DISCLAIMER: Naruto no me pertenece. No es justo :-(

N/A: He tardado mucho en actualizar, pero mi conexión a Internet me odia y en los últimos diez días solo me pude conectar una vez :S

Intentaré tener el siguiente capítulo cuanto antes, y espero no tener problemas para colgarlo en cuanto lo termine :)

RESPUESTAS A REVIEWS!!!!!!!

Ya era hora, no?

Neko-no-saint: Sasuke "soy el puto amo del universo" Uchiha XDDDDD AMO a Sasuke, pero me pasé una tarde entera riéndome con esta frase (te la quiero plagiar alguna vez; ¿puedo meterla en algún sitio, puedo?). Yo también odiaba a Itachi. No sé cómo empecé a escribir un fic sobre él. Pero la verdad es que sin medicación es bastante majo. Sigue dando miedo, pero es majo.

Brenda jet aime: ¡No dejes que ningún psiquiatra te obligue a no ver anime!. ¡Nunca! Si lo intenta, le mandaré a Itachi de paciente. Tendrá tanto trabajo que se olvidará de ti y podrás escapar.

Himeno-Asakura: Itachi-dobe y Dei-chan juntos... de momento no. Deidara dice que no le gustan los hombres, y a pesar del acoso de Kakashi y de los intentos de Itachi de emparejarlo con Sasuke no cambia de opinión (puedo comprender que rechace a Kakashi¿pero a Sasuke¿por qué? no, simplemente no soy capaz de entenderlo), pero tomo nota para futuros fics, no te preocupes :p (siiii yo también quiero que Sakura vea entrenar a Sasuke y Naruto XDD. Pero lo mismo digo, eso pasará en futuros fics. Mmm... ver a Sasuke y Naruto entrenar... interesante...)

Jejeje, respecto a las demás ideas... no puedo decir nada, que entonces desvelo el final, pero alguno de los personajes/sugerencias que habéis dicho aparecerán. La verdad es que ya tenía pensado incluir alguno(s), pero no viene mal saber que encaja(n) en la historia. Y también me habéis dado alguna idea nueva... pero no voy a decir cual... todavía.

Y sí, pobre Deidara. Como dije la última vez, debe de odiarme. Mucho. Tendré que escribir algún fic en el que sea feliz y eso. Pero es taaaaan divertido torturarle XDD.

Prometo que a la próxima contestaré a más reviews!!

Antes de que se me olvide:

Se supone que ninguno de ellos ha visto nunca al Líder. Y vosotros tampoco (mi hermano dice que vio al Líder de Akatsuki en Expo Manga - yo estaba con fiebre y no fui :-( -, así que es posible que alguno lo conozcáis. Si ese es el caso, disimulad. No le habléis de mí. Y, si lo hacéis, pedidle que no le diga nada a Deidara).

Y ahora...continuamos.

6

Misión en Konoha: Acuerdos

Itachi y Deidara miraron hacia el otro extremo del parque.

- ¡Sasuke-kun, Naruto!- Oyeron gritar a Sakura de nuevo. La joven se dirigía casi corriendo hacia los dos chicos, que acababan de entrar en el parque, seguramente, pensó Deidara, buscando un sitio donde entrenar. Sasuke, al ver a Sakura, intentó obligar a Naruto a dar la vuelta, pero era demasiado tarde.

- Sasuke-kun, no te preocupes. Itachi-san me ha prometido que me ayudará a sacarte de ese terrible matrimonio. Lo único que quiere es nuestra felicidad, amor mío. Juntos - Sakura abrazó a Sasuke, que intentaba sin éxito quitársela de encima, y miró hacia el cielo con expresión soñadora- superaremos todos los obstáculos. Nadie podrá separarnos jamás, porque tú y yo...

- ¿Matrimonio?- la interrumpió Naruto, con la boca seca. Sakura lo miró con ira y siguió hablando a Sasuke, que debido a la presión del abrazo de la chica se estaba quedando sin aire. Naruto cogió a Sakura del brazo y la agitó de un lado para otro, moviendo también a Sasuke- ¡¿Qué matrimonio?!

Sakura liberó a Sasuke, permitiéndole respirar de nuevo. La chica se atusó el pelo y miró a Naruto con desagrado. Sasuke, que ya estaba en condiciones de prestar atención a la conversación, la miró con el ceño fruncido.

