CAPÍTULO 6. SOLO TÚ Y YO

ALICE POV

- Ese vestido te queda hermoso Bells, definitivamente vas a dejar boquiabierto a tu galán- Reímos todas

Mi hermanita estaba lindísima con ese vestido negro. Hoy tenía una cita con Edward un chico que había conocido hace poco, ella decía que eran solo amigos y que no creía que pasara nada más entre ellos, pero se notaba que Bells estaba demasiado ilusionada con él.

- Chicas vengan, solo nos falta el maquillaje y el peinado y esta será nuestra noche- Entro mi amiga Rose y nos llevó a la sala.

En la mesa principal se encontraban un hombre y una mujer organizando muchos cepillos, maquillaje y más herramientas de belleza que habían traído, me imaginaba que ellos eran los maquilladores de Rose. Estaba detallando unos hermosos colores de labiales cuando una espectacular voz me hizo volver a la realidad y encontrarme con el hombre más guapo del mundo, que digo, del universo entero.

- Buenas noches señoritas mi nombre es Jasper Whitlock, soy el representante de mi querida Rose- nos dijo tendiéndome primero la mano a Bella y luego a mí. Nuestras miradas se encontraron y me perdí en unos profundos ojos azules que me llenaron de tranquilidad; me brindó una gran sonrisa y sentí como todo el color subía a mis mejillas.

- Mucho gusto mi nombre es Bella y ella es mi hermana- Escuché la voz de Bells como un susurro lejano, solo estaba concentrada en el dios que tenía frente a mí.

- Alice Swan un placer conocerte- Por fin pude decirle algo y seguíamos aún con las manos cogidas; estaba comportándome como una estúpida en frente de Jasper, pero en ese momento sentía que en mi cabeza solo se encontraba ese perfecto chico rubio.

No sé cuánto tiempo nos quedamos dentro de nuestra burbuja personal, solo mirándonos, nada más que eso, no necesitábamos de palabras ya que solo con su mirada podía entrar y descubrir cada sílaba que su mente y su cuerpo me estaban diciendo. Volví a la realidad cuando Bella tosió y vi como Rose soltó una pequeña risa, mientras que Jasper y yo también reímos y nos terminamos de acomodar en la sala.

- Y cómo conociste a Rosalie?

- Ella estudia y trabaja como modelo en la misma academia de modas que yo y nos hemos hecho buenas amigas.

- Definitivamente Rose es una muy mala amiga

- Por qué dices eso?

- Porque no me había contado que tenía una amiga tan linda, tan dulce y especial como tú- Que hombre más divino!; todo esto parecía un dulce sueño, pero en verdad era mi dulce realidad.

- Gracias. Y tú que más haces aparte de ser el representante de Rose?

- Yo también soy diseñador, nos conocimos con Rose cuando estudiaba y en ese momento estaba empezando con mi agencia de modas, entonces decidí darle trabajo y desde entonces la represento y también es una gran amiga mía.

- Oh si, tu nombre se me hacía muy familiar tú eres el gran diseñador canadiense Jasper Whitlock; me encantó tu última colección de verano, los colores y diseños son geniales.

- Muchas gracias Alice por todas esas flores que me echas, si me sigues diciendo eso me lo voy a terminar creyendo- Reímos- Me alegra muchísimo que te gusten mis diseños, pero ahora van a ser muchísimo mejores.

- No creo que existan mejores diseños que los tuyos

- Si, yo creo que sí. Alice quiero que empieces a trabajar conmigo, sé que eres una excelente diseñadora y no voy a dejar que te me escapes.

- En serio?, sería increíble trabajar contigo- Se me salió la felicidad y lo abrasé fuertemente; solo su contacto me hizo sentir miles de mariposas en mi estomago, este chico definitivamente me cayó del cielo.

Hablamos un rato más y me tocó el turno de arreglarme a mí. Bella y Rose habían quedado hermosas y yo también me sentía muy bien con mi vestido rojo y el perfecto maquillaje que tenía, además esta noche tenía una razón más para verme muy bella.

Jasper se ofreció a llevar a Bells a la casa ya que, como raro, se le hizo tarde. Un rato después sonó el timbre y Rose salió disparada hacia la puerta.

- Hola mi amor!- Rose abrazó a un musculoso y guapo hombre que vestía un impecable vestido de gala, el debía ser Emmet su novio que era jugador de beisbol.

- Mira Alice, te presentó a mi novio Emmet. Mi amor te presentó a una gran amiga, Alice- Le tendí la mano y nos saludamos, después me dio un gran abrazo, ya me había dicho Rose que era muy amigable.

