Hola, aquí reportando mi bello trasero y dejando algo para su deleite, lamento demasiado la demora, pero en realidad no tengo ahora mucho tiempo libre. Pero sigo viva y con mucha historia que contar, muchas gracias a los que están aun ahí, esperando y dejando sus RW, créanme, hacen posible que me presente y actualice.

Sin más, los dejo con la historia.

¡A leer!

CAPITULO 6

Sentiste como se estremecía contra tu cuerpo, como danzaba armoniosamente contra tus caderas…como casi acoplaba sus movimientos rudos con una suave caricia. Y ahí toda aquella preocupación se desvanecía, se evaporaba. Cuando sentías cada respiración forzada, controlándose de alguna forma.

Y en ese instante lo notaste, abriste los ojos bruscamente después de salir de aquella extraña película que había creado tu mente mientras sentías como salía y entraba Sesshomaru de ti. El, de alguna forma se estaba controlando, no sabias exactamente porque creías eso, pero había algo que te decía que lo hacía y extrañamente te perturbo más de lo debido. Escuchabas un leve gruñido en su pecho, un gruñido forzado, semejante al ronroneo pero de alguien furioso, alguien dominado. Sus garras evitaban tocarte demasiado…sus penetraciones eran sumisas, aunque a veces, sentías como perdía los estribos y te arrancaba la respiración.

"No te haré daño…confía en mi" se repitieron en tu mente como una respuesta a cada conjetura que se formaba en tu cabeza.

Aun mantenía su palabra…aun eres frágil para él…aun se preocupaba por ti y cualquier daño que pudiera causarte.

— ¿Por qué lo haces?—se te olvido que estaba ahí, unido a ti, casi perdiendo la conciencia, pero sabias que si no lo hacías ya, no lo recordarías mas tarde y encontrarías los motivos para que alguna extraña idea se formara en tu corazón…—¿Por qué aun me tratas como…

—…Como si me importaras?— termino él tus palabras con aquel tono frio y controlado, mientras elevaba el rostro para verte, una suave y minúscula curvatura se formo en sus labios, tan insignificante que podrías haberla ignorado fácilmente si no hubieras estado tan cerca, como lo estaba ahora de él. Era una pequeña sonrisa, y ahí…algo extraño brinco en tu corazón; porque te miraba tan cálidamente. — Ahome…—se acerco a tu oído,te estremeciste y nuevamente algo en tu vientre se libero, logrando excitarte de tal forma que ya estabas lista para continuar con lo que habías interrumpido. Aquella forma tan intima de nombrarte, aquel tono extraño que te removía y alborotaba esas molestas mariposas…su sola respiración contra tu oído te removía el cuerpo. —… tu me importas más de lo que te imaginas. — concluyo y nuevamente te penetro de forma más lenta, sacándote un ronroneo de placer.

Alzaste las manos y las envolviste en su cuello para ayudarte a llegar hasta su oído… casi hipnotizada por la expectativa, la aventura y el deseo de que te tomara completamente. Se te olvido el pudor, tus temores, tus dudas…—…entonces no te controles Sesshomaru. — él se detuvo inmediatamente la última palabra cruzo tu boca, te dejaste caer nuevamente, buscando su mirada; la cual se mostraba dudosa, hasta con algo de precaución.

¿Sabes lo que estas pidiendo?—dijo sin muchas contemplaciones.

—No…no lo sé, por eso quiero conocerlas.

Repentinamente una sonrisa traviesa se cruzo por sus labios, y se tumbo contra tu abdomen, apoyando sus codos a tu costado para mantener su mirada fija en ti.

Pero…eso tiene sus consecuencias. — comenzó pícaramente.

— ¿Cuáles son?— susurraste cautivada por su juguetona voz y los movimientos que había comenzado a darle a tus pechos que se sentían más que complacidos entre las pequeñas caricias.

Es muy sencilla…—volvió a decir, aunque esta vez su rostro se torno excesivamente serio…—tu tampoco te limites…sé mía completamente.

Mis miedos… mis dudas, cada pregunta que se cruzaba en mi mente cuando te encontrabas sola, que lo miraba y pensaba en que me mentía, que no quería y estaba segura de que algo andaba mal con aquella "alianza" pero, ¿Por qué? ¿por qué quiero intentar creer en aquellos ojos dorados?

Mi amada…—y atrapo tus labios con aquella intensidad y emoción, como la primera vez cuando se unian en matrimonio, cuando caminaron lentamente hacia la cama en donde te entregaste a él.

Había algo que te decía que lo aceptaras y que de alguna forma intentaras ver que sucedia, que conseguias…que sentimientos realmente te inspiraban en confiar en él.

—Como quieras…—susurraste contra sus labios y despues de esas palabras, un gruñido se alzo en la habitación…y la razón se perdio con la primera arremetida de su demonio controlado.

..

Si, acepto casarme con él, pero esa condición ¿no es un poco extraña? Osea, algo no se tramaran.

Ahome, solo nos queda confiar.

Eso es lo que más me molesta, debemos acoplarnos a su petición.

Es la unica manera Ahome, mantenerlos tranquilos y contentos hara que la vida con ellos sea un poco mejor.

No creo que esto sea la solución.

Si lo ves desde una perpectiva global, eres una humana unida al más poderoso demonio que hemos conocido…¿crees que eso no representa algo importante para la otra comunidad demoniaca?

Mmmm—dudaste.

Vamos…—sonó su celular, lo contesto inmediatamente, vasto un si, y volvio a colgar.—Llego…¿preparada para conocerlo?

Creo que sí.

Y entro una fuerza que oprimió el ambiente. Primero ingreso lo que parecian ser dos demonios; ambos con el cabello verde y traje oscuro formal. Tras ellos, entro él, lo sentiste inmediatamente en el aire; Aquella mirada te penetro con tanta intensidad que casi pierdes el equilibrio. No notaste expresión alguna en sus ojos, pero si una intensa mirada, no hablo, lo hicieron sus súbditos.

—…esto es muy sencillo, solo tienen que firmar ambas partes y ya estaría todo acordado.

¿Que hay que firmar?

El contrato de paz entre razas.

¿Supongo que conoces en lo que te estás involucrando?—hablo el demonio, Sesshomaru, tu futuro esposo. Algo dentro de ti se rebeló, lo miraste con valentía.

Por supuesto.

perfecto…—y sin más firmo, después sin decir algo más salió de la habitación y seguidamente salieron sus secuaces.

Ahome…la humanidad te lo agradecerá. —dijo después que firmaste y comenzaban a hacerlo los demás testigos.

Tú en ese momento ya no escuchabas, comenzabas a sentir cierto peso en lo que habías hecho… casi podías sentir tus garras arrebatando tu humanidad.

No estabas muy alejada de la realidad.

..

Abriste los ojos lentamente, te acariciaste la sien.

Pero cuando intentaste levantarte el dolor no te dejo, no pudiste evitar quejarte y volverte a tumbar en la cama.

Sentiste una mano en tu abdomen…un escalofrió te recorrió la piel.

No intentaría levantarme, al menos no dentro de unas horas más. —Dijo fría y a la vez burlonamente. — Créeme, te acostumbraras— dijo mientras depositaba un beso juguetonamente en tu vientre.

—Es un interesante detalle—dijiste con algo de pesadez y gracia.

Comienza la miel…jejeje! Dejen RW

Me motivan

Gracias y hasta la próxima.

ShaDark.