Todos los personajes son propiedad de Stephanie Meyer.

La historia es completamente de mi cabecita loca.


Desprotegida

/PVD Isabella/

Estaba con mis ojos cerrados sentada en el césped verde, disfrutando de aquel delicioso sol que caracterizaba a Atlanta exceptuando aquel polémico clima de 1899 que estaba hasta -9 grados; un lugar tan hermoso y cálido, con su gran lago de esplendor y el viento fresco que soplaba chocaba perfectamente en mi cara, revoloteando en mi trenza de mi cabello ondulado.

Hace demasiado tiempo que no sentía esta paz, estaba bastante lejos para que Edward escuchara mis pensamientos, estaba bastante lejos que los sonidos de la madera arreglar no los podía ni sentir, esta paz que podía sentir hace muchas décadas atrás no las sentía. Y mis recuerdos comenzaron a fluir sin que los pudiera parar.

Estaba sentada en aquel tronco al final de la tribu, mis ojos estaban cerrados y el viento frio de noviembre y el viento hacía que mi cabello ondulado bailara con él, aquí nadie me podía encontrar ya que este tronco aunque estaba la final de la tribu estaba encima de un cerro donde podía ver todas las cabañas de paja, donde estaba mi hogar estaba al menos la más alejada de todas, no la podía observar pero estaba segura que mi madre adoptiva Emily estaba preparando la comida de la noche, su mano con los pescados que traía mi padre adoptivo Sam eran exquisitos los mejores de la tribu, con tan solo recordar ese sabor se me hizo agua la boca, podía ver como los niños desde acá corrían mientras llegaban los dos líderes de la Asamblea de la tribu; Embry y Jacob.

Aunque por un segundo que aparte la vista de ese espectáculo de recibimiento y volví a ver, no pude ver donde se encontraba Jacob, hasta que sentí que algo se acercaba cuando volví a ver hacia el bosque unas manos gruesas y calientes taparon mis ojos chocolates y una sonrisa apareció en mi rostro.

- Que hace la Hija de la Luna tan sola y tan lejos? –pregunto Jacob, mientras quitaba sus grandes manos de mi pequeño rostro, al poder adaptar mi vista de nuevo, lo pude ver, se veía cansado pero esa hermosa sonrisa tan radiante como el sol, le quitaba muchos años de encima, no pude responderle porque me lance a sus brazos con un fuerte abrazo, lo había extrañado tanto, y me tenía tan preocupada en esa misión que fueron y no había llegado, el con una sonrisa aún más grande respondió mi abrazo.

- Hay Jake¡ cuánto te extrañe – él era el único digno de poder decirle amigo.

Todos en el pueblo me querían, fui bien recibida en la tribu pero solo mis padre y Jake me hicieron sentir amada y protegida desde que tengo memoria él estaba ahí para mí, cuando era una niña me enseño todas las leyendas de 'nuestra' tribu, pero llego a un punto donde todo cambio hace como cuatro años, donde yo tenía 13, él había cumplió sus 18 al mismo tiempo que su hermano Embry, y por alguna extraña razón los aceptaron en la Asamblea, todos me decían que Jake no era el mismo, yo estaba de acuerdo pero en cambio no sé cómo cambio con los demás pero conmigo él fue especial, era como si fuera su sol de cada día nublado y eso me hacía especial. Pero claro él estaba imprimado de mí sin yo saberlo, y yo estaba desbocadamente enamorada de él, sin que lo supiera, aunque era un grito a voces.

Los pasos de alguien que se acercaban me sacaron de esos recuerdos que nunca pensó que aun los tuviera conmigo, me dolió mi corazón que tenía paralizado por mucho tiempo, el mismo que no veía dentro de mi cabeza el rostro de aquel ser divino que tanto ame, un sollozo salió de mi pecho y la tranquilidad se esfumo igual que esa vida pasada.

- Bella –susurro Rosalie con tranquilidad, y al verme en ese estado me acuno en sus brazos-

- Me es difícil ver que un día lo tuve todo y al siguiente nada – dije entre sollozos-

- Hay mi Isabella, pero abre un poquito lo ojos y podrás ver que hoy lo tienes todo.

- Lo sé, eso es peor, tengo miedo Rosalie… miedo de volver a perderlo todo.

Me abrazo con fuerza entre sus brazos mientras consolaba mi llanto sin lágrima.

