Capitulo 5: Neko-ken ¿Una técnica para el amor?

Nota: ¡Hola a todita la gente que amo! *-* si aquí llego yo con un nuevo capítulo que ojala le guste a todos toditos aquí en la verdad por el titulo se deduce más o menos de que se tratara el capitulo, pero no diré nada. Gracias a todas las chicas que me dejan Reviews ^_^ los que me ponen en favoritos, en alerta si las adoro y también a mis nuevas lectoras, ojala les guste el fic!

Bueno "Se lo dedico a" y el "Disclaimer" luego al grano

Se lo dedico a: Karli-chan, o también Ukyo-chan que me apoya con el fic desde un foro de Ranma que esta cool. Domo Arigato U-chan!

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen (lastima) son sino de nuestra querida Rumiko Takahashi que me dejó un final abierto y ahora con mi imaginación me dedico a escribir lo que siempre quise que pasase. Hago esto sin fines de lucro.

After Surrender My Life

El chico se dirigía al restaurante de su mejor amiga pensativo, con las manos en los bolsillos y la cabeza baja, caminando distraídamente por encima de la cerca mientras observaba sus pies. La verdad es que la mente del muchacho andaba muy lejos de aquí rememorando ciertos momentos, hasta llegar a uno ocurrido la noche anterior. No… era mejor no pensar en eso no tenía ganas de volver imaginárselo.

Intentaba mantener sus pensamientos dispersos pero no le era fácil suerte para él que antes de darse cuenta se encontraba en el U-chan's, sonrió y por un momento el exquisito olor a Okonomiyakis lo logro distraer, por supuesto fue solo un momento, luego la amargura volvió a invadir su cuerpo y su ceño se frunció de sobremanera, entró y por supuesto la hermosa castaña de ojos azules se encontraba preparando con todo detalle y dedicación un rico pan japonés.

-¡Ran-chan!- saludó muy alegre Ukyo mientras.

El chico se limitó a saludar con un gesto de manos y luego se sentó en la barra, apoyo el codo en esta y a la vez su cabeza en el puño de su mano izquierda con un aspecto de verdadero fastidio, suspiró y luego miro a la chica:

-¿Cómo estas U-chan? ¿Qué cuentas?

Ukyo apenas lo vio entrar se dio cuenta que algo no iba a bien, por lo que no respondió a la respuesta en cambio se puso a silbar y luego de unos segundos fue directo al grano:

-¿Te peleaste con Kane-chan?

Los ojos de Ranma se abrieron de sobremanera "¿Tan obvio es?" se preguntó a sí mismo y luego al recordar el porqué de su enojo volvió a apoyar su mano en el puño y se limitó a asentir con la cabeza.

-Esa…

-…niña boba- completó Ukyo ya algo cansada de la situación ¿Por qué siempre era Akane? ¡Todo ella! Y la cosa no es solamente por su querido Ran-chan ahora estaba en juego otro muchacho. La muchacha para intentar levantarle los ánimos a su amigo de infancia comenzó a preparar el Okonomiyaki favorito de Ranma y después de un pequeño suspiro habló:- Cuéntame que pasó Ran-chan

El chico se mordió el labio y luego de pensárselo un segundo se acomodó bien en la silla y comenzó con su relató:

-Veras U-chan, ayer luego de que nos fuimos del negocio, pues llegamos a la casa y había un tipo, un tal Takeshi que resulto ser "el amigo de infancia de A-chan" – hizo las comillas con los dedos y con aspecto de estar realmente fastidiado, los celos del chico de trenza se notaban a kilómetros- Y bien cenamos, mientras ella la muy tonta, estaba toda dulzura con él y… -golpeó la barra, que resulto ser la tabla donde U-chan cocinaba los Okonomiyakis, por lo tanto el chico se dio una buena quemadura, pero la ignoro - … luego de… de algo, Akane me mando con su mazo a uno de mis típicos viajes por el cielo y cuando llegue…

