Contestando Reviews

Miss strawberry: —Cosillas sucias —contesto Touka sonrojada, limpiándose el lodo de las manos. Ok no xD

KanadeKrishima: Me hizo reir tus "¿¡Khé?! ¿¡What?! ¡¿Qué?! ¿¡Quoi?! ¿¡Wat?" ¿ArimaxTouka? Nunca he leído un fic de esa pareja. Juuzou es tan lindo, es un de mis personajes favoritos. Arima tiene cara de que podría ser un sensei aterrador. Ya no daré adelantos D: Ya que lo dices, me gustaría hacer un ArimaxTouka e.e

Chelimatu: Cheli! Sí! Te lo dire pero no le digas a nadie :P Kaneki será tutor de…. Naaah!

The-Slightly-Chipped-Full-Moon: Este Ken no va a estar tan desligado del Kaneki del manga y del anime. Ayato celos locos xD Cada que pongo su desu escucho su vocecilla xD Papi Arima hermoso lo amo! Arima y Touka tienen una relación particular hehehe Ayato aprendió bien e.e

GRACIAS POR LEER Y DEJAR SUS REVIEWS, BESOS c:

Parte 1

« Capítulo 6»

Arima la estaba esperando en la puerta de su apartamento. Touka tenía que ponerse la ropa lo más rápido posible, sí no quería que los vecinos de Arima sensei la vieran salir con él del departamento. Lo bueno es que siempre llevaba un cambio por sí a Ayato se le ocurría invitarla a salir después de clases. Así no tendría que andar con el uniforme todo el día.

—Puedes apurarte —le dijo con autoridad Arima desde la puerta.

—VOY —grito poniéndose la blusa de manga larga que le quedaba pegada al cuerpo.

Salió rápidamente del baño hacia la puerta de entrada. Arima se había cambiado en su recamara mientras Touka se bañaba, llevaba algo que podría considerarse "ropa de civil", unos pantalones de vestir y una camisa de botones larga sin corbata y la gabardina negra que le había regalado Touka en su cumpleaños.

—Uy que casual —dijo Touka tocando la gabardina.

—¿Nos vamos? —le pregunto ofreciéndole el brazo como apoyo.

—Claro claro —contesto sonriéndole.

La llevo a un restaurante italiano de buena pinta. Sí alguien los viera pensaría que eran novios. Había reservado una mesa para dos desde hacía unas semanas, quería hacerle una sorpresa.

—No crees que esa vestimenta es algo pequeña —dijo retirando la silla para que se sentara.

—¿Dices por la minifalda? —él asintió—. Traigo mallas y calcetas largas…

—Aun así es algo revelador —dijo acomodando una servilleta en sus piernas.

—Ya, ya…aunque ya no seas mi niñero sigues molestándome como Amon —le recriminó—. Y a todo esto ¿Por qué me invitaste a comer?

—Ya son pasadas de las cinco no sería casi cena —dijo más como una afirmación que una pregunta.

—No tengo la culpa de que me invitaras de improvisto —bufó—. Últimamente las mallas no me suben.

—Cómo quieres que te suban si tu cuerpo está teniendo cambios —dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

Touka ya se había dado cuenta que su cuerpo cambiaba y más en la parte de las caderas y el busto.

—Te oíste algo pervertido —contesto inflando las mejillas.

—Recuerda que yo te crié —dijo mirando el menú por arriba de los anteojos.

—Sí, sí, fuiste mi niñero desde que nací hasta que cumpliste veintitrés eso hace dos años —contesto Touka mirando a otro lado avergonzado.

Arima Kishou había cuidado de Touka cuando era una bebe después de que Kirishima Arata, el padre de ella, le pidiera cuidar de sus hijos que siendo pequeños habían perdido a su madre. Cuando termino a la universidad, graduándose con honores comenzó a trabajar, formalmente, como maestro en la secundaria Kiyomi. Cuidar de los niños todos los días y casi todo el día hizo que Touka y Kishou entablaran una relación muy cercana.

Pidieron algo de comida y mientras esperaban comenzaron a platicar.

—¿Cómo están Koutaro y Uta? —pregunto desviando el tema.

—Hace mucho que no escuchaba que alguien le dijera Koutaro a Amon —río—. Están bien.

Le verdadero nombre de Amon era Koutaro. Antes de que naciera Touka había nacido un pequeño y frágil bebe a quién la señora Kirishima le había puesto el nombre de Amon. El bebé murió la primera noche que paso en la casa de los Kirishima. La mamá estaba destrozada. Koutaro que apenas contaba con ocho años de edad se acercó un día con su madre y puso la mano de ella en su pequeña cabecita de niño y le dijo con ternura "De ahora en adelante dime Amon, será como un homenaje a mi hermanito". Desde entonces le decían de esa manera.

—¿Y tu padre?

—Bien, bien, últimamente ha estado ocupado con las investigaciones del Árbol Aogiri —contestó, su padre trabajaba como detective del distrito 20 junto con su colega Shinohara Yukinori a quien quería como un tío.

—Debes estar preocupada, esos del Aogiri son algo como decirlo… celosos de lo que hacen —dijo recordando la muerte de varios del bando contrario.

—Un poquito —contesto—. Oye, oye, no me contestaste ¿Por qué me trajiste a comer?