- Pues el matrimonio de Sasuke-kun y Tsunade-sama.- "¡¿QUÉ?!", exclamaron los dos chicos al mismo tiempo. Sakura, contenta por ser el centro de atención de Sasuke por una vez, siguió hablando- La vieja bruja no dejó en paz a Itachi-san hasta que éste le prometió tu mano, aunque él siempre ha creído que yo era la persona adecuada para ti. Pero, mi amor, nada ni nadie será capaz de...

- Tsunade- dijo Sasuke, en voz baja. Parecía un poco pálido, pero Sakura pensó que seguramente sería porque había entrenado demasiado y necesitaba descansar.

- ¿Tsunade?- preguntó Naruto. Sakura asintió y volvió a mirar a su Sasuke-kun. De repente, Naruto rompió a reír. Sasuke salió de su ensimismamiento y lo miró con profundo odio, y Sakura lo amenazó con un palo, como había visto hacer a Itachi antes, en su clase de "Introducción a la Violencia Creativa", pero Naruto siguió riendo. Al ver a Tsunade acercarse, seguida de Itachi y Deidara, las risas aumentaron de volumen. Sakura sufrió otro brote de exaltación del amor y volvió a abrazar a Sasuke, justo a tiempo para evitar que uno de los kunais del chico rozara la garganta de Naruto. Éste señaló a Tsunade con el dedo índice mientras la sannin recorría los pocos metros que los separaban:

- ¡Abuela Tsunade!- dijo Naruto entre risas- ¿De verdad crees que a tu edad vas a poder tener algún bebé Uchiha¿No deberías haber pensado en eso hace veinte o treinta años?

Tsunade se puso las manos en la cintura, desafiante, y lo miró enfadada.

- ¿Ah, sí?. ¿Acaso prefieres ser tú el que tenga esos bebés, Naru-chan?

Naruto se puso rojo de furia e intentó atacarla, pero ella le sujetó la cabeza con una mano, impidiendo que la alcanzaran sus puñetazos.

-¡Vieja!

- ¡Mocoso!

- ¡Estúpida!

- ¡Inútil!

- ¡Alcohólica!

- ¡Niñato!

- ¡Sasuke!- Itachi saludó a su hermano con una gran sonrisa. Deidara hizo un gesto con la barbilla.

Los miembros de Akatsuki observaron con curiosidad la pelea de los otros dos.

- ¡Veo que ya has recibido la feliz noticia!- dedujo Itachi. Sasuke, que había conseguido escapar de los brazos de Sakura por segunda vez, estaba de pie, apoyándose en la pared con una mano, haciendo grandes esfuerzos por controlarse. Itachi, al ver que su hermano no le hacía mucho caso, aparte de la ya habitual mirada de odio asesino, se sentó en el suelo a observar la discusión entre Tsunade y Naruto, que en esos momentos se gritaban cosas muy feas sobre sus respectivas madres. Rápidamente, algunos de los niños se acercaron a él y lo imitaron.

Deidara miró a Sasuke, que parecía más calmado. A su lado, Sakura describía un fantástico plan de huída en globo que los llevaría a Canadá, donde podrían emprender una nueva vida como trapecistas en un circo, pero su "novio" no la escuchaba. En ese momento Sasuke se acercó a Itachi, que no se sabía cómo había conseguido una bolsa de palomitas de maíz y de vez en cuando arrojaba algunas en dirección a Tsunade y Naruto, que continuaban gritando, y le dio una patada en la espalda. Éste se levantó de un salto, gimiendo de dolor, pero al ver que era su hermano el que lo había hecho olvidó su impulso asesino y sonrió muy orgulloso.

- ¿Por qué?- preguntó Sasuke, tras un momento de silencio.

- ¿Por qué qué? - preguntó a su vez Itachi, que se había distraído mirando un caracol que subía por el muro de detrás de Sasuke.

- Que por qué le has dicho a...a Tsunade que me voy a casar con ella.- Sasuke intentaba mantener su aire de indiferencia habitual, pero su hermano le sacaba de sus casillas.

- Pensé que sería buena idea. Era la única manera en que podía ayudarte a superar tu ruptura con Deidara- Sasuke, confuso, miró a Deidara, que se encogió de hombros. Sasuke no dijo nada. Después de todo, había vivido con Itachi muchos años.