Se hizo una pausa bastante larga, el silencio invadió el U-chan y ella no estaba dispuesta a romperlo, pero tampoco pretendía estar allí parada como santa tonta esperando que el chico se dignara a hablar, justo cuando ella abrió la boca para hablar el muchacho comenzó nuevamente:

-Akane, ella estaba debajo de él con la respiración agitada y el maldito ese- apretó sus puños – no se le quitaba de encima es más parecía disfrutarlo y yo, lo único que quise fue… fue…y ella, ella no hizo nada y…

En la puerta un muchacho con una bandana amarilla y ojos de color marrón-verde se encontraba en un profundo estado de shock, su cerebro intentaba procesar la información proporcionada por el chico de trenza, pero le era inútil, su tierna dulce y angelical Akane-san estuviera en esa posición y no hiciera nada por sacarse a ese idiota de encima, la ira inevitablemente lo invadió e inmediatamente arrojó al suelo todos los pedidos que traía y salió en dirección al Dôjô Tendo.

U-chan y Ran-chan voltearon inmediatamente a escuchar el estruendo, muchas bolsas con ingredientes y un paraguas rojo se encontraban en el suelo, los chicos de ojos azules se miraron:

-Ryoga- y se echaron a correr.

O-O-O-O-O-O

Dôjô Tendo:

La muchacha se encontraba totalmente perdida en sus pensamientos sentada sobre la mesa de la cocina, mientras sostenía entre sus inquietas manos la nota que encontró esta mañana poco después de despertarse:

La leía, pensaba, suspiraba, la volvía a leer, pensaba, suspiraba, y la volvía a leer. Mantuvo ese proceso durante más o menos 1 hora hasta que escucho el timbre, suspiró y se bajó de la mesa de un salto para encaminarse a la puerta de entrada.

Quien era si no Takeshi, el moreno de ojos verdes, que observaba a la chica de manera seria, luego como si por arte de magia fuera, le sonrió y ella no pudo evitar hacer lo mismo no se dijeron palabra y se besaron, bueno no se besaron solo se miraron pero no se dijeron palabra y ella se hizo a un lado dejándolo pasar, a penas se le adelanto el semblante de la chica volvió a entristecerse.

-Akane yo…

-Vamos al Dôjô ¿Te apetece?- le interrumpió la chica y sin esperar la respuesta comenzó a caminar.

Llegaron ambos chicos y un ambiente de tensión se instalo nuevamente, ninguno de los dos se atrevía a hablar, Akane por la vergüenza y el chico por temor a la respuesta que iba a realizar, pero finalmente Takeshi tomo aire y comenzó:

-Akane yo necesito…

Nuevamente fue interrumpido, a la puerta del Dôjô se abrió de golpe mostrando a un enfurecido Ryoga el cual apretó los puños hasta que los nudillos se volvieron blancos, la sangre le hervía y luego apunto despectivamente con el dedo al chico:

-¡Tu! ¿¡Como osas a tocar a la dulce Akane-san sin su consentimiento?

No le dio tiempo de contestar cuando Takeshi fue derribado por un puñetazo directo en el estomago mandándolo a uno o dos metros.

-O-o- ¡Oe! ¡Ryoga-kun! ¡Espera!-gritó desesperada Akane mientras aterrada observaba como su amigo de infancia y uno de sus mejores amigos peleaba, bueno más bien como Ryoga golpeaba a Takeshi.

En ese momento entro Ranma de golpe y se quedo observando mudo la escena, los gritos de Akane lo golpes de Ryoga y las muecas de Takeshi, y a pesar de saber que esto no hacía nada feliz a Akane, se quedo observando entre feliz y satisfecho, no sonrío simplemente se cruzó de brazos y se quedo mirando.

Entonces al ver que sus intentos por detener la pelea eran inútiles dirigió su vista a la puerta del Dôjô donde lo vio a él, era la primera vez que lo veía después de que Ranma la dejara sola en el tejado y por alguna razón un sentimiento de felicidad y alivio la invadió, pero ahora eso no era lo más importante.

