Mi musa parece haberse tomado unas vacaciones un poco largas, pero la obligué a regresar ésta noche
*-* espero les guste
Capitulo 6: Decisión
Koizumi y Ryo volvieron hasta el gimnasio y vieron que ahora los invitados estaban jugando al karaoke. Los compañeros de curso al ver que la pelirroja entraba, la llamaron para que jugara con ellos. Ella asintió feliz y se soltó de la mano de su compañero para dirigirse frente a la pantalla. Tomó el micrófono sonriente y la música comenzó a sonar una vez más. Todos estaban mirando expectantes mientras Risa se preparaba para cantar. Nadie notó que un chico de cabellos café se acercaba al montón de gente.
Recuerdo irme a dormir tarde esa noche
Sintiéndome intranquila
Y tener un sueño muy triste
Risa se dio cuenta de que la canción que comenzaba a cantar era aquella que la había martirizado desde hace un tiempo atrás. La que no quería escuchar el día que decidió salir a tomar aire durante clases. La canción que provocaba muchas sensaciones en su interior el sólo escuchar el ritmo. La que le quitaba la respiración.
El teléfono comenzó a sonar por la mañana, rompiendo el silencio
Y la premonición se hizo realidad
Brotó una cicatriz no borrada en mi corazón
Te convertiste en una estrella
La pelirroja deslumbraba por su atuendo frente a sus compañeros y a los invitados. Para nadie pasó desapercibido el hecho de que su cara irradiaba mucha pena. Absolutamente nadie sabía el porqué, ella sólo se dejaba llevar por el ritmo y se movía acorde a éste.
Sayonara - te has ido al lugar donde nunca más
Podremos encontrarnos
No puedo soportar la frialdad de la partida eterna
Desearía saber de ti
Que realmente fui amada por ti
Sólo una vez más, incluso si hubiese sido una mentira
Koizumi cantaba con el micrófono apegado a sus labios, cabizbaja, su voz retumbaba en todo el lugar. Todas las personas presentes disfrutaban del canto de la pelirroja, de la letra de la canción… y la presencia de aquel chico bajo siguió pasando desapercibida.
Otani le miraba muy apenado, a ella aún le dolía aquella canción…
Flash back
- Nee, Otani. Escucha ésta canción – Risa le ofreció el audífono en desuso que estaba conectado a un aparato de música a Otani. – ésta canción te cantaré cuando te vayas a la universidad…
La pena que pensaba interminable llegó a su fin
La estación ha cambiado, siento amargamente el frío
Nunca olvidaré ese primer día de verano
El cielo continúa llorando en mi lugar
Siento que estuviese viviendo la continuación del
Sueño
Y ni siquiera puedo llorar
- Estúpida, siempre estaremos juntos… - Otani tomó la cara de la pelirroja con su mano y la atrajo hasta sí para darle un beso.
Fin flash back.
Sayonara - incluso mis últimas palabras no te
Alcanzaron
Estoy preparada para darme cuenta del frío de la
Partida
Sólo una vez más, incluso si hubiese sido una mentira
Koizumi continuó cantando, recordando, probablemente, lo mismo que Otani que yacía en un lugar alejado de ella, sin embargo, interesado a cada acción de su amada.
¿Por qué lo hiciste de esta manera, saliendo de las
Memorias sólo al final del todo?
Por favor, dime que esto sólo es la historia de
Continuación del sueño
Y que no estoy todavía despierta...
Una lágrima cayó desde los ojos de la pelirroja y al terminar la canción todos le aplaudieron y le dieron el lugar a otra persona para que cantara. Risa, por su parte, tomó su bolso y se fue sin despedirse de nadie. Ni uno de sus amigos se dio cuenta que la pelirroja había salido del lugar para no volver.
Las chicas al llegar a la cocina se quedaron calladas. Acto seguido se miraron y asintieron con la cabeza, teniendo el ceño fruncido.
- Otani debe pagar por lo que hizo… - Nobu agregó con la cara sombreada
- Eso está claro… ¿pero cómo? – Acotó Chiharu algo tímida
- Ya lo verás… - Nobu comenzó a hacer los zumos.
