Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.6 POR FIN EN CASA
-¡Basta!-grité y ellos se quedaron mirándome en silencio.
-Ya basta, no quiero compañía, quiero estar sola. ¡Sola! ¿Acaso es mucho pedir? Les diré algo, aprecio mucho su ayuda, pero no estoy interesada en tener novio.¿ Escucharon? No me interesa en absoluto tener novio. Si quieren mi amistad con gusto estaré con ustedes, pero nada más.-Erick y Mike más el resto de estudiantes que estaba en la cafetería me escucharon con atención, para gran vergüenza mía. De inmediato me sonrojé.
-Si, creo que TODA la escuela te escuchó. Incluso Jessica que ya se cortó el fleco y tiene una gorra, te escuchó y esta feliz porque piensa que eres lesbiana. Jajajaja, ¿no es divertido?-Edward lograba sacarme de quicio con facilidad. No era el momento, no era lo que quería que pensara ella, pero tal vez así me dejaría en paz. Era una opción aceptable si las cosas se calmaban.
Caminé hasta una mesa pequeña y vacía, todos me miraban como bicho raro. Y eso no me gustaba, no quería llamar la atención.
-Muchas gracias Edward, ahora todo esta mucho peor.- Mientras mi ángel se divertía con mirar y decirme lo que hacían y decían los demás, yo solo quería desaparecer.
Y claro que me veían, como no convencerse de que estoy loca, si estaba dialogando sola en la mesa, obvio que ellos no sabían que estaba hablando con Edward, pero no podía quedarme callada. Así que cuando me fui, la mitad de la escuela pensaba que estaba loca de remate.
Las ultimas clases fueron una tortura enorme para mi, pero la que se llevó el premio a la clase infernal del año, fue gimnasia.
Nos tocó jugar voleibol. Y soy pésima para jugar, soy torpe por naturaleza. Y no ayudaba para nada que Edward me gritara cuando la pelota venia a mi, eso ocasionó muchos problemas con las chicas del equipo.
En una jugada, como ya se habían dado cuenta de mi ineptitud, me mandaban la pelota justo a mi.
-Cuidado Bella, saben que eres torpe-gritó Edward.
-Cuidado Bella, voy yo-gritó al mismo tiempo Kimberly Klaus.
-¡No me grites! ¡ya sé que soy torpe! Pero hago mi mejor esfuerzo-la chica se quedó parada mirándome al igual que el resto del equipo. Mientras la pelota caía en mi cabeza, me hacia tropezar y tiraba a mi compañera de equipo.
-Se ve que se esfuerza mucho-comentó la chica del otro equipo mientras todas soltaban la carcajada. Edward tanbien se reía. Y yo me sentí fatal.
-Lo siento, no te respondía a ti-me dirigí a Kimberly que por supuesto no creyó lo que dije. Salí del gimnasio a pesar del regaño del profesor. Me cambie y me fui a casa.
Mi padre no llegaba aún, me metí a mi cuarto y ahí empecé a llorar. Edward se sentó en mi cama.
-Por favor, déjame sola-rogué.
-Hey, no es para tanto. ¿Porqué lloras?-volteé a mirarlo.
-Para ser un ángel, eres bastante estúpido.-Seguí sollozando, mientras él no dijo nada. Duré mucho rato llorando hasta que me dormí.
Tuve un sueño muy raro, estaba en un prado muy hermoso, con flores de muchos colores, y yo me encontraba en medio de el. Fue muy hermoso ya que el aire estaba perfumado, el sol acariciaba mi cuerpo con tibieza, y era sumamente agradable estar ahí.
Un grito de mi padre me hizo despertar.
-¡Bella, ya llegué!-bajé corriendo las escaleras, había olvidado hacer la cena, pero para mi buena suerte mi padre traía una pizza.
-¿Cómo te fue en la escuela Bella?-me miró con curiosidad esperando mi respuesta.
-Muy bien papá. Gracias por preguntar.-Me sentía tan relajada, tan a gusto. Todo estaba de maravilla.
Al terminar de cenar, me levanté para terminar de hacer mi tarea. Y después de hacerla me despedí. Me di un baño rápido y luego a la cama. Fue muy relajante estar ahí. Todo estaba bien. Todo era maravilloso. Y me dormí.
Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.
Bella Cullen H.