-¡Ranma! ¡Ranma por favor!-pero fue completamente ignorada por el chico el cual parecía bastante entretenido al ver a Ryoga golpear a Takeshi. Akane corrió hasta llegar con Ranma, lo agarro del brazo haciendo que volteara y sin darse cuenta, tomo su mano y la presiono: -¡Por favor!

En los ojos de la chica se encontraba la suplica y el ego de Ranma subió al máximo ella lo necesitaba y ella lo era todo para él, le cumpliría cualquier deseo a su hermosa marimacho, cualquiera aunque a él no le hiciera bien, aunque a él no le satisficiera. No soltó la mano de Akane pero se sonrojo de sobremanera aun así cuando abrió la boca para hablar, se vino abajo la pared del Dôjô.

-¡AIREN! ¡RANMA-SAMA, JO, JO, JO, JO! ¡RAN-CHAN!- los gritos emitidos por Shampoo, Kodachi y Ukyo respectivamente inundaron el Dôjô olvidándose todo por un momento de la pelea.

Las tres chicas se lanzaron sobre Ranma aplastándolo y causando también que este soltara la mano de Akane. Esta última frunció el ceño notablemente pero luego un estruendo llamo su atención.

Ryoga, por extraño que suene, fue lanzando a través del Dôjô hasta chocar con la pared hundirla, ante la sorpresa de Akane la cual estaba boquiabierta, y ahora si era una pelea, los golpes erráticos y llenos de ira de Ryoga junto con las patadas precisas y perfectas de Takeshi. Entonces la peli-azul entro en razón y corrió:

-¡Esperen! ¡Ryo…!

Lo siguiente nadie lo esperaba.

Akane fue lanzada al otro lado del Dôjô producto de un golpe, se quedó allí echada topándose el rostro y con pequeñas muecas de dolor. Ryoga con el puño estirado y atónito por lo que acababa de hacer, Takeshi a mitad de una patada observando el cuerpo casi inmóvil de su mejor amiga. Ranma con el rostro desencajado observando a su princesa. Las prometidas sin atreverse a nada simplemente observaban, poco a poco todas se alejaron del muchacho al sentir su aura.

-Ryoga- la voz de ultratumba del chico de trenza retumbo en todo el Dôjô, apretó sus puños con mucha fuerza que en las palmas le quedaron marcas, su flequillo ocultaba los ojos y le daba un aspecto amenazador, mientras su aura de batalla estaba a punto de explotar, entonces alzó la cabeza, sus pupilas estaban rojas llenas de ira, y se trono los dedos –Jamás te perdonare que hayas tocado a mi Akane, ¡Te voy a matar!- y la pelea se desato.

Ryoga intentaba ser lo más rápido posible pero le era muy difícil y se gano más de un golpe proveniente de Ranma el cual cegado por la ira hubiera seguido hasta dejarlo en un hospital si no escuchara la voz de la muchacha. Volteó

Takeshi estaba junto a la chica sosteniéndola entre sus brazos observándola con preocupación la muchacha tenía los ojos cerrados despertando de su semi inconsciencia Ranma no podía observarla bien, pero escuchaba sus pequeños gemidos de dolor. Soltó la camisa de Ryoga dejando caer el pobre chico cerdo al suelo muy malherido y corrió donde Akane.

Pero esta se le adelanto y levantándose con una mano en su mejilla derecha se acerco al muchacho, este siguió caminando hasta ella y sin importarle nada tomo el rostro de la chica entre sus manos, sin importarle se observado por las prometidas y por Ryoga, acaricio con toda la dulzura del mundo las mejillas de la chica, la preocupación de Ranma era palpable. Se quedaron mirando a los ojos y fue entonces cuando el muchacho alejo su mano de la mejilla derecha de Akane y encontró la marca roja que marcaba el puño de Ryoga en el hermoso rostro de su prometida.

-Aka…- lo siguiente que paso tampoco nadie se lo espero, el sonido de una bofetada que cruzó el ambiente hizo que todos despertaran de su estado de ensoñación.