Aquella chica de baja estatura y con el cabello de color miel se encontraba recostada en su cama, su antebrazo izquierdo tapando sus ojos mientras el derecho yacía relajado en el colchón. Por su cabeza pasaban pensamientos algo confusos hasta para sí misma. Tenía que vengar el dolor que Risa había sentido durante 5 años por culpa de, cómo ella le llamaba, el idiota de Otani. Muchas formas de hacerlo pasaban por su cabeza pero ni una se acercaba a ser realista y posible de efectuar.
Su posición no cambió y comenzó a relajarse, al parecer se había cansado de pensar y planeaba quedarse dormida, de pronto un pensamiento algo sádico, por así decirlo, pasó por su mente haciéndola levantarse de un salto.
Nobu tomó su chaleco, salió del departamento que tiempo atrás había comprado con su sueldo, se metió al auto que adquirió en un remate y se dirigió rápidamente hasta la casa de una pelinegro algo tímida y distante.
Llegada ahí tocó el timbre, ya se había calmado así que esperó paciente hasta que un chico que copiaba el color de su pelo, alto y delgado le abrió la puerta.
- Suzuki-kun, Hola. ¿Está Chiharu-chan?
- S-sí, adelante, pasa. La llamo enseguida. – Se dirigió hasta una habitación que se encontraba al final de un pasillo. Segundos después salió con la aludida.
- Chiharu-chan, debo hablar contigo, ¿vamos a tomar algo a un bar?
- ¿Nobu-chan? Ok, vuelvo enseguida – La seriedad de Chiharu asustó un poco al chico que estaba parado en medio del salón.
- Te esperaré en el auto.
Minutos pasaron y chiharu se despidió de su amante y se dirigió tranquilamente al auto de Nobu, mientras ésta degustaba un delicioso, en ese momento para ella, cigarro Lucky Strike. Chiharu aguantó las ganas de toser a causa del humo de éste y dio por entendido a Nobu que ya estaba lista para que se dirigieran al sitio.
En algún lugar de la ciudad se encontraba una chica y un chico sentados en las bancas de un parque conversando tranquilamente…
- Y dime, Kohori-kun, ¿porqué no te apareciste en la fiesta de despedida?
- Koizumi-san, lo siento tanto, mi madre se dobló el tobillo y yo era el único que manejaba ese día en la casa, así que me quedé con ella. Lo siento – El chico con la mecha, ésta vez, azul, bajó la mirada apenado
- ¡No importa, Kohori-kun! Ahora nos hemos juntado, ¿no? – Le animó la pelirroja haciendo que el chico se levantara a mirarla entusiasmado.
- ¿Qué te parece si vamos a un bar a tomar algo y conversar?
- Me parece excelente, hace tiempo que quiero tomar algo de alcohol acompañado de un gran amigo - La chica le sonrió y juntos se dirigieron al auto que estaba usando ésa noche el chico.
- Nobu, mira, está Americano a unas cuadras.
- Ése me gusta, estacionaré el automóvil y nos instalaremos ahí.
- Vale.
Hecho esto las chicas se dirigieron caminando hasta el bar recién mencionado y se instalaron en el bar. Acto seguido pidieron dos cervezas con limón.
- ¿Querías decirme algo? – Dijo Chiharu intrusa
- Ya sé la forma de vengarnos de Otani… - Nobu cambió su mirada de tranquilidad a una de maldad
- Prosigue… - Chiharu tomó la cerveza y porbó un sorbo poniendo detenida atención a lo que le diría su amiga.
- Pues bien, está claro, según lo que pasó en la fiesta que Otani está arrepentido y toda esa mierda. Es obvio que aún la ama. Debemos hacer que Risa logre estar con un chico, alguien que sea mejor que Otani, ya sabes a lo que me refiero, ¿no?
- Claro que si. Me gusta tu plan, entonces… a buscar un chico alto se ha dicho, ¿no, Nobu-chan?
- Entendiste perfectamente… Hay dos opciones pero supongo que la segunda es mucho mejor y más dolorosa para Otani. Es sabido que Risa no quiere nada con Haruka, ¿cierto?
- ¡Hai!
