Sasuke no cabía de la impresión.
- ¿Co...? ¿Cómo que su computadora no está?
- Pues eso Sasuke-san. Fui a mi oficina y no estaba. Y todos los informes originales estaban allí.
- ¡¡¡Maldición!!!
Al moreno se le venía el mundo encima. Si alguien llegaba a ver los informes originales sería su fin como presidente de Akatsuki.
- Tenemos que encontrarla.
Justo en ese momento, ambos vieron a un técnico de la empresa cargando una computadora de escritorio dirigiéndose a la oficina de Kabuto.
- ¡¡¡Esa es mi computadora!!!
- Usted, el técnico, deténgase.
El joven se detuvo, mostrando una cara de confusión.
- En que le puedo ayudar Sasuke-san
- ¡Esa es mi computadora!
- Debe haber un error. Esta computadora es de Yakushi-san. Me la dio porque me dijo que se le había olvidado su contraseña y quería accesar a su información, pero iba a decirle que no pude, necesitamos a un técnico profesional.
Sasuke y Naruto se voltearon a ver. Parecía que habían tenido suerte, y el técnico no había podido accesar a su información.
- No, es mía.
- Pero...
- Hágame el favor de llevarla a la oficina de Naruto e instalarla.
En ese instante iba pasando Shino por ahí.
- Shino
- Si, Sasuke-san
- Hágame el favor de ir a la oficina de Kabuto y decirle que quiero verlo en mi oficina inmediatamente.
- A sus órdenes señor.
Quince minutos después, Naruto ya estaba trabajando en su computadora nuevamente, checando sus archivos, mientras que Sasuke hablaba con Kabuto. Naruto podía escuchar todo a través de la puerta.
- Mira Kabuto. Sólo tienes dos opciones. Una renuncia voluntaria, o despedido sin carta de recomendación. Te lo dejo a tu elección.
- Renuncio Sasuke-san
- Antes debes explicarme porqué quería entrar a la computadora de Naruto.
- ... Motivos personales.
- Explíquese.
- Yo... tenía... tenía celos... ese fe... Uzumaki me estaba desplazando en mi trabajo.
Naruto no podía creer lo que estaba escuchando. Sasuke tampoco.
- Por eso, quería ver los archivos de Naruto para ver si hace bien su trabajo.
- No habría la posibilidad de que... quisiera darle esos archivos a alguien más... alguien como... Tohma Seguchi...
- No señor. Fue meramente personal.
- Sabes qué... no te creo...
- Pero señor...
- Estás despedido Kabuto y te irás sin carta de recomendación. Me aseguraré que en ninguna gran empresa te vuelvan a contratar. Ahora lárgate de aquí.
En su oficina, Naruto sonrió. Kabuto era malo con él, y al fin tendría una preocupación menos en ese lugar.
- Naruto.
El mencionado salió rápidamente de su oficina.
- Sí señor.
- Vámonos a comer. Llámele a mi hermano. Tengo que hablar sobre el rumbo que tomará Akatsuki.
- Sí señor.
---------------------
Sakura estaba esperando el ascensor cuando Draco se acercó a ella
- ¿A dónde vas?
- A comer... Sasuke se fue a comer con Itachi y el fenómeno... y ni siquiera me invitó...
- Mmmm... Te acompaño.
- Sabes, esto ya no me está gustando. Pareciera que Akatsuki está en manos de ese fenómeno de circo.
- Tienes razón.
---------------------
En un restaurante de la ciudad...
- Tenemos que hacer ese cambio señores.
- Sasuke-san... no sé que repercusiones pueda tener el cambiar cámaras de cine por cámaras de video, además de que lo más seguro es que K-san se queje y no esté de acuerdo. Recuerde que él es muy requisitoso en su trabajo.
- ¿Y si no lo hacemos que sucederá?
- Al hacer ese cambio, vendiendo nuestras cámaras de cine, y comprando las de videos, se creará un ahorro en los gastos de pre y postproducción, disminuyendo el costo total y aumentando las ganancias.
- Bien. Me convenció Naruto. Haga ese cambio. Quiero que vaya a checar proveedores a partir de esta misma tarde y ver cuáles son las más baratas. Debemos economizar gastos.
- Sí señor.
----------------------
- Bienvenido señor...