Conversamos un rato más mientras llegaba Jasper, esperaba que fuera pronto ya que estaba cansada de ser el violinista entre ese par de tortolitos. Cinco minutos después escuchamos la bocina del carro de Jasper y todos bajamos; Rose y Emmet se fueron en la camioneta de él y Jasper bajó de su espectacular porsche y me abrió la puerta del copiloto como buen caballero y nos fuimos todos con destino al hotel Ritz-Carlton.

EDWARD POV.

Todavía no podía creer que era cierto que esta preciosa mujer se encontrara a mi lado; ella era más que perfecta, lo único que deseaba en esos momentos era tenerla mucho tiempo conmigo para así poder hacerla muy feliz.

- Llegamos Bella- aparqué el volvo y gire para ver ese hermoso rostro que me hacía suspirar, de sus labios brotó una dulce sonrisa. Salí del auto y abrí su puerta, al bajarse no pude dejar de perderme en sus seductoras piernas, pero disimuladamente sin que ella se diera cuenta.

- Y cuál es la sorpresa que me tienes?- preguntó mirándome fijamente con sus hermosos ojos chocolate que tenían un brillo muy especial.

- Ya pronto lo sabrás, ven vamos- Siguió en frente mío y rápidamente le tapé los ojos con mis manos- No mires, es sorpresa.

- Ay no eso no se vale!- Dijo mientras me imaginaba como se formaba un puchero en su carita.

- Si se vale señorita, más bien vamos rápido o si no, no tendrás sorpresa- Le dije dándole un beso en su oreja izquierda; volví a sentir ese escalofrío por todo mi cuerpo al oler su dulce aroma que me encantaba totalmente.

- Ok, tu ganas- Reímos.

- Tranquila sigue caminando que yo te voy diciendo- Llegamos al hermoso sitio que había encontrado para traer a mi preciosa Bella; les hice señas con el rostro a los camareros para que terminaran de acomodarse, ella se merecía esto y muchas cosas más.

- Bueno ya puedes abrir los ojos princesa- Quité mis manos de su rostro y Bella dio unos pequeños pasos hacia adelante; todo estaba como había querido, el lugar era un restaurante que se encontraba cerca a las costas de Los Ángeles, la entrada estaba marcada por un caminito de antorchas y la fachada llena de pequeñas lucecitas blancas perfectas para la noche; el sitio donde nos encontrábamos era un lugar privado, tenía forma de kiosco, en su interior se encontraba una mesa blanca muy bien organizada. Todo estaba perfecto, pero nada comparado a como se encontraba Bella.

- Que hermoso lugar Edward, es muy lindo- Me dijo con emoción en su voz mientras seguíamos caminando en medio de las antorchas.

- Buenas noches señor Cullen, señorita- Mi amigo George, el dueño del restaurante, nos saludó y nos indicó que siguiéramos, ayudé a Bella a sentarse en su sitio mientras se quitaba su abrigo, tenía un es-pec-ta-cu-lar vestido negro que le hacía resaltar cada curva de su perfecto cuerpo, definitivamente esta mujer me estaba matando poco a poco.

- Y qué te pareció el lugar?- Le dije estando frente a ella en la mesa que se encontraba adornada con una vela blanca y pequeñas flores en el centro.

- Muy lindo Edward, todo aquí me encanta; la luz, el diseño, los colores, el sonido del mar y lo más importante, tu compañía- Me dijo mientras me regalaba una hermosa sonrisa y los colores volvían a sus mejillas, sentí un completo nudo en la garganta con sus palabras, acaso esta mujer podía ser más hermosa?

- Me alegro mucho que te haya gustado, todo lo organicé pensando en ti, en verdad esto no se compara para nada con tu belleza, pero puede llegar a ser una pequeña muestra de todo lo que tú me haces hacer y sentir- Tomé su mano con suavidad y ahora si vi como un color carmesí cubría por completo sus mejillas, me encantaba hacerla sonrojar y ver su perfecto rostro así.

- Qué desean ordenar- Un mesero nos pasó la carta, Bella pidió Spaguetti con langostinos y yo un Rissotto de Alcachofa, era un muy buen restaurante y tenía gran variedad de platos. Después de hablar un rato nos trajeron nuestros platos y una botella de un vino que le había ordenado al mesero antes. Serví el vino en nuestras copas, ya que le había pedido el favor a los meseros que se retiraran, Bella tomó su copa y seguía todavía con esa hermosa sonrisa que me encantaba.

