¡Buenos días/tardes/noches mi querida audiencia! Demore un poquito con este cap, quería subirlo ayer en realidad, pero tuve clases en la universidad muy temprano y me desocupe en la noche, moría de sueño. En la mañana del día de hoy me puse a releerlo por si había alguna falla o algo que cambiar; había escrito babosadas sin sentido, se los juro, hoy me pasé el día arreglando, agregando y quitando cosas.
Y bueno ¡Nada más! Este capítulo será narrado desde el punto de vista de Elsa. Espero que lo disfruten de igual manera en la que yo lo hice escribiéndolo :D
Los personajes de Frozen, desgraciadamente, siguen sin pertenecerme.
Los personajes de Disney tampoco me pertenecen.
Abrí la puerta de casa de la manera menos ruidosa posible y la cerré de la misma manera. Escuchaba ruido en la cocina, mamá debe estar allí.
No había dado ni un paso cuando escuche que ella me llamo.
"¿Elsa, cielo?"
Suspiré. "Aquí estoy madre" Por favor no me pidas el ir a la cocina...
"¿Podrías venir un segundo?" Deséenme suerte.
Me acerque a paso lento a la cocina, donde ella se encontraba sentada de piernas cruzadas en el centro de mesa con una copa de vino servida entre sus dedos. Siempre manteniendo su porte elegante.
"¿Anna llego bien a su casa?" Preguntó.
"Eh... si si, la deje en su puerta" Respondí mientras rascaba mi cuello. No tenía ni la menor idea de lo que me esperaba.
"¿Cuándo ibas a contarme, tesoro" Ladeo su cabeza?
"¿Contarte que mamá?" Pregunte incrédula.
"¿Anna y tú? Llevas enamorada de ella desde que llegamos aquí, a Arendelle" Tomo un sorbo de su copa. "Siempre pensé que hacían una linda pareja" Sonrió. "¿Cuánto tiempo llevan juntas?"
"Anna y yo no... no somos nada..."
"... ¿Ah no?" Dijo sorprendida.
"No..."
"Oh."
"Ujum..."
"Okay, entonces..." Hizo una pequeña pausa. "Uhm..." Chasqueo los dedos. "Había una chica... Aquella rubia bastante linda con la que hablabas un día saliendo de la escuela" Cerró sus ojos. "¿Cómo es que se llamaba?"
"Ah te refieres a Aurora" Respondí.
"¡Aurora! Si ella." Sonrió. "Ustedes dos no estaban... ehm... ¿Intentando algo?"
"Se podría decir que si" Ladee mi cabeza. "Es linda, inteligente, es la chica perfecta. No negaré que siento atracción hacia ella..." Hice una mueca en mi rostro. "Pero no es la indicada. Algo dentro de mi dice que no lo es"
"Oh tesoro. Ten paciencia, a veces la persona indicada tarda un poco en llegar, pero lo hará estoy segura" Me guiñó un ojo.
Si tan solo supiera que tengo a la persona indicada... pero ella no me quiere a mí.
"Ahora... sobre lo que pasó en tu habitación..." Corte lo que estaba por decir.
"Sobre eso yo... solo quiero disculparme." Dije mirando algún punto x en el suelo de la cocina. "Debí ser mucho más cuidadosa"
"Cielo, seré franca contigo. Considero que tu padre y yo te hemos criado de la mejor manera posible en todos los ámbitos. Sé que sabes diferenciar lo que está bien y lo que está mal. Y sabes también todas las consecuencias que puede traer el tener relaciones sexuales. Debes cuidar a la persona con quien decidas tenerlas y debes cuidarte tú. No sé qué tipo de relación tengan ustedes dos ahora y también sé que esta conversación está siendo bastante incómoda." Ambas reímos. "Pero es mi deber como madre el pedirles que se cuiden. Estoy muy joven para ser abuela, amor." Reímos. "Y sobre las disculpas, no tienes nada que disculparte, yo fui la que debió tocar antes de pasar. Pero escuche unos sonidos y gritos tan extraños... quería saber si todo estaba bien. Y tal parece que todo estaba muy bien ¿No es así?" Dijo levantando una ceja con cara burlona.
"Está loca, madre" Dije riendo mientras salía de la cocina.
"Una cosa más hija" Voltee. "Hay maquillaje en mi guardarropa. Puedes usar todo lo que sea necesario" Dijo señalando, por lo que parecía, mi cuello.
Fruncí el ceño confundida. Me acerqué al microondas, cuya luna era prácticamente como un espejo.
"Holy... shit..." Abrí los ojos como platos. Tenía pequeñas marcas rojas en el lado izquierdo de mi cuello. Eran por lo menos unas tres.
"Language..." Dijo mientras le daba un sorbo a su copa de vino.
.
Martes, Termino de clases.
Estábamos en el campo en nuestro respectivo entrenamiento interdiario de Beisball. Teníamos un juego en un mes y debíamos estar preparados. La escuela del sur iba a darnos pelea, como siempre, no podíamos dejar pasar nuestra racha de victorias de dos años seguidos.
"¡Collins! ¡30 planchas! ¡Al suelo, ahora!" Grito el entrenador Phil.
"¡Ah vamos couch!" Dijo Jack bajando los hombros.
"¡Al piso! ¡O te juro que añadiré 10 más!"
"Pero couch las porristas..."
"¡Porristas mi trasero! ¡Al piso! ¡Quiero 40 planchas!"
"¡Pero dijo 30!"
"¡50 planchas!"
"Maldito enano..." Susurró Jack haciéndonos reír.
"¿Cómo dijiste?"
"Que ya me agacho, Couch" Reímos más.
De lo más inusual, las porristas se habían puesto a entrenar sus rutinas en una parte del campo mientras nosotros llevábamos nuestro calentamiento. Prácticamente los ojos del equipo estuvieron plantados en ellas en esa hora.
"¡Frost! ¡Blizzard! ¡Summers!" Grito. "¡4 vueltas al campo! ¡Ahora!"
"¡¿Y eso por qué?!" Preguntó Olaf.
"¿Quieren que las aumente a 7?"
"Ya vamos." Dijo Kristoff tapando la boca de Olaf.
"No es justo, ni siquiera las estaba viendo" Dijo mientras comenzaba a correr por los costados del campo.
"Yo si"Kristoff rió e hizo lo mismo.
Por mi parte, no había parado de observar a Anna. Su cabello rubio fresa estaba atado en una cola de caballo y llevaba puesto la ropa deportiva de la escuela; unos shorts muy cortos color azul y un polo blanco con la insignia escolar.
Solté un suspiro, cuando de pronto un pequeño objeto golpeó mi cabeza.
"¡Hey!" Voltee con el ceño fruncido, para encontrar al couch Phil con sus manos en su cadera.
"¡Deja de mirar el trasero de la pelirroja y ponte a correr!"
"¡No estaba mirando su trasero couch!"
"¡No me interesa! ¡Ponte a correr!"
Llevaba unas 2 vueltas alrededor del campo. Era un poco vergonzoso cuando pasaba frente a las porristas, con normalidad solían decirme comentarios un poco... fuera de lugar.
"¡Hey Elsa!" Grito Ariel. "¡Aurora está viendo tu trasero!"
"¡Ariel!" Grito Aurora.
"¡Tritón! ¡A correr!" Grito Couch Mode.