- Naruto... Naruto Uzumaki. Vengo en representación del señor Sasuke Uchiha. Estamos checando presupuestos en cuanto a la posible compra de cámaras de videos para la producción de comerciales. Y hemos escogido Producciones Diagon como una de nuestras opciones.
- Bien, pues ha venido al lugar indicado. Gusto en conocerlo. Mi nombre es Takemi Souma.
Después de 20 minutos de charla, el rubio estaba a punto de irse.
- Bueno, muchas gracias por su ayuda. Tomaremos en cuenta su presupuesto para nuestra decisión.
- Naruto, espere.
El rubio se detuvo en la puerta y volteó la vista. El gerente de esa empresa, un moreno de ojos verdes lo estaba mirando.
- Espere por favor. Hasta donde tengo entendido, usted está encargado de obtener todos los presupuestos de Akatsuki.
- Así es.
- Bien, creo que debería tomar muy en cuenta nuestros precios. Quizás podríamos reunirnos para comer o cenar para discutirlos.
- Ehh... bueno
- Qué le parece mañana a la hora de la comida.
- Es que yo...
- Bien, mañana será.
Y el moreno lo acompañó a la puerta antes de que el rubio pudiera hacer o decir algo más.
- Es un muy buen negocio. Con algunos incentivos podría conseguir que ese Uzumaki nos de preferencia.
---------------------
En Akatsuki...
El club estaba reunido en el baño para varones. Estaban Kiba, Shino, Shuichi, Iruka y Kakashi. Ellos estaban rodeando a Hiro que estaba un llorando. Trataban de animarlo.
- Tranquilo Hiro, sólo es por el trabajo.
- Pero... ustedes no vieron como me gritó. Y todo por una tontería.
- No estaba enojado contigo, es sólo que como se le descompuso su cámara de cine, no podrá avanzarle a su trabajo hasta que le compren otra. Sabes que K es un adicto al trabajo.
- Lo sé Kiba, pero yo sólo trataba de confortarlo. Y confundió las cosas.
Una lágrima resbaló con su mejilla. Ya estaba cansado de llorar Había tenido una discusión con K, sólo por una confusión.
----- Flash Back -----
K estaba como león enjaulado en su despacho. Estaba que echaba humo por las orejas. Había habido un corto circuito durante la filmación había hecho estallar su cámara de cine, dejándola inservible. Ahora tendría que esperar mínimo 3 días en lo que le autorizaban la compra de una nueva cámara de cine. No podría trabajar y se atrasaría la filmación de un paquete de comerciales para una empresa importante. A esa empresa no le importaría. Querrían sus comerciales a tiempo, lo que implicaba más trabajo para él. Sentía que estaba a punto de explotar. Necesitaba a Hiro para calmarse. Marcó el número de su celular pero no contestó. Abrió la puerta de su oficina, dispuesto a buscarlo por toda la empresa si fuera necesario.
Salió y lo encontró en un estudio. Estaba abrazando a uno de los tramoyistas del set. Sintió que la ira lo invadía. Sin decirle nada, se fue dio la vuelta y se fue a su despacho. Justo cuando cerraba la puerta, Hiro escuchó el portazo y liberó del abrazo al tramoyista.
- Ya no llores. Verás que ella se dará cuenta de que te ama y regresará a ti.
- Gracias por tus consejos Hiro, no se que haría sin ti. Iré inmediatamente a comprarle un anillo de compromiso. No aguanto a casarme con ella.
- Anda, verás se que pondrá feliz.
- Nos veremos luego Hiro.
- Sí, yo iré con mi jefe.
Iba a tocar la puerta cuando escuchó un gran sonido, como si algo de vidrio fuera arrojado con mucha fuerza. Se apresuró a abrir y encontró a K, junto a una pila de cristales de vidrio que supuso, era un florero que descansaba sobre su escritorio.
- K... ¿Qué...?
- Vaya, veo que finalmente lo soltaste.
- ¿De qué estás hablando?
- Te vi. Estabas muy pegado al tramoyista. ¿Ya te acostaste con él?
- Pero... ¿Qué estás diciendo? Tú sabes que nunca he
- Te vi... crees que mis ojos me engañan o que.
K estaba levantando la voz. Mientras que la cara de confusión de Hiro lo enojaba cada vez más.
- ¿Que acaso me crees estúpido? Yo te respeto, te he dado todo el tiempo que necesitas y tú de seguro te andas revolcando con otros.
