"En la batalla cada hombre se tiene a si mismo, es su decisión que hacer con ese único recurso, y es su obligación asegurarse de que tenga ese recurso tan preparado y útil como le sea posible"
Los consejos de Pian Dao.
No le pudo tomar mucho tiempo a Zuko ponerse de pie, pero tampoco le costo mucho a Sokka derribarlo de nuevo. Y el Avatar quien creaba un perímetro alrededor de Katara y Jin no podía prestar atención a esas insignificancias.
Cuatro decenas de Dai Li se encontraban fuera del Dragón Jazmín. Jet y Iroh aun en la casa se veían con rostros llenos de frustración. No iban a lograrlo, no sí Aang no despertaba el Estado Avatar, y por lo que sabían todo el entrenamiento había sido un fiasco… O al menos eso era todo lo que Aang les había dicho.
Sokka se las arreglo para juntar a las guerreras Kioshi y los Freedom Fighters llevandolos hasta donde Aang, Ty Lee y Zuko fueron adentro con Iroh.
Aang era la única pieza deteniendo a los Dai Li, los otros solo los distraían. Jet le hecho una mirada sombría a Iroh.
-Voy con el chico.-Dijo el hombre mayor.-Todos ustedes usen el escape allá atrás, nos veremos ya saben en donde.-Mientras decía esto Iroh se adelanto fuera de la tienda, allí Toph ya había alcanzado a Aang mientras formaban una timida línea de defensa sobre las chicas. Los Freedom Fighters lograron someter a Jin con ayuda de una guerrera de Kioshi, Sokka no tuvo éxito con Katara pues un Dai Li le ataco dejandolo inconciente, Las guerreras Kioshi restantes le cargaron fuera del campo de batalla y cubrieron la retirada.
Aang y Toph compartieron una mirada (O un gesto mas propiamente dicho) tras la cual levantaron una muralla tan amplia como pudieron, tras ella se perdieron sus amigos en los sotanos creados apenas la noche anterior bajo la gran ciudad. Appa llego volando para llevarse a los tres pasajeros. Aang dio la orden de marcha y luego volvió a saltar convencido de rescatar a Katara. Iroh se lamento en silencio mientras el bisonse te alejaba sin guía alguna perdiéndose en aquel cielo gris.
-Idiota.-Alcanzo a decir Toph cuando entendió lo que sucedía, Iroh solo guardo un silencio ceremonial.
La batalla de Ba Sing Sei apenas empezaba y ya la estaban perdiendo.
No paso mucho tiempo antes de que Aang apareciera en el planeador debajo de Appa, la ropa muy rota, y golpes visibles en su cuerpo. Appa bajo un poco facilitandole montarlo.
Aang permaneció en silencio el resto del viaje.
No le fue difícil a Haru identificar a Aang, su aliado, la esperanza del mundo, pero en ese preciso momento prefirió no ayudarlo directamente, intervino en su escape encerrando a Katara, empujándolo hacia arriba, mostrándole una sonrisa que trataba de decir "Ella estará bien" pero cuando llego el momento volvió ceremonialmente a su fila mientras el Maestro Aire se perdía en el cielo, con lagrimas en los ojos.
Haru creyó estar llorando sangre.
Los espasmos de Jin mientras intentaba liberarse aterraban al grupo de viajeros en el tunel, no sentían mucha confianza los unos por los otros, Zuko tenía que mantener a raya a los guerrilleros y Ty Lee iba rodeada de Guerreras Kioshi dispuestas a atacarle a la menos provocación. Jet caminaba lentamente cerrando la comitiva, Sokka se detuvo cuando no pudo mas con aquella tensión.
-Es cierto, no somos amigos.-Declaro.-Pero si no nos volvemos Aliados podemos ahorrarle el trabajo a los Dai Li y acabar los unos con otros aquí mismo.-Lagrimas secas aun se dibujaban en su rostro.
Las habilidades de Song nunca le habían parecido algo mas allá de lo normal pero para ese pueblo del desierto eran una marcada diferencia, cuando la suerte la llevo a descubrir una especie de pozo no muy lejos de la roca central (Un pozo donde el agua se mezclaba con las ceras procesadas de los Buitre-abejas creando una sustancia dulzora pero no empalagosa) su status se incremento. La dejaban andar libre por la aldea (Aunque ella prefería quedarse en la sombra que le propiciaba la tienda) y sus alumnas empezaban a aprender lo básico.
Esta situación le permitió a Song hacer la pregunta que esperaba.
-Que saben de la guerra?-Le dijo una noche al guardia en turno.
-El desierto mantiene la guerra lejos de nuestro pueblo.-Le contesto, y se alejo a hacer el recorrido rutinario.
Song volvió a su tienda preparada para hablar con el jefe de la tribu Hami al día siguiente.
