Advertencia: Iniciamos con el capítulo 6 de este fic de Lucky Star, y para el sábado habrá un capítulo de más de 4000 palabras en ocasión de mi cumpleaños, y por ello lo pienso como mi regalo para ustedes. Finalmente, Lucky Star no me pertenece, sino al gran y genial Kagami Yoshimizu, que ojalá saque una segunda temporada del anime.
Dos pares de ojos, y atrás otros dos
Hiyori: Tengo que preguntarte algo, Patty-chan- dice aún algo desencajada la pelinegra- ¿Porqué colaborarías conmigo y con mi proyecto de hacer el doujin?
Patricia: Tengo mis razones- responde con simpleza la rubia-, pero por ahora quisiera darte una mano para conseguir la inspiración que siempre te hace falta.
Hiyori: No creo que haga falta que me ayudes- se rasca extrañada la chica de lentes-, yo ya tengo cubiertas a las senpais, por lo que estaría de más el que estés aquí, Patty-chan.
Patricia: No me refiero a espiar aquí, Hiyorin- niega con la cabeza la ojiazul-. I want to say to I'll spy to another group.
Hiyori: ¿Con eso te refieres a otro grupo, no?- trata de traducir la dibujante- Pero no comprendo del todo, ¿a quienes podrías espiar por mí, Patty-chan?
Patricia: It's a surprise, y mañana mismo podrás saberlo. Por ahora simplemente me despido, Hiyorin.
La rubia se dirige sola hasta la puerta y se va de la casa de Ayano, dejando a una pelinegra que, aunque estaba contenta por la colaboración voluntaria de la extranjera, todavía se preguntaba qué diantres motivaba esa alianza tan repentina, cuando bien pudo haberla puesto en ridículo por el error que cometió cuando dejó caer uno de sus bocetos. Tal vez en otro momento pudiese saber de aquellos misteriosos motivos que escondía su amiga. Ahora lo importante era volver con Misao y Ayano, tal vez estaban ya en una escena inspiradora, y no estaba dispuesta a perderse aquello.
Residencia Takara
Miyuki: ¿Tienes todo lo necesario para pasar la noche aquí, Tsukasa-san?- se cerciora la pelirrosa.
Tsuakasa: Nomas déjame comprobar lo que traje, Yuki-chan- la pelilila revisa en su bolsa todo lo que había traído, pero se pone muy triste al acabar de comprobar todo-. Yuki-chan, no traje mi pijama para pasar la noche. Parece que pasaré frío durmiendo desnuda.
Miyuki: No te preocupes por eso, Tsukasa-san- sonríe con ternura la intelectual-. Tengo unos pijamas que podrías usar esta noche, así que puedes estar tranquila.
Tsukasa: ¿En serio?- la miko empieza a llorar de forma dramática- Eres una gran amiga, Yuki-chan, no sé qué haría si no estuvieras ahí para ayudarme.
Miyuki: No tienes que exagerar tanto, Tsukasa- decía algo nerviosa la chica de lentes.
Ambas chicas se dirigieron a la habitación de Miyuki, y allí buscaron un pijama adecuado para la pelilila. No les tomaría mucho conseguir uno, aunque le resulta algo holgado para la chica de pelo corto, especialmente en la región del pecho, donde el espacio interno era considerable, al menos así era según los ojos de Tsukasa.
Ambas chicas irían al amplio salón de la casa para empezar a estudiar, y Miyuki trajo una serie de galletas y dulces bajos en azúcar, principalmente para cuidar de su salud bucal. El estudio en sí resultó ser bastante entretenido, especialmente en cada parte en la que la pelilila preguntaba una y otra vez por el mismo problema porque no entendía nada aunque su amiga se lo explicase. Ambas se divertían a lo grande en el estudio, cosa que la miko jamás hubiese imaginado que fuese posible, y Miyuki se sentía bastante satisfecha por contar con la presencia de la miko en el estudio. Ya el acercamiento se empezaba a hacerse evidente entre ambas chicas, quienes de pronto se vieron a los ojos por unos instantes, pero luego se avergonzaron tanto que bajaron rápidamente la mirada como si así no se les fuera a ver el rubor que invadía sus rostros.
Miyuki: Etto... ¿Tsukasa-san?
Tsukasa: ¿O-ocurre algo, Yuki-chan?
Miyuki: P-puedes bañarte si gustas, y-yo recogeré la charola y prepararé la habitación de huéspedes.
Tsukasa: No te preocupes por eso Yuki-chan. Preferiría ayudarte en vez de dejarte toda esa carga...