- El moreno de aquella noche, ¿lo recuerdas? El que presentó el discurso de Risa…
- Ryo…
- Exactamente, ésa es la opción uno… y la segunda, la cual me gusta más es…
A lo lejos se sintió que una chica gritaba el nombre de Nobu y ésta fue interrumpida, cabreándose un poco, pero al ver que era la pelirroja quien la llama su mirada se iluminó de maldad.
- Hola Risa, ¿qué te trae por aquí?
- Hola Nobu, Chiharu-chan. Estaba con Kohori-kun dando un paseo y decidimos entrar acá, ¡qué coincidencia!
- Hola, Kohori-kun – Acto seguido Chiharu y Nobu asintieron con la cabeza y comenzaron el tan deseado plan. – Es hora de que Otani pague… ya verás…
- Pide algo, Koizumi-san, yo invito.
- ¡¡Gracias!! La verdad es que quedé sin dinero. Mozo un sexo en la playa por favor. [N/a: para los que no saben, sexo en la playa es un trago dulce hecho con jugo de berryes, vodka, jugo de durazno y de naranja, al cual se le agregan piscas de jugo de piña y un poco de granadina]
-Enseguida, señorita.
- Nee, Chicos, ¿qué les parece que invitemos a Nakao-chii, Suzuki-kun y Otani para estar como en los viejos tiempos? – Nobu dijo con voz sospechosa.
- ¡¡Excelente idea!! – Agregaron Chiharu y Risa.
Acto seguido, Nobu salió del bar para llamar a los chicos.
- Amor, Hola. Estoy en Americano con las chicas, ¿quieres venir?
- Excelente, me apareceré por ahí en 20 minutos.
- Vale, te amo. ¡Adiós!
El tono de colgar se escucho y la chica volvió a marcar números para llamar a Suzuki y a Otani. Media hora después se encontraban todos en una mesa grande disfrutando de varios tipos de tragos aperitivos. El ambiente estaba tenso, Otani no sabía que Kohori estaría ahí, y no se llevaban bien.
- Y.. Dime, Otani-kun – Llamó la atención del chico irónicamente - ¿Cuánto mides?
- Te voy a matar – Salieron chispas de los ojos de los dos chicos y Risa los hizo parar.
- Vale vale, no molesten, por favor. Kohori, Otani.
Pasaron varias horas y se aburrieron de estar en el bar, sin mencionar que ya estaban muy ebrios, así que decidieron subirse todos en el auto de Nobu y dirigirse a un Karaoke para continuar la noche de juerga. Así lo hicieron, llegaron a un lujoso y caro Karaoke y se dirigieron a la habitación que les habían asignado, se sentaron en los sillones y pidieron más alcohol.
- ¡¡Bien!! Comenzaré yo a cantar. – Risa se levantó tambaleándose, ya que el alcohol que estaba en su cuerpo le impedía mantener el equilibrio de su propio cuerpo.
Todos reían sin cesar viendo cómo la pelirroja hacía el tonto con el micrófono apegado en la boca. A todos les tocó hacer lo mismo, varias veces, y así pasó el tiempo
- Vallah, ¡yah hemhos esthadho dhos horas acáh! Jajajajajajaja – Dijo Otani, no podía pronunciar, al igual que todos.
- Bhien. ¡Creoh que Risah nho se shienthe bien! Jajaj. ¡Mhe la llhevareh!¡¡Matthanhee!! jajajajaj- Kohori se dirigió costosamente hasta Risa que yacía acortada en el suelo murmurando quien sabe qué cosas.
El chico tomó a Risa y puso su brazo rodeando el hombro para poderla sostener, mientras él rodeaba su cintura para que la chica no se callera. Salió de la habitación frente a las miradas de los chicos.
Un golpe en la mesa hizo despertar a todos de sus ensoñaciones. Se voltearon a ver quién había sido, encontrándose a Otani con la cabeza gacha y con la mano en puñada sobre la mesa de la habitación.
- ¡Maldita sea! ¡¡Ese Kohori, lo voy a matar!! – Pronunció Otani dejando salir unas lágrimas de sus ojos.