Las lágrimas ya caían de sus ojos como un río. No podría seguir escuchando más.
- Ya no lo soporto. K... sólo espero que te arrepientas de lo que has dicho y me pidas disculpas.
- ¿Que yo me arrepienta? ¿Por quién me tomas? Soy el gran Crawd Winchester. Nunca pido disculpas.
Más no recibió contestación. Se había quedado solo. Su "pareja" había salido corriendo derramando lágrimas de sangre, para resguardarse en el baño de varones.
----- Fin del Flash Back ---
Minutos después llegó Naruto y lo pusieron al tanto de la situación. Fue y se sentó a su lado.
- Hiro... sólo fue una confusión. Verás que pronto se dará cuenta del error que cometió y te pedirá perdón.
- ¿Tu crees?
- Ya verás que si.
El rubio le dedicó una de sus más sinceras sonrisas, que llenaron el corazón del pelirrojo y lo abrazó.
- Bueno, ya que estamos todos bien, volvamos a trabajar.
- ¿Qué les parece si a la salida nos vamos a cenar todos? Kakashi invita.
- ¡¡¡Sí!!!
- ¿Que yo qué?
- Kakashi... no nos quieres invitar a cenar a todos
Iruka le decía sensualmente al oído, ocasionando que la temperatura de Kakashi se elevara por los cielos. Adoraba a Iruka y cuando le hablaba de esa manera, era imposible decirle que no.
- Por supuesto Iruka. Los invito a cenar a todos.
Y así, todos felices, volvieron a sus labores.
---------------
La hora de salida se acercaba. Un rubio ojiverde entró por la puerta principal y se dirigió a la recepción principal.
- Umino.
- ¿Sí señor?
- ¿Malfoy ya salió?
- No señor pero...
Iruka no terminó de hablar cuando el rubio ya había desaparecido por el elevador.
- Que carácter... con razón aún no se casa...
---------------
Las puertas del elevador se abrieron. Justo en ese momento Draco iba a tomarlo. Estaba listo para irse.
- Malfoy...
- Tohma... me asustaste
- Tengo que hablar contigo. Acompáñame.
El rubio platinado no dijo nada, simplemente lo siguió. Esta era una buena oportunidad. Quizás y Tohma le proponía algo y... Salieron juntos del edificio.
- Sígueme en tu auto.
Cada quien se subió en su auto. El ojiverde lo condujo hasta su departamento. Una vez dentro, se dirigieron a su estudio y le dijo que se sentara.
- ¿Qué es lo que quieres Tohma?
- Draco. Necesito que me des información. Quiero que me cuentes todo, absolutamente todo lo que haga Sasuke. Negocios, inversiones, pagos, deudas, todo. Pero con discreción. Si te llegan a descubrir, despídete de la empresa.
- Veré que te puedo conseguir. Tienen todo muy bien guardado. Sasuke y el fenómeno ese.
- No me importa, pero cuando me averigües algo...
Tohma se había ido acercando al ojiplata. Se encontraba detrás de él. Posó sus manos sobre sus hombros.
- No me llames. Será mejor vernos en algún lugar. Podrías venir a mi departamento, vernos en un restaurante, o quizás... en un motel.
- Tengo... tengo que irme.
- Mantenme informado.
- Si Tohma.
------------------
Un nuevo día había comenzado en Akatsuki. Todos estaban en sus lugares de trabajo acostumbrados. Hiro iba directo a su oficina cuando se topó con K que iba llegando también.
- Hola Hiro.
- Buenos días Winchester-san.
El pelirrojo sólo hizo una pequeña inclinación y se fue. Aún estaba dolido y K lo sabía. Unas horas después de que se le había enfriado la cabeza y cuando salió, vio al mismo tramoyista, pidiéndole matrimonio a una de las chicas de vestuario.
----- Flash Back -----
- ¿Quieres casarte conmigo?
- Claro que quiero, Kyo. ¿Por qué tardaste tanto?
- Tenía miedo de que me dijeras que no... Te amo tanto.
- Yo también.
- Tengo que agradecerle a Hiro
- ¿A Hiro?
- Bueno verás. Cuando estaba indeciso en lo que debía hacer, él me brindó todo su apoyo y me dio ánimos para pedirte matrimonio.
- Pues en ese caso, debemos agradecerle los dos... ¿No lo crees?
- Claro.