Miyuki: Tú no eres una carga para mí- soltó sin querer la pelirrosa, y ambas se pusieron más rojas que la sangre al darse cuenta de lo que significaban esas palabras-. E-e-etto... C-creo que voy a... preparar la habitación- la pelirrosa se va casi corriendo, dejando a una Tsukasa que estaba ¿feliz?
Tsukasa: "¿Pero qué fue todo aquello que ocurrió con Yuki-chan?"- la pelilila miraba fijamente a la dirección en que había desaparecido su amiga, y sin darse cuenta había puesto una mano sobre su pecho- "Aquello fue... no sé porqué, pero me gustó que Yuki-chan me dijera esas cosas. Es como si Yuki-chan me viera de forma especial. No sé qué pasa conmigo, pero quisiera seguir a Yuki-chan para que vuelva a decir esa clase de cosas tan bonitas"
La pelilila finalmente se levantó y se decidió por seguir aquel impulso interno de estar con su amiga, sin tomar en cuenta que una tercera persona se encontraba muy cerca, viendo lo que había ocurrido.
Habitación de huéspedes
Miyuki: "¿Pero qué fue lo que dije? Nunca me había imaginado a mí misma diciendo algo así ante nadie, y sin querer se lo dije a Tsukasa-san. Ojalá que no se lo tome muy mal, no me agradaría que nuestra amistad se viera maltrecha sólo porque se fueron unas cuantas palabras. Aunque..."- la pelirrosa empieza a acomodar la habitación, pero en el proceso una lágrima se escapa de sus ojos. Por una vez deseaba no ser tan inteligente- "Así es como se siente el amor ¿lo es? Pero Tsukasa-san no podría ser igual a mí, ella es una chica bastante bonita, y seguramente encontraría a algún chico que la pudiese hacer feliz. En cambio yo..."
Tsukasa: ¿Yuki-chan?- aparece de imprevisto la pelilila, asustando un poco a la pobre chica de lentes- Deja que te ayude, Yuki-chan.
Miyuki: No tienes que molestarte, Tsukasa-san- la chica de lentes esconde tanto como puede su rostro hirviendo-. Ya casi está listo todo, así que no deberías...
Tsukasa: Pero a mí me hace feliz ayudarte en lo que sea, y quiero que me tomes en cuenta, Yuki-chan- dice (sin querer ella también), pero la pelilila se las arregla para no salir huyendo como lo había hecho su amiga-. En serio... quisiera ayudarte, pues tú siempre me ayudas ante todo lo que no sé, que es decir muchas cosas, Yuki-chan.
Miyuki: Tsukasa-san...- la pelirrosa mira fijamente a su amiga mientras su sonrojo se hace cada vez más intenso, casi al punto de echar humo por las orejas- T-te agradezco que quieras ser tan atenta conmigo, pero...
Tsukasa: Yo... quiero ayudarte, quiero corresponder a todas las veces que estás ahí para mí- ambas chicas no pueden evitar mirarse fijamente a los ojos, y poco a poco, casi sin darse cuenta, empiezan a acercarse-. Eres la mejor amiga que pudiera tener alguien como yo, y realmente quisiera serte útil en algo, lo que sea, Yuki-chan.
Detrás de la puerta
Patricia estaba tomando fotografías con su teléfono, a fin de evitar sorprenderlas con el flash de una cámara y arruinar el ambiente que había en el lugar. La rubia sabía de antemano dónde vivía a pelirrosa pues era vecina de Minami, a quien ya había visitado en varias ocasiones, y luego de llegar a buena velocidad, se infiltró por la ventana para mantener el elemento sorpresa para así capturar las instantáneas que había prometido a la dibujante. Hasta ese momento todo iba bien, las dos espiadas avanzaban a una actitud más yuri cuando antes no eran conscientes de ello en absoluto, y la rubia ya tenía como una docena de fotos, aunque pensó que la pelinegra estaría más complacida si obtenía más.
Patricia: "Espiar a dos chicas en plan yuri es mucho más divertido de lo que me imaginaba, realmente no sé por qué no se me había ocurrido ofrecerle mi apoyo a Hiyorin desde antes. Pero bueno, ahora que tengo la oportunidad, nada me detendrá en esta asistencia a Hiyorin y además conseguir mi verdadero objetivo, y ustedes, Miyuki-senpai y Tsukasa-senpai, me van a ayudar en esta ocasión"
La angloparlante sin duda disfrutaba espiar, y más si lo hacía para cooperar con la dibujante, mientras la pelirrosa y la pelilila todavía tenían algo que decirse.
Habitación de huéspedes
Miyuki: Tsukasa-san- la chica de lentes empezaba a tener ganas de llorar, pues quería pedirle a la miko que la amara, pero no se quería arriesgar-, eres... muy amable y linda conmigo, pero...
