PDV: BLACKHEART
-Ah cabrón, olvide que no tenia batería.- Dije mientras me quitaba mis audífonos.
-Y bien, ya terminado todo eso ¿A dónde vamos?- Me pregunto Blade mientras me sacaba el mapa de mi bolsa.
-No tenemos ningún punto de referencia, caminemos por un rato a ver con que nos ubicamos y seguimos nuestro camino.- Le dije mientras le quitaba el mapa y lo ponía en la bolsa que traía conmigo.
5 MINUTOS DESPUES…
-Oye cabrón tú tienes alas, vuela y busca algún pueblo cercano.- Le dije mientras caminábamos por un sendero.
-Pero ahora mismo soy un unicornio.- Me respondió.
-Pues cámbiate, no hay nadie mirando.-
Un fuego verde cubrió su cuerno y este desapareció y otro apareció a su costado dejando ver a un nuevo par de alas.
Blade subió a las nubes teniendo una perfecta vista de Cloudsdale, pero eso no nos ayuda en nada.
-¡VEO ALGO!-Grito desde una nube.
-¿¡QUE VES!?- Le pregunte yo.
-¡CREO QUE ES UNA CIUDAD, FIJATE EN EL MAPA!- Me respondió mientras bajaba de su nube.
Decidí tomar de referencia Canterlot y su posición casi central en Equestria.
-Ese lugar es… Maredrid. ¿Como a cuanto crees que este ese lugar?- Le pregunte guardando el mapa.
-Calculo que a uno o dos Kilómetros, si nos vamos caminando llegaremos como en dos horas y corriendo en una hora y media.-
-Entonces andando, porque llegando quiero aventarme a una buena cama y dormir.-
-No te olvides de cargar tu cosa esa.- Me dijo señalando a mi bolsillo.
-Sí, también cargare mi celular. Ya tranquilízate.- El chico comienza a volverse molesto.
Decidimos correr lo más rápido que podíamos en dirección a la ciudad, pasamos alrededor de una hora y media de camino y logramos divisar unas vías de tren.
-¿¡Oye estas vías por donde pasan!?- Me pregunto Blade mientras seguíamos corriendo.
-Déjame ver…- Comienzo a sacar el mapa de la bolsa y me dispongo a leerlo.
-Pasan por Apple Loosa y por… (*Cosa salvaje en mi camino aparece*) ¡AHHHH!- Me "precipite" al suelo de cara y para mi buena suerte caí sobre una puta roca.
-¡PERO QUE PINCHE MIERDA!- Grite mientras me sobaba la cara ya que la ya mencionada puta roca, dio de lleno en mi nariz.
Cuando alce la mirada logre ver con que me había tropezado, una pequeña potrilla que yo asumo tendría uno años cubierta de tierra en su lindo pelaje y crin blancos, ella estaba con lágrimas en los ojos observándome…
-¿Y tú que me ves?- Le pregunte a la pony que me miraba con cara de babosa.
-U-un… U-n… ¡MONSTRUO!- Grito la pequeña mientras corría de un lado a otro y se detenía solo para trotar en su mismo lugar.
-¡LLAMEN A LA GUARDIA, A LAS PRINCESAS, A LOS ELEMENTOS, AUNQUE SEA A DISCORD!-
En eso la misma pequeña se lanzo atrás de Blade.
-¡POR FAVOR SEÑOR AYUDEME, NO DEGE QUE ME COMA, SOY JOVEN Y TENGO MUCHO POR QUE VIVIR! – Le rogaba la llorona al ponificado Changeling.
-Oye Blade, ¿Qué le pasa a esa niña?- Le pregunte mientras me sacudía la tierra de mi ropa y acomodaba mi chueca nariz.
-Bueno, está asustada de ti.-
-¿Y eso por qué? Soy adorable.- Le pregunte.
-Ehm… ¿Por qué le caíste enzima, quizá? Tranquila pequeña él no te hará daño, es un amigo. – Le consolaba Blade a la potrilla.
-Que tal soy John, John Blackheart. Mucho gusto. – Me presentaba de forma tranquila y serena.
La pequeña de forma lenta y segura se acerco a mí y se presento.
-Y-yo… me lla-llamo Snowflake.- Se presento con voz baja, casi como Fluttershy pero a esta chica si se le entiende.
-Y yo soy Lightning Blade, mucho gusto pequeña.- Se presento Blade.
-Y bien John… ¿por donde pasaban las vías?- Me pregunto ya dejando de lado a la pequeña.
Tome el mapa que aun con la caída no se estropeo
-Oh si, pasan por Apple Loosa y adivina que… Apple Loosa queda cerca de nuestro destino.-
Le dije mientras guardaba el mapa.