- ¡Sasuke-kun, si Deidara ha sido cruel contigo yo puedo consolarte!- Sakura casi gritó estas palabras al oído de Sasuke, pero éste no la escuchó. Sakura, apenada, se sentó en el suelo con los niños a contemplar la pelea.

- No se te ve demasiado contento - dijo Itachi a Sasuke con preocupación- Si prefieres a Deidara aún estamos a tiempo de arreglarlo.

- No, Itachi, no prefiero a Deidara- contestó Sasuke lentamente, intentando que su hermano entendiera todas las sílabas. Se requerían años de entrenamiento para razonar con Itachi.- No prefiero a ninguno de...

- ¿Entonces estás contento con tu boda con Tsunade? Sasuke, en el momento en que me dijiste que no querías continuar con nuestra pequeña tradición familiar de homicidios me di cuenta de que no me estaba comportando bien contigo.- Itachi se subió a un balancín para observar a los demás desde lo alto y continuó- Mi misión como hermano mayor es procurarte un hogar feliz, y sé que tu aprecias todos mis esfuerzos en ese sentido, pero no sabía cómo ayudarte. Sin embargo, cuando Deidara me habló de vuestra apasionada historia de amor - Deidara negó frenéticamente con la cabeza- comprendí que lo que necesitabas era alguien con quien compartir tu vida. Sabía que eso era lo único que te haría recuperar tus ansias de vivir, tu espíritu combativo y tu motivación por la lucha. Y Tsunade es la persona adecuada.

Hasta Tsunade y Naruto habían parado de discutir para escuchar el discurso. Sakura miró a Itachi emocionada, y algunos de los niños aplaudieron. Deidara juraría que oyó a Sasuke maldecir entre dientes, diciendo algo de unas pastillas que nunca están donde las necesitas. Naruto soltó una risita.

- ¿Tsunade y Sasuke?. ¿Entonces lo dices en serio? - Naruto miró a Itachi con expresión divertida, mientras éste bajaba del balancín de un salto.- No es que no me parezca una buena idea, pero no creo que eso vaya a...

- De acuerdo, me caso- lo interrumpió Sasuke repentinamente.

- ¿QUÉ?- exclamaron ahora Sakura y Naruto. Deidara empezó a dudar de la salud mental de la totalidad del clan Uchiha.

- He dicho que me caso- repitió Sasuke, molesto.

- ¿Con quién? - preguntó Naruto, confuso. Sakura se señaló a sí misma con entusiasmo.

- Con Tsunade, obviamente- dijo Sasuke, mirando de reojo a Naruto, que se había quedado boquiabierto.- Ya es hora de que asuma mis responsabilidades con respecto a nuestro clan, y estoy seguro de que mi matrimonio con Tsunade será la manera perfecta de hacerlo - dijo muy serio, mirando a su hermano.

Itachi estaba en éxtasis.

- Estoy orgulloso de ti por haber tomado esta decisión. Ahora, todo podrá ser como antes entre nosotros, y volveremos a...

- No, Itachi.

- ¿No a qué?

- No volveré a intentar matarte.

- Pero Sasuke, creía que ya...

- Tendré muchos asuntos que atender

- Sí, claro, pero...

- Hay que preparar la boda

- Ya, pero aun así...

- Arreglar la casa...

- Lo sé, aunque yo...

- Después estaremos ocupados reviviendo el clan...- Deidara oyó a Naruto mascullando por lo bajo al oír esa frase. Sasuke fingió no haber oído nada.

- Oh... de todas maneras seguro que...

- Y luego habrá que educar a los niños...

- ¿Niños? Pero Sasuke, no creo que...

- Es un gran sacrificio por tu parte, pero eso ya lo sabías cuando hablaste con Tsunade. Sé que sólo deseas mi felicidad, a pesar de lo duro que resulte - dijo Sasuke solemnemente.

Itachi permaneció en silencio un rato, apenado.

- ¿Entonces... si Tsunade y tú no os casarais...todo seguiría igual entre nosotros?

-Claro, Itachi, pero ya es demasiado tarde. La decisión ya está tomada, y no se puede dar marcha atrás. Es mi deber con nuestro clan. Además, Tsunade no estará de acuerdo si intentas romper el enlace. Es mejor que las cosas se queden así. Has hecho lo correcto - concluyó Sasuke. El resto habían escuchado mudos la conversación entre los dos hermanos. Deidara miró a los demás. Sakura contemplaba a Sasuke con preocupación, Tsunade soltaba risitas nerviosas, sin saber bien qué decir, y Naruto se había sentado en una rama y afilaba distraídamente un kunai mientras observaba desde lo alto los movimientos de la sannin. Sasuke, evitando la mirada de Naruto, se apoyó en una pared y observó con aparente desinterés a su hermano, dando el tema por concluido.