- Yo quiero brindar por ti Bella, por permitirme compartir contigo esta hermosa noche y poder disfrutar de tu presencia- Chocamos suavemente nuestras copas mientras tomábamos un poco pero sin dejar de tener fijas nuestras miradas el uno en el otro.

Nuestra cena fue bastante agradable, ella era una mujer muy inteligente y a la vez graciosa entonces era genial hablar con ella. Me contó sobre su familia, sobre sus padres y su loca hermana; yo también le hablé sobre mi familia, mis padres y mi loco hermano Emmet; definitivamente teníamos muchas cosas en común hasta los hermanos un tanto raros. Cuando terminamos nos despedimos de George no sin antes darle las gracias por haberme colaborado en todo, Bella se veía muy feliz y eso me alegraba completamente el corazón.

- Todo estuvo muy lindo Edward, gracias por esta cena tan especial- Íbamos agarrados de la mano caminando sobre la fina arena de la playa, el cielo estaba despejado y se podía divisar la gran luna que nos acompañaba esta noche. Su luz blanca alumbraba el delicado perfil de Bella que se encontraba a mi lado, su cabello en ondas caía sutilmente por sus hombros, sus ojos seguían con ese brillo adorable y que hablar de esos labios que me gritaban que los besara en seguida.

- Todo es perfecto solo porque estoy a tu lado, gracias por estar aquí conmigo- Las palabras me salieron casi en un hilo de voz, cada vez que la veía me daba cuenta que eso era verdad, así estuviera en el paraíso, no sería feliz si no estuviera a su lado. Escuchamos música que provenía de unos metro más allá de donde nos encontrábamos, parecía que había una fiesta demasiado animada.

- Vamos Edward, me encanta como se oye eso- Bella salió corriendo con los tacones en sus manos- No me vas a alcanzar- Sacó la lengua como una niña chiquita y seguí corriendo. Con que me estaba retando, eso estaría por verse.

Salí corriendo detrás de ella con mi saco colgando, tengo que reconocer que corría rápido y casi no la puedo alcanzar; cuando la agarré por la cintura pegó un grito y empezamos a reír, en frente de nosotros se encontraba una gran fogata y habían diferentes personas bailando ritmos tropicales. Cuando nos levantamos una mujer nos invitó a unirnos al baile y mi Bella lo único que hacía era sonreír. Nuestros sacos y nuestros zapatos estaban tirados en la playa y mi camisa estaba casi totalmente abierta.

Bella bailaba al ritmo de los tambores y su espectacular cuerpo se movía de una forma no muy apropiada para mantener mi cordura. Sus torneadas piernas, su cadera y su pequeña cinturita eran una perfecta composición para la más hermosa obra de arte hecha por el más inspirado de los artistas; nunca dejaba atrás su sonrisa y mirada pícara que me lanzaba cada vez que podía. Todos estábamos muy animados pero no podía dejar de verla y admirar a esa diosa que me estaba haciendo perder totalmente en su belleza.

- Eres un excelente bailarín- Bella tenía sus brazos sujetos a mi cuello mientras que su tibia respiración tocaba mi rostro y nos encontrábamos más y más cerca.

- Eso no es verdad- Reí- Tu si bailas increíble, de ahora en adelante serás mi maestra- Reímos.

- Ok es buena idea, entonces vas muy bien con tu lección alumno Cullen.

- Eso suena bastante bien- Reímos.

- Pero pasar mi materia no es nada fácil- Me empezó a hablar con un tono de voz más sensual.

- Ah no? pues ya veremos profe- La agarré fuertemente por la cintura y empezamos a dar vueltas por toda la playa.

- Edward bájame, no!- Reímos juntos mientras seguíamos abrazados. Después de unos minutos la bajé y nos caímos los dos por lo mareados que estábamos

- Me las vas a pagar!- me dijo mientras se paraba y empezó a perseguirme, luego me empujó haciéndome caer dentro del mar, pero antes la había agarrado del brazo y también la hice caer conmigo. No parábamos de reír, todo con ella era magnífico; la ayudé a parar y salimos completamente mojados.

- No me parece, tú eras el único que se debió mojar, yo no.

- Eso te pasa por vengarte de mí- Bella puso cara de brava pero no pasaron ni cinco segundos cuando ya se encontraba nuevamente con esa gran sonrisa en su cara. Nos dirigimos nuevamente cerca a la fogata y recogimos nuestras pertenencias, ya era tarde y debíamos volver. Nos despedimos de las personas que se encontraban allí y nos devolvimos al volvo corriendo una vez más por la playa con la luna siguiendo nuestro camino.

