-serena- ella solo sentía como Darien decía su voz en un susurro y besaba sus labios dulcemente. -oh Darien, dime que este no es un sueño... Y que final mente estas aquí conmigo- le decía ella mientras se dejaba llevar por las caricias que le proporcionaba el pelinegro.
-no mi amor, no lo es... Y si lo fuera prefiero nunca despertar.- le decía mientras abrazaba su cuerpo aspirando su aroma. Pero todo paso muy rápido, sólo sintió como serena le metía una cachetada mientras el caía al piso.
-oye, princesa... Que te pasa. Si realmente te sentías incómoda con que yo te abrazara solo dimelo y no me cachetees.- decía Darien mientras se sobaba el cachete. Ella solo se agachaba agarrando su rostro.
-ahí mi amor perdóname pensé que eras un sueño.- le decía serena mientras empezaba con sus lágrimas de niña chiquita, -¿cómo que un sueño?- decía Darien con cara de WHAT -pues es que verás... No se sí recuerdas cuando pasó lo de los niños que los secuestraban y todo eso- le decía mientras se agarraba las manos como niña chiquita que había echo una travesura.
-si, si recuerdo... De el tal Peruru... Que no deja de mandarle cartas a Rini... - Decía Darien enojado y celoso que estuvieran pretendiendo a su hija. -si, exacto... Bueno. Pues cuando fui a salvar a Rini, la bruja esa me mando a un sueño en el que estabas tu...- le decía la rubia toda ruborizada y agarrando sus manos.
-bueno en fin... En ese sueño te comportaste totalmente diferente conmigo... Como que yo era tu todo.- decía ella cerrando sus ojos recordando el sueño. -y pues, tu tratabas de besarme y todo. Yo tenía ganas de quedarme en ese sueño para siempre. Ya que sólo éramos tu, Rini y yo...
Que más le podía pedir a la vida- decía serena con una sonrisa. -pero sabía que no podía... Por qué yo quería regresar al verdadero Darien... A mi Darien- decía ella mientras le agarraba su cara -no importa que tan guapo o que cariñoso haya sido ese Darien- le decía ella sonriendo. Mientras Darien sentía celos de sí mismo, sin explicarse el por que.
-serena... Creo que te debo una explicación. Tal vez tu notabas que yo me portaba distante contigo... Y como que no quería tal vez... Estar a solas.- decía el mientras se separaba y se volteaba observando el lago que había al lado de ellos.
-pero, es que tienes que entender que tu eras una niña.- le decía el mientras sólo seguía volteado, no sabía como darle la cara. -serena, yo no sabía si me podría contener contigo.- decía Darien mientras sus mejillas se sonrojaban
-a pesar de que tu eras una niña. Eras una hermosura no sabes cuantas veces me contuve por dejar mi faceta de caballero y hacerte el amor... Sólo que no lo hacía por que yo te respetó mucho. Tal vez por eso pensabas que no era cariñoso... Lo único era que pues... No quería estar a solas contigo por eso. No quería caer en la pasión- le decía mientras se volteaba y le susurraba al oído.
-pero, ya no eres una niña... Ahora eres una mujer.- le decía mientras le sonreía ella solo sentía sus piernas de gelatina. -serena, tu no sabes el gran efecto que tu causas en mi... Yo te amo.- le decía mientras besaba sus labios.
-te amo, como jamás pensé amar a alguien.- le decía con una sonrisa mientras su mirada se obscurecía. -Da... Darien. Yo... Yo- ella solo podía tartamudear no le salían sus palabras. -shhh- le decía el pelinegro mientras ponía su dedo rozando los labios de ella.
-tranquila mi amor- le decía con una sonrisa -solo soy yo... Darien tu prometido- le decía mientras le atrapaba sus labios con los de el. -oh serena, no sabes que tortura a sido vivir sin ti estos días te amo- le decía mientras la besaba.
-oh Darien- solo podían escapar gemidos de la boca de serena al sentir a Darien así entregándose a ella. El solo la abrazaba, pero el abrazo era un poco extraño ya que Darien la apretaba fuerte por que quería sentir su cuerpo con el de el. -Darien, recuerda que puede venir alguien- le decía serena nerviosa de que alguien los viera.
-tranquila corazón no pasa nada- le decía el besando dulce mente sus labios. -mmm serena, como deseo tu cuerpo- le decía Darien con un poco de lujuria en su voz. -Darien- solo podía decir la rubia mientras sentía las caricias de el pelinegro.
-SERENA- solo escucharon la voz de mina, a lo que serena rápido se separó de Darien. Y el solo gruñía mientras veía que la rubia venía con el peli plateado agarrándole las manos -te dije que no los interrumpieras así... Pobre Endymion te apuesto a que te quiere comer viva jajaja.
-lo siento interrumpir príncipe...- decía mina con una mueca burlona. Pero quiero decirle que Haruka y Zetsuna vienen para acá y si notan que están ustedes. Ahora si nos encerrarán y no nos dejarán salir para nada.- decía la rubia preocupada.
-ella tiene razón príncipe, es mejor que nos vallamos y regresamos otro día, no se preocupe Zoisite y sailor mercurio están siempre en contacto podemos quedarnos de acuerdo para otro día.- decía el Moreno sonriendo.
-Darien, ellos tienen razón. No me gusta que te vallas pero sabes que no te pueden ver... Es mejor que hagamos lo que dicen- decía la rubia mientras trataba de recuperar el aliento. -mmm esta bien princesa, me voy pero prometo regresar.- le decía mientras besaba sus labios.
-y no olvides la plática que tuvimos, sabes que te amo- le decía con una sonrisa. -uhhh platica, Darien pensé que eras más rápido, vieras que Kun...- sólo le tapaba el Moreno la boca. -ya mi amor, no molestes a los príncipes- decía con una sonrisa nerviosa.
-bueno su alteza, nos despedimos.- le decía mientras le hacía una reverencia a serena. -nos vemos mi amor, te amo- le decía a mina con un beso en los labios.
-adiós Kunzy te extrañare- le decía mientras le regresaba el beso.
-bueno es mejor irnos que si no la sailor de el tiempo nos manda a la época de los cavernícolas- decía Jededite con una sonrisa burlona.
-cielos que día- decía serena suspirando por lo que había pasado.
Bueno espero que les gusté y dejen sus comentarios de que les esta pareciendo la historia.
