Nuevo capítulo, disfruten y dejen sus reviews.

Advertencia: en este capítulo se mencionan temas sexuales, pero nada muuuuy explicito.

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de su respectivo autor.


Capítulo 6: Tensión.

La relación de Naruto y Hinata avanzaba de maravilla y todos podían ver lo felices que ambos eran. Naruto siendo el romántico que era llevaba a Hinata a las citas más locas y románticas posibles, siempre se excedía en los pequeños detalles para enamorar a Hinata y cada vez lo lograba, Hinata por su parte trataba de consentir al rubio y hacer que sonriera más, algo que era muy fácil ya que Naruto sonreía cada vez que Hinata estaba junto a él.

Todos los miraban y veían a una pareja de enamorados cuya relación se volvía cada vez más y más fuerte. Pero ahora lo único que se veía entre ambos era una tensión que se podría cortar un cuchillo, una tensión completamente carnal.

Seis meses después de comenzar su relación, Naruto y Hinata aun llevaban su relación lo más despacio posible y ahora Naruto pagaba el precio por eso.

Seis meses después y Naruto estaba frustrado porque él y Hinata aún no habían consumado la relación, sí, Naruto estaba frustrado sexualmente.

Hinata era una chica que paso su vida entera encerrada en su propia casa, rodeada de personas que solo su padre aprobaba para ella y en esos años nunca tuvo un novio, nunca se había enamorado de alguien, todo era nuevo para Hinata.

Por eso cuando los besos y la carisias comenzaron a subir de tono, la chica huía del contacto de su novio y luego lo evitaba por unos días hasta que ella se disculpaba sin explicación alguna. Naruto no entendía lo que sucedía y nunca presionaba a la chica para que le diera una explicación, o así era hasta que un día mientras la besaba en el sofá de la chica, el rubio subió su mano y rozó su seno sin culpa.

Hinata reacciono ante el contacto de la peor forma posible, empujo a Naruto y este cayó al piso golpeándose la cabeza con la mesita de café que tenía en la sala de estar.

Flashback:

- ¡Ouch! – exclamó el rubio mientras se sobaba la cabeza por el golpe que se acaba de dar.

- ¡Oh por Dios! ¡Naruto-kun, lo siento mucho! – dijo Hinata asustada por lo que acababa de hacer.

Hinata no podía creer lo que había hecho, había empujado a Naruto y ahora él se había golpeado la cabeza fuertemente. La chica se levantó y se dirigió a la cocina a conseguir algo para la cabeza de su novio.

- Ten, esto ayudara un poco – le dijo mientras le entregaba una bolsa de vegetales congelados.

- Gracias – dijo el rubio mientras tomaba la bolsa y se lo ponía justo donde se había dado el golpe.

- Naruto-kun... yo, lo lamento mucho... no quise las... – Hinata fue silenciada por el dedo de Naruto sobre sus labios.

- No te preocupes Hinata, soy yo quien debo disculparme por incomodarte – dijo.

- Naruto, no me incomodaste, bueno un poco sí, pero no es por ti es por mí – dijo la chica completamente sonrojada.

- Claro, entiendo así que no debes de explicarme nada – respondió el rubio.

Un silencio incomodo invadió la habitación, Naruto intentaba no concentrarse en el dolor de cabeza mientras que Hinata hacia todo lo posible para no llorar en ese momento.

- Creo que mejor me iré a dormir – dijo Naruto mientras se levantaba del suelo.

- ¡No! ¡espera, no te vayas! – pidió la chica.

Hinata estaba a punto de dejar sus lágrimas salir, no quería que Naruto se fuera, no así, no quería que pensara que ella no lo deseaba porque ese no era el caso, Hinata lo deseaba bastante, pero nunca había sentido algo así en su vida y por eso estaba nerviosa ya que no sabía nada de como satisfacer a un hombre sexualmente.

- Lo siento Hinata, pero creo que es lo mejor, ya es tarde y mañana tengo que hacer muchas cosas – dijo el muchacho preparándose para dirigirse a la puerta.

- ¡SOY VIRGEN! – gritó Hinata deteniendo al rubio al instante.

- ¿Qué? – preguntó sorprendido el rubio.

- Soy... virgen, tengo 21 años y nunca he estado con un hombre, eres mi primer novio, prácticamente eres mi primer beso real y por eso me puse nerviosa y reaccioné de esa forma – dijo la chica mientras soltaba unas lágrimas.

Naruto se acercó a Hinata en un instante para secar sus lágrimas, la chica lo miró a los ojos con una mirada triste y apenada. Naruto solo pudo besarla tiernamente para luego abrazarla.

- No llores, eso no tiene nada de malo, debo decir que te admiro por eso – dijo Naruto, sorprendiendo a Hinata por sus palabras.

