Recordando el capítulo anterior:
-Gracias-le susurró al oído, lo que no lo ayudo mucho, poniéndose aún más rojo.
Aún se seguían observando sus rojas caras, hasta que…
-Ba-Bájame, ¿Quieres?-
-¡Oh! C-Claro- dicho esto, dejó a Haruna cuidadosamente en su cama, como si fuese a romperse en cualquier momento.-N-No vuelvas a hacer eso hasta que te sientas bien del todo, ¿Si?-
-Bueno… Si tú lo dices…-
¿Qué más le diría? Era todo un misterio. Ni el mismo Kogure lo sabía. Se posó nuevamente en los pies de la cama de la peli-azul y comenzó a pensar…
-"¿No debería ser el momento más feliz de mi vida? Claro, eso es después de que me declare...Debo hacerlo cuanto antes, pero ¿Qué le digo? Ummm…mejor, no lo pienso más y me dejo llevar por el momento."
-Ha-Haruna…-
-¿Si?-
-Debo decirte que…-Abandonó su táctica y pensó aún más concentrado –"¿Qué le digo?"-, y como por arte de magia, la respuesta apareció en su cabeza: Le contaría el por qué de sus travesuras. –"Kogure, eres un genio"-se elogió.
-¿Eh?-Haruna esperaba que "su" peli-azul continuara lo que iba a decir. La curiosidad se la devoraba.
-¡Oh! Disculpa mi imprudencia. Ahora, sólo hazme un favor. Déjame hablar por un momento. Puedes decir lo que quieras una vez haya terminado ¿Si?-
-E-Está bien.-
-¿Sabes? Cuando yo hacía alguna estupidez, de esas que a ti te molestan, no era para reírme necesariamente…-
-¿Qué di-fue interrumpida por el dedo índice de Kogure, el cual se posaba en sus labios, acompañado de un tierno "Shhh, por favor" y la sonrisa más conmovedora que había visto alguna vez en el rostro de el chico. Haruna le respondió con una sonrisa parecida y un meneo de cabeza, en señal de afirmación, mientras que su conciencia le pedía a gritos que le besara ya, pero optó por hacerle un favor y no interrumpir mas a "su" pequeño defensa.
-Como te decía, no es del todo cierto. Sólo era que yo… Estaba tratando de llamar tu atención-esto ruborizó a ambos-ya que tú…-El chico respiró Hondo y en un suspiro dijo lo que la chica hubiese escuchado en uno de sus más fantásticos sueños- Tú me gustas mucho. Yo te amo.- Ambos desviaron su mirada al piso, y se mantuvieron así por unos momentos. Era casi una tortura saber que Kogure la amaba y por razones desconocidas no hacer nada al respecto. Luego, sólo atino a articular algo, casi inaudible:
-Tú…Tú. Tú también me-fue detenida por un tierno y casto beso de parte del chico de ojos naranja brillante. Aunque la respuesta hubiese sido un "No quiero lastimarte, pero no me gusta nadie" o "Me gusta Goenji/Sakuma/Fudou/Genda/Toramaru/Fubuki/Tachimukai ", el chico estaba decidido a robarle ese beso tan anhelado por ambos. Por su parte, Haruna se encontraba paralizada, no siempre se daba la oportunidad de besar a quien tanto amabas, pero un rato después, se decidió por fundir sus labios en ese beso, que demostraba los sentimientos del pequeño, que, casi milagrosamente para él, eran felizmente correspondidos. El oxígeno comenzó a clamar por su ausencia, y perezosamente se separaron, pero sin dejar de mirarse sus rostros, que estaban tan rojos como los elementos que decoraban la habitación de la chica.
-Te amo Kogure.-
-Yo también, pero más.-
-No mientas, es imposible que sepas cuánto te amo.-
-Sea cuanto sea, yo te amo más.-
-¿Ah sí?-dicho esto, Haruna agarró al pequeño defensa de su polera, y lo trajo hacia ella, y apoyándose en el chico, trato de levantarse, cosa que ahora consiguió. Al estar de pie, abrazó a Kogure y lo besó en su mejilla.- ¿Sabes? Me da igual si me pegaron un pelotazo en mi abdomen, lo que me importa ahora, es estar en tus brazos.-
-¿T-Te duele? No me digas que te duele, no tienes que esforzarte, niña.-
-No es para tanto… Ahora es lo de menos.-
-Bueno, tú mandas, mi reina.-
-Quiero ir a ver a los chicos. No quiero que se preocupen.-
-Pero la fiesta ya terminó-respondió el chico, mirando un reloj cercano a él.-
-Entonces, sólo vayamos a ver el desorden que tengo que ordenar, ¿Sí?-
-Como digas…-
Cuando llegaron hacia allá, se dieron cuenta de que nadie aún se iba.
-¡Chicos!-gritó Haruna.
Todos voltearon a verla
-¡Haruna!- dijeron todos, y comenzaron a acercarse violentamente hacia la chica, tanto que la botaron, o así hubiese sido de no ser que su chico la hubiera sostenido en un abrazo protector.
-Tengan más cuidado-gruñó Kogure.
Luego de ese momento embarazoso, todos llenaron de preguntas a la chica, mientras que ella les respondía calmadamente, para hacerles notar que ya estaba en mejor estado.
-Burn-susurró Gazelle-ve a disculparte.-
-¿Con Haruna?-
-Conmigo también, me debes una chaqueta-le mencionó Hiroto.
-No. Tú no.-
-¡Sólo discúlpate de una vez con la chica!-
-Ya voy, ya voy…- se encaminó hacia la peli-azul.-Discúlpame-la abrazó-no fue mi intención, en verdad.-
Haruna se quedó a cuadros, y Kogure miraba asesinamente al peli-rojo…
No quedó con mucho misterio. Pensaba dejar el capítulo hasta esa parte donde decía:
-¿Ah sí?-dicho esto, Haruna agarró al pequeño defensa de su polera, y lo trajo hacia ella...
Pero iba a quedar muy pervert.
Ojalá lo hallan disfrutado. Nos leemos en el próximo capítulo.
Saludos