----- Fin del Flash Back -----
Había sido un idiota y ahora Hiro estaba resentido con él. Lo había tratado como un cualquiera y ahora tendría que encontrar una manera de pedirle perdón.
---------------
La hora del almuerzo había llegado. Naruto se despidió del club, diciéndoles que tenía una comida de negocios y trató de salir de la empresa sin ser visto. Takemi vino a recogerlo, pero no se dio cuenta de que un rubio oxigenado lo había visto subirse al auto.
El resto del club se estaba preparando para ir a comer un pequeño y económico restaurante cerca de ahí, cuando un rubio ojiazul se les acercó.
- Hiro... podría hablar contigo.
Los demás escuchaban atentamente, esperando cuál sería la respuesta del pelirrojo.
- Con todo respeto Winchester-san, esta es mi hora de comida. Quizás podríamos hablar de cuestiones laborales durante las horas de trabajo. Con su permiso. Mis amigos y yo nos vamos a comer.
Hiro, Shino y Kiba fueron los primeros en salir, seguidos de Iruka y Kakashi. Shuichi se retrasó un poco. Viendo la cara de tristeza que tenía el director creativo de la empresa, volvió sus pasos hasta quedar frente a él.
- Hiro está dolido. No lo odia, simplemente se siente triste por todo lo que le dijo K-san. Dele tiempo. Después podría tratar de disculparse.
- ¿Yo disculparme?
- Es sólo un consejo. Con permiso.
Y salió corriendo a ver a sus amigos que ya lo esperaban a unas calles de distancia.
----------------------
En un restaurante lujoso, se encontraban un moreno de ojos verdes y un rubio de ojos azules.
- Verás Naruto. Producciones Diagon es una empresa muy competitiva en cuanto a los precios de sus productos.
- Bueno, está dentro de nuestras posibilidades, pero aún así, hay otros proveedores que nos sostienen mejores precios por los mismos artículos.
- Tú tienes un gran poder de convencimiento con Sasuke. Eso es lo que creo.
- No entiendo que es lo que me está pidiendo.
- Quiero que Akatsuki nos compre a nosotros.
- Pero hay...
- No te estoy pidiendo este favor por nada. Si tú logras que Akatsuki nos compre todos sus insumos a nosotros, Producciones Diagon te dará una comisión de 50 mil dólares por cada transacción.
Naruto se quedó sin habla. Esa cantidad de dinero arreglaría los problemas económicos de él y de su madre.
---------------
La hora de comida había terminado. Todos se encontraban de nuevo en sus lugares correspondientes, menos un pelirrosa travieso que se había sido raptado por su jefe.
- Yuki...
El pelirrosa estaba sentado encima del escritorio con las piernas abiertas. Mientras su cuello era devorado por una boca hambrienta y unas manos recorrían su torso pues ya habían desabrochado todos los botones de la camisa.
- Yuki... estamos en la oficina... cualquiera podría entrar...
La lucidez pareció volver a la mente del rubio, quien se separo con la respiración agitada.
- Vamos a mi departamento esta noche.
- Hai.
El pelirrosa arregló sus ropas y salió dela oficina. Como amaba a su jefe, a pesar de que éste sólo sintiera deseo por su cuerpo. Cualquiera podría acostarse con él. Era todo un Casanova como Sasuke e Itachi. Aunque había notado que últimamente había pasado más tiempo con él que con cualquiera de sus comunes conquistas, pero aún así... no quería hacerse ilusiones.
---------------
El día había terminado, pero Sasuke y Naruto aún se encontraban en presidencia, arreglando asuntos de la empresa. Tardaron unas cuantas horas más, hasta que decidieron detenerse y continuar el día siguiente.
- Naruto, permítame llevarlo a su casa.
- Pero señor...
- A esta hora, de seguro ya no pasan camiones y un taxi le saldría algo caro permítame llevarlo a su casa.
- Está bien.
Durante el viaje hablaron de cosas triviales.
- Naruto. Cree que lo que hago está bien.
- Sasuke-san... Aunque la empresa pase por un periodo bajo, yo siempre lo apoyaré. Puede contar conmigo para lo que sea.
Naruto se había quedado mirando fijamente al moreno, quien se sintió un poco incómodo por el tono en el que lo había dicho.
- Bueno. Esa es mi casa. Su casa Sasuke-san.
- Ha... Gracias Naruto, nos vemos mañana.