- No tienes nada que reclamar, Otani. – Nobu, indiferente y fria tomó el chaleco de éste y se lo tiró en la cara – Te mereces todo el sufrimiento posible. Tomen sus cosas, ¡Nos vamos! – Nobu se notaba muy cabreada, tomó sus cosas y salió de la habitación. Al salir del edificio de Karaoke se encontró con Risa y Kohori.
- Chicos, los llevo, dudo que pasen taxis a ésta hora.
- Muchas gracias, Nobu. La verdad es que Risa está bastante mal. Me quedaré ésta noche en su casa para cuidarle.
- Me da igual. Pero como le hagas algo... te mato.
- No te preocupes, mis intenciones con Risa son totalmente buenas.
Los dos chicos pusieron cara de indiferencia y vieron cómo el resto llegaba hasta donde ellos. Todos se subieron en el auto. El primer destino; la casa de la pelirroja. En el camino no hablaron nada, la mayoría se había quedado dormido por el "bajón" que causaba el alcohol.
En la primera corrida de asientos, estaba Nobu manejando y de copiloto estaba Nakao. En la segunda corrida de asientos estaba en un extremo Kohori con Risa en sus piernas, Suzuki con Chiharu y Otani en el otro extremo, quien ardía de celos y se sentía muy solo. Los únicos que se encontraban despiertos eran Nobu, Otani y Kohori, quienes no habían tomado tanto como el resto.
Al llegar al primer destino, Kohori se bajó del auto sin despertar a Risa, de modo que la tomó en brazos como "princesa" y buscó en su bolso las llaves. Nobu se fue con el resto y él se quedó en la puerta de la casa de la pelirroja intentando abrir. Con tanto movimiento logró despertarla, pero Kohori ya había logrado entrar, de modo que se dirigió hasta la habitación de ella para acostarla, planeaba buscar algunas frazadas para dormir en el sillón.
Estaba saliendo de la habitación cuando la chica se lo impidió.
- Acuéstate a mi lado – Dijo.
- Ko-koizumi san...
- Acuéstate a mi lado, por favor... No quiero dormir sola.
El chico obedeció, se sacó la ropa quedando en calzoncillos y se acostó al lado de Koizumi. Ésta lo abrazo y comenzó a besarlo, Kohori no estaba totalmente sobrio así que le siguió el juego.
El tiempo transcurrió y se encontraban muy excitados. Acostados en la cama, el chico le daba besos tiernos con un deje de pasión que trataba de controlar. De su boca bajó hasta el cuello y dio pequeños besos humedeciendo el lugar, y siguió bajando mientras daba besos por todos lados. Llegó a los senos de la pelirroja y los admiró para luego besarlos. Sus manos, por otro lado, recorrían el cuerpo de la chica mientras ésta tenía las manos en la espalda del chico y lo rasguñaba.
Más y más besos y Kohori comenzó a bajar pasando por su abdomen hasta llegar a la entrepierna de su pareja. Se encontró con un calzón que le molestaba, de modo que lo sacó despacio. Volvió a subir hasta los labios de Koizumi y ella lo recibió con un beso lleno de pasión. En esos momentos ya se encontraban completamente desnudos.
Risa besó por última vez a Kohori y se separó de él para luego posarse sobre sus cadenas con las piernas abiertas y encorvadas. Hecho esto hizo que el chico la penetrara y comenzó a moverse. Los dos ardían en pasión, pero el pelinegro no quiso quedarse atrás, de modo que se paró con Risa rodeando sus caderas en las piernas y la recostó suavemente en la cama, se posó sobre ella y comenzó a embestirla hasta llegar juntos.
Se acostó de nuevo en la cama y atrajo a, ahora, SU pelirroja hasta sí, ella calló en un sueño que parecía muy profundo, mientras Kohori se aguantaba las ganas de gritar de rabia.
- No era virgen... – El odio le carcomía las entrañas, pero el sueño lo superó.
Ojalá les haya gustado y no haya sido tan explicito al punto traumar el lemmon, aveces no me controlo G_G xDDD dejen reviews!! porfavor!! y muchas gracias a las que lo hicieron, de verdad me han animado muchos esos reviews!!
Matta nee!!
