Hola!
Realmente estoy tardando en actualizar, perdon! Bueno, hace muy poco noté que la opción para comentarios anónimos estaba bloqueda, asi que la desbloquee.
Gracias a todos los lectores y se les agradecería un lindo review que, aunque no lo crean, realmente motivan a la escritora.
También gracias a los que ya han dejado sus cometarios ;).
o-o-o-o
...Como las hojas...
...By: Hanna.sama
Aclaraciones:
-Hola (diálogo)
Hola (narración)
Hola (pensamientos)
Hola (algo que desee destacar)
o-o-o-o (cambio de escena)
El Flash back lo anunciaré previamente en negritas.
Los personaje (al menos los principales) tienen 16 años.
Capítulo 5
...A trabajar...
Sintió la última gota del espumoso líquido caer sobre sus labios, recorrerlos, y llegar finalmente a su lengua. Luego dejó el tosco vaso sobre la mesa, mientras dudaba si pedir o no una segunda ronda. Antes de que pudiera si quiera levantar su mano para pedir la cuenta, percibió la gélida mirada de Gaara, la que se reflejó por unos instantes en la jarra que tenía en frente.
-¿Pasa algo?
-No, solo me parece curioso lo mucho que disfrutas una cerveza- dicho esto acercó un fino vaso de vidrio a su boca, dando pequeños sorbos a su bebida.
-Ni hablar, estoy muy cansado- apoyó su cabeza en la palma de su mano. -daría igual lo que me sirvieran, la sed me está matando...
-Ya veo- recién entonces notó unas pronunciadas ojeras debajo de los ojos del castaño. -deberías haber ido directo a casa
-Te dije que tenía sed, además tus estás peor que yo- hace ya un buen rato notó que la mano con la que el pelirrojo sostenía su vaso tiritaba, además de que apenas si podía mantener sus ojos abiertos. Por un momento pensó que había estado allí bebiendo más de la cuenta, pero la mayoría de sus compañeros eran muy cuidadosos con las bebidas y en especial Gaara. Entonces recordó que el chico estaba enfermo hace más de una semana y su condición no había cambiado. -apuesto a que hoy trabajaste, eres un testarudo
-Quizás- dejó su vaso a un lado. -ya me voy, es tarde
-Te sigo
Ambos pagaron sus respectivos tragos y se levantaron de sus asientos. Gaara guardó en su mochila una caja plomiza que había estado descansando sobre sus piernas, asiendo más pesada su carga. Se tambaleó un poco hasta equilibrarse y comenzó a caminar a un lado de Neji.
Aún faltaba una cuadra para la parada de autobús más próxima y la respiración de Gaara era más acelerada, debido al peso de su mochila y a su aparente gripe. Sin siquiera preguntar, Neji tomó la mochila del chico y se la cargó al hombro. No hablaron en todo el camino.
El autobús llegó pocos segundos después de que se sentaron en el banco de la parada, se subieron en él y esperaron pacientes a que los llevara a su hogar.
-Ten- acercó la pesada mochila a su dueño.
-Gracias- la tomó con ambas manos y la dejó a un lado de sus pies. Trató de despejar su mente contemplando las calles, pero el movimiento del vehículo lo había mareado y tuvo que cerrar los ojos.
Definitivamente odiaba estar enfermo.
o-o-o-o
Sintió la puerta abrirse con un pequeño y casi imperceptible rechinar. Asomó su rubia cabeza de entre las sábanas pero no vio nada fuera de lo normal, solo la mirada de Tenten que se había encontrado con la suya.
¿Que ocurre Ino?- observó el reloj que tenía a un lado de su cama, dando cuenta de que ya eran las 7:30 de la mañana. -no sabía que te levantabas tan temprano
-No lo hago, me pareció oír algo nada más- luego de la aclaración se volvió a dormir, a la vez que su compañera hacía lo mismo.
Todo pareció volver a la normalidad en el cuarto de las chicas, pero esta vez fue Hinata quien despertó de golpe tras sentir lo que parecían ser pasos.
-¿Q-quien está ahí?- se aferró a las sábanas mientras inspeccionaba la habitación con la mirada, pero no había nada ni nadie. -fue solo mi imaginación- sonrió aliviada y se recostó nuevamente.
Del otro lado de la habitación estaba la cama de Sakura, donde ella dormía plácidamente tras la agotadora noche anterior. Estaba de lo más tranquila cuando sintió que alguien la observaba desde muy cerca, interrumpiendo su sueño. Abrió lentamente los ojos hasta encontrarse con un par de cejas bastante pobladas.
-¿Eh?...¡¡AAHHHG!!- el grito que lanzó logró despertar a las demás durmientes, quienes preocupadas se voltearon hacia la pelirrosa.