"¡¿Que!? Couch corrí en el calentamiento"
"Quiero dos vueltas. A-HO-RA"
"Pero..."
"Ah ah ah. No me hagas sacar el periódico querida" Ariel se levantó del pasto.
Couch Mode y su periódico.
Nunca falla.
"¡Couch! ¡Anna se está riendo!" Grito Ariel apuntando a Anna con su dedo índice.
"¡Que mentira!" Grito Anna.
"¡Summers! Dos vueltas, ya"
"Pero..."
"¿Escuche un pero?"
Anna suspiro. "No Couch..."
"Así me gusta" Dijo mientras seguía limando sus uñas. "Vayan"
Empecé a caminar un poco, sentía que se me iba el oxígeno. Couch Phil estaba bastante ocupado gritando a los chicos, no se daría cuenta que estaba caminando.
Caminaba tratando de calmar mi respiración y los latidos fuertes de mi corazón, cuando sentí un palmazo en mi trasero. Por instinto lleve mis manos a la zona golpeada y alce mi vista, Ariel pasó por mi costado sonriendo.
"¡Buenos glúteos Frost!" Continúo corriendo con su vista adelante.
Esa chica está loca.
La seguí mirando por unos segundos, hasta que sentí aquella risa pasando por mi costado.
Me quede unos 10 segundos admirándola. Su cabello fluyendo por el aire, manteniendo una respiración calmada y la vista hacia adelante.
"¡Hey Anna!" Grite mientras me acercaba corriendo a ella. "Uhm..." No seas idiota ahora... "¿Como... Cómo estás?" Bien hecho, tonta.
Ella giro su cabeza al lado izquierdo, como si estuviera buscando a alguien.
"¿Me hablas a mí?" Pregunto.
"Si... yo... quería saber cómo estás"
"¿Corriendo tal vez...?"
"Oh claro si" Reí. "Un poco obvio"
"Ujum..."
Nos quedamos en silencio.
"Quería hacerte una pregunta" Ella se quedó callada. "¿Puedo...?"
"Estoy esperando a que hables, Frost" Rodó sus ojos.
"Si si claro, eh... ¿Me preguntaba si te gustaría venir a almorzar a... mi... casa?"
"¿Yo? ¿Almorzar contigo?"
"Eh si, bueno, no solo tú y yo. Kris y Olaf vendrán también. Por la invitación de mi madre ¿Recuerdas?"
"Oh ya. Si claro, es tu madre quien me hizo la invitación" Desacelero su ritmo. "¿Qué día?
"¿Te parece bien viernes?"
"Viernes está bien"
"Le diré que aceptaste entonces." Le sonreí. "Tal vez otro día podría invitarte a almorzar. Sé que te gusta la Lasagna tanto como a mí y mamá me dejará su receta. Podría cocinarla sin quemar toda mi casa."
"Uhm No. Gracias, pero no." Se desplazó a la izquierda del campo, regresando con su grupo de amigas.
"Esto será más difícil de lo que pensaba..." Susurre.
"¡Frost! ¡¿Quieres dos vueltas más o qué?!" Grito el Couch Phil. "¡Sigue corriendo"
Suspiré y seguí con mi trote.
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Viernes, Termino de clases.
El timbre acaba de sonar, lo que indicaba que había culminado una semana más de estudios. Salía de la clase de Física junto con Olaf y Kristoff, hoy almorzaríamos con mis padres llegando a casa, ellos estaban emocionados por hablar con los chicos, ya se habían cruzado en el transcurso de la semana, pero no lograron entablar temas de conversación más largos debido al tiempo.
"¡Elsa!" Escuche detrás de mí, aquella linda y melodiosa voz.
"Hey" Voltee sonriendo, se trataba de Aurora. "Hola"
"Hola..." Contestó ella. "Yo... quería despedirme de ti antes de irme" Dijo tomando mi mano. Escuche las pequeñas risas de los muchachos detrás mío. "No tuvimos mucho tiempo para hablar hoy"
"Que... lindo de tu parte, enserio" Acaricie su mano con mi dedo pulgar. "Si deseas puedo llevarte a casa, así podríamos hablar un rato en el camino"
"No sabes cómo me encantaría, pero mi padre pasara por mi hoy" Hizo un puchero, Aurora era muy linda. "Pero... tal vez... podríamos ir por unos helados saliendo de clases la próxima semana ¿Que dices?" Preguntó sonriendo.
"Será un placer" Le sonreí en retorno.
"¡Genial!" Dio un pequeño salto. "Irás a la fiesta del sábado ¿Verdad?"
"Si claro, iré con los chicos ¿Tu igual?"
"Si tú vas, ten por seguro que me veras allí también" Dio un paso más hacia mí, estábamos demasiado cerca. Aurora había entrelazado sus dedos con los míos
"Entonces...ah... nos nos veremos allá" Dije asintiendo, ella sonrió.
"Nos veremos allá." Dio un ligero apretón a mi mano. "Cuídate y no olvides hablarme por chat ¿Sí?"
"Por supuesto" Trague saliva.
Soltó una pequeña risa y se empinó sujetándose de mi hombro para poder dejar un suave beso en la comisura de mis labios. "Hasta luego, Els"
"Hasta luego, Aurora" Sonrió una última vez y soltó su mano de la mía, dándose la vuelta y perdiéndose por el pasillo con el resto de estudiantes.
Solté un suspiro. Sentí el pesado brazo de Kristoff apoyarse en mis hombros.
"No estuvo nada mal Frost, no estuvo nada mal" Dijo con voz divertida. "Vamos al estacionamiento antes de que te de otro ataque de nervios" Rió mientras ambos caminábamos en dirección contraria a Aurora, con Olaf riendo atrás de nosotros.
Se la pasaron haciendo bromas acerca de mis reacciones cuando tenía cerca Aurora. ¡No podía evitar el ponerme nerviosa! Ella tenía ese raro efecto en mi cada vez que me topaba con aquellos ojos del color del cielo en un día despejado. Siempre era linda conmigo, me trataba bien y estaba pendiente de mí, podríamos decir que era la chica perfecta, pero no era la indicada, estaba 50% segura que no lo era.
"Els ¿Podrías pasarle la voz a Anna? Necesito hablar un segundo con Ella" Dijo caminando en la dirección en la que Ella se encontraba.
"Creo que no era necesario preguntar si lo ibas a hacer de todas maneras, idiota"
"¡Gracias!"
"Te acabo de llamar idiota..." Entrecerré mis ojos mientras él se alejaba. "Olvídalo"
Empecé a buscar a Anna por el estacionamiento, si Kris me pidió que le pasara la voz debía ser porque no estaba tan lejos de donde nosotros estábamos. Y si, estaba a unos 5 autos de distancia con Hans, algunos de los chicos del equipo de football y algunas porristas también.
Tomé una larga respiración y me acerqué.
"¿Anna? ¿Estas... lista para irnos?" Pregunte acercándome a ellos.
"¿Y qué te hace pensar que mi novia se irá contigo, Frost?" Pregunto Hans riendo.
"Yo me iría contigo." Snow me guiñó un ojo.
"Está bien, amor. Tengo que ver unas cosas con Kris, Olaf y ella" Respondió Anna poniéndose frente a él.
"¿Ah sí?" Le pregunto con las cejas alzadas.