- Edward se me rompió un tacón del zapato- Dijo Bella cuando se terminó la zona de la playa y se disponía a ponerse sus zapatos.

- No te preocupes princesa, no tienes por qué caminar, yo te llevo donde tú quieras- Después de ponerme mis zapatos la alcé y nos dirigimos hasta el volvo, abrí la puerta del copiloto y se entró al carro.

- Tienes frio?- Le dije viendo como empezaba a temblar ligeramente, le puse mi saco y me subí al coche.

A los pocos minutos Bella se quedó dormida casi sobre mi hombro mientras yo conducía rápidamente para llegar a su casa.

- Despierta preciosa, ya llegamos a tu casa- Bella abrió sus ojos y empezó a desperezarse, tenía carita de cansada, pero aún así se veía hermosa- Ven y te ayudo a bajar- Salí del volvo y nuevamente la alcé hasta la entrada de su casa, teníamos la ropa húmeda y con el frio de la noche nos estábamos congelando.

- No encuentro las llaves de la casa Edward- Empezamos a buscar y las encontramos en uno de los asientos del carro.

- A ti se te pierde todo Bella, menos mal tienes la cabeza unida al cuerpo- Me dio un pequeño golpe en el brazo y sacó la lengua como niña chiquita.

- Quieres pasar y te tomas algo caliente?- Me ofreció cuando termino de abrir la puerta- No puedo preciosa, tengo que ir ya a casa y además me da pena con tus familia.

- Ellos no están se fueron a visitar a unos familiares en Forks, nuestra ciudad natal, solo está mi hermana Alice pero creo que no ha llegado- Me brindó una sonrisa de complicidad y se acercó peligrosamente a mí, sus brazos rodearon mi cuello y la sujeté por la cintura levantándola un poco, su dulce aliento rozaba mi cara y sentía como mi corazón se aceleraba considerablemente.

- Te quiero muchísimo Bella

- Y yo a ti Edward

- Bella, menos mal que estás aquí!

BELLA POV.

La p... m...! El grito de Alice nos asustó a Edward a mí y nos separamos rápidamente. Ella era la reina de llegar en el momento menos adecuado e interrumpir todo.

- Bells, menos mal llegaste antes, no contestabas tu móvil y yo estaba sin llaves, creí que me tocaba quedarme fuera de la casa toda la noche- Mary Alice Swan Higginbotham, era real que la iba a matar dentro de muy poco, pero tenía controlarme en ese momento, habían muchos testigos.

- Hola Bella, cómo estás?- Me saludó Jasper, el representante de Rose.

- Bien Jasper gracias. Mira Edward te presentó a mi hermana Alice y a un amigo Jasper.

- Mucho gusto Edward Cullen- Mi príncipe se saludo con los dos, pero se notaba desde lejos que tampoco le había agradado que nos hubieran interrumpido.

- Y por qué están todos mojados, que estaban haciendo?- Dijo Alice haciendo cara de pervertida; tras de que llega en mal momento, también es malpensada?

- Nada, solo que caímos en el mar y nos mojamos- Le explicó Edward; empezamos a reír, pero yo estaba que reventaba por dentro- Bueno creo que es hora que dejemos a estas bellas damas descansar entonces hasta mañana- Dijo Edward con cierto tono de tristeza en su voz pero me imaginaba que se sentía incomodo en esa situación.

- Si tienes razón Edward. Chao Alice, cuídate, me llamas y nos vemos otro día- Jasper y Alice se dieron un beso casi en la boca

- Claro, espero que te vaya muy bien mañana, Adiós- Jasper se terminó de despedir de mi príncipe y de mi y se fue en su auto.

- Bueno, entonces yo también me tengo que ir; chao Alice un gusto conocerte- se acercaron y se dieron un beso en la mejilla- Chao Bella, también llámame y nos vemos- Se acercó nuevamente a mí y me dio un dulce beso en la mejilla y me susurro en el oído "Te quiero", creí que me desmayaría con este príncipe en frente mío.

- Adiós Edward- Vi como avanzaba hacia su volvo y arrancaba, me sentí vacía en ese momento, no pasaron ni cinco segundos y ya lo extrañaba, esta noche había sido la mejor noche de mi vida.

- Y cómo te fue Bells, cuéntamelo todo!- Me giré para ver a Alice y le lancé la mirada más asesina que tenía

- Me la vas a pagar enana!- Alice salió corriendo y gritando, estaba haciéndose la boba pero sabía que enserio estaba brava y me las iba a pagar!