Crossing veils
by Askarsha
Capitulo 6.- Los pequeños merodeadores
Tras dar innumerables vueltas sobre si misma, al fin se detuvo junto a su baúl, y salio lo más rápido que pudo de la chimenea para dar lugar a su esposo. Un crepitar de llamas esmeraldas se escucho a los pocos segundos en que ella salio y dio lugar a un James con unos 5 baúles bastante grandes.
-Amor- dijo James con voz ahogada- ¿no pudiste dejar algunas cosas en la casa?
-por supuesto que no-respondió Lily, con rotundidad observando a James luchar con los 5 baúles- no querrás que me ponga la misma ropa todos los días, además nos vamos a quedar por todo un año así que mejor traer todo de un viaje.
Se dio vuelta, la sala se encontraba repleta de pequeños recipientes con comida.
Extrañada, busco con la mirada a alguien en la habitación, y la encontró.
Alex, estaba sentada de manera india frente al sillón en donde descansaba cómodamente el pequeño gatito.
- si tiene hambre, a que si –decía Alex, con voz infantil y pasando uno de platillos frente a la nariz del gatito. Tenía una gran sonrisa en el rostro mientras incitaba al gatito a despertar y comer, pero su sonrisa se borro rápidamente al ver que el pequeño gato no movía ni un músculo- gato del demonio, despierta- grito desesperada, dejando el platillo a un lado junto con los otros 40 esparcidos por el suelo.
- no creo que gritándole lograras despertarlo- dijo Lily. Alex se giro bruscamente hacia su madre.
-no los oí llegar- dijo- casi medas un infarto
-lo siento- se disculpo su madre
-¿te ayudo, papá?- pregunto al ver a su padre luchando por poder llevar todos los baúles. James sonrió esperanzado, e iba a aceptar la propuesta de su hija cuando Lily lo interrumpió
-déjalo, Alex, tu padre es suficientemente fuerte como para llevar esos insignificantes baúles- recito Lily, diciendo la misma frase que había dicho James antes de volver a Hogwarts- dime¿Sirius y Remus ya volvieron?
-Tío Sirius llego hace como una hora, esta arreglando su pieza y la de los mellizos-dijo Alex, comenzando a recoger los platillos- tío Remus aun no vuele, y tía Celestine llegara como en 20 minutos con los mellizos.
-Lily, amor- dijo James- ¿me devuelves mi varita?
-por supuesto que no, amor- dijo Lily con una sonrisa- tu dijiste que podías llevarlos, así que cumple tu promesa.
Jame soltó un gemido lastimero.
-voy a dejar los platos a la cocina- informo Alex, saliendo con un carrito donde llevaba los platos.
Lily se sentó cómodamente en una butaca, sacando una lima de su túnica, y espero pacientemente a que James ordenara los baúles en la pieza, mientras ella se limaba sus uñas.
Aproximadamente, unos 25 minutos después, un fulgor en la chimenea la hizo dirigirse a ella, a tiempo para ayudar a una mujer salir de chimenea, acompañada por dos niños.
-¡¡Lily!!- exclamo la recién llegada, abrazándola.
-¡¡Celestine!!- exclamo, correspondiéndole el abrazo
Celestine Black, era una hermosa mujer de cabello negro, largo y undulado, de Tez blanca e increíbles ojos azul océano. Por lo general de contextura delgada, pero en ese momento, tenía una pequeña barriga redonda.
-¡¡Tía Lily!!- gritaron los pequeños, cuando su madre se separo de la pelirroja.
-Hola niños- saludo dulcemente Lily, agachándose para estar a la altura de los pequeños.
Iñigo y Magdalena Black, eran las copias exactas de sus padres. Ambos de piel blanca (Iñigo un poco mas morena) de cabello negro (Magdalena ondulado como se madre e Iñigo lacio como su padre), Magdalena tenia los ojos grises e Iñigo azules.
Ambos niños sonrieron y abrazaron a Lily.
-tía-hablo Magdalena, roto el abrazo- ¿ya llego Aldo?
-no aun no llega- respondió Lily- pero debe estar a punto de llegar.
-¡¡Pequeñajos!!
Alex, acababa de entrar a la sala y extendía los brazos a los niños, que corrieron hacia ella, saltándole encima y cayendo al suelo entre risas.
-Magda, Chinito ¿Cómo han estado?