Akane con la mano alzada y la palma abierta después de darle a Ranma una buena bofetada que le dio vuelta el rostro dejándole una bonita marca roja en la mejilla, casi idéntica a la que la peli-azul tenia hora pero claro la de Akane era mucho más notoria y pronto se volvería un cardenal.

-Si hubieras parado la pelea antes, esto no hubiera sucedido.- y la muchacha se fue dejando a un muy maltrecho Ryoga en el suelo, a un Takeshi confundido y a un Ranma completamente desconcertado y perdido, que luego fue tironeado por todas sus prometidas…

O-O-O-O-O-O

Ahora nuestro querido protagonista de trenza se encontraba al otro lado de Nerima después de haberse escapado sin muchas ganas de sus prometidas, las cuales luego de que Akane desapareciera por la puerta poco les importo el estado de Shock en el que se encontraba Ranma y se lanzaron a él luego lo comenzaron a perseguir hasta cruzar la ciudad entera, bueno en realidad solamente Kodachi y Shampoo lo persiguieron , Ukyo se quedo cuidando a Ryoga en un principio iba a perseguir a su amado Ran-chan pero la imagen de Ryoga arrojado en el piso le causo compasión y se quedo a su lado.

Bueno regresando al punto, Ranma se encontraba saliendo de una casa todo mojado, pero convertido en hombre, puesto que se había caído a un lago y pidió un poco agua caliente en la casa, caminaba totalmente cabizbajo con sus manos en los bolsillos, no sabía qué hacer ni a donde ir, puesto que ya no tenía ni las mínimas intenciones de volver al Dôjô Tendo, luego la imagen de su querida Akane con la mejilla roja producto del golpe de Ryoga, lo cual produjo que cerrara sus puños con fuerza y mascullara por lo bajo-Maldito Ryoga- en eso estaba cuando cierto sonido atrajo su atención:

-Miau- alzó la vista para encontrarse con un pequeño y tierno minino color blanco y ojitos verdes que lo observaban con una ternura infinita. El pequeño minino dando pequeños pasos que más parecían saltos comenzó a acercarse a Ranma el cual estaba a punto de sufrir un ataque de pánico. El gatito pensando que el muchacho de trenza quería jugar, se lanzó sobre él:

-¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAW!-

O-O-O-O-O-O

La muchacha estaba en su habitación en su cama para ser más exactos mientras apoyada en el respaldo se dedicaba a mirar a la nada mientras sostenía una bolsa con hielos junto a su mejilla, soltando pequeños suspiros de vez en cuando, se puso a pensar en todo lo sucedido desde ayer cuando apareció Takeshi hasta hoy cuando recibió un golpe y luego le planto una bofetada a Ranma saliendo así del Dôjô dejando todo el despelote detrás, esto causo que soltara un suspiro ¿Qué haría ahora? Después de todo ella y Ranma estaban enojados cada uno con justas razones y ella sabía que el orgullo que ambos poseían no permitiría que ni uno de los dos se disculparas antes que el otro.

Un sonido proveniente del Dôjô distrajo a la chica y esta inmediatamente salió de su habitación camino al lugar de donde vino el sonido. Abrió la puerta después de un segundo y vaya fue su sorpresa al encontrarse algo que no esperaba:

Ukyo tenía una de sus manos acariciando la mejilla izquierda de Ryoga y él muchacha tomaba delicadamente la muñeca de la castaña, se observaban fijamente a los ojos, ambos en el piso, seguramente Ryoga recién levantándose de la buena paliza que recibió, la cosa es que el ambiente romántico que rodeaba a la chica de espátula y al chico del colmillo, era único…

-U-U-Ukyo, R-R-Ryoga- menciono la peli-azul completamente pasmada, pero luego una sonrisa pícara se formo en su rostro, se mordió un labio y hablo dispuesta a salir- Bueno, ehmm los dejo solos.