"Ujum" Enredo sus brazos en el cuello de Hans. "Pero te veré más tarde" Se acercó a él y depósito un beso en sus labios. Mire el suelo.
"Puedo ofrecer mi casa para una noche de películas" Dijo Naveen mientras sonreía y abrazaba a Tiana, su novia.
"Nos apuntamos" Agregó Hércules, abrazando más fuerte Meg.
"Noche de películas entonces" Contestó Hans sonriendo. "Pasaré por ti a las 7" Beso a Anna.
"Nos vemos a las 7 entonces" Se dieron un último beso y Anna volteo, dirigiéndose a mí. "Andando Frost" Pasó por mi costado, sin mirarme.
Llegamos a mi casa en unos 15 minutos, estábamos sentados en la mesa rectangular del comedor. Había 6 sillas; dos en cada lado mayor de la mesa y una en cada lado menor. Mis padres se habían sentado a los extremos, mientras que Kristoff y Anna estaban sentados juntos, Olaf frente a Anna y Kris frente a mí.
"¿Y cómo van los juegos?" Preguntó mi madre.
Habíamos estado conversando conforme almorzábamos, la mesa no había estado en silencio ni por un segundo. Los chicos se llevaban bastante bien con mis padres, siempre había un tema de conversación del cual hablar. La única persona que se había mantenido al margen de las conversaciones era Anna.
"Oh muy bien señora Frost. Aun nos mantenemos invictos, pero tendremos un juego difícil en 3 semanas contra la escuela del sur" Contestó Kristoff mientras mientras llevaba la copa de vino a sus labios.
"Esos chicos nos darán pelea asegurada" Agregó Olaf.
"Tal vez, pero no hay nada que ustedes no puedan resolver" Dijo mi madre con una sonrisa.
"Y Anna" Dijo papá, llamando la atención de la rubia fresa. "¿Cómo te ha ido a ti? ¿Algún pretendiente por allí?"
Anna soltó una pequeña risa. "Bastante bien señor Frost, el equipo de porristas está yendo por buen camino y sí, he mantenido una relación con mi novio; Hans, hace 9 meses" Le sonrió.
Mi madre a mi lado derecho abrió los ojos como platos mirándome, le regale una sonrisa tímida.
"¡Wow! ¿9 meses? ¿Y tú aún no has matado al chico?" Preguntó refiriéndose a Kristoff.
"Ganas no me faltan, no lo voy a negar. Pero no puedo hacer nada, a Anna le gusta, así que más le vale no hacerle daño" Contestó. "Estoy guardando mi bate especial para cuando eso pase"
"No lo hará Kris" Respondió Anna.
Mi madre no paraba de mirarme con sorpresa. Creo que fue un grave error el no mencionarle que Anna si estaba en una relación ¿Verdad?
Más o menos a la media hora después todos habíamos terminado de almorzar. Mamá me pidió que le ayudara a levantar las cosas de la mesa para llevarlas a la cocina. Ese era el indicador de un buen sermón de su parte. Y no están preparada.
"Elsa, tesoro ¿Se te zafó un tornillo? ¿¡Cómo pudiste hacer algo así!?" Dijo mientras dejaba parte de los platos en el lavadero de la cocina.
"Solo... pasó... yo..." Deje los vasos en el centro de mesa de mármol que tenía nuestra cocina.
"Respóndeme una cosa ¿Ha pasado antes? ¿O esa vez en tu habitación fue la primera vez?"
Me quede callada y mire al suelo.
"Tienes que acabar con eso." Dijo mamá. "Sé que estas enamorada de ella desde que llegamos aquí, enserio lo sé. Pero cielo... Anna tiene novio ¡Van 9 meses juntos!" Explicó. "Tal vez piensas que teniendo relaciones con ella le harás cambiar de parecer y te lo digo yo; no será así. Por lo poco que se y lo poco que me cuentas, Anna sigue teniendo esa actitud dura contigo, por eso me sorprendí tanto cuando las vi en tu habitación. Es hora de que despiertes cariño, la única relación que ella ahora busca en ti es... solo sexual"
Mire sus ojos, sentía una presión en el pecho porque... sabía que ella tenía razón. Estaba en lo correcto.
"Si tu decisión es continuar con la relación que ambas tienen, no te detendré, lo único que te pediré es que te cuides y la cuides, sobre todo respétala. Aunque tu bien sabes que las consecuencias de esto, al final, será un corazón roto" Me tomo de los hombros.
Asentí. "Tranquila. Yo... sabré qué hacer y... tomaré una decisión"
"Muy bien" Dijo ella. "¿Un abrazo?"
"Por favor" Le sonreí.
.
Sábado, 8pm.
"¿Podemos pasar por Mérida cuando vayamos a la disco?" Preguntó Olaf mientras revisaba su teléfono. "También por Jack"
"Podemos meter a Jack a la maletera" Dije riendo.
"Trato hecho" Agregó Kristoff.
Acabábamos de llegar a casa de Kris después de haber salido a un centro comercial por una donas, Olaf encontró un volante con una promoción así que ¿Unos antojos de vez en cuando no caen mal verdad?
Los chicos de la escuela habían organiza un tipo de "fiesta" en una disco llamada "El patito modosito" ¿Estúpido nombre verdad? Pero tenía que admitir que era una de las mejores discos que había en la ciudad, tenía prácticamente todo y no nos quedaba tan lejos, estaba en una zona céntrica.
"Espera, hay algo raro aquí" Dijo volteando su cuerpo. "¿Ese auto de quién es?" Pregunto. Había un Camaro color negro estacionado al costado de la vereda frente a su jardín.
"Creo que es de Westerguard..." Contesto Olaf.
Kristoff estaba por introducir la llave por la cerradura de la puerta de entrada, cuando esta se abre por dentro, dejándonos ver a Anna y Hans a punto de salir de la casa.
"¿Anna? ¿Qué está haciendo el aquí? ¿Dónde está mamá y papá?" Pregunto Kristoff.
"Salieron en la tarde, Kris. Sabes que salen dos horas antes por precaución" Dijo Anna tomando la mano de Hans, tratando de pasar por la puerta de salida. Ella llevaba un vestido negro pegado a su cuerpo, este llegaba a la mitad de sus muslos, era de cuello redondeado y permitía ver sus brazos. Llevaba una cola alta y maquillaje sutil. Estaba hermosa, no había otra palabra para describirla.
"Sabes que no puedes estar sola con el aquí" Dijo deteniendo el paso de Anna.
"Tranquilo tigre" Soltó Hans, colocándose delante de Anna, afrontando a Kristoff "Solo veíamos televisión" Le guiñó un ojo.
"¿Si me disculpas, Westerguard? Estoy hablando con mi hermana" Dijo mientras lo tomaba del brazo y lo sacaba de su vista.
"Kris tenemos que pasar por Punzie, lo hablamos luego ¿Sí?"
Le miro con el ceño fruncido. "Okay, te veo luego"
"Gracias" Le sonrió y le dio un beso en la mejilla. Tomo la mano de Hans y pasaron por el costado de Kristoff, saliendo de la casa.
Kristoff suspiro. "Como sea, iré a cambiarme el polo" Dijo ingresando a su casa.
"Oye ¿Tienes alguno que me quede a mí?" Preguntó Olaf persiguiéndolo.