-excelente- exclamo Iñigo- papa nos regalo escobas nuevas
-si- agrego Magda- son súper rapidísimas
-¿enserio?- pregunto sonriente Alex
Ambas mujeres veían a sus hijos platicar alegremente. Se sentaron cómodamente en las butacas para poder platicar mejor.
-¿Cómo te has sentido?- pregunto Lily
-bastante bien- respondió Celestine, acariciándose la barriga- no he tenido ningún problema, solo un increíble antojo de comer aceitunas
-¿aceitunas? Que extraño antojo
-si bastante, pero son difíciles de encontrar en esta parte del país, si no por…
Un nuevo fulgor apareció en la chimenea, y esta vez salio de ella un hombre de cabello arenoso, acompañado de un niño del mismo color de pelo.
-¡¡Aldo!!- exclamo Magda, arrojándose a los brazos de recién llegado.
Aldo Lupin, era el hermano menor de Remus. Había sido rescatado de la casa de sus padres por James y Sirius, a la edad de 2 años, cuando fueron atacados por hombres lobos. Lamentablemente, sus padres murieron, y el, salio casi ileso, solo obtuvo una mordida que lo maldijo al igual que su hermano.
-Hola Magda- le devolvió el saludo sonriente, correspondiéndole el abrazo.
-Remus, que bueno que llegas- dijo Celestine, levantándose despacio para saludar a Remus
-hola Celestine- le saludo Remus, dejando las maletas en el suelo- veo que has estado bien
-si, ningún problema
-¿Vamos a jugar Quidditch?- pregunto Iñigo
-yo no tengo escoba- dijo Aldo
-pues te prestamos- dijo Magda- te puedo prestar mi escoba vieja, bueno, de vieja no tiene nada- y era cierto, Sirius se empeñaba tanto en que sus hijos tuvieran buenas escobas, que les compraba una a cada uno cada 2 o 3 meses.
-bueno, pero primero tengo que llevar mis maletas a mi pieza.
-pues te acompañamos- dijo Alex, agarrando una de las maletas de Aldo y llevándola a la habitación del pequeño. Se paro de pronto y se giro hacia el pequeño- y ¿Dónde te quedas?
-junta a Iñigo y Magdalena- respondió Sirius saliendo de una de las habitaciones- es esta- dijo apuntando por la cual había salido
Los niños entraron rápido en la habitación, sacaron sus escobas y se fueron al campo de Quidditch, dejando a los adultos solos.
Se sentaron cómodamente y esperaron a James ante de hablar.
-me gustaría saber- hablo Celestine- por que Dumbledore les pidió que se quedaran en el castillo, que yo sepa nunca ha hecho eso.
Un silencio tenso siguió a ese comentario. Al final, Remus fue el que consiguió hablar.
-Esta situación es especial
-¿especial?, en que sentido- quiso saber Celestine, escrutando con sus ojos a Remus.
-Bueno…- dijo James, temeroso- ha habido una especie de…-buscaba la palabra correcta, moviendo sus manos en círculos, para que no sonara tan inverosímil.
- ¿apariciones?- aventuro Sirius
Celestine, se volvió hacia su marido buscando una respuesta con la mirada.
-explícate- demando con la curiosidad flotando en sus ojos.
-¡¡Vamos Aldo tu puedes!!
Una ráfaga de viento paso rozando al pequeño, que se aferro aun mas fuerte a la escoba, que flotaba a unos 3 metros del suelo.
-no puedo- dijo con voz cansada
-si puedes- le respondió Magda dando piruetas alrededor de el- te he visto antes
-pero…
-nada de peros, vamos- exclamo Iñigo- tu vas a ser un griffindor, al igual que nosotros, y los griffindors son valientes.
-vamos, pónganse junto a los aros- dijo Alex colocándose en medio de la cancha
Aldo miro resignado a Magdalena, y la siguió hasta posicionarse junto a ella bajo los aros.
Alex, hizo un par de círculos con su varita, y tres filas de aros salieron de ella.
-¡¡En sus marcas!!- grito Alex con su varita sobre su cabeza- ¡¡Listos!!... ¡¡Fuera!!- exclamo bajando su varita.
Los tres niños, salieron disparados, atravesando todos los aros que les tocaba. Bajando, subiendo, zigzagueando. Dando vueltas sobre ellos mismos o en espirales.
-¡¡Gane!!- exclamo Magdalena, al atravesar su ultimo aro, seguida muy de cerca por su hermano y Aldo- ¿Quién es la mejor¿Quién es la reina¡¡Yo pues, Nenes!!
