Noche de cazadores

DARYL

-No puedo creer que los mares son inútiles- Y para recordar mi día de mierda ahí estaba yo, comprobando mis hipótesis de que no era más que una chica de ciudad sin la mínima pisca de instinto de supervivencia.

- Cariño no seas exagerado, para que quiero saber encender fuego con rocas si tengo un encendedor, solo necesito ramitas secas y puff. Fuego

Verla girar sobre su mismo eje buscando sus "ramitas secas" me hacía gracia. Se alejó un poco de nuestro pequeño campamento y fue una pequeña rama, al lado de un pequeño ángulo de 90 ° perfecto, maldición sí que tenía un buen culo. Se dio la vuelta, me señalo la jodida rama y me sonrió; La parte y el lugar en el centro de las rocas que habíamos juntado previamente, acercar su encendedor y "puff" fuego ... pero como era de suponer su mierda de niebla no es más de 5 minutos y se consumió.

- Okey te la concedo, soy una inútil- Me puse de pie y encendí la puta fogata.

Nuestra cena fue silenciosa y consistió en un par de latas de conservación con unas galletas que no grabaron que fueron tan buenas pero en estos días toda la comida era buena. Terminé la dicosa cena me pare y le dije que daría una vuelta a los alrededores. No he encontrado los datos del archivo devoto carnes ni el ciervo que habíamos perdido hace algunas horas. Míralo a una distancia prudente de la niebla mientras que da las vueltas al asunto de mis supuestos sentimientos hacia Zoe y que hacer con ellos, de la chica me gustaba no habpia dudas, pero también en la situación actual. Estaba concentrado en eso que no me di cuenta en que minuto volví al campamento y no la encontré. Mire en todas las direcciones y no la vi,

-¿Qué diablos haces, donde fuiste? - Me miro sorprendida y me sonrió

-Solo fui al baño y esta vez es verdad- Suspire más fuerte de lo que ella respondió con una sonrisa y ambos volvimos a sentarnos alrededor del fuego. Uno en frente del otro.

Zoe pasaba más tiempo con Shane y nosotros. Mi concentración fue en un carajo cuando Zoe me interrumpió

-Daryl, creo que he pasado cerca de una hora o más, si no me hablas me volveré loca.- Alce mi vista y vi que me miraba fijamente, puse nervioso, pero claramente no se lo demostré.

-Vete a la mierda, no eras tú que querías viajar sola, ahora cállate y piensa que sigues sola y no me fastidies.

-Eres enfermante, por lo menos tienes un cigarro o una botella de alcohol, no hay cacería sin borrachera. O vamos a todo un cliché, de seguro y con una botella de whisky.

No puedo evitar pensar en la botella que Merle había dejado en mi mochila, y en este momento. Pensé en unos segundos si era conveniente beber en estas circunstancias, al diablo, tenía unas ganas horribles de pasar ese líquido caliente por mi garganta. Tome mi mochila y saque la botella de la botella, en su cara de la felicidad.


ZOE

-Solo vamos a beber? - Llevábamos casi un cuarto de la botella consumida sin haber dicho una sola palabra.

-No era lo que querías mujer? De verdad no te entiendo.

-O vamos a dime algo de ti, vamos lo que sea- Me estaba volviendo loca, vale, su presencia en su momento es agradable, podría estar en el mismo momento, pero también en el frente de mi bebé y con el reflejo de las llamas en este momento. Su cuerpo solo se concentra en lo guapo que era y en los sentimientos que surgieron en mí.

-Vale, ¿quieres saber algo de mí? - o por Dios, al fin me diría algo de su misteriosa vida. Sin previo aviso, sí, sí, me acerco y puse manos en mis piernas, su rostro estaba tan cerca ... - Me encanta cazar solo, y su presencia en este momento, así como un poco de suerte y cállate.

Lo mire a los ojos y vi, tanto odio que me ha llegado un doler el alma, me sentí humillada y hecha una mierda. Pero el dolor no duró ni 2 segundos cuando mi corazón fue inundado de ira. Fruncí el ceño, lo empuje, este perdió el equilibrio y cayó sentado en la tierra.

-Vete enterando a Don Solitario, fuiste tú quien me trajo contigo, fuiste tú quien es el campamento en el que me acerco, fuiste tú quien me busco. Si no tienes los huevos suficientes para asumir tus actos o para tratar con personas, hazme un favor a todos y mantente lejos de la gente y si no quieres que la gente te hable, no les hables, si te quieres que te acerquen para darte las gracias no los ayudes, en resumen… Sé un puto Ermitaño Dixon.

Sin esperar una respuesta de su parte, mi mochila y mi hacha y yo interné en el bosque.

Siempre creí que los bosques de la noche eran más silenciosos, pero también los ruidos de la noche. Estaba embobado viendo la luna cuando se escuchaba un ruido detrás de mí, me di vuelta y nada en la lechuga chilena, con ese grito desgarrador de la película de terror mientras se perdía en la oscuridad de la noche.

-Maldita desgraciada, ojala no caces nada estúpida- Genial, había terminado de enloquecer, ahora le gritaba a un ave. Por un momento, mi corazón, yo había estado agitado, pensando que era Daryl, pero no, como él dijo, era una molestia. Seguimos esperando encontrar un buen escondite donde pasar la noche y con suerte no morir.

Pasando un rato ya estaba cansado, pero justo a un par de los árboles más allá había un arbusto suficientemente frondoso como para esconderme, iba directo hacia allí cuando algo me estrello contra un árbol, el dolor fue instantáneo pero soportable, pero ahí estaba yo, contra un árbol y ...

-Cree saber qué es lo que me pasa, tienes la menor idea de lo difícil que es mirarte- Era Daryl, me pillo por sorpresa, pero quería reprocharle, quien se creía que era, estaba por abrir la boca cuando me presiono más contra el tronco- solo cállate, llevo siguiéndote media hora, me lo debes.

-No tengo nada, tu eres el que me debes una no- No me dejo terminar cuando me aprisiono más tomo mi rostro y me obligo a mirarle.

-No lo entiendes, eres una niña, maldición debemos llevarnos a cabo por 20 años, y me traes loco, soy un maldito pervertido, pero no puedo evitarlo, me estas matando Zoe.

No lo deje terminar, y no sé por qué, pero sí lo hice, si lo bese, primero suave, pero luego se hizo pertinente. Sentir la húmeda lengua de Daryl jugar con la mía solo logro me excitara más de lo que había estado hace mucho tiempo. Las manos que en un instante se mantuvieron silenciosas en el pecho de él, rápidamente se fueron a su cabellera, y las de él se pusieron manos a mi cuerpo, lo cual me prendió más y solté un gemido en su boca, a lo que él respondió frotándose contra mí, permitiéndome sentir lo duro que estaba, en ese instante me bajaron unas ganas incontrolables de tocarlo, por lo que mis manos bajaron por su camisa así su cadera, comencé a pasar mis manos ¿Por qué? No le di importancia y seguimos tocándolo, pero parece que sí le importo. Se apartó rápidamente jadeando y yo miro, me mordí el labio inferior y el susurre un lo siento, sin saber exactamente qué hice mal.

-Descuida, solo… durmamos aquí y mañana seguiremos con la cacería- Lo mire y le recordé lo de mi hermano- No te preocupes, te ofrezco un trato, después de cazar al ciervo que ya te estoy acompañando a Atlanta a buscar a tu hermano, te parece?

-Trato hecho.

Y con una sensación extraña nos acomodamos y te a pesar de la calefacción que me rodeaba rápidamente.