-¡Oye espera!- gritó Ryoga y apenas se levanto con ayuda de Ukyo, la peli-azul se detuvo y le observo con curiosidad:

-¿Qué sucede Ryoga-kun?- le preguntó pero no obtuvo respuesta, por el contrario el chico se quedo pasmado observando la mejilla de la muchacha que ahora se estaba tornando algo purpura, Ukyo atrás con el ceño levemente fruncido.

-A-A-Akane-san- Ryoga tomo las manos de la peli-azul entre las suyas y arrodillado dijo- ¡Perdón! ¡Lo lamento! ¡Jamás quise hacerte daño!

Ukyo por alguna razón tenía su aura de combate levemente encendida, y a Akane le corría una gotita de gran tamaño por su nuca. Negó con la cabeza exageradamente y hablo con voz conciliadora:

-Tranquilo Ryoga-kun, no te preocupes-e tranquilazo la chica soltando las manos y colocándolas en cada hombro del muchacho-Fue un accidente, no tienes la culpa, sin Ranma hubiera parado antes la pelea…

La puerta del Dôjô se entreabrió de pronto mostrando a nuestro protagonista de trenza, la diferencia es que venía en "cuatro patas" con la espalda encorvada, el flequillo ocultándole los ojos en una actitud misteriosa, nadie entendía nada hasta que el chico "hablo":

-Miau- Y se lanzó hacía Akane.

Ryoga con el ceño levemente fruncido y bastante frustrado al ver la escenita, Ukyo en cambio con los ojos como platos y roja de impotencia ¿Cómo puede hacer su Ran-chan algo así?

El muchacho se acurruco en el regazo de la chica mientras se dedicaba a ronronear de manera suave, ella roja hasta las orejas comprendió todo, y suspiró dispuesta a acariciar la cabeza del muchacho pero…

-¡RAN-CHAN! ¿Qué estás haciendo? –Preguntó ofuscada la cocinera, la única respuesta que recibió fue un bostezo de parte de Ranma quien la ignoró por completo, para más furia de la chica- ¡Oye tu…!

-Basta-le dijo Ryoga a la muchacha mientras la tomaba por el hombro haciéndola detenerse-Es inútil el no te va a escuchar.- al ver la cara de confusión de la muchacha Ryoga continuo- Ranma está en el estado Neko-ken, realmente él se cree un gato, cuando se expone demasiado tiempo a su miedo entra en un estado de inconsciencia y…-Ryoga se enredo un poco dando raras explicaciones pero en fondo se comprendía.

La muchacha se vio realmente sorprendida, sabía que Ranma tenía pavor a los gatos pero nunca creyó que llegara hasta tal punto, aun así la ira y los celos la invadieron nuevamente:

-¿Y qué tiene que ver Akane en todo el asunto? ¿Por qué solo es amable con ella?- esas palabras por muy suaves que fueran hicieron sonrojar a la peli-azul.

Ryoga hizo una mueca de disgusto, pero aun así habló no del todo seguro, encogiéndose de hombros:

-Bueno supuestamente, para salir de su estado de "inconsciencia" Lo debe "calmar" por así decirlo una persona de confianza- ante estas palabras Ukyo se entristeció ¿Acaso era… que ella no era confianza para Ranma? Quería llorar y gritar, pero no era lo correcto, en cambio con paso tranquilo y los ojos ensombrecidos, comenzó a caminar hacia la puerta, y la abrió de golpe dejando a la vista a cierta persona:

-A-a ¡Akane!-gritó Takeshi exaltando a la castaña y a Ryoga, mientras Akane levantaba la vista que antes estaba clavada en la tierna imagen de su prometido, el moreno de ojos verdes se encontraba paralizado al ver como su recién proclamado enemigo restregaba sus mejillas con todas naturalidad sobre las piernas de su amiga de infancia, y esta no lo alejaba, como si todo fuera normal. - ¿Qué… haces?

La muchacha de cabellos azules lo observo fijamente con los ojos bien abiertos, y roja hasta las orejas, luego negó exageradamente con las manos:

-Yo…Takeshi, puedo explicarlo…es que... él… yo… el gato…-la chica balbuceaba cosas incomprensibles y sin sentido mientras el muchacho completamente ajeno a la situación seguía pasando su mejilla con extremada dulzura por las piernas de lo que su instinto le decía… era su dueña.