Sus brazos apretaron mi dorso con fuerza, y no lo soporte mis lágrimas cayeron por mis mejillas pero de la satisfacción de verlo junto a mí.

- Hay Isabella porque una hija de la luna llora estrellas por sus mejillas- al escucharlo una risa rota broto de mí, ese apodo que me tenían todos acá por no saber quiénes son mis padres biológicos y tener una tez pálida casi traslucida como la misma luna entre mulatos, por eso mi apodo Hija de la Luna, porque según mis padres Emily y Sam me dijeron de pequeña que fue la misma luna quien te me llevo a ellos, porque una noche cuando me encontraron de bebé, la historia corrió y el apodo quedo en la tribu sobre mí.

- Hay mi Jake, es que estoy completa ahora que estas a salvo.

Me levanto la mirada para verle directamente a sus ojos, negros como la noche, era como si yo fiera la luna de esa hermosa noche despejada.

- Converse con tu padre Sam y me permiso así que ahora -se levantó, era muy grande y con mucha musculatura me quede sin aliento, pero aun sin respirar al ver cómo iba su posición- esto bueno… no es propio de nuestra tribu, pero me pareció que como no eres de aquí, mereces un poco de donde quien sabe abras venido y hoy fui nombrado jefe de la Asamblea, así que tengo el derecho de casarme con quien desee y eso quiero hacerlo contigo –su rodilla derecha la apoyo en el suelo del bosque, y la otra casaba una anillo completamente fino, con un color dorado y una pequeña jema en el centro, su seriedad era hermosa- Isabella Marie Uley deseas ser mi esposa por el resto de nuestras vidas?

Su abrazo al terminarlo, mi recuerdo que me golpeo en ese momento igual termino, un suspiro de lo más hondo de pecho calo sobre mi corazón muerto, que alguna vez estuvo vivo gracias a aquel hombre majestuoso de una vida muy pasada, al ver mi expresión Rose quiso cambiar por completo el tema, se sentó a la par mía viendo hacia el horizonte, el gran lago a sus anchas.

- Bella? –su ceño esta fruncido y la volví a ver con curiosidad- la primera vez que te vi, bueno no te puedo ver en realidad.

- De que estas hablando Rose?

- No te vi en mi escudo, te vi con mis propios ojos hasta que estuviste al frente de mis ojos matando a esos perros que iban a matarme, nunca te sentí en a mi alrededor.

- Y eso qué?

- A los días o bueno semanas luego que gane tu confianza al cien por ciento pude verte en mi escudo, luego de eso no volví a la ceguera –la miro con confusión a los ojos- porque?

Me quede pensando, era cierto; aunque en ese tiempo siempre iba protegida con mi escudo mental y no solo eso sino que podía adaptarlo a la forma que yo quisiera y hasta matar a alguien con mi don, pero la última vez que tuvo que usarlo fue con aquella mujer que estaba a la par de ella, cuando se volvieron aliadas se sintió tan protegida que no volvió a levantar su escudo, fue hace más de 75 años que no había usado aquel escudo.

- Mi don –respondí entre susurro-

Esto fue como una bomba para ella, ya que se levantó en un segundo y grito sorprendida, Rosalie se veía tan divertida en ese estado, sus ojos se abrían mucho y su boca hacía una leve 0 con su boquita, y no podía creer que pudiera estar más pálida, una risa salió de mí, eso me animo mucho y no sabía porque.

- Si bueno, mi don es un escudo mental, aunque cuando lo domine por completo pude hacer cosas que ni yo misma sabía me lo pude imaginar –suspire con aquella gloriosa sensación de poder, algo que no sentía por un largo tiempo.

- Que paso con tu don Bella? –pregunto curiosa-

- No lo sé –dije sincera-

- Será posible que un don pueda desaparecer por no usarlo –abrió sus ojos con preocupación - y si ya no tienes tu Don?