-Eso es prefecto, hay que apurarnos hay que llegar a la ciudad, comprar los boletos de tren, alquilar una habitación y obviamente comer algo. Esos Cupcakes de Starlet además de no tener sabor no te llenan nada.- Dijo mientras comenzábamos a caminar en dirección a la ciudad.
-Disculpe…- Escuche una voz y sentí que alguien tiraba de mi pantalón, cuando voltee vi que era Snowflake.
-¿Si?- Le pregunte.
-Si no es mucha molestia, ¿me podría decir que cosa es?-
-Como no, soy un humano.- Le respondí.
-¿Un humano, como el de los cuentos?- Me pregunto la pequeña un poco sorprendida.
-¿Cuentos? ¿Qué cuentos?- Preguntamos Blade y yo sorprendidos por lo que nos dijo la niña.
-Si cuentos, síganme. En mi escuela hay libros de cuanto acerca de humanos.- Decía mientras comenzaba a avanzar a la ciudad.
No nos habíamos dado cuenta pero a lo lejos había una especie de capilla como la escuela de Ponyville solo que esta era un poco más grande y era azul.
-Oye si tu escuela esta allá, ¿tú que hacías cerca de las vías del tren?- Le pregunto Blade, yo no lo había pensado.
-Bueno, es hora del recreo y yo a veces salgo del terreno de la escuela para pasear por las afueras del pueblo.- Nos decía bastante apenada.
-Wow, que suerte tienes a mi me hubiera encantado tener una escuela en la que te pudieras ir de pinta de forma tan fácil.- Le dije y es cierto.
-¡MAESTRA SKY, MAESTRA! ¡MIRE LO QUE ENCONTRE!- Grito la pequeña a una pegaso azul y melena de un azul ligeramente más oscuro.
-¿Snowflake que encontras…? ¡AHHHH!- La profesora dio un fuerte grito y salió disparada hacia nosotros o más bien hacia Snowflake.
-¡CORRE Y-YO LO DISTRAERE PARA QUE PUEDAS ESCAPAR!- Decía la pegaso para ponerse entre Snowflake y yo.
-Ehm… Hola.- Dije.
-¡AHHHH!- La pegaso se volteo y me propino un par de patadas en la entre pierna.
Yo caí al suelo todo adolorido y un poco cabreado.
-¿¡Maestra que hace!? El es lo que encontré, lo que quería mostrarle.- Le dijo la pequeña al ver la acción de su "querida y delicada" maestra.
-Oops, perdón. ¿Estás bien?- Me pregunto la muy hija de puta.
-Estoy bien, tan solo no lo hagas otra vez, por favor.- Le pedí aguantándome una lagrima.
-Tranquilo yo te ayudo.- Blade comenzó a levantarme, ya cuando recobre el equilibrio no necesite de su ayuda.
-¿Oye y tú qué cosa eres?- Me pregunto la pegaso.
-Soy… un humano… (A la madre me duele un chingo)-
-¿Un humano y que es eso?- Me pregunto aun más confundida.
-Un humano maestra, como los de los cuentos.- Le respondió la pequeña muy animada.
-Pero Snowflake, esos cuentos son ficción, no son reales.- Le dijo
-Pero yo si lo soy. Me parece raro que haya cosas acerca de los humanos en su mundo. ¿Puedo ver esos cuentos, para saber si son en realidad de humanos?- Le pregunte ya más tranquilo.
-No veo por qué no. Vengan síganme.- Comenzó a caminar hacia el edificio y nosotros detrás de ella.
Al pasar todos los demás potrillos se me quedaban mirando, otros murmuraban cosas que no alcance a oír, no duro mucho pues llegamos a la puerta de la escuela y entramos.
-¡Ahí es!- Salió corriendo Snowflake hacia una estantería con muchos libros y tomo uno en especial.
-Este es, también hay otros por si quieren verlos.- Nos dijo ya cuando nos entrego el primer libro.
-Veamos… "La princesa y el Dragon".- Abrí el libro y comencé a hojearlo.
-Blah, blah, blah, princesa del reino es secuestrada por un dragón, blah, blah, blah, llega el caballero, mata al dragón, todos felices. Saben, estas ilustraciones si son de humanos, incluso se mencionan a lugares como Camelot, personajes como al rey Arturo. Esto es literatura humana.- Era extraño y sorprendente, una historia que relata el mismo cliché de la damisela en apuros con humanos y una mención al cuento de la espada en la piedra.
-¿De dónde sacaron esto?- Le pregunte a la maestra.
-De la librería local, hay autores que escriben historias acerca de los humanos, pero todas se basan en este libro. Es un clásico, tiene muchos años esta historia y se han hecho ya muchas copias de ella.- Me respondió.
-Bueno pues al parecer si hay cosas humanas en la literatura de Equestria. En fi creo que ya viene siendo hora de irnos, ben Blade nos vamos.- Le dije mientras me dirigía a la salida. Al menos ya sé de donde salió la obsesión de Lyra con los humanos.