Takeshi estaba en un completo shock, no le cabía en la cabeza, pero al ver como estaba la chica, supo inmediatamente que no era culpa de ella esa situación, comenzó lentamente a acercarse a la chica sin saber muy bien lo que hacía. Al sentir otra presencia que destruía su hermoso mundo junto a Akane, gruñó y toda la piel de su cuerpo se erizó, volviéndose sus ojos dos pupilas rojas, el chico de ojos verdes era su enemigo, el lo sabía se lo decía su instinto y no permitiría que se le acercara a él ni mucho menos a Akane.

-¿Ranma, que haces? Tranquilo… ¡Ranma!-gritó la chica pero ya era demasiado tarde, Ranma-neko se había lanzado en un ataque repentino contra Takeshi, pero este… lo esquivo, logrando solamente un rasguño en sus ropas,

-¡Oye! ¿Qué mierda te pasa?- le gritó colérico el moreno cerrando sus puños. Ranma se encorvó y gruñó a Takeshi, mientras se preparaba para otro ataque.

Pero Akane se adelantó a los movimientos de su prometido y se colocó delante de Takeshi con decisión, evitando que su amigo de infancia fuera dañado, porque por muy fuerte que este fuera, no le podría ganar a la técnica del puño de gato. El peli-negro se detuvo al instante dejando su ataque a media completamente sorprendido por la interrupción de Akane. La chica sonriente al ver que el muchacho se detenía volvió a hincarse sobre la duela y lo llamo, pero luego su sonrisa desapareció.

Ranma sea como sea frunció levemente el ceño y luego receloso e indiferente, ignoró el llamado de la peli-azul y comenzó a alejarse con graciosos pasos de gatos.

Ryoga y Ukyo, que habían observado toda la escena, pasmados y sin decir palabra observaron como el artista marcial desaparecía por la puerta y ellos hicieron lo mismo corriendo como alma que lleva el diablo, bueno en realidad Ukyo había obligado a Ryoga tomándolo del brazo:

-¿Qué haces? No dejare a Akane-san con ese tipo

-Cállate y vámonos Ryoga-le cortó la cocinera.

En el interior de Dôjô la muchacha se encontraba pasmada ¿Ranma la había rechazado? ¿La había ignorado? Su rostro se ensombreció un poco hasta que sintió la cálida y fuerte mano de su amigo de infancia en su hombro:

-¿Akane te sientes bien?

La muchacha no lo miró simplemente asintió y luego comenzó a dirigirse a la puerta, una vez en la entrada se detuvo y giro el rostro. Con la mejor sonrisa que le pudo dedicar habló:

-Nos vemos luego Takeshi, debo terminar unos asuntos.

O-O-O-O-O-O

Ya era bien entrada la noche cuando Ranma (aun gato) llegó al Dôjô, si bien ya debería estar consciente, por extraño que pareciera, no había dormido nada, no le había caído agua encima para despertar y al estar enojado con Akane, no tenía regazo donde acomodarse.

Akane se encontraba en su cama bien tapadita durmiendo profundamente, pero con una pequeña mueca en el rostro que demostraba que sus sueños no eran del todo agradables, o quizás era que la preocupación y la angustia por saber el paradero de su prometido seguían aun palpitantes en sus sueños.

Ranma-neko subió las escaleras en un gracioso andar y sin el mayor esfuerzo empujo la puerta de la habitación de su "dueña", de un salto se subió a la cama de la muchacha acercándose a ella con la ternura y curiosidad tan propia en las facciones de los gatos. Era obvio que él no podía enojarse con ella, por eso inevitablemente volvió a su lado, entonces lo vio.

