A/N: Continuación del anterior flashback


Más Impresiones

1 de Julio de 1995.

Un apestoso olor hizo que Tonks recobrara la conciencia. Cuando abrió los ojos, se encontró con un par de enormes ojos que la examinaban detenidamente. Su primer impulso fue gritar, pero el grito quedó ahogado en su garganta. La criatura a la que pertenecían los ojos y el pestilente aroma retrocedió dos pasos ¿Qué sucedió, fuertes cuerdas la mantenían atada a una silla sin brazos."¿Quién eres tú?" preguntó la criatura, un elfo doméstico en un estado tan deplorable como el resto de la casa.

"Soy Andrómeda Black." dijo Tonks sin pensarlo dos veces. Si la casa había cedido a sus peticiones utilizando la identidad de su madre, tal vez esta criatura haría lo mismo.

"El engendro se cree muy listo y que puede engañar al buen Kreacher, pero él es atento y sabe que esa traidora murió hace años."

"De acuerdo, no soy Andrómeda, pero soy su hija Nimphadora Tonks, soy una Black así que tienes que obedecerme." La criatura permaneció silenciosa, como evaluando la nueva información que acababa de recibir.

Mientras tanto Tonks comenzó a forcejear con sus ataduras, tal vez si adelgazaba lo suficiente las muñecas... en vano lo intentó, pues las cuerdas seguían la presión de la piel y entre más delgadas eran sus manos, más severamente se apretaban las cuerdas, el dolor comenzaba a ser insoportable, pues ya casi no había circulación en las diminutas manos de Tonks.

"Ayúdame, necesito salir de aquí." imploró Tonks

"Kreacher no recibe órdenes de engendros sangresucia." dijo el elfo erguiéndose con cierta imponencia.

"Ya puedes irte Kreacher." el corazón de Tonks comenzó a latir a mil por segundo, Sirius Black estaba parado en la puerta de la habitación.

Con un aire casual pero con la firmeza que pocos hombres pueden transmitir con sus pisadas entró en la habitación, mientras el elfo se perdía rápidamente de vista.

Lo primero que hizo fue acercarse a Tonks y revisar las ataduras de sus muñecas. Notando lo ridículamente apretadas que estaban las aflojó con un movimiento de su varita. De inmediato las manos de Tonks recobraron un tamaño normal aunque ahora se encontraban completamente amoratadas. "¿Mejor?" preguntó, pero Tonks decidió permanecer callada. Sirius sonrió, obviamente divertido por la obstinada actitud de la muchacha.

Con otro giro de su varita Sirius encendió una lámpara cercana. La varita y la placa de auror de Tonks yacían a pocos metros sobre lo que parecía haber sido una cama. Sirius tomó asiento en el borde de esa estructura y examinando la placa preguntó:

"¿Nimphadora?"

"El nombre es Tonks"

"Supongo que no debo presentarme"

"No, su reputación le precede señor Black"

"Es el precio que se tiene que pagar por pertenecer a esta," hizo una pausa como de burla y luego continuó "antigua familia, pero supongo que tu ya debes estar acostumbrada."

"Yo no soy una Black."

"Curioso, pasé la mitad de mi vida diciendo lo mismo."

Un duelo de miradas entre dos pares casi idénticos de ojos azules parecía haber sido declarado y ninguno de los dos estaba dispuesto a perder. Quien sabe cuanto tiempo hubiesen podido resistir si un suave carraspeo de garganta no les hubiese hecho dirigir su atención a la puerta. Parado allí se encontraba un hombre de cabello castaño algo más joven que Sirius. Por un instante fue como si el mundo se detuviera y todo rasgo de desafío desapareció de los ojos de Tonks para ser reemplazada por una inocente fascinación.

"¿Podemos hablar un minuto?" preguntó el hombre en la puerta con una voz ronca y tranquilizadora, haciendo un gesto a Sirius para que le acompañase a la puerta. Sin embargo Sirius permaneció sentado en el borde de la cama y desde allí preguntó con un calculado tono de desafío: "¿Qué dijo Dumbledore?"