-¡¿Que pasó?!- Tenten dormía a un lado de Sakura y pudo ver al causante de la conmoción tirado en el suelo tras el grito de la chica. -¿Qué diablos haces aquí Lee?
-Bueno, como ayer no pude ver a Sakura-san, decidí darle una sorpresa por la mañana- se levantó y sacudió un poco su ropa.
-Y vaya que la sorprendiste
-¡Que bien! Me alegro que te haya gustado mi visita matutina Sakura...san- cuando se volteó a ver a la chica la encontró en posición fetal sobre su cama, aún no repuesta del susto. -¿Estas bien Sakura-san?
-¡No, no estoy bien!- estaba por golpearlo. -¡¿quién te manda a despertarme?!
-Solo quise darte una sorpresa mi bella flor, además ¡te hice el desayuno!- sonrió mientras le acercaba una bandeja a Sakura, con pastel, jugo y demás cosas dulces.
-Gracias, pero no tenías que molestarte
-Nada es demasiado para ti, mi bella Sakura-san
-Si si, muy bonito, pero ya es hora de que te vayas- Ino detestaba despertar más temprano de lo debido, pero odiaba mucho más el que alguno de los chicos estuviera en la habitación. Sin delicadeza lo echó fuera, cerrando la puerta en sus narices. -este tipo si que es molesto
-Pero al menos es un caballero¿me das un poco de esta tarta?- Tenten se acercó a la cama de su amiga y recibió un pedazo que esta le daba. Las demás no tardaron en hacer lo mismo.
o-o-o-o
La mayoría estaba de pie, ya sea en la cocina o preparándose para ir a sus respectivos trabajos. Ya todos sabían lo de la limpieza general, pero aún no estaban seguros si podrían llegar a tiempo o si tendrían "algo" de energía para entonces.
Luego de unas horas la casa quedó vacía, a excepción de Tsunade, quien se había quedado dormida sobre su escritorio a pesar de los miles de papeleos que se había propuesto a revisar ese día. Tampoco notó que alguien entraba sigilosamente a su oficina. El personaje examinó un poco el lugar, para luego sacar un pequeño libro que había traido consigo.
-Vaya, está dormida- el hombre de extraños cabellos grises se rascó la nuca, decepcionado por no encontrar despierta a la rubia. -bueno, se las dejaré aquí- sacó de su bolsillo un sobre que contenía varios papeles, abrió uno de los cajones y lo dejó allí. -espero me lo agradezcas- cerró la puerta con cuidado y salió del recinto, todo sin que Tsunade lograra siquiera bostezar.
o-o-o-o
-¡Por fin! Estas mesas no pueden estar más limpias- dejó todos sus utensilios de limpieza en su casillero y colgó su delantal, mientras se restregaba con la muñeca sus grandes ojos azules. -Mejor me apresuro- estaba por salir cuando se encontró con Kiba en la puerta, haciendo que frunciera el ceño.
-Quien lo diría, terminaste temprano hoy, cabeza hueca- una vez que ambos estaban afuera, llamó a su gran perro blanco, quien se encontraba escondido detrás del local vecino como todos los días.
-¡Ja! Yo puedo hacer cualquier cosa si me lo propongo, ttebayo
-Si, lo que digas
Ambos se pusieron a caminar hacia la parada de autobús. Naruto iba contemplando el paisaje hasta que notó como el castaño apresuraba su paso, lo que tomó como un reto. Inmediatamente comenzó a acelerar su caminata, haciendo enojar a Kiba. Así los dos llegaron antes de lo que pensaban a la parada, jadeando a causa del calor y del agotamiento.
-Vez, puedo ganarte cuando quiera, ttebayo
-Pero no esta vez, claramente llegué primero
-¡La nariz de Akamaru no cuenta!
-No seas mal perdedor, ahora cállate y esperemos el autobús- se dejó caer sobre la banca de la parada, quitando el sudor de su frente. Naruto lo observó de reojo, sin poder evitar sonreír maliciosamente. Kiba sintió aquella molesta mirada, pero cuando se volteó para regañarlo no encontró a nadie a su alrededor.
-¡Desgraciado, eso es trampa!- vio a lo lejos un pequeño punto amarillo y anaranjado que corría a gran velocidad.
-¡El que se duerme pierde, payaso!- no se iba a detener por nada del mundo. Pensó que ya había obtenido bastante ventaja, pero sin siquiera notarlo Kiba ya lo había alcanzado, montado en la gran espalda de Akamaru.
-¡Eso sí es trampa!
-¡Perdedor una vez, perdedor por siempre!
Entre gritos e insultos lograron llegar a su hogar. Estaban agotados y sus gargantas rogaban por un poco de agua. Para su buena suerte, Hinata había hecho una jarra de jugo, la que no duró más de tres segundos en manos de los chicos.