La pequeña marca purpura, a pesar de que había comenzado a desaparecer, aun se encontraba presente en la mejilla de la muchacha, las facciones de Ranma se entristecieron y la preocupación que sus ojos mostraban era palpable, como un gatito tímido se acerco a Akane y lamio delicadamente su mejilla, la muchacha aun dormida giró sobre si misma ante el contacto, el chico al verla moverse, al ver que ella le respondía en cierto modo maulló delicadamente feliz. Se acerco más a ella y se acurrucó a su lado quedándose dormido al instante.

O-O-O-O-O-O

A la mañana siguiente los rayos del sol hicieron que Akane despertara poco a poco, sus parpados titubearon en un principio, pero no tenía ganas de despertarse ni levantarse, por lo que al ver que con el sol en la cara no podría volver a descansar, comenzó a girarse pero se le hizo imposible, un peso sobre su cuerpo le impidió moverse, algo en su cintura.

Temiéndose lo peor la chica comenzó poco a poco a girar su cabeza para al sentir una respiración en su cuello, fue entonces al verlo a él, que gritó golpeándolo con todas sus fuerzas:

-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡PERVERTIDO!

Por supuesto al ser mandado al otro lado de la habitación de un golpe, era obvio que Ranma despertó:

-¡Oye! ¡¿Qué..? ¿Eh? ¿Qué hago aquí?-se preguntó confundido el chico en voz alta viajando su vista por el lugar.

-¡Eso te iba a preguntar yo! ¡Pedazo de pervertido! ¿Qué haces en mi habitación?- le preguntó Akane agarrando con fuerza la sabanas, todos sabemos que ella… era muy propensa a dramatizar.

-¡¿Y qué se yo?-le contesto igual de enojado el muchacho, se enfrentaron con la mirada, y Ranma al ver lo que escondían los ojos de la peli-azul - ¿Qué estas pensando?- le preguntó intuyendo lo peor.

-¡Yo… yo no estoy pensando nada, aprovechado! –y de un golpe lo mando a volar con ayuda de su mazo.

A pesar de eso, ella en la cama y el por allá en la estratosfera sonrieron, era obvio que los problemas se había resuelto, Ranma no estaba enojado, Akane tampoco, pero esas pequeñas discusiones insignificantes era su forma de demostrarse cuanto se querían, si hasta cuando se reconciliaban volvían a pelear, las cosas volvían a la normalidad, Akane bajo para ver lo del tema del desayuno. Ranma esperaba el impacto, claro a pesar de que ahora todo iba bien, algo seguía pendiente en la situación de Ranma y Akane.

Ranma se estrello en un lago y sin ningún problemas y en su forma femenina comenzó a caminar al Dôjô, claro que en la cabeza del artista marcial se formaba un plan, que iba precisamente dirigido a cierto chico de ojos verdes.

-Ya verás Takeshi.

O-O-O-O-O-O

NOTAS FINALES:

Holis a todos aquellos que me están leyendo, PERDON PERDON PERDON PERDON por la tardanza no merezco que me lean, pero se que existen mucho que son buenitos conmigo y se tomaran la molestia de seguir pendiente a la historia…

Gracias a todos los que me dejaron RR sobre el capitulo anterior y espero que también les gustara este, se que me demore demasiado, pero primero que nada mi papa me formateo el PC y lo perdí todo O^O, además de las pruebas y los trabajos. Bueno espero que me dejen sus Reviews me encanta leerlos, no importa si es para un critica dejen aunque sea para armar bulto n.n

Respecto al capítulo: Amo a Ranma-neko! *O* Es tan extremadamente Kawaii, realmente me encanta, me preguntó que opinaron del capítulo lo dejo todo a vuestra decisión. Un avance para el próximo capítulo, los amantes de la pelirroja de Ranko-chan pues será su capi de suerte pues tengo planeado una gran aparición, se que he dejado muy abandonada a cabellos de fuego y eso no tiene gracia, dado que la serie se llama Ranma ½ y no quiero dejarla botada.

Crédito: Bueno quiero darle crédito a xLittleRed por ayudarme mucho con este capiii, que me da muchas ideas y la quiero mucho n.n, gracias por estar allí.

Bueno Sayonara, muchos besos y espero sus Reviews con Ansias n.n