Sus palabras tuvieron el efecto deseado, Tonks se estremeció al escuchar el nombre y el hombre en la puerta se decidió a entrar en la habitación, dando por perdida la oportunidad de cualquier conversación privada.

"Kingsley y Moody están en camino, dicen que tengamos cuidado con ella,es un metamorphagus".

El hombre de cabello castaño, se acuclilló para inspeccionar de cerca las ataduras de Tonks y notando las manos amoratadas musitó un hechizo sanador que alivió notablemente el dolor de la muchacha.

"Gracias" dijo ella completamente perdida en la profundidad de la mirada del extraño.

"De nada, lamento que te hayas golpeado la cara en la caída" con otro giro de su varita retiró lo que debió haber sido otro morado sobre la mejilla de Tonks.

Continuando con su conversación con Sirius, el hombre de cabello castaño dijo: "Kingsley dice que es una de las mejores aurores que ha tenido bajo su control," Tonks se debatía entre el halago y el asombro al escuchar las supuestas palabras de su jefe. "es la chica entrometida que le estaba dando problemas en la mañana."

De no ser por la misma boca de Kingsley no había forma de que nadie más supiera del incidente con los archivos del caso Black, de repente su aburridora mañana organizando miles de archivos comenzó a tener otro sentido.

"Moody dice que la recuerda del entrenamiento y que es la mezcla mas peculiar que haya conocido de inteligencia y torpeza." Las últimas palabras del hombre de cabello castaño definitivamente sonaban como algo dicho por Ojoloco Moody, el auror que la recibió en su primer año de instrucción.

Si Dumbledore, Kingsley e incluso Moody estaban involucrados todo se ponía cada vez mas confuso¿Cómo era posible que tres de los hombres mas correctos que Tonks tuvo el placer de haber conocido en su vida estuvieran inmiscuidos con un asesino como Black?. A menos que...

Retornando su atención sobre el misterioso hombre de cabello castaño, solo había una opción, debía ser Remus Lupin, el controversial hombre lobo que Dumbledore contrató el año pasado como maestro de Defensa contra Artes Oscuras en Hogwarts uno de los principales protagonistas de uno de los reportes mas enredados que Tonks leyó sobre el caso Black, en el que hasta se sugería que Peter Petegrew estaba con vida.

Colocándose de pie y acercándose a la pareja Sirius empezó: "Remus, permíteme presentarte a mi prima Nimphadora Tonks, quien prefiere ser llamada simplemente Tonks." haciendo una pequeña pausa, normal en una introducción formal añadió "Tonks, permíteme presentarte a uno de mis mejores amigos el 'hombre lobo', Remus Lupin."

Obviamente incómodo con la introducción y con la situación en general Remus se incorporó y dejando la habitación dijo "Voy a revisar la chimenea."

"¿Tenías que ser tan rudo con él?" preguntó Tonks.

"Cuando se trata de proteger a mis amigos soy capás de cualquier cosa." declaró Sirius.

"¿Y los Potter y Pettigrew eran tus amigos?"

"James y Lily eran mi familia."Los labios de Sirius se tensaron en una fina línea mientras su voz se quebraba hacia la última palabra, "Peter... Peter es solo una rata traicionera, pero supongo que todos cometemos errores". Sirius le daba ahora la espalda, pero la emoción en sus palabras no era menos elocuente de lo que podrían haberle dicho sus ojos.

"¿Eres inocente?"

Sirius dejo escapar un suspiro y tras una pausa en la que parecía estar haciendo un examen de consciencia se volteó de nuevo hacia Tonks "Eso no importa, pero te diré lo que sí importa," con un movimiento de su varita, las cuerdas que ataban a Tonks cayeron al piso y con el siguiente le devolvió su placa y su varita a la joven auror, quien automáticamente adoptó una posición defensiva.

"Voldemort ha vuelto y a menos que hagamos algo para contrarrestar a ese desgraciado y a sus seguidores podemos despedirnos de todo lo que amamos" Sirius arrojó su propia varita "Si eres la mitad de buena de lo que dijeron Moody y Kingsley, la Orden del Phenix te necesita."