Itachi estaba inmóvil en medio de la calle, con expresión preocupada y una mano apoyada en la barbilla, pensativo. De repente miró a Deidara profundamente, como si lo hubiera visto por primera vez, y dio un par de pasos en su dirección. Éste tuvo un mal presentimiento.

- Deidara...

- ¿Sí?

- El otro día vi algo en la televisión que me preocupó.

Alguien tenía que prohibirle a Itachi ver la televisión. Las mentes impresionables como la suya no estaban preparadas para ese tipo de estímulos. En cuanto volvieran, escribiría al Líder al respecto.

Deidara miró expectante a Itachi, que lo seguía observando atentamente.

- ¿Y bien, qué era?

- Bueno... resulta que los expertos en genética de poblaciones dicen que es posible que el cabello rubio se extinga en unos cien años.

Deidara alzó las cejas.

- ¿Y¿Eso qué tiene que ver...?- interrumpió la frase y se mordió el labio inferior, arrepentido por preguntar. Ya se imaginaba lo que iba a ocurrir a continuación.

- Pues había pensado que si Tsunade y Sasuke se casaran todos sus hijos tendrían el pelo oscuro, porque no ha habido nadie rubio en nuestra familia, y eso sería una gran pérdida. Sin embargo, si tú y Tsunade os casarais todos vuestros hijos serían rubios, y contribuiríais a mantener el fenotipo en la población. ¿No te parece una causa hermosa? Nada es demasiado con tal de ayudar a mantener la diversidad de la especie.

Deidara se masajeó la frente con una mano y respiró hondo.

- No, Itachi- dijo, tras un momento.- No me voy a casar con...

- ¡Pero piensa en el estereotipo de la rubia tonta¡Si por tu culpa el pelo rubio desaparece habrá un montón de películas americanas que nadie entenderá! Si no lo haces por el bien de la humanidad, Deidara, hazlo por Hollywood.

- Itachi, no pienso tener hijos con Tsunade por..

- Pero creía que Kakashi y tú no ibais en serio

- Entre Kakashi y yo no hay nada, pero no..

- Entonces estás libre - razonó Itachi. Deidara no pudo sino asentir.

- Bueno, supongo que...

- ¡Voy a decírselo a Tsunade! Seguro que le hace ilusión colaborar por el esplendor del mundo del cine.

Itachi se alejó de Deidara, irradiando felicidad. Deidara miró a Sasuke, que observaba con el rabillo del ojo cómo su hermano convencía a la sannin del cambio de planes. Al principio Tsunade parecía reticente, y llegó a elevar un poco el tono de voz al contestar a Itachi, pero no tardó mucho en cambiar de expresión y empezar a asentir ante los razonamientos del miembro de Akatsuki. Naruto bajó del árbol, y él y Sakura se acercaron disimuladamente a escuchar la conversación. Cuando Itachi y Tsunade empezaron a examinar a distancia a Deidara, Sasuke casi sonrió, y Deidara sintió deseos de gritar.

Era demasiado para un solo día.

Tras estrechar la mano del Hokage, Itachi regresó junto a Deidara.

- Me ha dicho que pensará sobre ello, y que me escribirá dándome una respuesta. Pero creo que tendrás suerte - dijo, guiñando un ojo a Deidara, que a pesar de todo sonrió con alivio al saber que la mujer no había dicho ya que sí -, me parece que le has gustado mucho.

Itachi se volvió y llamó a su hermano, que se acercó lentamente, con las manos en los bolsillos, simulando indiferencia.

- Sasuke... - Itachi titubeó-, no sé como decirte esto, pero... Tsunade y yo hemos pensado que aún eres muy joven para comprometerte. Sé que es una gran desilusión para ti, pero no era el momento. Hermanito...- Itachi se acercó a Sasuke y apoyó una mano sobre su hombro. Sasuke hizo un esfuerzo para no retirarlo, y permaneció en silencio mirando a su hermano, intentando no mostrar su satisfacción por el giro de los acontecimientos- ¿Podrás perdonarme¿Crees que podremos volver a ser felices como antes?