- ¿Qué? – preguntó.

- Cuando tenía tu edad, la mayoría de las chicas que conocí ya había tenido múltiples parejas, no es que tenga un problema con eso también... pero me alegra saber que todavía hay personas que esperan hasta el momento indicado y por la persona indicada – respondió.

- Naruto... me gustaría que fueras tú... ya sabes... mi primera vez, es solo que nunca antes había tenido un novio, desde que era niña mi padre no me dejaba socializar con gente que no era "apropiada" para asociarse con mi familia, por eso fui educada en casa hasta mi adolescencia y para cuando logré convencer a mi padre de que me dejara asistir a una secundaria, me envió a un internado para mujeres en otra ciudad – mientras Hinata contaba su historia, Naruto se estaba enojando.

No podía creer que el padre de la mujer más bella y tierna fuera un imbécil de mente cerrada, esto junto con todo lo que Hinata le había dicho sobre la razón por la que huyó de su casa, hacían que el rubio deseara tener al hombre enfrente y golpearlo.

- No te preocupes Hinata, no voy a presionarte, cuando estés lista estaré aquí, si es que decides hacerlo conmigo, sé que es una decisión muy importante y... ¡Mphf!

Naruto fue interrumpido por los labios de Hinata que lo besaban con amor, al separarse la chica lo miro con sus ojos color perla y una sonrisa maquillado con un sonrojo.

- Gracias Naruto-kun, eres increíble – le dijo la chica.

- Nah, no es para tanto. Mira, debo irme ya, mañana debo ir al mercado a comprar algunas cosas, así que debo de madrugar.

Naruto se levantó del sofá depositando un suave beso en la frente de Hinata para luego irse a dormir a su apartamento.

Una vez que se fue, Hinata se tiró en el sofá ahogando un grito de emoción con un cojín, definitivamente se estaba enamorando de Naruto cada vez más y más, sabía que Naruto era el indicado para su primera vez, pero sus nervios y falta de experiencia, además de la posibilidad de que todo esto termine mal una vez que descubra la verdad, la asustaba bastante.

Con ese pensamiento en mente, Hinata se fue a dormir imaginándose lo que podría pasar entre Naruto y ella.


Un mes después y Hinata aún no se había decidido, y aunque Naruto le daba su espacio sin presión, Hinata podía notar que a Naruto le estaba afectando la abstinencia.

Al principio no era tan malo, el rubio evitaba hacer cualquier cosa que pudiera incomodar a la chica, debido a eso, las sesiones de besos que antes solían ser un poco más intensas ya no lo eran, Naruto trataba de no alargarlas y mantenía sus manos en la espalda de la chica, cuando antes sus manos exploraban lo que podían de su cuerpo.

A Hinata no le molestaba este cambio en el comportamiento del rubio, pero cuando el muchacho comenzó a alejarse un poco y comenzar a evitarla fue cuando todo cambio y el miedo a perderlo nació.

- ¿A qué te refieres con que Naruto ya no te quiere? – preguntó una sorprendida Sakura.

- No lo sé, es solo que Naruto a estado evitándome un poco, cuando nos besamos ya no es de la forma más pasional, antes me dejaba sin aliento y ahora me deja un poco frustrada – contaba Hinata.

- ¿Y cómo es sexualmente? – preguntó la pelirrosa como si nada, ocasionando que la ojiperla se atragantara con el café.

- ¿Estas bien?

- ¿Qué clase de preguntas son esas Sakura-san? – preguntó la chica alarmada.

- ¡Vamos! Hinata-chan, somos adultas, yo estoy casada, tú prácticamente vives con tu novio, la sexualidad no es nada nuevo... ¿o sí? – preguntó Sakura mientras miraba sospechosamente el rostro completamente sonrojado de Hinata - ¡OH POR DIOS! Hinata ¿eres virgen?

- ¡Shhhh! No alces la voz, no quiero que se entere toda la cafetería – dijo Hinata.

Sakura y Hinata se habían vuelto buenas amigas desde que se conocieron, podría decir que era su mejor amiga después de Tenten, y como la castaña no la podía ver a menudo, la pelirrosa se había vuelto su confidente.

- Ya sé lo que le pasa a Naruto, él no ha dejado de quererte, el problema es que te quiere demasiado que no quiere incomodarte con el tema del sexo, típico Naruto, así fue con Ayame al principio – dijo Sakura entendiendo la situación.

- Pero... ¿por qué siempre esta irritado? Antes no era así – preguntó la chica.

- Hinata... cuando le quitas el sexo a alguien, en especial a un hombre, esta persona se empieza a poner de mal humor, es como cuando uno no duerme bien o tienen mucha hambre, es el mismo concepto.

- Entonces, ¿la única forma de que vuelva a la normalidad es si yo me... acuesto con él? – preguntó la chica.