-M-me alegra que les haya gustado- la chica de largos cabellos observaba a sus amigos desde la cocina por seguridad, ya que ambos se veían bastante molestos.
-No entiendo para que gastan energía innecesariamente- la ojijade le servía a Naruto y a Kiba el décimo vaso de jugo.
-¡No fue mi culpa, el empezó, ttebayo!- apuntó al castaño quien no se molestó en responder, estaba demasiado cansado.
-Ya suponía que estarían holgazaneando- Tsunade apareció ante la sorpresa de todos. -me alegra que hayan llegado, ahora les asignaré sus tareas
-¡Ten piedad Tsunade obaa-chan!- aquel comentario solo logró que la mujer lo golpeara con su natural y descomunal fuerza.
-Ejem, veamos...- sacó un papel de su bolsillo y comenzó a leer. -Hinata y Lee se encargarán del primer piso, Ino y Kiba del segundo, Naruto y Sasuke del tercero, Sakura y Gaara del ático, Tenten y Shikamaru del jardín y Shino y Neji tendrán que sacar ese molesto panal de avispas que está en el techo, eso es todo. -luego de dejar a todos informados de sus trabajos, salió diciendo que iba a hacer algunas compras rápidas, lo que significaba que estaría toda la tarde paseando mientras ellos sudaban con los quehaceres.
-¡Vamos chicos, el polvo nos espera!- Lee agarró a Hinata del brazo y se encaminó con grandes ánimos hacia la cocina.
-Nos nos queda otra, vamos ya- Tenten se dirigió al jardín seguida de Shikamaru. Pronto los demás ya estaban en sus respectivos lugares de trabajo.
o-o-o-o
-¡Ten cuidado con eso!- Ino trataba de sostener una gran vasija que Akamaru casi quiebra al rozarla con su cola. -¡¿Para qué traes a tu perro si se supone debemos limpiar?!
-No juzgues a primera vista¡Akamaru puede oler la suciedad a kilómetros!
-Que interesante, pero...¡¡si no puede limpiar lo que encuentra, no es ninguna ayuda!!- con una escoba comenzó a perseguir al perro por todo el segundo piso, pasando por la habitación de los chicos, los baños, los armarios, etc, volteando bolsas de basura y ensuciando aún más. Finalmente lo acorraló contra una pared. -Veeen perrito, tía Ino no muerde- sonrió lo más amistosamente que pudo, logrando solo que el animal se asustara aún más y tomará la desesperada decisión de saltar por la ventana.
-¿Eh...?
-¡¡AKAMARU!!
-E-ese perro está loco
-¡¡Ya voy amigo!!- a pesar de la altura en la que estaban, Kiba saltó inconscientemente a la ayuda de su compañero canino.
-No sé por qué me toca aguantar esto- tomó la escoba nuevamente y comenzó a limpiar.
o-o-o-o
-¡Se supone que los dos íbamos a limpiar, Teme!- allí estaba él, con escoba y trapos en manos, mientras que su compañero no hacia más que descansar apoyado contra la pared.
-Decidí dejarte el trabajo a ti, de todos modos eres muy bueno en eso¿o me equivoco?- el moreno sonrió con superioridad.
-¡¿Qué insinúas?!
-Nada
-¡Teme!
-Ok, si te hace feliz barreré el pasillo, tu anda a la oficina de la vieja
-Está bien¡pero no me des órdenes!- sin decir nada más fue a la oficina de Tsunade. Observó el lugar detenidamente, en especial la gran y cómoda silla que retozaba detrás del escritorio. Sin pensarlo dos veces se sentó estirando sus pies sobre el mueble, sin darse cuenta de que el asiento tenía pequeñas ruedas en sus patas. De pronto la silla comenzó a girar y él perdió el equilibrio hasta caer, volteando algunos cajones.
-¡Auch! Me lleva...será mejor que acomodé esto antes de que alguien se de cuenta- en el acto comenzó a meter todos los papeles en los cajones, sin detenerse a pensar si eran o no los correctos. Cuando pensó que ya había terminado vio un sobre a un lado de su pie y lo recogió. Debido a su gran torpeza lo alzó del lado equivocado, haciendo que todos los papeles que tenía adentro cayeran. -¡Maldita sea!...veamos...- recogió uno a uno los papeles, hasta darse cuenta de que era lo que tenía en sus manos. -un momento, estas son...nah, imposible- volvió a mirar esos papeles para asegurarse de que aquello no era un sueño. -N-no puedo creerlo¡tengo que decírselo a los demás!
o-o-o-o
To be continued...
o-o-o-o
Espero les haya gustado el capítulo! Gracias otra vez por leer y ojalá dejen sus opiniones :3
Recuerden, el botón Go es su amigo :D!
Ja nee!
...Hanna.sama
