FATE
Mis dedos daban leves golpes el escritorio estaba algo fastidiada; en las últimas noches no pude descansar bien por preocupación a Nanoha que no me había vuelto hablar desde aquel día en el que nos encontramos con Hayate, aun que haya sido un golpe para mi enterarme que ambas eran mejores amigas intenté digerirlo pero no agarraba mis llamadas.
— ¿Testarossa? —llamó Signum— ¿estás bien? —preguntó. La miré algo perdida pero regresé a la realidad estábamos hablando de alguna estrategia para poder capturar a Scaglietti pero no había prestado atención— te estoy hablando y no encuentro respuestas de tu parte —dijo colocando las carpetas sobre el escritorio.
Suspiré.
— Es que, me he encontrado con Hayate —comenté saliendo del tema. Signum abrió un poco su boca sorprendida, sin poder creerlo— me enteré que es la mejor amiga de Nanoha pero ya no sentí nada cuando la vi; pero ahora Nanoha no me responde las llamadas.
Rió para acomodarse. La miré confusa.
— Shamal y yo nos hemos percatado que entre ustedes dos hay química —decía mientras miraba las carpetas que estaban sobre la mesa— hasta nos alegra que estés feliz.
Miré a otro lado después de escucharla, en cierta parte entiendo a Signum ella estuvo conmigo cuando pasó lo de Hayate con Yuuno después de aquello nunca volví a confiar en alguna otra mujer hasta que llegó Nanoha que no entendía cómo la dejé entrar a mi vida. No niego que la vez que tuve relaciones con Nanoha fue exquisito pero ¿por qué no me contestaba? Eso mataba mi cabeza, ¿acaso sólo me usó?
— Testarossa —me llamó— no creo que Nanoha sea la clase de mujer que utiliza a otra persona para sus deseos carnales pero si tanto problema tienes ¿por qué no la buscas en su lugar de trabajo para hablar? Después de todo recuerda que dentro de dos horas tenemos que viajar a Osaka; nos informaron que han habido testigos que vieron a Vivio... —ese nombre me hizo abrir los ojos. La miré interesada— pero a la vez nos llegó un homicidio —siguió, fruncí tan sólo un poco mi ceño y vi que me mostraba otra carpeta nueva— los padres de Vivio han sido asesinados en su casa —escuchar esa noticia me desmoronó; un recuerdo cuando me vinieron a hablar se me vino a la mente— pero esta vez hubo una nota de ...
—Scaglietti —le ayudé a hablar colocándome de pie, agarré ambas carpetas— tenemos que atrapar a ese desgraciado como sea. Deja al equipo de criminología B con laboratiorio, que estudien todo lo posible —en ese momento Signum me detuvo, me mostraba una foto desde su celular . Era la nota que dejó Scaglietti.
''Me encontrarás sí porque te haré el trabajo fácil.
Aun que también me divertiré con tu ser amado, tal vez amanezcan como ellos''
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, fruncí el ceño realmente aquel hombre era un fastidio— que pongan vigilancia en casa de mi madre, en el trabajo de mi hermano y en casa de Nanoha —ordené. Ella asintió para retirarse— nos vemos luego.
Dicho eso me retiré de la oficina. Últimamente he pasado mucho tiempo con Nanoha y si he sido vigilada por Scaglietti era clave que la iba a tomar como otro ser amado para mí.
Después de aquella conversación me dirigí al instituto donde trabajaba Nanoha; mostré mi placa e ingresé sin problema, llegué al salón de maestros buscando con la mirada a Nanoha hasta que escuché su risa y giré a mirar dónde era, cuando la vi me acerqué a ella sujetándola de la mano para jalarla sin que tropiece o cayera al piso la saqué de ahí a la parte trasera del instituto.
— Fate-chan...
— ¿Por qué no contestas mis llamadas? —pregunté molesta, ella agachó la cabeza.
— Me amisté con Hayate-chan pero me hizo prometer que no me acerc...
No la dejé continuar porque me dispuse a robarle un beso, un beso correspondido de la misma forma: cariñoso.
Cuando nos separamos para tomar aire nos miramos, mi corazón latía rápido. Una de sus manos viajó a mi pecho, ella miraba directamente a mi cuello.
— Hoy viajaré... —susurré para colocar mis manos en su cintura. Ella me atraía, a veces no entendía lo que sentía pero me preocupaba y quería verla feliz; día a día me gustaba más— quiero que sepas que no siento nada por Hayate y si es por eso que te alejarás de mí, lo comprenderé.
Se quedó en silencio por unos momentos y sentí ambos brazos rodear mi cuello y chocó su frente con la mía.
— Regresa pronto ¿si? —susurró para dejarme seguido un corto pero dulce beso— cuando regreses vamos a la playa.
Sonreí y asentí.
— ¿Nanoha? —esa detestable voz. Ella giró un poco, yo alcé la vista para verlo traía un ramo de rosas— ¿Fate te está acosando?
— Yuuno-kun nada de eso —dijo Nanoha quitando sus brazos de mi cuello para dar la vuelta completa y dar vista a él— lo quise yo...
El rostro de Yuuno era confuso, miré a Nanoha para así abrazarla por detrás de una forma cálida.