Salimos del lugar camino a la ciudad que estaba ya cerca de aquí.
-¡Adiós señor John, adiós señor Blade!- Nos despedía la pequeña Snowflake desde la puerta de su escuela.
-¡Adiós pequeña y cuídate!- Le grito Blade ya cuando estábamos en un camino de tierra.
Comenzamos a caminar por unos 10 minutos y ya habíamos llegado a la entrada del pueblo.
-Creo que lo primero será buscar alojamiento, después ver lo de los boletos de tren y comer algo.- Le explique a Blade cuál sería el plan y lo pusimos en marcha.
-¿Cómo crees que actúen los ponys al verte? Me pregunto.
-Solo hay que explicarles que soy y listo, como en Sunny Town.-
-Sí, excepto por que ellos no se convertirán en monstruos con ganas de matarnos.- Bromeo Blade mientras ya comenzábamos a ver ponis por el lugar.
Todos me observaban, algunos me veían sorprendidos, otros solo pasaban de mi como si fueran alguien importante y otros que eran la minoría me evitaban a toda costa.
-Tranquilo mientras estés conmigo, no pasara nada.- Me dijo Blade.
-Tal vez tengas razón, si me ven caminar y hablar con un pony no creo que piensen que soy una amenaza.- Dije un poco más tranquilo, no necesito que llamen a la guardia y armemos una escena aquí.
Entonces Blade comenzó a acercarse a un unicornio de cabello un poco desarreglado que se encontraba por ahí.
-Ehm, disculpe. ¿Sabe donde podemos encontrar un hotel?- Le pregunto de forma amable y sofisticada.
-No poss, se van unas dos cuadras pa'ya giran pa´ la derecha y ahí justo ahí hay un hotel. *Se fuma un porro*- Le respondió el unicornio claramente drogado.
-G-gracias amigo.- Le agradeció mientras se alejaba lentamente de él.
-No hay problem, ahí nos vemos mi guey. *Porro* ¿Apoco aquí vivo?- Pregunto al aire mientras se tambaleaba hacia un rincón con varias botellas vacías.
-Jajaja, no mames. De todos los unicornios a los que les pudiste preguntar, tenías que preguntarle al más pacheco.-
-Solo cállate y vámonos de aquí.- Me respondió molesto por mi comentario.
Caminamos por la dirección que nos dijo el drogata y descubrimos que no era a la derecha era a la izquierda, porque la derecha había un puto bar gay.
5 MINUTOS DESPUES…
Habíamos encontrado ya un hotel perfecto para nosotros…
-Hubieras aceptado su oferta cabrón, ya te hace falta revolcón. ¡JAJAJAJAJA!- Me burlaba de Blade, después de ver como un pony de tierra le propusiera montarlo.
-¿¡Podrías callarte de UNA PUTA VEZ!? – Me grito mientras nos acercábamos con la recepcionista.
En eso la recepcionista se sobre exalto al verme pero su atención fue desviada por Blade.
-Disculpe señorita, ¿tiene una habitación libre?- Le pregunto con tacto y elegancia.
-S-si señor.- Decía mientras me seguía observando.
-Perfecto, seremos dos los ocupantes, estaremos solo una noche. ¿Cuánto seria?-
-Ci-cincuenta Bits, aquí esta su llave, su habitación es la 08. El pago se hará mañana temprano.- Decía ya de forma más profesional.
Blade tomo la llave y nos dispusimos a subir las escaleras a nuestra habitación.
-06… 07… 08 aquí es.- Dije mientras abría la puerta con la llave que me paso Blade.
Adentro había 2 camas, una mesa de noche, un gran espejo, un armario… lo típico en un hotel.
-Bien, dejare cargando mi teléfono en lo que vamos por a la estación y comemos algo.- Decía mientras conectaba mi cargador y el cel.
Cerramos la puerta y decidimos bajar al lobby, Blade le pregunto a la recepcionista donde estaba la estación de Trenes, al parecer no esta tan lejos está a unas 3 cuadras de aquí.
"Y ASI NUESTROS HEROES, CONOCIERON A UNA NUEVA AMIGA LLAMADA SNOWFLAKE, SE ESTABLECIERON EN LA CIUDAD DE MAREDRID PARA SU PROXIMA BATALLA DE GIMNASIO, DIGO, CONTINUAR SU VIAJE HACIA LAS TIERRAS DE LOS CHANGELING. ¿QUÉ RETOS LES AGUARDARAN DE AHORA EN ADELANTE? DESCUBRANLO EN EL SIGUENTE EPISODIO.
ESTA HISTORIA CONTINUARA…"
FIN DEL CAPITULO…
No tengo nada que decir… *BROOHOOF*