—Por tu cumpleaños, como estabas ocupada estudiando para el examen de la secundaria, por lo cual sigo preguntándome cómo es que entraste debido a tus calificaciones —esto último lo dijo en susurro.

—No tengo la culpa de no ser buena en Literatura y Matemáticas —grito.

—Aquí está su orden —dijo el mesero entregando dos Bistecca alla Fiorentina, vino y dos copas, desapareciendo como llegó.

—Aún recuerdo cuando tenías cinco años y te me declaraste —soltó Arima haciendo que Touka escupiera el poco vino que se había llevado a la boca.

—No se te ocurra decirle eso a alguien —miró a su alrededor para ver si alguien lo había escuchado.

—No te preocupes —dijo encogiéndose de hombros.

—Y —alargo la letra—. ¿Cómo te va con tu nueva situación? —llevaba meses tratando de preguntarle su relación con su "nueva hermana", meses atrás él había descubierto que tenía una hermana cuatro años menor que él.

—Estas tratando de preguntarme de ¿Cómo me siento al saber que tengo una familia después de años de haberme criado con una familia que no era mía y que tengo una hermana menor que yo? —dijo con monotonía—. Bien.

—Haces que suene como una novela de suspenso —dijo Touka soltando todo el aire que había retenido.

—Come, se te enfría la comida —dijo llevándose un pequeño pedazo de carne a la boca.

—Ya entendí… niñero —susurro.

»

Llevaban meses teniendo como cuartel general la antigua cárcel que estaba en el centro algo alejado de la civilización. El árbol Aogiri como se decían llamar, Tatara era el líder, un tipo alto, delgado, pero muy fuerte, de cabello blanco y mirada aterradora. No solo traficaban productos difíciles de conseguir, también algunas sustancias tóxicos y hacían uno que otro favor, pagado, a quién los contratara para "desaparecer" a alguien.

Ayato llevaba un buen rato acostado en el único sofá del piso donde era la recepción. Estaba esperando a aquella chica cabellos verdes de sonrisa extraña. Takatsuki Sen mejor conocida como Eto caminaba de puntillas hacia donde estaba Ayato.

"Aún sigue dormido", pensó Eto.

Se sentó a ahorcadas sobre el vientre de Ayato y se acosto sobre él quedando su rostro aun lado del suyo.

—Eres hermoso sabias —dijo en voz alta en el oído del chico.

Ayato se retorció y se sobre salto al ver el rostro de Eto muy cerca del suyo.

—¿QUÉ MIERDA TE PASA? —grito sentándose de golpe haciendo que Eto lo imitara, aun seguían con los rostros muy cerca.

—¿Cómo te fue con tu noviecita? —dijo pasando los brazos alrededor el cuello de Ayato—. ¿Aprendiste algo de lo que te enseñe? —decía mientras le ponía el dedo índice en los labios.

—Eto… bájate —le ordeno con nerviosismo.

—No quiero, hoy te enseñare el beso francés —sin más preámbulos y con un Ayato boquiabierto, lo besó.

Después de largo y acalorado beso francés, Eto se bajó de las piernas de Ayato.

—¿qué quieres que haga? —pregunto llevándose el dorso de la mano a los labios.

—Sobre eso —dijo Eto con voz cantarina—. Lo sabrás después, me gustó mucho ser tu sensei en esto… bye bye.

Se alejó dando saltitos de pie en pie. Ayato aún seguía sonrojado y se trataba de limpiar los labios con la mano.

"¿Por qué le pedí precisamente a ella a que me enseñara a besar?"

»

Nishio llevaba casi a rastras a Ken por toda la calle. Llevaban más de una hora buscando los materiales que su madre les había pedido que compraran.

—Presiento que mamá nos quería fuera de la casa —bufó leyendo por quinta vez consecutiva la nota.

Ken solo asintió con una sonrisa temerosa. Sabía muy bien que su hermano era algo agresivo cuando se frustraba por la actitud de su madre en hacer arreglos de más para tener dinero que le prestaría después a su tía. Él no podía decir lo que pensaba de ello a su madre, sabía muy bien que si lo hacia ella se pondría triste.

—A la próxima le diré a Itori que le pida a… —se paró en seco frente a un restaurante.

—¿Qué sucede Nishio? —pregunto Ken después de topar bruscamente con su hermano.

—Mierda… no sabía que tuviera gustos tan raros —dijo para sí.

—¿Qué? —dijo Ken, iba a voltear a ver lo que miraba su hermano cuando oyó un grito.

—KEN, NISHIO —gritaba Itori del otro lado de la acerca, desde la salida del bar donde trabajaba.

—Oye, ¿No está por ahí el mierdoso de Nico? —pregunto cruzando la calle.

—No —contesto limpiándose las manos en la minifalda que llevaba—. Ken deberías ponerte un abrigo.

—Salimos tan rápido que se me olvido, perdón —contesto avergonzado. Solo traía un suéter de cuello uve.

—Entren rápido o pescaran un resfriado —Ken entro rápidamente—. ¿Pasa algo Nishio?

Nishio no dejaba de ver al restaurante de enfrente. —¿Qué? . Nada cosas mías —Itori entró al bar—. Así que esa es la chica que le gusta al enano.