- Me lo pensaré- contestó Sasuke, distraído, apartándose de él y mirando hacia donde estaban los demás. Sakura daba literalmente saltos de alegría, pero Naruto estaba de espaldas a los otros, por lo que no podían verle la cara.

Itachi pareció satisfecho con la evasiva respuesta de su hermano, y le dio un par de golpes amistosos en la espalda. Sasuke seguía mirando para otro lado.

- Creo que ya es hora de que nos marchemos- dijo Deidara rápidamente. Tenía la sensación de que había repetido esa frase miles de veces, pero por alguna razón aún seguían en Konoha. Itachi asintió.

- La puerta de la ciudad está en esa dirección- Tsunade señaló hacia una de las calles de las proximidades. Naruto, que era el que se encontraba más cerca, empezó a andar hacia allí. Sasuke avanzó varios metros rápidamente y se situó a su lado, pero el otro chico volvió la cabeza hacia el otro lado, para no mirarlo. Sasuke comenzó a andar a su lado, con las manos en los bolsillos.

- No te enfades - dijo en tono casual, como si hablara con la pared. El otro chico lo miró con ira.

- ¡No quiero hablar contigo!

- Sabía que Itachi haría algo así. Era la única manera de arreglarlo.

Naruto bufó.

- Además, antes lo encontrabas muy divertido - recordó Sasuke, alzando una ceja al ver la expresión del otro.

- ¡Déjame en paz! - Naruto cerró los ojos con fuerza y apretó las manos contra las orejas para fingir que no oía lo que le decía Sasuke. El otro se detuvo y lo miró fríamente.

- Dobe, no seas infantil

- ¡No me llames así, Sasuke-teme! - Sasuke suspiró y bajó la cabeza, a punto de perder la paciencia.

- No lo decía en serio- dijo, con esfuerzo. No parecía muy acostumbrado a disculparse por nada. Al ver que Naruto seguía ignorándolo, continuó, en otro tono.- Después de todo no tienes razones para

enfadarte. Aunque me hubiera casado con ella, tú y yo hubiéramos podido seguir entrenando- Naruto reaccionó ante esa frase, ofendido.

- ¡Sí claro, entrenar!. Eso es lo único que te importa...

- El entrenamiento es importante para ser un buen ninja, Naruto - Sakura apareció repentinamente entre los dos, que se sobresaltaron al oír su voz tan cerca. - Pero si no quieres seguir entrenando con Sasuke-kun lo haré yo. Que sea una chica no significa que no podamos entrenar juntos. Yo también soy muy fuerte. Conmigo puede hacer lo mismo que hace contigo, y seguro que se lo pasa mejor - dijo la chica, sacando la lengua a Naruto, que la miraba conteniendo la risa.

- Bueno, no sé que decirte a eso...- Sasuke lo miró entrecerrando los ojos, y Sakura aprovechó su distracción para abrazarlo de nuevo. Naruto se puso las manos detrás de la cabeza y continuó andando con una sonrisa de suficiencia, mientras ignoraba las miradas de súplica del otro chico para que lo librara de Sakura.

Naruto hizo una seña a Deidara e Itachi para que lo siguieran, y éstos comenzaron a andar detrás de los tres jóvenes, seguidos de cerca por Tsunade, que lanzaba a Deidara miradas evaluativas, y los niños, que imitaban cada movimiento de Itachi, y de vez en cuando hablaban entre ellos con susurros de admiración. Por suerte Orochimaru y Jiraiya no se habían percatado de nada y seguían discutiendo, sin darse cuenta de que los demás se marchaban, y Kakashi parecía haber desaparecido de nuevo. Deidara, nervioso por la continua atención de Tsunade, miró hacia atrás, donde aún se encontraban los otros dos sannin.

De repente se detuvo.

Al otro extremo del parque, doblando la esquina en la que había una frutería, había visto algo que le resultaba muy familiar. Algo que no esperaba encontrar allí.

Capas negras con nubes rojas.

Itachi también lo había visto. Lanzó una mirada inquisitiva a Deidara, y al darse cuenta de sus intenciones éste asintió.

Casi sin pensarlo, indicó a los otros que lo siguieran en el mayor silencio posible, y, volviendo sobre sus pasos, emprendieron la marcha hacia el lugar donde habían desaparecido las sombras.

Continuará

Reviews!!