"Si te ponemos relleno puede que con suerte alguno te quede" Contestó riendo.
"So funny..."Dijo Olaf subiendo por las escaleras.
"Anna espera" Tome su mano, haciendo que volteara a verme. "Te traje donas, la de carita feliz y glaseado de fresa" Le sonreí, sabía que esas eran sus favoritas. Ella se quedó con la boca entreabierta y las cejas levantadas.
"Gracias, Frost" Hans quito la bolsa de mis manos. "Las disfrutaremos muy bien" Me sonrió hipócritamente. "Después de ti, amor" Espero que ella pasara delante de él. Me tomo con fuerza de la polera y me acerco a él. "No intentes nada con mi novia, no te va a funcionar" Me volvió a sonreír, liberándome con un leve empujón, para seguir su camino detrás de Anna.
Solté un suspiro y entré a la casa.
Estaba por subir las escaleras cuando me encontré con Olaf.
"¿A dónde vas?" Pregunte.
"Los polos de Kris me quedan como bata..." Estalle en risas. "Si si, ríete también. Iré a casa por un polo"
"Lo siento amigo" Continúe riendo.
Subí las escaleras y camine hasta el cuarto de Kristoff, por lo menos me dirigía ahí hasta que pase por el costado de una puerta color blanco con dibujos abstractos de colores en él.
El cuarto de Anna.
Tome el pomo en mi mano. ¿Debería entrar? No estaría bien entrar sin su permiso... ¿Porque quiero entrar en primer lugar? Ah, muy tarde, ya estoy dentro.
Este había cambiado bastante desde la última que estuve allí. Su cama seguía en el mismo lugar a unos 2 metros y medio de la puerta de entrada a su habitación, arriba de esta una ventana que daba directo a la calle y en el techo luces pequeñas color dorado que alumbraban su habitación por las noches cada vez que ella quería luz tenue para dormir. Al costado de la puerta estaba su televisor empotrado a la pared. A la esquina derecha, al costado de su cama había una mesita de noche con una lámpara ahora apagada y al lado izquierdo, un escritorio en forma de "L" con dibujos enmarcados en la pared arriba de este, dibujos hechos por ella. Le encantaba dibujar, era una de las cosas que más le fascinaba hacer. Al lado izquierdo del escritorio le seguía una puerta, que era la de su baño personal y a la izquierda de esta un armario color blanco gigante.
Lo que más me llamó la atención, era la pared del lado derecho de su cama. Estaba llena de fotos, la mía a diferencia de la suya era un juego de niños. Tenía millones, ella con Kristoff, sus padres, Olaf, Punzie, Hans estaba en muchas de ellas ¡Hasta Jack estaba allí! Pero ninguna mía.
Suspiré. ¿Qué le hice yo para que me detestara tanto? Me he hecho esa pregunta los últimos 2 años de mi vida y les juro que no encuentro respuesta.
"¿Elsa? ¿Que...?" Preguntó Kristoff desde la puerta. "¿Qué haces?"
"¿Uhm? Oh, nada nada, me pareció ver una araña" Alce los hombros. "Sabes que Anna las detesta" Le sonreí mientras salía de la habitación.
"Claro..." Dijo con los ojos entrecerrados. "¿No vas a cambiarte?"
"Uhm... no no, creo que estoy bien así" Me mire desde los zapatos hasta la polera.
Llevaba un pantalón apretado color negro, unas zapatillas vans negras con pasadores blancos (¿Se nota mucho que amo las vans? Probablemente tenga todas en todos los colores) Una polera negra con detalles en blanco y un gorro de invierno, negro también, con el cabello suelto.
"A veces te odio por poder verte bien en lo que sea que lleves puesto" Dijo mientras me bajaba el gorro, tapándome los ojos.
"Me quieres, niño reno" Respondí divertida.
El verano pasado habíamos visitado a mi abuela en Noruega junto con él y Olaf. Kristoff había ganado un fuerte lazo amical con un reno la vez que visitamos el bosque, lo llamó Sven. El día que tuvimos que irnos se puso a llorar como un bebe porque sabía que debía despedirse de él. Desde ese día se quedó con el apodo de niño reno.
"Ah cállate Frost" Reí. "¿Qué hora es por cierto?"
"Um... 8 y 46" Dije revisando mi reloj de muñeca.
"Creo que deberíamos ir saliendo ya" Entro a la cocina y abrió el refrigerador. "¿Puedes llamar a Olaf? Puedo asegurar a que el idiota está parado frente a su armario pensando en si ponerse un polo o un esmoquin para ver a Mérida" Reí.
"Bien dame un minuto"
Kristoff, Olaf y yo nos encontrábamos de camino a casa de Mérida a las 9:15 de la noche. Tal como Kris aseguró, Olaf no sabía que ponerse. Nos mandaba fotos que decían ¿Me pongo una camisa o un polo? Podría ponerme este saco... Tal vez este pantalón. Al final se decidió por un pantalón Jean, unas zapatillas y una camisa. Esa noche le tocaba manejar a Olaf, siempre nos turnábamos para cuando salíamos, era mejor tener un conductor designado sobre cualquier cosa.
"Allí esta, pelirroja a la vista" Mérida estaba sentada en las escaleras que daban la entrada a su casa mientras revisaba su teléfono y hablaba con ¿Jack? "Y una abuelita también" Olaf hizo sonar el timón. "Perdón por la tardanza..."
"Olaf no sabía que ponerse" Dijo Kristoff por la ventana trasera. Él y yo estábamos en los asientos de atrás, dejaríamos que Mérida estuviera en el asiento de copiloto para que ella y Olaf hablaran en el camino. Teníamos planeado meter a Jack en el maletero.
"No hay cuidado. Buenas noches chicos" Saludo Mérida acomodándose en el asiento delantero.
"Hey" Dije revolviéndole el cabello.
"Dunbroch" Saludo Kristoff.
Jack abrió la puerta la puerta trasera que daba al asiento de Kristoff.
"Hey pal ¿Podrías arrimar tu trasero para poder sentarme?"
"Tú vas al maletero Collins" No pude aguantar la risa.
"¿Como que al maletero? ¿Crees que planche mi camisa porque me dio la gana?"
"Al maletero o te vas caminando, tú decides"
Minutos después...
"Como los odio." Dijo Jack apoyando su barbilla al costado de la cabecera de mi auto, su cabeza estaba entre la de Kristoff y la mía. Había aceptado el que lo llevemos en el maletero.
"¿Sabes qué? Esto merece una foto" Dijo Mérida mientras sacaba su teléfono y Kristoff enredaba su brazo en el cuello de Jack para que no se escondiera. "¡Sonriaaaan!" Tomo la foto.
"Juro que un día de estos tirare la pelota directo a tus bolas, Summers" Dijo arreglándose el cabello.
"Vamos a ver si milagrosamente les aciertas" Todos reímos.
Pasamos el resto del camino haciendo bromas y hablando sobre un qué otra cosa de la escuela hasta llegar a la disco. El estacionamiento estaba totalmente lleno.
"Hemos... llegado" Dijo Olaf mientras terminaba de estacionar el auto. "Pueden bajar chicos"
"Oye viejo ¿No te olvidas de algo?" Preguntó Jack.
"Eh... no no creo" Respondió Olaf mientras le daba un vistazo por el espejo retrovisor.