- Pues sí, pero no debes hacerlo si no quieres y sé que Naruto esperara lo que tenga que esperar solo para que tú estés cómoda, así que mejor no te precipites y hagas algo de lo cual te puedas arrepentir – dijo la pelirrosa.


Más tarde Hinata pensaba en lo que Sakura le había dicho, sabía que su amiga trataba de aconsejarla, pero al final no le ayudo tanto. Ella sabía que Naruto al ser mayor que ella, el muchacho ya había tenido experiencias anteriormente, él mismo se lo había dicho poco después de comenzar la relación y eso no la tranquilizaba mucho que digamos.

- ¡Hinata! Hola – la chica se detuvo al escuchar la voz de Naruto.

El muchacho venia del mercado con unas bolsas con compras para su casa, últimamente ha estado comprando cosas para hacer arreglos en su casa, era su forma de "desestresarse" ya que se encontraba en periodo de abstinencia.

- Hola Naruto-kun – saludo la chica con una bella sonrisa.

El rubio la besó al llegar a ella, Hinata se sorprendió ante el contacto, pero no lo rechazó, sabía que el rubio era de los que le gustaba demostrar su cariño y a la chicano le molestaba que lo hiciera, más bien le encantaba.

- Hoy decidí no abrir Ichiraku's, nos va muy bien así que puedo cerrar por un día – dijo el rubio al separarse de la ojiperla.

- ¿Y qué vamos a hacer por el resto del día? – preguntó Hinata

El rubio le dedico una sonrisa única que hizo que Hinata se sonrojara, el muchacho se acercó a los labios de la chica para besarlos nuevamente.

- ¿Te parece si pasamos el día viendo películas, comiendo helado y acostarnos en el sofá? – dijo Naruto.

- Suena bien.

El rubio tomó la mano de su novia con la mano que tenía libre para irse a casa juntos, ambos sonreían como un par de jóvenes enamorados.


Eran las 11 de la noche y los créditos de la película que vieron estaban en la pantalla, Hinata se encontraba dormida y acurrucada en el pecho del rubio, este solo la veía con ternura, parecía un ángel durmiendo y Naruto se sentía el hombre más suertudo del mundo al ser testigo de tan hermosa mujer.

Naruto acariciaba la cabeza de Hinata mientras la abrazaba más a él, le encantaba sentirla cerca de él y aunque últimamente ha estado guardando su distancia, no podía evitar querer tenerla más cerca.

- Sabes Hinata, luego de que Ayame falleciera me hice la promesa de no amar a otra mujer. No quería remplazarla con alguien más, aun cuando ella me pidió que buscara a alguien y que fuera feliz, jamás quise hacerlo por miedo a que la olvidara – Naruto le hablaba a Hinata pensado que ella dormía en su pecho sin saber que, en realidad, la chica estaba despierta desde hace rato.

- Luego llegaste tú a mi vida y me comencé a enamorar de ti y entendí que lo que Ayame quería era que fuera feliz y aunque jamás la podre olvidar...

- No quiero que la olvides – dijo Hinata interrumpiéndolo.

Naruto se sorprendió al ver que Hinata estaba despierta y que escuchó todo lo que él le había dicho, pero reacciono rápidamente para continuar con lo que iba a decir.

- Ahora puedo aceptar que ella ya no es la única en mi corazón porque ahora estas tú, yo te amo Hinata – dijo Naruto mientras depositaba un beso en la cabeza de Hinata.

La mujer abrió los ojos como platos mientras que su corazón se detenía ante la confesión de Naruto, no se lo esperaba y, aun así, las palabras del rubio la hicieron muy feliz.

- Yo también te amo Naruto – respondió para luego besarlo con pasión.

Naruto respondió con la misma intensidad dejando que los días de tensión se esfumara con ese simple contacto. Hinata podía sentir como las manos de Naruto recorrían su espalda con deseo, pero aun respetando sus límites y Hinata quería que no lo hiciera, amaba a Naruto y él la amaba a ella y quería demostrárselo en todo el sentido de la palabra.

Cuando Naruto sintió las manos de Hinata tomar las suyas pensó en que tal vez la chica iba a detenerlo ya que el beso estaba subiendo de tono, pero grande fue su sorpresa cuando Hinata guio sus manos al su trasero para que luego Hinata introdujera sus manos dentro de la camisa de Naruto sintiendo su estómago marcado.

Hinata estaba excitada, era la primera vez que se sentía así y le gustaba, aun cuando sentía un poco de miedo, su curiosidad y deseo de explorar el cuerpo de su sexy novio era mucho mayor que cualquier otro sentimiento.

- Hinata... ¿qué haces? – preguntó el rubio sin aire al sentir a Hinata besar su cuello.

