juraba que nunca antes había visto nada más bello en el mundo que ella.
- Yo ahm... creo, mejor te llevo a tu casa. - opinó el rubio.
- ¿Soy bonita? - preguntó arrastrando la palabras, sus ojos le veían directamente pero parecía no encontrarse del todo ahí.
Jace sonrió.
- Hoy ha sido un día largo para ti, vamos. - propuso el rubio, ayudando a poner a la chica de pie.
Clary asintió lentamente, con el semblante adormilado.
- Bien quédate aquí quieta Isabelle. - dijo Simon, ayudando a sentar a la nombrada. La chica se desparramó sobre la silla e iba a caer, pero este la atajó a tiempo, suspiró resignado y se quedó junto a ella para evitar que se cayera. - Ustedes chicas son un dolor de cabeza.
Isabelle comenzó a soltar quejidos, y se recostó sobre el castaño, Simon se lo tomó de sorpresa, colorándose levemente.
- Simon... - murmuró la morena.
- Dime. - dijo el chico, desviando su mirada hacia otro punto del lugar, intentaba no pensar demasiado en lo cerca que se encontraba de la chica, Isabelle comenzó a pasar sus dedos por la pierna del muchacho, logrando poner a este aún más nervioso, estaba consciente de las condiciones en las que se encontraba Isabelle en estos momentos, sabía que no hacía las cosas con ese propósito. Él aclaró su garganta. - ¿Qué pasa?
- Yo creo que Simon me gusta... - masculló en un tono apenas audible, pero la música era tan alta que ahogó las palabras de la muchacha.
- ¿Qué? - exclamó el castaño.
Pero Isabelle se había quedado dormida sobre él.
El celular comenzó a sonar, Isabelle soltó un gemido de dolor, mientras movía entre sus sábanas, su mano salió del cobertor y tanteó en busca del móvil, hasta poder tocarlo, lo tomó y atendió la llamada.
- ¿Uhm? - fue lo único que pudo decir la pelinegra.
- ¿Cómo estás? - preguntó Simon en la otra línea.
- ¿Cómo crees que estoy? - masculló ella.
Simon rió.
- Debieron hacerme caso cuando les dije que pararan de beber. - comentó el chico.
- Y tú debes saber que nunca le puedes decir a una chica qué hacer. - refutó ella. Simon rió en la otra línea. - ¿Qué quieres?
- Bueno ahm era para agradecerte por ayer.
- Ya lo dijiste anoche.
- Sí, pero estaban los demás y no me pareció suficiente así que quería hacerlo de la manera adecuada.
- ¿Me darás dinero? - preguntó la chica, incorporándose y viendo la hora que marcaba su reloj de mesa, eran las once de la mañana, se volvió a recostar en su almohada.
- Uhm no...
- ¿Entonces? - dijo en un bostezo mientras rascaba su ojo derecho con su mano libre. - Ve al punto Simon, podría estar cómodamente dormida si no fuese por ti.
- Bueno, quería invitarte a salir como agradecimiento.
Isabelle dio un respingo, aquello había logrado que despertara completamente de su letargo.
- ¿Co-como en una cita? - dijo la chica.
- ¡N-no una cita, cita no! - intentó aclarar el muchacho, nervioso. - Bueno, no es que no quiera, no sé si tú quieres, pero no si no, es que ah no sé, solo era para decir gracias pero...
- Simon.- le detuvo la chica, el tono carmín poseyó sus mejillas, pero mantuvo la calma. - Está bien, ¿cuándo nos vemos?
Simon observaba por tercera vez su reloj de pulsera, sin mirar siquiera la hora, miró hacia los lados y peinó de nuevo su cabello con su mano libre, mientras que la otra seguía guardada en el bolsillo delantero de sus jeans.
¿Se podía estar más nervioso? Creo que no, esa era la primera vez que el muchacho salía con una chica y no se trataba de Clary, no es que las chicas no quisieran salir con él, simplemente nunca tuvo el valor de invitar a ninguna. Hasta Isabelle, él pensó que sería igual que salir con su mejor amiga, ya que pasaban mucho tiempo juntos y ya habían estado solos en otras ocasiones, pero hasta ese momento no se había dado cuenta de lo que implicaba una cita y eso comenzaba a ponerle el pulso a mil.
¿Cuándo comenzó todo esto a ponerse tan complicado? No recordaba el momento en que sintió que veía a las chicas de una manera distinta, siempre estuvo concentrado en Clary, y él cree que ese fue su error más grande, en más de una ocasión le mandó indirectas a la pelirroja para hacerse saber lo que siente por ella, pero no estaba seguro si ella era en verdad despistada o se obligaba a serlo.
- Hola. - le saludó Isabelle, una vez al lado suyo, pero el castaño seguía como en otro mundo, viendo hacia el suelo ensimismado, Isabelle chasqueó sus dedos frente al rostro de Simon, este dio un respingo y se giró hacia la morena, ella le vio un poco preocupada al principio, pero lo dejó pasar, sonrió un poco tímida. - ¿Vamos?
Simon la miró de pies a cabeza, vestía como siempre, muy elegante en tacones, un leggin negro, combinado con una blusa suelta blanca que traía un sencillo dibujo en negro de gato, encima de esta tenía puesta una chaqueta de cuero negra, y su cabello largo y lacio amarrado con una cola alta, cargada puesto un maquillaje natural, sus labios color rosa, era lo único que resaltaba más. El chico se ruborizó, desviando la mirada a otro lugar, asintió y siguieron de largo hacia la venta de entradas del cine.