"¡Estoy aquí atrás! ¡Abre la maldita puerta!"
"¡Oh cierto! Lo siento Jack" La puerta trasera del maletero se abrió. Kristoff, Mérida y yo estábamos partiéndola de la risa.
"Lo siento Jack, lo siento Jack" Dijo imitando a Olaf. "Los odio." Comenzó a acomodar su camisa y su pantalón. "Basta de risas y caminen idiotas"
Entramos a la disco encontrándonos con todas nuestras amistades.
"¡Hey! ¡La abuelita de la camisa azul! ¡Si si tú! ¡Parece que te pasaron un iman por la cabeza!" Grito Flynn desde una mesa con Punzie riendo a su costado.
"¿¡Es que todos se esfuerzan hoy por hacer mi vida imposible!?" Grito Jack llevando sus manos al techo.
"Tranquilo Collins, vamos a la barra te invitaré un trago" Dijo Kristoff riendo, abrazando a Jack por los hombros.
"Quiero un mojito." Contestó.
"Te compraré un mojito hermano" Kristoff rió.
Estaba por seguir a los chicos a la mesa en donde tenían planeado instalarse, pero unas manos taparon mi visión.
"¿Podrás adivinar quién soy?" Dijo una voz fingida, voz que reconocí al instante.
"Uhm... pones difícil la situación..." Escuche su risa. "Pero me arriesgaré ¿Ariel?"
"¿Enserio Elsa? ¿Ariel?" Aurora destapó mis ojos.
"Tenía que arriesgarme" Dije riendo mientras me volteaba. "Buenas noches"
"Buenas noches Els" Depositó un beso en mi mejilla. Llevaba puesto un vestido color azul.
"Déjame decirte que te ves bellísima" Dije tomando su mano y dándole una vuelta.
"Gracias, tú también lo estás" Acomodo mi gorro.
"Dudo que lo esté más que tú, pero gracias por el cumplido" Ambas sonreímos.
Hablamos por un par de horas, habíamos juntado dos mesas con los muchachos y pedido cosas para tomar y comer entre todos, pero Aurora y yo nos encontrábamos sumergidas en nuestro mundo, hablando de cualquier cosa que se presentará en nuestra mente.
"Jack" Llamo Rapunzel. "Snow estuvo preguntando por ti en el entrenamiento de la mañana"
"¿Ah sí?" Preguntó mirando la mesa que se encontraba al frente de nosotros, al otro lado la pista de baile. La gran mayoría del equipo de Football estaba allí con algunas porristas.
"Ujum ¿Porque no te acercas y le hablas?" Dijo Ella al costado de Kristoff.
"¿Debería?"
"¡Claro que sí! ¡Anda!" Lo animó Punzie.
"Está bien está bien" Dijo parándose de su silla. "Nadie puede resistirse a mis encantos" Nos guiñó un ojo. "Ya vuelvo" Camino hasta perderse entre la gente que bailaba.
"¿Snow no estuvo hablando de él verdad?" Dijo Mérida aguantando la risa. Rapunzel y Ella estallaron a carcajadas.
"¿Aurora? ¿Me disculpas unos minutos? Necesito ir al baño" Pregunte en su oído.
"Si claro, no iré a ningún lado" Sonrió.
Me levanté de la mesa y me deslicé entre el gran tumulto de gente que se encontraba bailando esa noche. El baño tenía unos 5 cubículos con escusados, mismo número para los lavamanos. Me acerqué a este, abrí el grifo y moje mi cara, me estaba empezando a doler la cabeza, podría ser por la bulla o la gran cantidad de personas que se encontraban en el lugar.
La puerta volvió a abrirse, no le preste importancia y volví a mojar mi rostro. Voltee para ver de quién se trataba, tal vez era alguna conocida.
Anna me tomo del brazo y me llevó hasta uno de los cubículos. Me empujó dentro de este haciéndome caer sentada en la tapa del escusado. Estaba por protestar, pero sus labios chocaron con los míos en un beso salvaje, sus piernas rodeaban mi cintura, sus brazos mi cuello y daba leves vaivenes contra mí.
"Te veías tan sexy en la barra." Suspiro en mi oído. "Tengo ganas de cogerte tan duro ahora mismo..." Volvió a besarme.
Me hacía delirar cuando hablaba sucio. No lo voy a negar. Era extremadamente excitante.
¿¡Que te sucede Elsa!? ¡Mantente enfocada! ¡Estamos en un cubículo de un baño!
"Anna Anna... espera" Hable entre besos.
"Shh..."
"Hablo enserio..."
Ella tomo mis mejillas con su mano derecha, su pulgar estaba en mi mejilla derecha y sus dedos restantes en la izquierda. Hizo que la mirara, sus ojos estaban dilatados. "Frost. Enserio estoy poniendo de mi parte en "tratarte bien", te juro que lo hago. Pero si no me ayudas no lograremos nada" Me sonrió hipócritamente. "¿Qué te parece si te quedas calladita y yo me encargo de lo demás?" Soltó su agarre de mis mejillas y con la yema de su dedo índice toco la punta de mi nariz.
Sabía que tenía que parar esto, sabía que tenía que tomar el concejo de mamá.
El problema era que no quería.
"Prometo que esto va a gustarte" Se acercó a mí. "Y mucho." Sonrió seductoramente.
Se acercó a besarme, con menos intensidad que la primera vez. Detuvimos el beso por unos segundos solo para que ella pudiera sacar mi polera. Saco mis manos de su cintura y las puso a la altura de mi espalda baja. Empezó una vez más con suaves vaivenes que poco a poco fueron aumentando su fuerza.
Luego empecé a sentirme extraña. Algo no estaba bien.
Mis manos. Estaban atadas con mi polera a un tubo, el cual no me permitía moverme.
"¿Anna? ¿Que estas...?" Tapo mi boca.
"Te debo algo desde la semana pasada ¿Ya se te olvido?" Aun sentada en mi regazo, comenzó a desabotonar mi pantalón. Sentí una corriente helada recorrer mis brazos, mi piel se erizo.
Solté un leve suspiro una vez que su mano caliente entro en contacto con mi miembro. Con cuidado, bajo un poco mi bóxer junto con el pantalón, manteniendo mi pene erguido con un suave bombeo.
"¿Dónde está tu billetera?" Preguntó.
"¿M-mi billetera?"
Rió. "Si Frost, tu billetera"
"En el bolsillo de la derecha..." Soltó mi miembro por un momento mientras intentaba sacar el objeto del bolsillo. Una vez afuera, comenzó a buscar algo dentro de la billetera. "¿Que...?" Tenía una sonrisa de costado mientras entre sus dedos se encontraba un pedazo de plástico de forma cuadrada. "Oh..."
"Así que XL ¿Uhm?" Dijo abriendo el paquetito sin quitarme la vista de encima.
"Se... acopla m-mejor" Alce mis hombros.
"Ya veo" Se acercó a besarme. Suspiré.
¿Cómo es que siempre tenía ese sabor delicioso a cereza? Sus labios eran demasiado suaves. Sentía que se acoplaban a la perfección con los míos.
"Mírame..." Alcé la vista y, poco a poco, sentí como me introducía dentro suyo. Mordió su labio para evitar gemir. "Ah mierda..." Comenzó a subir y bajar lentamente, estaba acoplándose al tamaño.