- Estoy lista, quiero tenerte, quiero amarte y sentirte, quiero hacer el amor contigo, ¿pero solo si tú quieres hacerlo conmigo? – preguntó nerviosa.

Naruto no contestó a la pregunta de Hinata, solo se levantó del sofá cargando a Hinata como un esposo cargaría a su esposa recién casados y la llevó a su habitación para depositarla suavemente en ella.

Hinata pudo ver como Naruto se quitaba la camisa exponiendo su trabajado cuerpo ocasionando que la chica lo devorara con la mirada, luego vio como el muchacho se quitó el pantalón dejando ver la clara erección que tenía, Hinata se sonrojo al ver que Naruto era "dotado" en esa parte, ya lo sabía al sentirlo durante las sesiones de besos apasionados que solían tener, pero no se comparaba con verlo en persona.

- No te preocupes, iremos lo más despacio posible y si en cualquier momento quieres detenerte solo dímelo y lo haré – le dijo.

Hinata asintió antes de besarlo cuando se acercó a ella, pudo sentir como le desabrochaba el pantalón que andaba y como se los quitaba lentamente para después quitarle la blusa.

Naruto depositaba suaves besos en cada cm de piel expuesta en el cuerpo de Hinata ocasionando que la chica se sonrojara y se excitara más.

- Antes de continuar, debo preguntarte... ¿De verdad quieres hacerlo? No debes sentirte presionada en hacer algo que no estas lista, te prometo que no voy a molestarme si me pides que me detenga – Naruto la miró a los ojos en busca de cualquier duda o arrepentimiento.

Hinata solo quería golpearlo, estaba muy excitada ahora como para que le dijera algo como eso, pero aun así le gusto que el rubio le preguntara eso ya que se dio cuenta de que él solo quería que estuviera segura.

- Solo se gentil por favor – dijo Hinata antes de besarlo con pasión.

Naruto obedeció las ordenes de Hinata y le hizo el amor de la forma más gentil y romántica posible para una primera vez, como todos fue incomodo y un poco doloroso, pero fue mágico y Hinata se sentía en el cielo con cada roce de piel y cada beso que depositaba el rubio en su nívea piel.

Esa noche Naruto y Hinata fueron uno bajo la luz de la luna, ambos se fundieron en el acto más puro de amor entre dos personas que se aman y ambos eran felices al compartir momento tan mágico.


La mañana siguiente Hinata fue despertada por el beso de su rubio, beso que ella respondió gustosamente.

- Buenos días Hinata-hime – dijo Naruto.

- ¿Hime? – preguntó la chica con un sonrojo.

- Sí, creo que es la forma apropiada de decirte, después de todo, eres mi princesa – dijo mientras la abrazaba más a él acurrucándose en la cama sin ganas de levantarse.

- Naruto-kun – dijo entre risas la chica al sentir como Naruto besaba su cuello haciéndole cosquillas.

- ¿Qué tal si nos quedamos en cama por el resto del día? – preguntó Naruto mientras recorría el cuerpo de Hinata con sus manos.

- Mmm... No.… creo que se-a u-una bu-buena i-i-de... ¡AHHH! – dijo Hinata al sentir como se excitaba con las caricias de Naruto.

- ¿Por qué no? – preguntó Naruto mientras bajaba su mano a la intimidad de la chica para complacerla como anoche.

- ¡Por qué! A-ayer... N-no abris-te y de-debe-mos tra-ba... mmm ¡NARUTO! – la chica no pudo más.

Aunque aún estaba algo adolorida de anoche, lo que Naruto le estaba haciendo le daban ganas de continuar, y así lo hicieron, al menos por toda la mañana ya que Hinata tenía razón, debían trabajar ya que ayer no abrió Ichiraku's.

Fue difícil convencer a Naruto al principio, pero con la promesa de continuarlo en la noche fue suficiente para que el rubio se levantara a trabajar, así que, con una sonrisa en ambos rostros, la pareja bajo a trabajar por el día esperando a la noche para fundirse de nuevo en la piel del otro y con ese pensamiento en mente, ambos olvidaron un pequeño detalle, no usaron protección, pero Naruto y Hinata estaban muy felices como para preocuparse por eso en este momento.

Sí supieran que luego de esa noche sus vidas solo iban a ponerse mucho más interesante de ahora en adelante.


Lo siento, lo siento, lo siento, duré demasiado con este capítulo y me disculpo porque usualmente trato de postear lo más rápido posible, pero prometo que para el próximo capítulo lo posteare más rápido. No le queda mucho para el final, tal vez uno tres o cuatro capítulos más y termino esta historia que es la más larga que he escribido hasta ahora, pero bueno, espero que les guste. Como siempre, aceptos sus reviews y cualquier consejo que me ayude a mejorar. ¡Hasta la próxima!