— ¡Suelta! —gritó aquel rubio acercándose rápido a mi, empujándome haciendo que soltara a Nanoha y me dio un golpe en el rostro. Llevé mi mano a mi nariz, la sentía húmeda, era sangre; las ganas las tenía desde hace rato por lo que reaccioné de la misma manera y más grave ya que estaba actuando como mi deber policial con lo que me enseñaron en la escuela.
— Nanoha, retírate que yo me encargo de él —dije viendo el rostro preocupado de Nanoha— escucha antes, en tu edificio habrán policías que cuidarán de tu seguridad —puse más fuerza con Yuuno porque este intentaba soltarse— espera mi regreso —dije como último y ella asintió para mirarme por última vez y retirarse. Quedando con Yuuno— Yuuno, te equivocas de persona; yo ya no soy la misma estúpida que antes.
— Tsk —escupió mi pie nunca harás sentir placer a Nanoha como un hombre lo haría. Si no lo hiciste con Hayate mucho menos con ella.
Burlé a susodicho comentario y acerqué mi rostro a su oído.
— Nanoha y yo ya nos acostamos, cómo arañó mi espalda y gemía mi nombre, lleno de deseo... —susurré para alejar rápido mi rostro porque un equipo de seguridad llegó, seguro Nanoha dio aviso; aquellos sujetaron a Yuuno quien me miraba con odio, sonriente yo miré mi reloj para darme cuenta que estaba un poco tarde.
Tan sólo quería proteger a Nanoha de cualquier animal, quería que sintiera amor... mi amor.
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Cuando encontré a Signum ella estaba hablando con mi madre, me acerqué a la cámara y saludé despidiéndome de ella.
Luego de cortar, Signum me miraba con una intención de querer reír y con la palma de mi mano alejé su rostro, haciendo que soltara su risa.
— No fue Nanoha quien lo hizo —respondí. Sabía que quería molestarme con eso.
Pasamos por el Check-in mientras ingresábamos le conté lo sucedido.
— Entonces sí te gusta Nanoha después de todo —comentó. Suspiré mirando a otro lado, quizá era verdad. Me gustaba.
Después del tiempo de viaje de Uminari hasta Osaka directamente nos fuimos por la zona que vieron a Vivio pero después nada aun que nos comunicaron que se encontraba con un hombre pero al mostrar la foto de Scaglietti ellos negaron que era ese hombre sino otra persona. ¿Quién era? ¿su amigo? ¿su cómplice? ¿su trabajador? Muchas preguntas estaban en mi cabeza actualmente. Estuvimos caminando y caminando hasta el anochecer pero ningún rastro más por lo que decidimos dirigirnos al hotel para relajarnos en las aguas termales.
Al entrar a las aguas termales no habían muchas personas, nos metimos relajándonos pero un ruido hizo fastidio nuestra tranquilidad giramos a ver y eran tres mujeres; una de ellas se acercó a mi sonrojada pero con los ojos llenos de temor estando cerca se colocó sobre mi regazo gimiendo, sentía un tipo de vibración pero al mismo tiempo de todo mandó un mensaje:
''Perderás todo Fate. Así como los Harlaown a su cabeza y ahora son nada''
Escuché eso e iba a quitarla de mi encima, miré a Signum pero una de ellas la estaba sujetando de los brazos y la otra encima de igual pero la pelirosa les halaba indicando que si no la soltaban las iba meter presas que de manera en eso escuché gritar a la mujer que se puso en mi encima, cayendo al agua, ensangrentada ¿pero qué mierda pasó aquí? Hubo pánico en el lugar al ver la escena. Era su cadáver.
Después de varios minutos llegó la policía para recoger el cuerpo y preguntar a los testigos como a nosotras de lo sucedido, nosotras estábamos ya vestidas para atender el pequeño caso y algunos reporteros que estaban fastidiando para sacar en primera plana.
Lo único que estaba en mi mente de tanto pensar era que esas palabras eran exclusivamente y únicamente de Scaglietti porque es una de las personas que más conoce de los Harlaown que cualquier otra persona ¡y más si es de Osaka que ni siquiera enterados!
Estábamos en la habitación y entra una llamada al teléfono de Signum, por lo visto era Shamal.
Ante las palabras y los gestos estaban peleando, hablaban de unas fotos, espera ¿fotos? ¿acaso nos tomaron fotos? Eso daba entender que nos seguían ¿quién? ¿desde dónde? ¿seguirán nuestros pasos?
Signum cortó furiosa.
— ¡Tienen fotos de nosotras en ese falso momento de las chicas! —me comentó, confundida la miré para luego empezar a pensar. Si a Shamal le llegaron puede ser posible que a Nanoha también por lo que automáticamente la llamé pero no encontraba respuesta. Me despreocupé un poco, quizá estaba descansando ya que enseña.
— Signum, tranquila, mañana será un nuevo día y esperemos nos vaya bien. Por ahora pensemos en lo sucedido que igual cuando regresemos a la ciudad nos van a preguntar lo sucedido, hasta que no encontremos a Scaglietti nuestro equipo está en la mira del Jefe Genya Nakajima —dije intentando tranquilizarla— cuando regresemos hablas con Shamal, también le explicamos o es que ya verán las noticias y entenderán.
Signum simplemente asintió pero sabía que estaba muy molesta. No pasaría en alto lo sucedido.
Nanoha, ¿estarás bien?