"Fuck..." Quería llevar mis manos a su cintura, pero tenía las manos atadas. "Desátame..."
"No no no. Haré lo que quiera contigo en este cubículo..." Susurró en mis labios. Solté un suspiro mientras la veía subir y bajar encima mío. "Eres mía ahora."
.
"¿Elsa? ¿Qué pasó? ¿Porque demoraste tanto?" Preguntó Aurora acercándose a mí. "¿Está todo bien?"
"Mil disculpas, me encontré con unos amigos saliendo del baño, nos distrajimos un poco hablando" Mentí.
Flashback
Media hora antes.
"Si... si... ah sigue" Anna decidió el por fin desatarme después de varios minutos. Tenía sus manos sujetadas a una varilla de metal que se encontraba de forma horizontal a la mitad de los separadores del baño, servían como una forma de soporte. Yo estaba detrás de ella penetrándola a una velocidad regular mientras besaba parte de su espalda y sus hombros. "Si si si..." Su voz se cortó y su cuerpo quedó estático. "F-fuck..." Sentí sus paredes contraerse, ajustando mucho más mi miembro dentro de ella.
"Ah..." Abrace su cuerpo al mío con fuerza. "Anna..." Solté un suspiro entrecortado mientras disminuía la velocidad de mis estocadas. Y lo sentí, una descarga de placer por todo mi cuerpo. Golpeando como mariposas con muchas ganas de salir.
Anna llevo su mano a mi cabeza, entrelazando sus dedos en mi cabello, dando leves caricias. Seguía sujetándola con fuerza mientras escondía mi rostro en su cuello, calmando mi respiración y el palpitar de mi loco corazón.
"¿Estas bien?" Preguntó. Su voz se escuchaba diferente... era... tierna.
Asentí. "¿Tu?"
"Perfectamente bien" Soltó una pequeña risa. "¿Qué te parece si nos arreglamos un poco y salimos? Mi teléfono no ha parado de vibrar" Su mirada y la mía se encontraron, sus mejillas estaban sonrojadas y sus ojos brillaban.
Abría la boca y la cerraba, no podía soltar ni una sola palabra para contestarle.
"Lo tomaré como un sí" Contestó.
Sacudí un poco mi cabeza y me retiré lentamente de ella. Escuche un suspiro placentero de su parte.
5 minutos después...
"¿Que se supone que le diré a los chicos cuando regrese?" Pregunte en susurros. Mientras me subía el pantalón.
"Que te encontraste con unos amigos. Simple" Acomodo su vestido.
"¿Con que amigos?"
"No lo sé Frost, eso te lo dejo a ti." Peino su cabello. "Cuando salgamos esperaras 5 minutos después de que yo haya salido para que tú puedas hacerlo ¿Esta claro?" Acomodo mi gorro de invierno en mi cabello.
Asentí. "Si por supuesto"
"Perfecto. Aquí no pasó nada" Desbloqueo el pestillo del cubículo en el que estábamos para que la puerta pudiera abrirse.
Una vez que se abrió, todas las vistas fueron directas a nosotras. Eran chicas que no conocíamos, tendrían más o menos mi edad y la de Anna, tal vez de otra escuela o yo que se. Primero miraron a Anna, de pies a cabeza y luego pasaron a mí. Me miraban de manera extraña, como un depredador acechando a su presa.
"¿Se les perdió algo?" Preguntó Anna con una ceja levantada. Todas dirigieron su mirada a ella.
"Solo los ojos, en tu novia." Respondió una de ellas. Wait a... ¿Dijo novia? ¿Creyó que Anna era mi novia?
"Mira zorra..." Empezó a avanzar desafiante hacia la castaña que se encontraba en el centro de la habitación.
"Hey Hey Hey, tranquila ¿Sí?" Me pare frente a ella. "No importa, no vale la pena" Susurre solo para que ella me escuchara mientras acariciaba su mejilla. Su rostro se ponía tan rojo solo cuando sentía rabia o molestia en su interior.
"Como sea Frost." Tomo mi mano en su mejilla y la retiró con fuerza. Las chicas que se encontraban allí le abrieron el paso hasta la puerta de salida.
Deje caer mis hombros.
"¿Quieres entrar a los cubículos conmigo?" Preguntó la castaña mientras me guiñaba un ojo.
Solté un suspiro y salí tras ella.
Fin Flashback.
"Debieron hablar sobre algún tema bastante interesante como para que desaparecieras por casi una hora" Dijo riendo.
"Lo fue" Reí con ella. "¿Quieres tomar algo? Yo invito" Le ofrecí mi mano.
"Mi princesa en armadura" Sonrió mientras la tomaba.
"A sus órdenes" Ambas reímos dirigiéndonos a la barra en donde el resto de nuestras amistadas se encontraba.
No había pasado ni una hora cuando el dolor de cabeza empezó a carcomer mi cerebro. La bulla no me estaba ayudando, trate de aguantar un poco, tal vez el dolor pasaba si me distraía, pero no fue así, seguía allí. La migraña estaba volviendo y fuerte
"Aurora uhm... me encantaría seguir hablando contigo, pero tengo una horrible migraña carcomiendo mi cerebro ahora. Creo que será mejor que vaya a casa..."
"Elsa... ¿Porque no me dijiste nada?" Tomo mi mano.
"No quería preocuparte..." Le sonreí.
"Tortolitas" Dijo Olaf abrazándonos por los hombros. "¿Algo para tomar?" Aurora se sonrojo, probablemente yo igual.
"Gracias Olaf, pero iré a casa" Respondí.
"¿A casa? Els son las 12"
"Me explota el cráneo desde hace un par de horas, la bulla no me está ayudando en nada"
"Vale, le diré a Kris" Empezó a hurgar sus bolsillos. "Ten la llave del..."
"No no no, tranquilo. Tomaré un taxi"
"¡Nada de tranquilo! ¡Es tu auto!"
"Olaf... tomaré un taxi. No te preocupes, te avisaré apenas llegue"
"¿Estas segura? No quieres que te..." Alce una ceja. "Ya ya, anda. Avísame cualquier cosa ¿Está bien?" Dijo dándome un abrazo.
"Lo haré" Me dio una última mirada y luego regresó con los demás.
"¿Segura que estarás bien sola?" Preguntó Aurora tomando mis manos.
"Tranquila, solo es un dolor de cabeza. No pasará nada" Deposite un beso en su frente. "Te veo el Lunes"
"Te veo el Lunes" Me sonrió. Solté sus manos y me dirigí a la puerta de salida.
.
Después de ducharme y tomar una aspirina, no había parado de presionar el botón del control para cambiar los canales. No encontraba nada que ver en la televisión por cable, busque algo en Netflix y tampoco di con alguna película o serie que me llamara la atención, decidí apagar el televisor y la pequeña lámpara que tenía encima de la mesa de noche y me dispuse a dormir.
No tenía más de 20 minutos tratando de conciliar el sueño cuando el timbre de casa sonó. Me levanté y vi la hora en mi teléfono; 2:23 de la madrugada. ¿A quién se le ocurrirá tocar la puerta a esa hora? Y mucho más con la lluvia que se había desatado. Lo más probable que Kristoff u Olaf, tal vez querían devolverme las llaves del auto.
Me senté en la cama y puse mis pantuflas. Baje las escaleras y camine hacia la puerta, acerqué mi ojo a la pequeña incisión en la mitad de esta para ver de quién se trataba.