Tuakasa: Yo no tengo ningún problema para hacer lo que tú quieras, Yuki-chan- la pelilila estaba tan roja que amenazaba con explotar, pero por alguna razón quería continuar acercándose a la pelirrosa, y tal vez así decirle lo que finalmente sentía-. Quiero ser útil por una vez, y justo ahora tengo la oportunidad, me gustaría hacer lo que sea, no importa qué, para hacer feliz a los demás, especialmente tú, Yuki-chan.
La pelirrosa casi pierde los ojos de lo mucho que los había abierto, pues aquellas palabras que sugerían tanto de parte de la miko la sorprendían y la llenaban de felicidad al mismo tiempo. Tal vez... tal vez sí sea posible decirle esta repentina verdad a la pelilila, podría valer la pena. Solo esperaba no arrepentirse de esta trascendental decisión.
Miyuki: Lo que pasa, Tsukasa-san, es que yo... yo...- la pelirrosa traga varias veces mientras trataba de armarse de valor para revelar lo que acababa de descubrir a la chica que amaba- Tsukasa-san, yo estoy...
Una sonrisa se dibuja en los labios de una chica extranjera que se encontraba grabando ahora en vídeo lo que estaba ocurriendo.
Residencia Izumi
Yutaka: Yo abro la puerta- dice la pelirroja al oír el timbre-. Oh, Kagami-senpai, bienvenida.
Kagami: Siento mucho venir sin haber avisado antes- dice calma la miko mientras se quita los zapatos-, vine porque quería saber cómo se encuentra Konata.
Yutaka: Está en su habitación, puede pasar, senpai.
La pelilila sube a la habitación de la peliazul sin más rodeos, y grande es el alivio que siente al ver que la chica que le gustaba estaba comiendo tranquilamente una sopa que había hecho Yui hacía poco todavía.
Kagami: ¿Ya te sientes mejor, Konata?- la miko disimula el alivio y la alegría que estaban por manifestarse en su voz.
Konata: Gracias por cuidarme anoche, Kagamin- responde la peliazul mientras seguía comiendo-. Aquella fiebre me había estado matando toda la noche, fue un alivio que me cuidaras con tanta atención.
Kagami: No tienes que agradecerme, es que era mi deber como tu amiga- dice una tsundere que estaba extrañada de la forma en que le había hablado la otaku.
Konata: Como sea, ahora estoy mucho mejor- la otaku termina con su plato-. Ya me estaba extrañando que te tardaras tanto en venir a visitarme. No me digas que ahora tienes un novio por ahí y no me has dicho nada, Kagami-sama- dice burlona la peliazul.
Kagami: ¿Pero de qué hablas así tan repentinamente, Konata?- se altera la pelilila.
Konata: Pensé en saludarte de una forma propia de los animes donde alguien se enferma y todo alrededor se vuelve un drama, y casi te hago caer, Kagamin.
Kagami: Ya ni sé para qué vine aquí- dice la miko con fastidio, aunque en el fondo no estaba para nada arrepentida de venir a verla.
Konata: Pues viniste para verme ¿no?- la otaku hacía cada vez más amplia su sonrisa gatuna.
Kagami: ¿No crees que aún estás muy mal para venir otra vez con tus tonterías?- pregunta con gesto de enfado la tsundere.
Konata: ¿Me cuidarás esta noche también, Kagami-sama?
Kagami: No me llames así, me da escalofríos que me llames de esa forma.
Konata: Yui onee-san estará trabajando esta noche, y no he recibido ningún mensaje de parte de mi padre, por lo que estaré sola en casa, descontando a Yu-chan, claro.
Kagami: Es muy irresponsable de parte de tu padre dejarte aquí tirada muriéndote como un perro mientras él comete sus perversiones baratas- suspiraba la tsundere-. Vendré más tarde, no traje nada para pasar la noche aquí, así que vuelvo como a las siete ¿estás de acuerdo?
Konata: Eres la mejor, Kagami-chan- dice la otaku con ojos brillosos.
Kagami: ¡Tampoco me llames Kagami-chan! ¡Me parece horrible que me llames así!
Konata: ¿Entonces cómo te llamaban en el jardín de niños y en la primaria? No creo que te llamaran "Kagami-kun"- se burla una divertida chica con ahoge.
Kagami: ¡Cállate!
CONTINUARÁ...
Tal como prometí en mis palabras antes de empezar, el sábado traeré un capítulo que incluirá más de 4000 palabras, aunque no garantizo que sea sólo eso. Si me llego a inspirar, puede ser que llegue incluso más allá, pero para eso tendrán que esperar un poco. Reviews, follows y favoritos estarían excelentes, y sin duda los esperaré.
Hasta otra