Quedo pensativa, y si había perdió aquel don tan especial que la protegía, no podía perderlo con el tiempo, nunca había escuchado eso en mi existencia, pero igual manera nunca que alguien dejara de usar su Don por tanto tiempo, su cara reflejo preocupación … quería volver a sentir aquella capa alrededor de ella, que la rodeara por completo manteniéndola alejada de todos, protegida, dominarlo de nuevo y que esa capa fina se volviera un muro de hierro con la forma que ella deseaba, aquella gloriosa arma que creo en una batalla y su escudo en vez de proteger a los demás los destruyo sin que ella moviera un musculo, solo su mente, su escudo se esparcía alrededor de ella en aquellos tiempos, se movía con ella sin que lo tuviera que controlar, cuando ella corría sola por los bosques no se preocupaba de nada si su espalda estaba a salvo porque su escudo lo hacía sin que ella lo pensaba, pero era cierto llego a una confianza con Rosalie que bajo su escudo al máximo porque no necesitaba que su escudo la protegiera porque lo hacía su amiga con ella y ella con su amiga, no necesitaba de nada.

- Creo que lo baje tanto que no sé cómo subirlo de nuevo.

Rosalie la miro con una sonrisa torcida y observo en el lugar donde estaba daba un paso atrás y otro adelante, y se carcajeo.

- Tus años son muchos igual que tu experiencia Isabella –luego otra carcajada paso por su cara, no sabía de qué estaba hablando, parecía una completa loca, al comprender que no entendía absolutamente nada su carcajada aumento y luego de respirar profundo y calmarse.

- Hay Bellita, -di un paso atrás- no te veo –di un paso adelante- ahora si te puedo ver –se puso al frente de ella- estas en el lugar exacto donde ninguno de nuestros dones te afecten, o sea Edward no puede leer tu mente.

La mire con mi ceño fruncido, si sabía exactamente donde ponerme para que Edward dejara de leer mi mente, era incómodo y necesitaba un tiempo completamente a solas, aunque eso implicaba que mis recuerdos que estaban a flor de piel aparecieran en la más mínima cosa que viera, tocara y pensara.

Tenía miedo en ese instante pero no de que Edward que me leyera mis pensamientos, no de Rosalie y del temor de perderla, no de que le pasara algo a estos individuos, si no que me aterre de ser de nuevo derrotada por mí misma, que esos recuerdos que salían me dañarían como lo hizo al principio de esta existencia, tuve miedo de derrumbarme y no poder levantarme esta vez, tenía ese sentimiento de estar desprotegida de mi misma, desprotegida ante Edward, me sentía desprotegida ante mi pasado, mis recuerdos en ese sentimiento fue cuando lo sentí como subía desde la punta de mi dedo gordo hasta que llego hasta el último cabello que tenía lo volvió a sentir por el miedo que la estaba atacando, quería protegerse de sí misma, pero la única forma era encerrarse en sí misma como lo hizo siempre hasta que alguien llego y le di cariño, compasión y protección no necesitaba protegerse anda más, ahora en ese mismo instante se dio cuenta que si necesitaba eso, protección de ella misma.

- Bella –la llamo con curiosidad Rosalie- no lo has perdido.

En ese momento desapareció por completo igual que sus últimos 75 años atrás, quiso que volviera así se iba a quitar un problema de encima, ya no tenía que escapar para tener esos pensamientos a solas, si no tan solo controlar su escudo para poder pensar libremente a la par de Edward, pero por más que lo intento no regreso, no subió, no nada.

- Creo que olvide dominarlo.

/PVD Edward/

Estaba encima del techo con la camisa de cuadros de tres cuartos, si hubiera sido humano estuviera sudando por el sol que estaba haciendo encima de donde me encontraba pero al parecer no sentía mucho, pero si me sorprendió brillar como lo estaba haciendo, no me gustaba parecía una hadita pero que más daba, cuando escuche el suspiro de Bella al verme por primera vez en esas luces ridículas me conforme.

Oh Isabella Marie Swan, esa vampiro que estaba exactamente donde no la podía escuchar, ella era algo que no podía describir, era todo lo que pudo desear en una mujer, se enamoró a primera vista y sabía que ella sentía algo por él aunque fuera mínimo pero era algo y con eso se reconfortaba.