Era Anna.
Abrí la puerta. "¿Anna? ¿Que...? Estas empapada, pasa por favor" Abrí la puerta permitiéndole el paso.
Estaba totalmente mojada de pies a cabeza, sus mejillas estaban rojas, tiritaba y abrazaba su cuerpo con sus brazos. Me saqué la polera que usaba para dormir y se la puse encima.
"¿Qué pasó?" La abracé a mi cuerpo, sobando su espalda tratando de pasarle calor. Estaba temblando.
"Hans m-me tra-trajo a c-casa y deje m-mi bolso en su a-auto" Soltó un suspiro. "Mis llaves y t-teléfono estaban a-allí y Kristoff s-sigue en la di-disco"
"Está bien está bien. Vamos a hacer algo ¿Sí?" Puse mis manos en sus hombros. "Te darás una ducha caliente y te daré ropa seca para que puedas cambiarte. Cuando termines puedes llamar a Kristoff y contarle todo, sería mejor que te quedaras aquí hasta que la lluvia se calme. Aunque te diera un paraguas estoy segura que volverías a mojarte."
"Es-esta b-bien" Respondió.
"Perfecto. Ven conmigo, te daré una habitación" Le sonreí.
Le ofrecí mi mano para que la tomará en unos segundos después. Dimos un par de pasos y fue cuando escuche el sonar de sus zapatos de tacón contra el suelo. Me detuve y volteé a verla.
"Permíteme" Me hinque en una rodilla y acerque mis manos al broche de sus zapatos.
"¿Q-que haces?" Dijo retrocediendo.
"Tranquila, te sacaré los zapatos, debes estar sintiéndote incomoda con ellos ahora" Dije mirándola hacia arriba. "¿Me permitirías sacarlos?"
Ella me miro por unos segundos y lentamente volvió a posicionar su pie en donde estaba hace unos segundos. Con mucho cuidado, saque los zapatos de sus pies, me saque las pantuflas que llevaba y se las puse.
"Así te calentaras más rápido" Dije mientras me paraba y le sonreía, ella me miraba con ojos algo más abiertos. "¿Seguimos?" Pregunte, volviendo a ofrecerle mi mano.
"S-si, por favor" Tomo mi mano.
Con más tranquilidad continúe nuestro camino a las escaleras para poder llegar a uno de los cuartos para visitas. Tenía planeado llevarla al que se encontraba al costado de mi habitación, así podría avisarme por si necesitaba algo y yo podría estar pendiente de ella.
"Tienes todo lo que necesitas dentro del baño, regresaré trayendo un pijama y algo caliente. Um... ¿Tomaste alguna bebida alcohólica?" Pregunte. Tenía pensado prepararle una taza con chocolate caliente, pero si había consumido alcohol me parecía correcto el que tomara otra cosa que no le cayera mal en un par de horas.
"Si..."
"Traeré una infusión entonces. Avísame cualquier cosa, estaré en la cocina" Le sonreí antes de salir por la puerta y cerrarla.
Trote por los pasillos directo a mi cuarto por un pijama. Lo más probable era que mi ropa le quedara un poco holgada, pero logré escoger un pantalón azul con puntos blancos con un polo blanco. Abrí la puerta y dejé el conjunto perfectamente doblado a los pies de la cama.
Baje las escaleras con rapidez. ¿Qué podía llevarle de comer? Tal vez una taza de té caliente y... si le preparo algo con grasa podría caerle mal... ¡Tostadas! A ella le gustan las fresas, tengo mermelada en la refrigeradora. Tostadas con mermelada entonces.
Cuando tuve todo listo en una charola, esperé fuera del cuarto hasta escuchar el grifo de la ducha cerrarse, lo que indicaba que Anna había finalizado su baño.
Toque la puerta con la punta de mi pie derecho. Abrió la puerta, llevaba puesto el pijama
"Hey" Le sonreí. Deje descansar la charola en la mesa de noche. "Te traje té caliente, sé que te gusta tomarlo con dos cucharadas y media de azúcar, así que el té tiene esa cantidad de dulce" Dije señalando la taza. "Aunque si consideras que le falta azúcar o debería tener menos traje también esta pequeña tetera con agua caliente y este recipiente con azúcar. Aquí tienes tostadas con mermelada, me pareció que te gustarían también" Metí mis manos en los bolsillos de mi pantalón, solo para encontrarme con mi teléfono. "Oh si claro, ten" Le acerqué mi teléfono. "Puedes llamar a Kristoff o a quien creas necesario y avisar que estarás aquí, volveré en unos minutos"
Regrese a la cocina a lavar todo lo que había ensuciado, no me demore ni 5 minutos en eso, pero preferí darle su tiempo para hablar con quién necesitará hacerlo.
Toque su puerta a los 15 minutos después.
"¿Todo bien?" Gire la perilla. "¿Te sientes mejor?" Asome mi cabeza por la abertura de la puerta. Ella estaba sentada en la cama.
"Si todo bien. Kristoff piensa también que debería quedarme hasta que la lluvia se calme. Hans regreso a la disco y Kristoff tiene mi bolso." Estiró su brazo con mi teléfono en mano.
"Genial" Le sonreí. "Ehm... bueno... ¡Estás en tu casa! Si deseas ver televisión allí está el control. Si aún tienes hambre eres libre de ir a la cocina y tomar lo que desees. No dudes en avisarme por cualquier cosa que necesites, estaré en el cuarto del costado"
"Está bien" Asintió.
"Descansa, buenas noches" Fui cerrando la puerta.
"Buenas noches" Respondió.
Una vez cerrada la puerta, pegué mi espalda a ella y solté un suspiro.
¿Qué día eh?
Como quisiera simplemente regresar a su habitación, echarme en la cama con ella y abrazarla hasta quedarnos dormidas. Acariciando su cabello y permitiendo que mis fosas nasales se inundaran en su peculiar olor a fresas que siempre desprendía.
Me metí entre las sábanas y dejé a mi cuerpo descansar.
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"¿Frost? ¿Estas despierta? Frost" Fui abriendo lentamente mis ojos. Anna estaba arrodillada a los pies de mi cama.
"¿Anna? ¿Que...? ¿Qué sucede?" Prendí la lámpara en la mesa de noche y me senté en la cama.
"No puedo dormir... me preguntaba si podía..." Señaló mi cama.
"Oh claro, si si por su puesto" Me levante. "Si deseas puedes dormir aquí, estaré bien en el mueble" Le sonreí.
"Podrías... ¿Quedarte?"
"No entiendo... ¿Quieres que duerma contigo?" Pregunte con los ojos bien abiertos.
"Solo si quieres..." Subió y bajo sus hombros.
"¿Pesadillas feas uhm?" Sonreí ladeando mi cabeza. Casi siempre las tenía cuando veía películas de terror o de zombies.
"Vimos una película de terror ayer. No he logrado dormir bien desde entonces" Told ya.
"Está bien. Puedes elegir el lado de la cama que quieras" Alzó las sabanas y se acostó al lado que iba a la pared. "¿Crees que Annabelle lograra entrar por la puerta de mi habitación?" Pregunte divertida.
"¡Frost!"
"Estoy bromeando" Sonreí mientras me echaba al otro lado. "Hey... ¿Escuchaste eso?" Le mire con miedo.
