Lo que fue de nuestra vida
Si pudiera definir los últimos 10 años en una palabra, esta sería felicidad... El estar junto a él, pese a todas las adversidades que la vida me impuso, por mis decisiones a veces erradas, a veces ciertas.
Aun tengo vivo en mi memoria cuando decidí ser feliz, pese a las presiones de la sociedad y a las presiones de mi familia. Aquella noche en la madrugada, mientras a mi alrededor había una algarabía, donde personas bailaban y eran cínicamente felices... Puedo decir fui feliz, realmente hasta hoy lo soy... Este hombre ha sido mi todo y junto a nuestros hijos sé que puedo solucionar cualquier dificultad que se presente. Sé que lo puedo hacer.
La rutina de cada mañana es abrir los ojos, observar su rostro, esa pequeña cicatriz que se esconde bajo su pelo castaño y por la cual estuve a punto de rendirme luego de su retorno de la guerra. Lo despierto con un beso en la mejilla y me dirijo al baño para vestirme, a poco minutos de ello entra a la habitación mi pequeño demonio, saltando sobre su padre y diciendo que Luci ya tiene el desayuno listo, luego recojo a pequeña ángel de su habitación, siempre está durmiendo, le doy su vivieron para luego acompañar a mis dos varones en la mesa principal.
Durante la mañana vamos de compras o visitamos a algún amigo en la ciudad, luego almorzamos en casa y por la tarde vamos a recorrer el parque central, se ha hecho una linda costumbre, dar una vuelta a el o sentarnos a comer unos ricos dulces a sombra del gran roble.
A veces veo a la distancia a mi rival de aquella época, la veo besar los labios de quien fue mi amado y correr detrás de una pequeña pecosa muy parecida a ella, pero de cabellos castaños, veo la hermosa familia que son, tan hermosa como la mía – ¿Te arrepientes? Susana – Doy la vuelta y me percato que he estado mucho tiempo mirándolos y le sonrío de forma cálida a quien llena mi corazón ahora – No podría hacerlo, Dios te trajo a mi vida como un regalo – El me sonríe y yo no puedo evitar llorar –Susan… - Le pido que guarde silencio, mientras yo me calmo, tomo su mano y la apego a mi mejilla – Recuerdo perfectamente esa noche, donde quise dejar mi pena en el pasado, mi pierna ya no estaba y Terry representaba estabilidad, pero ya no más amor… Le insistí a mi madre, quien no quiso escuchar y luego esa carta de la guerra… No pude evitar tomar el cuchillo y clavarlo en mi vientre… Al despertar estaba en la morgue, los encargados se asustaron y pensaron que era un anima… - Ambos rieron al recordar que en todos los periódicos del país apareció a la mañana siguiente que el alma en pena de Susana había recorrido el hospital – Ya sabes que me aproveche de la situación y preferí desaparecer… Me enlisté como ayudante de enfermera en las listas de guerra. La prótesis casi no se notaba, así que pude llegar hasta Francia sin problemas… Un golpe de ironía del destino me hizo reconocerte moribundo en la esquina de un viejo hospital en ruinas, el corte en tu cabeza era profundo y te abrace, quería que tu alma no abandonase tu cuerpo, era la única forma, mis compañeras me ayudaron a que vivieras y he aquí hoy, con el amor de mi vida… Aquel que me rescató de la muerte en vida y de un matrimonio que solo nos haría infeliz a ambos – Me temí haber hablado de más, pero el solo me observó y besó mis labios frente a toda la gente del parque, frente a ellos, que hacían lo mismo, eran felices igual que yo… Creo haber leído en un periódico que a la novia la internarían en un convento si no se casaba… Ella declaraba que era una trampa, sin duda la mejor Trampa en la Vida de Candy.
FIN
Chicas... Gracias por seguir esta simple historia... Espero les guste el final y en realidad la buena en todo esto es Susana... La pobre está tan estigmatizada que quise darle un respiro...
Gracias por leer y espero que lean de paso mis otras historias y me digan que les parecen... Saludos
Anngel