Me saco de mis pensamientos el gruñido de Emmett, lo mire y se estaba haciendo una embolia al poner un simple techo, aunque su mente funcionara rápida como la del vampiro no iba a cambiar mucho, mi carcajada resonó en el silencio que nos rodeaba, ya que las chicas no sabes a donde se habrán ido, mis ojos luego de ver que de cualquier manera que lo hiciera no le funcionaba, me baje por completo y corrí hacia el bosque y arranque un tronco, lo limpie un poco y luego lo lleve en mi hombro, lo puse como base para colocar mejor la lámina del techo, Emmett me vio con rabia pero al segundo se le quito, era como ver a un niño malcriado y Rosalie no ayudaba a componerlo en cada rabieta que tenía lo besaba, y yo solo me iba de ese lugar igual que lo hacía Bella, como quisiera poder hacer lo mismo, pero ella iba completamente al contrario que mis manecillas del reloj, como desearía que tan solo fuéramos un 'Tu&Yo'.

Mire como Emmett estaba tirado sobre el tejado viendo el sol, y pude escuchar como pensaba en su hermana menor Alice, en ese momento mi burbuja de felicidad en estas últimas tres semanas se había estallado, y me llego por primera vez desde mi transformación, mi familia Hale y el rostro de mi hermano menor me golpeo, Emmett lo noto y bajo su mirada tristemente

- Los extrañas Edward?

- Hasta ahora, como nunca Emmett

- Crees que nos dieron un entierro? –dijo mientras se sentaba en el borde del techo, yo agarre impulso y me senté a la par de él, ambos viendo la nada del suelo-

- Creo que sí, aunque con cajas vacías… -suspire- aunque con nuestras cosas en la caja.

Emmett me vio con los ojos bien abiertos

- No¡, mis tarjetas de colección .. esta bajo tierra –grito y yo no pude resistir a la risa y lo empuje levemente con mi hombro-

- Vos sos un tonto McCarly.

- Tengo una curiosidad –dijo ya con sus ánimos más altos- que hubiera pasado si no hubiera caído la bomba.

- Hubiéramos conocido a las chicas y….

- Y hubiera conquistado a Rosalie

- No, nos hubieran matado –reí en son de broma-

- No, te hubiera drenado en vez de matarte –dije bella desde el otro lado de la casa arre costada a la base de tronco que había puesto-qué opinas Rose? –dijo mientras Rosalie estaba sentada sobre la ventana con una risa malvada y retorcida-

- No Bella, yo antes hubiera jugado con mi comida, torturarlo y luego … hmmm … drenarlo por fin

Debía aceptarlo, así se veían muy tétricas ambas, tan solo pude tragar grueso mientras Emmett se quedaba blanco en su mente y su expresión, ellas tan solo soltaron las carcajadas, y bella se movió con completa agilidad.

- Son muy tontos los dos –dije retorciendo sus ojos-

- Hay no le digas así a mi Emmett –en eso el aludido quedo estático con las palabras de Rosalie, en eso Bella hice una mueca de asco-

- Mejor iré a cazar, me dio sed –y salió disparada hacia el bosque Stone Mountain-

- Bueno creo que a mí también me dio un poco de sed

- Sed de bella –dijo casi cantando Rosalie entre los brazos de Emmett, omití todos esos comentario y salí en busca de ella-

Cuando la alcance en minutos, ella se puso seria y puso su mente en blanco

- Que estas tratando de hacer Edward?

- Cazar, obvio no?

- No, y lo sabes muy bien –decía muy enojada mientras corría más rápido, yo era veloz por ser neófito y además me encantaba correr-

- Vamos Bella, déjame al menos ser tu amigo –ella pare en seco y yo pare unos metros más delante de ella y camine con una sonrisa en mi rostro, estábamos solos por completo e iba aprovechar este tiempo, puse mis manos al aire- no tengo malas intenciones solo ser tu amigo y ganarme la confianza –me miro con desconfianza y suspiro-

- Está bien

- Serás mi amiga?

- Porque no.

- Si gano tu confianza puedo ser algo más?

Su cara demostró que no le gustaba absolutamente nada de lo que le estaba diciendo, pero su pensamiento delato la esperanza de mis palabras, descubrió que había adivinado sus pensamientos y salió huyendo.

Cuando salió corriendo sus recuerdos la golpearon, su estado estaba casi en estado deprimente la estaba volviendo desquiciada como no podía controlar su mente y su alrededor, podía ver como en sus recuerdos estaba la esencia de desprotección aunque exactamente no podía saber de qué.