"¿Q-que cosa?"
"Ese sonido en la escalera... ¿No lo escuchas?" No pude aguantar la sonrisa.
"¡Ugh! ¡Sabía que debí haberme quedado viendo televisión hasta que amaneciera!" Dijo levantándose de la cama.
"¡Esta bien! ¡Esta bien! Prometo que no diré una palabra más" La abrace.
Fue un simple impulso. Cada vez que me quedaba en su casa y me tocaba dormir con ella después de haber visto una película de miedo, solía molestarla diciendo que veía gente pasar por el pasadizo o que escuchaba pasos solo para asustarla. Al final ella acababa aferrada a mi brazo o mi cintura, escondiendo su rostro en mi pecho o cuello.
Y allí estábamos. Ambas echadas en mi cama, yo abrazando su cintura con su espalda pegada a mi pecho. Totalmente quietas. Tragué saliva.
"Si algo entrara por esa puerta..." Hice una breve pausa. "Yo estaré aquí para protegerte" Sentí su cuerpo relajarse entre mis brazos. "No permitiría jamás que algo te pasara" Susurre en su oído. "No mientras yo esté aquí"
.
Abrí mis ojos lentamente. Escuchaba los pájaros cantar, alguno que otro auto pasando por la autopista mojada por la lluvia de ayer.
Lo primero que vi fue la pared de mi habitación. ¿Fue un sueño? Oh wait. Sentí unas manos acariciar mi espalda dentro de mi polo junto con un leve suspiro, lo sentí en mi cuello. Anna sigue abrazada a mí. Está abrazando mi cintura.
Dios mío dormirnos abrazadas.
Y aún no me ha amenazado con golpearme.
Okay okay, mantengamos la calma. No es la primera vez que dormimos así, pero han pasado muchos años desde la última vez.
Aspire profundamente el olor de su cabello. Como había extrañado esto... tenerla tan cerca sin necesidad de mantener relaciones carnales. Solo ella y yo, abrazándonos, así como antes.
Sentí sus labios, tibios, en mi cuello. La abrace con más fuerza, como si no quisiera dejarla ir. Su respiración se cortó. Se acababa de levantar, podía sentir sus pestañas chocar con la piel de mi cuello.
"B-buenos días" Salude cerrando mis ojos con fuerza. Podía esperarme cualquier cosa.
"Buenos... días..." Respondió.
Okay, eso es progreso.
"¿Cómo uhm... como amaneciste?"
"B-bien" Respondió.
"Genial, q-que bueno"
Nos quedamos calladas.
"Creo que debería ir a casa." Dijo ella soltándose del abrazo.
"Por supuesto, déjame prepararte algo para desayunar" Anna estaba parada al lado de la cama.
"N-no es necesario. Solo necesito ir a casa ahora"
"Está bien ¿Quieres ropa de cambio? Puedes tomar la mía"
"No no, así estoy bien"
"Bien... te daré un par de zapatillas, no puedes irte sin zapatos, te mojarás y tendrás un fuerte resfriado de lo contrario" Dije sentándome en la orilla de la cama. "Puedes usar este baño para asearte, iré al otro" Le sonreí mientras salía por la puerta.
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"Tus zapatillas me quedan gigantes" Dijo viendo hacia abajo, acababa de bajar las escaleras con mi pijama aun puesto.
"Lo siento, eran la talla más chica que tenía" Le sonreí. "Sobre tu ropa, te la llevaré mañana, la metí a la lavadora ayer y lo más probable es que este seca para mañana"
"Está bien" Contestó.
"Entonces" Me pare del sofá. "Vamos, te acompañaré"
"No es necesario que..."
"Quiero hacerlo" Alce mis hombros mientras abría la puerta de salida principal. Anna soltó un fuerte suspiro y pasó delante mío.
Caminamos en silencio por un momento, no sabía qué demonios decirle, no después de lo que pasó en la mañana. Anna estaba demasiado seria y eso me preocupaba.
"Las pistas tienen grandes charcos" Dije caminando con las manos en los bolsillos.
"Es lo más lógico, llovió fuerte ayer Frost"
"Ujum" Asentí. Seguí caminando en silencio.
"Hogar dulce hogar" Le sonreí mientras metía mis manos a los bolsillos de mi pantalón. Ambas estábamos a pocos centímetros de la puerta de su casa. "Sana y salva"
"Eso creo" Dijo ella. "Debo entrar"
"Claro" Sonreí una vez más. "Ten un buen día" Tome su mano y deje un beso en ella como forma de despedida. La solté delicadamente y bajé los escalones que se encontraban frente a la puerta, dispuesta a irme a la mía.
No había terminado de bajar el segundo escalón cuando volví a escuchar su voz.
"Elsa..." Volteé mi cuerpo hacia ella y lo último que vi fue su rostro acercándose al mío, depositando un suave beso en mis labios y sus manos en mis mejillas.
Abracé su cintura con mis brazos y continúe su beso, cerrando mis ojos, atesorando esos segundos para siempre en mi mente. Ella se separó de mí.
"Gracias..." Soltó en un suspiro mirándome a los ojos, sentía su aliento acariciar mis labios. Jamás me cansaría de mirar aquellos hermosos ojos azules. "Por todo"
"Fue un placer, copo de nieve" Sonreí con ternura. Deposite un último beso en su frente mientras ella soltaba su agarre, al igual que yo segundos después.
Baje el último escalón y camine hacia la vereda, pare unos segundos solo para verla una vez más. Le sonreí y agite mi mano como símbolo de despedida, ella sonrió al piso y alzó su vista hacia mí, haciendo el mismo gesto. Volteé a la derecha y seguí mi camino de vuelta a casa, con la sonrisa más grande que alguna vez tuve en toda mi vida.
Y allí tienen su dosis semanal de Elsanna. Me parece que el final de este cap salió… más o menos tierno hahahaha ¿Que opinan ustedes? Estaba de fiesta con unos amigos el día Viernes y pum, la idea llego a mi cabeza como un baldazo de agua fría. Me fui a una esquinita, tomé mi teléfono y me puse a redactar lo que mi imaginación botaba. ¿Loco no?
Quería avisar también que acabo de empezar las clases en la universidad y bueno, las cosas estarán bastante complicadas a partir de ahora. Lo cual no quiere decir que dejare de subir capítulos, al contrario, enserio quiero terminar esta historia, tengo buenas ideas para otro fic que tengo pensado subir cuando acabe con este. A lo que voy, es queprobablemente demore un poco más en subir el resto de capítulos.
Solo es cuestión de organizarme bien con el tiempo, siento que es mejor escribir cuando las ideas e inspiración fluyen de la nada y no cuando te ves obligado a hacerlo. Así que, de ser así el caso, lo único que les pediré es paciencia, mucha paciencia.
Sobre los comentarios:
Daniela70306: ¡Muchas gracias! Me parece que este cap complació un poco tu petición, llego tarde, pero ahí está ;)
Skar: Tu comentario me hizo reir hahahaha, gracias por darte el tiempo de dejar un comentario :)
¡Yyyy ya está! Espero que este capítulo haya sido de tu agrado, si lo fue puedes dejarme un comentario, agregarlo a tus favoritos o seguir esta historia :)
¡Muchas gracias por leer!
¡L-476 out!