-ya calmate- dijo Iñigo, con la boca torcida, mirando a su hermana dar piruetas
-me alegro que ganaras- dijo con voz suave Aldo- eres bastante buena, de seguro entras al equipo
-gracias guapo- Dijo Magda, dándole un casto beso en la mejilla, provocando que Aldo enrojeciera hasta las orejas, ante las risas de Alex e Iñigo.
-ajaja mira tu cara ajaja-reía Iñigo
-¡¡Cállate!!- le espeto Aldo
-cuéntenme el chiste, yo también me quiero reír
Todos dieron un brinco de la sorpresa. Sentada en el borde de la galería, estaba Tonks, con una media sonrisa y balanceando sus piernas.
-no te oímos llegar- dijo Magda
-bueno, nadie me oiría llegar si se estaban riendo así- dijo mirándolos a todos- y ¿Cuál era el chiste?
-ninguno- murmuro Aldo, con la vista fija en la punta de la escoba.
-¿hace cuanto que llegaron?- pregunto Tonks
-como hace una hora- respondió Iñigo, mandándole miradas burlonas a Aldo, quien las ignoraba.
Tonks, capto las miradas de burla y el sonrojo de Aldo, que soltó una pequeña risita, que frustro aun mas a Aldo, que gruño.
De pronto, sintió que algo se calentaba en su bolsillo. Con disimulo, saco el collar, que cada vez ardía mas y jalaba hacia el castillo.
-emmm…. Me tengo que ir- dijo rápido, mientras se levantaba.
-¿por que?- pregunto Alex
-es que… olvide algo en mi casa- respondió nerviosa, abandonando a los niños antes de que hicieran mas preguntas.
Al llegar a tierra firme, hecho a correr hacia el castillo, lo mas rápido que daban sus piernas.
Unos ojos verdes la siguieron hasta que entro al castillo. Tenía ese cosquilleo detrás de la nuca que le decía que algo raro estaba pasando.
Alex, giro su rostro, sin antes darle una última mirada a las puertas por donde desapareció Tonks. Algo raro pasaba y ella iba a descubrirlo.
X2
La vista se le nublo por segundos. Varias imágenes pasaron ante sus ojos confundiéndolo aun más de lo que estaba. La respiración se le volvió dificultosa y la temperatura del ambiente subió algunos grados.
Todas esas sensaciones se fueron tan pronto como llegaron, dejándolo desorientado por algunos segundos.
Meneo su cabeza un par de veces para elucidar su mente. Esta era la segunda vez que le pasaba.
-¿te encuentras bien?- pregunto una joven de cabello castaño
-si perfectamente no te preocupes- dijo levantándose de césped- enserio me siento bien- agrego al ver como lo seguía mirando
-de acuerdo, te voy a creer por esta vez, pero…
-si, si, te aviso inmediatamente- la corto con tono aburrido- seria mejor que te preocuparas de tu noviecito- dijo apuntando con la cabeza a un joven pelirrojo hablando "amenamente" con un par de chicas que lo comían con la mirada.
-déjalo- dijo la castaña- total después, se quedara sin comer- termino con tono malévolo.
-bueno, diviértanse, yo me devuelvo al castillo
-¿tan pronto?- pregunto extrañada la castaña- pensé que te quedarías para la fiesta.
-quizás vuelva a darme una vuelta mas tarde- respondió sacudiéndose los pantalones- estoy un poco cansado, no he dormido muy bien estos días.
- ¿por?- inquirió preocupada
-tengo un presentimiento, no se si es malo o bueno
-no te agobies por un presentimiento- dijo suavemente la castaña, revolviéndole su largo cabello azabache.-prométeme que volverás al castillo, tomaras una siesta y estarás de vuelta para la fiesta ¿ya?
-lo intentare- respondió con una sonrisa- bueno, me voy.
-esta bien, pero duerme un poco- le dijo con una sonrisa- ahora iré a "rescatar" a Ron de esas dos arpías.
Harry la vio alejarse rápidamente. Dio un suspiro y se encamino hacia el imponente castillo que era Hogwarts.
Hola aqui un new caps¡¡
Sorry la demora, mucha prueba, muchos trabajos, muchas idas al medico, muchas marchas estudiantiles y bla bla bla...
Beno dejen reviews que me suben la moral