Aunque iba a luchar por ella, pero había algo que no podía dejarme tranquilo, fue cuando iba en su salvación hace unas semanas atrás el recuerdo de ella me golpeo por completo, nunca le demostró que lo vio en su mente, ella juraba que antes de que yo llegara ella había pensado completamente otra cosa, que era imposible y así se lo hice creer, todas estas semanas su mente ha estado en su vida humana, y el rostro de aquel extraño me golpea cada vez que ella está pensando en él, ella a veces ni se da cuenta cuando está recordándolo algunas veces sí, y es cuando más se me parte el corazón porque su expresión es de tristeza, Rosalie y yo nos veíamos cómplices del dolor de ella pero ambos nos tenemos que quedar como las tumbas para que ella no se sienta peor al ver nuestra preocupación.

Ella mi ángel, mi paraíso personal y mi misión en esta vida era solo una, cuidarla y si eso implicaría de ella misma lo haría también, iba a luchar para demostrarle que se puede amar de nuevo, aunque sonara raro pero iba a luchar contra un muerto que estaba demasiado vivo en la mente de mi Bella.

/PVD Isabella/

Salí huyendo de ahí y mis lágrimas nunca aparecieron pero mi pecho estaba desconforme, estaba cansada de sentirme así no podía ser yo misma, yo misma me estaba torturando con esos recuerdos que por más que deseaba siempre regresaban, estaba perdida si Edward seguía en mi mente y descubría todo lo que estaba sintiendo, y no era seguro, tenía que calmarme y me dirigí por el sonido del río hasta que me sorprendió por completo el cambio de sonido, una catarata… si eso era lo que necesitaba, un tiempo a solas, salte por el aire cayendo exactamente dentro del mar, debajo de aquella hermosa catarata, salí nadando a la orilla y me quite cada pieza de ropa que traía puesta, primero me asegure que no había nadie a mi alrededores /Edward en realidad/ , vi la hermosa agua caer, era perfecta ni tan grande ni tan pequeña perfecta para meterse debajo, y eso hice, el agua callo por mi cuerpo relajándolo por completo, mi cabello ondulado y achocolatado estaba en perfecta armonía sobre mis pechos, mis ojos estaban cerrado y me deje llevar por el momento de paz que sentía en ese momento. Hasta que una rama se rompió a lo lejos del río y me volví solo con la cabeza a ver, pero nada, se escucharon pasos acercarse y mis rugidos de lo más profundo salieron por mis labios.

- Edward Hale, has el gran favor de ser tan entrometido y dame privacidad.

Pero en ese entonces no aprecio él, en ese momento desee con todas mis fuerzas que el que me estuviera viendo en esta situación fuera Edward para matarlo, y no él.

Aquel chico que aparentaba una edad de 22 años, con ese rostro afilado y cabello cortó con esos tonos rubios, y sus ojos completamente rojos, su camisa blanca de manga tres cuartos, sus brazos estaban cruzados sobre su pecho marcando todos sus músculos, y su pantalón negro a la perfección con sus estúpidos zapatos italianos.

- Demetri Vulturi –susurre con terror mientras mis manos tapaban mis partes al descubierto, ahora si me sentía completamente desprotegida, mientras aquel asqueroso vampiro me veía completa

- Isabella Swan… que… placer verte de nuevo. –su voz afilada como mil agujas perforo mi seguridad, y nunca pensé que estuviera gritando en mi mente su nombre para con suerte me escuchara, Edward gritaba por dentro.


OH DIOS ¡ LO SIENTO TANTO LECTOR S .. por tardar tanto en subir un capitulo, pero fue las fechas festivas (que espero que lo hayan pasado de maravilla *-*) y bueno paseos ... LO SIENTO TANTO PERO SE LOS RECOMPENSARE CON ESTE CAPITULO LARGO :D

Guest: Gracias por tu comentario estuvo bueno porque me dio la idea de varios puntos para la historia, pero en primer plano no es una regla de los libros de Meyeres sip, pero la historia es volar la imaginacion *0* y con eso nuevas ideas... PERO VAS A VER QUE PRONTO LA MENTE DE BELLA SERA DE NUEVO UN REFUGIO jiji :D Gracias por tu comentario de nuevo.

GRACIAS POR LEER, Y SI LES GUSTA EL FIC RECOMIENDENLO Y SI NO LES GUSTA TAMBIEN RECOMIENDENLO PARA TORTURAR A ALGUIEN XD ... aqui siempre para uds...

FullCrazy Pao.