Justo como lo esperaba no logro dormir ni un poco.
Para la medianoche Toph ya había armado una fortaleza subterranea, la entrada estaba bien disimulada, las rocas colocadas como trampas. Aang la había ayudado, pero permanecía en silencio. Solo se le oía susurrar.
-Le falle.-Era lo único que Toph entendía.
Iroh había permanecido en silencio, como si esperara el momento y la palabra adecuada.
El otro grupo debía haber llegado hace horas.
Fue Iroh el que propuso la idea de los turnos, Aang tomo el primero, el maestro fuego el segundo y Toph el último.
Toph no tuvo señales de la proximidad de los otros hasta el amanecer.
-Es arriesgado llevarla al fuerte ahora.-Decía Zuko entre las sombras, solo estaban el Jet y sokka los otros debían seguir avanzando, atada de pies manos y boca Jin estaba recostada a su lado.
-Y entonces que?-Contesto hosco el Freedom Fighter.
-Entonces la curamos.-Dijo Zuko mientras levantaba a jin firme pero suavemente.-No olvides que yo fue quien le pidió a Ty que la sacara.-Ty, sonaba muy extraño no decir el nombre completo, pero eso le había pedido la chica, en alguno de esos difusos discursos de las primeras tres noches. Eso creía Zuko, todo bien podía ser una alucinación.-La curamos aquí.
Zuko corto la cuerda de los pies, y la tomo muy fuerte del brazo, la llevo hacia delante, hacía la Fuente de las Lámparas. Jin se retorció en otro espasmo. Jet se adelanto a ayudar, pero Sokka llego primero.
-Me honra aceptar la invitación.-Repetía Jin a veces apenas audible, otras a gritos.
El plan no estaba funcionando.
-Katara me saco del trance; ahora Katara misma esta en trance.-Dijo Jet mientras sostenía la boca de Jin para que no siguiera llamando la atención.-Esta perdida no es cierto?
Zuko le devolvió una mirada oscura.
Jet sabía mucho de interpretar miradas tras años de lidiar con Longshot.
El escuadrón al que Haru estaba asignado a partir de ese día realizo un recorrido en la zona baja de la ciudad. Poco antes de llegar al mercado donde acababa la patrulla pasaron por una pequeña plaza, una fuente al centro. En una banca no muy lejos había una joven con la mirada perdida y las manos atadas. Vestía un traje tipico del Reino Tierra. No muy lejos en los techos del mercado ardía un traje de Ju Dee, el humo alcanzaba a todo el circulo inferior de la ciudad, y la visión de que era lo que ardía llegaba al menos a 300 metros alrededor.
Era un desafio, y Haru creía saber de quien. Simplemente ignoro a la chica que tenía pequeños espasmos en la banca, con suerte los otros la tomarían como una loca inofensiva…Con un poco de suerte.
La oscuridad invadía la mente de Jin. Palabras e imágenes confusas. Algo dentro de ella estaba conciente de todo. Estuvo conciente de cuando los chicos se fueron al amanecer uno por ropa para ella, mientras otro la desvestía respetuosamente, y otro solo miraba, luego le volvieron a poner la ropa y se llevaron la que le habían quitado. Iban a recogerla cuando la patrulla apareció. Ella intento calmarse, algo dentro de ella le dijo que no gritara. No estaba segura de que parte.
Tras un rato cuando la patrulla se hubo ido, dos de los chicos regresaron y la llevaron en hombros a casa.
La llevaron a su pequeña habitación en el improvisado segundo piso de la casa. El chico de la cicatriz se despidió. El otro trato de hacerlo. Pero al final se despidió de los otros y no de ella.
-No les somos utiles ahora.-Dijo Jet mientras Zuko le daba un ligero agradecimiento en silencio y se desvanecía en la puerta.
Jet fue a la cocina e intento preparar alguna comida para la chica. El guerrillero no se podía sentir peor. Mas rebajado, pero sus heridas habían sido muy graves. Tardaría en curar, y si nadie se quedaba con Jin (Sus padres habían abandonado la casa o algo) ella moriría. Este era el nuevo comienzo. Esta era la verdadera prueba se dijo el chico mientras se tumbaba en el sillón a dormir un rato.
Y descanso, como no lo había hecho en mucho tiempo.
Azula no estaría contenta cuando volviera de las murallas para descubrir que Zuko había escapado llevandose de rehén a Ty Lee. Mai lo sabía. Prefirió ensamblar un escuadrón de busqueda antes que quedarse a mirar los caprichos de la Princesa.
Con esos dos en otro lado Mai se había quedado sola en el tablero. Sola con Azula, y esa posición no era la mas deseada por la chica sin sonrisa.
-Malditos.-Dijo Mai mientras montaba su lagarto y se ponía frente a un escuadrón de Dai Li y un par de Maestros Fuego de la guardía de Azula.