- Hasta mañana Sasuke-san.
Ya era muy noche, por lo que su madre ya estaba dormida. Subió a su habitación, dejó sus cosas y tomó su diario.
Me he dado cuenta... de que definitivamente me he enamorado perdidamente de Sasuke-san. No podría vivir sin él. Moriría si me dejara solo.
Sé que esto es imposible, pues el me necesita por el trabajo, pero... yo lo necesito por amor.
Tendré que guardarme esto que siento, pues... al ser como soy... un fenómeno... nunca podría estar con él...
Lo amo tanto...
---------------
Al día siguiente, Sasuke llamó a una pequeña junta a Naruto y a su hermano. Decidirían donde comprar sus insumos.
- Y bien Naruto... ¿Quienes fueron los finalistas?
- Bueno... analizando los costos... hay dos proveedores que tienen casi el mismo presupuesto... Gravitation Corp.... Y... Producciones Diagon.
Se había pasado toda la noche pensándolo. Esa cantidad de dinero lo liberaría de problemas... sin embargo... sentía que al aceptar ese trato estaba traicionando a Sasuke... pero las cuentas no se pagaban solas.
- Ambas son muy buenas opciones, sin embargo, creo que Gravitation tiene más experiencia en este campo.
Naruto se sentía nervioso, inclusive la voz le estaba empezando a temblar un poco.
- El joven Takemi Souma de Producciones Diagon me dijo que si decidimos comprarle productos podría hacernos un descuento del 15% de la compra sobre el total, pero Gravitation no puede concedernos eso...
- Tú que piensas Itachi.
- Pues si por la situación actual de la empresa estamos reduciendo costos, creo que Producciones Diagon sería la mejor opción.
- Bien. Naruto, arregle una cita mañana con Takemi Souma para renegociar sus precios.
- Si señor.
Los hermanos Uchiha salieron de la sala de juntas, dejando al rubio solo.
- Por Dios... ¿Qué es lo que he hecho?
----------------------
Era de noche. El trabajo había terminado.
Un rubio oxigenado se encontraba en su departamento junto a otro rubio ojiverde.
- Y después de eso, vi al fenómeno subirse al auto de Takemi Souma. Gerente general de Producciones Diagon.
- ¿Y eso porqué habría de importarme?
- Pues a mí me pareció una cita clandestina, porque él ya lo estaba esperando, un poco lejos de la entrada principal y después de eso, desaparecieron juntos.
---------------------
Un rubio ojiazul le había contado todo lo relacionado con Takemi Souma a su amigo, un moreno ojiverde.
- ¿Cómo pudiste Naru?
- No sé... no lo pensé bien hasta que ya le había dicho a Sasuke-san
- ¿Y el aceptó?
- Sin siquiera dudarlo. Se supone que mañana tengo que llamarle al señor Souma para cerrar el trato.
- Bueno... de que te preocupas...
- En eso tienes razón... simplemente fue un comentario... pero no puedo dejar de sentirme mal.
- Así son los negocios Naru...
------------------------
- Tú serías el único beneficiario si el fenómeno saliera de la empresa.
- Eso no es seguro. Podrían reemplazarme por alguien más.
Ambos estaban sentados en un sillón, tomando una copa de vino.
- Pero eso a ti no te conviene ¿No?...
- ¿A qué te refieres?
Seguchi se había acercado demasiado a Draco de manera que casi estaba encima de él.
- Tú podrías proponerle a Sasuke que contratara como su asistente a alguien rubio... de caderas estrechas... de vientre plano... de ojos plateados...
Todo esto lo decía mientras tocaba las partes que mencionaba, a pesar de que Draco trataba de quitárselo de encima.
- Alguien... que tuviera un cuello blanco...
Y plantó un beso en aquella área.
- Tohma... te equivocas conmigo... yo no...
- Pero si eso es lo que quisieras no... Que el fenómeno saliera de allí te permitiera ascender de puesto... lo que te ayudaría a seguir siendo así de delicioso.
Tocaba indecorosamente sus piernas y su vientre, recalcando cada una de sus palabras.
- Podrías pagarte el gimnasio, tu entrenador, tus tarjetas de crédito.
- Estás muy equivocado si crees que me voy a entregar por un puesto de asistente.
- No Draco, no te vas a entregar por un puesto de asistente. Te me vas a entregar a mí...