Se decidieron por una película de ciencia ficción, el chico se ofreció en pagarlo todo, e Isabelle no se negó, los muchachos no habían intercambiado casi palabras, el ambiente entre ellos era algo incómodo y el muchacho no sabía qué hacer para solucionarlo.
- Bueno... no sabía que cantabas así. - soltó el muchacho rompiendo el silencio entre ellos.
Isabelle rió.
- Nadie lo sabía. - confesó ella, cabizbaja, en un intento de poder ocultar sus mejillas ruborizadas.
- ¿En serio? ¿Ni en tu familia? - preguntó él, a lo que la chica se limitó a negar con la cabeza. - ¿Por qué lo ocultabas?
Isabelle se encogió de hombros. Simon evitó reír, se veía muy tierna actuando de esa manera tan tímida, completamente distinto a la visión que tenía de ella antes.
- Pues eres fantástica, sería genial si fuese la cantante de la banda. - dijo él, miró hacia el frente, esperando a llegar su turno en a caja para pedir lo que irían a comer en la función.
- Está bien. - aceptó ella, pero Simon pensó que se trataba de una mentira, así que rió, Isabelle frunció el ceño, intentando averiguar a qué se refería con esa risa.- ¿Qué te causa gracia?
- Eso. - contestó el chico.
- ¿Haber acepto estar en la banda? - cuestionó la pelinegra.
Simon se giró a ver a la muchacha, un tanto sorprendido.
- ¿Hablas en serio? - preguntó él.
Isabelle asintió.
- Claro, si es que tú hablabas en serio. - dijo la chica, un poco molesta de que no la haya tomado en serio.
Simon abrió la boca de par en par y luego sonrió de oreja a oreja.
- ¡En serio! - exclamó, súper encantado. - ¡Sería genial, oh Dios, sería estupendo...! Ahm bueno... si quieres claro, o sea... solo digo.
El chico notó cuán emocionado se había puesto, y se avergonzó, calmando la ola de alegría que eso le producía.
Isabelle rió por lo bajo.
Llegaron hasta la caja y el muchacho le pidió a Isabelle que escogiera lo que ella quisiera, la muchacha con mucha pena pidió un par de dulces y un té, Simon por su parte ordenó un paquete grande de cotufas y un refresco del mismo tamaño, Isabelle observó un poco anonadada el tamaño de la caja en donde estabas las cotufas, Simon lo notó y rió.
- Podemos compartir. - dijo él, a lo que Isabelle asintió sonriente.
Entraron a la sala, y esperaron pacientes a que la película diera comienzo, Isabelle le mostraba algunas imágenes en Instragram para pasar el rato, al momento en que las luces se apagaron y la pantalla se iluminó, la chica guardó su celular y se concentraron en ella.
En el transcurso de la función todo iba bien, reían en algunas ocasiones graciosas y se mantenían serios cuando la cosa estaba tensa, al final de la película salieron de la sala y comentaban acerca de lo que más les gustó.
Cayó la noche y Simon se ofreció en acompañar a la chica hasta su casa, Isabelle se negó varias veces, pero él insistió hasta que la muchacha no tuvo de otra que aceptar.
Una vez frente a la casa de la chica, se miraron uno al otro.
- Fue divertido. -dijo ella, una leve sonrisa se dibujó en sus labios.
Simon también sonrió y asintió.
- Gracias. - murmuró ella.
- No, gracias a ti, si no nos hubieses ayudado, Jordan seguiría echándome en cara que su banda es mejor.
- La banda de Jordan no es mejor que la tuya.
Simon se encogió de hombros.
- No cuando tú estás. - confesó el chico, viéndole a los ojos, no pudo evitar ruborizarte.
Isabelle desvió la mirada, sus mejillas se tornaron color carmín, y soltó una risa nerviosa.
- Entonces no vemos en el instituto. - dijo ella, intentando aligerar los nervios.
Simon asintió.
Se miraron el uno al otro como esperando algo. El chico suspiró.
- Buenas noches. - dijo, y comenzó a girarse para irse.
Isabelle le miró, como se iba, pero tomó el brazo del muchacho y lo atrajo hacia ella, Simon se giró sorprendido y la chica plantó sus labios en la mejilla de este.
La pelinegra lo soltó y miró la expresión de asombro y el rostro de este rojo, ella también estaba avergonzada, masculló algo que se escuchó como "hasta mañana", abrió la puerta y entró, cerrándola tras de sí.
Simon siguió parado en su lugar, se dio cuenta de cuánto tiempo había estado ahí y se marchó, pensando en muchísimas cosas.
Isabelle subió las escaleras corriendo y se encerró en su habitación.
Se tiró en su cama y cubrió su rostro con la almohada.
- No puede ser. - murmuró contra la almohada, comenzó a dar patadas al aire, repitiendo la misma frase tan rápido como se le hacía capaz.
Su teléfono comenzó a sonar, y ella lo agarró raudamente, teniendo la ilusión de que se tratara el castaño. Pero paró en seco cuando vio el nombre que se iluminaba en la pantalla.
Nota de la autora: Buenas noches o días, dependiendo de a qué hora hayas leído esto jaja, pues me tardé un poquito, ayer salí y por eso no pude subir el capítulo, justo hoy lo terminé, estoy muy feliz por la forma que van tomando las cosas, este fic no va a tener la misma temática que el anterior, me gustan hacer las cosas distintas e innovar. Espero que les haya gustado, el siguiente capítulo va a traer más sorpresas n.n espero que me cuenten qué le pareció en los comentarios. Nos leemos luego.
