Dedicado a Aankaa! Genia total.

Personajes de Hiro Mashima. Historia Mia.


capitulo 5

Gajeel me cuidaba siempre, era invisible para mí pero él estaba al tanto de todo lo que yo hacía.

Esa Noche también estaba en el bar, rodeado por unos conocidos de Magnolia y su compañero Rogue Cheney, otro de los agentes.

Erza solamente sabía que tenía guardaespaldas y le encantaba, decía que era mejor para mi seguridad, No sabía nada de Gazille, excepto que era un chico que me reconoció como la heredera de mi familia y quería salir conmigo, el cual rechacé, y mi seguridad privada se encargó de que no hable más.

-Gray nos encuentra ahí en el Bar?-Le pregunte cuando salíamos en el auto de mi casa.

-Sí, esta con Natsu, nos van a guardar lugares.- Me miro como pidiendo perdón, sabía que me llevaba mal con Natsu pero no sabía bien porque Natsu se portaba así conmigo, era un misterio para ella también, trato de averiguar pero el señor solamente decía que no me tenía confianza.

-No pasa nada, mientras él no me pelee, me voy a portar re bien, ahora si vos ves que empieza a molestar te lo encargo, porque yo lo mando a matar directamente.- Erza se reía, sabía que no era capaz de tal cosa, pero le gustaba que intentara parecer mala.

Entramos al bar y estaba lleno de gente, el ambiente era cálido, y ruidoso, me hacía acordar a nuestro salón, pero con más gente y sin nada roto. Había una banda tocando música punk-rock, daba el toque de rebeldía a la noche junto con las luces de colores y el humo .

-Heeeey! Chicas! –Gray gritaba desde una mesa cerca del escenario del Bar, no sabía porque estaba sin remera, y casi saltando arriba de su silla para que vayamos con él.

-Cuanto Tomaron ya? Estas desnudo casi y estamos en invierno Gray! – ese fue el saludo de Erza, mientras gray reía como si le hubiera dicho un chiste.

Natsu era otro panorama, parecía que estaba de luto, tenía un aura negra alrededor que parecía que absorbe la buena energía, el verlo así en el medio de un bar tan alegre y cálido me ponía de mal humor, me daban ganas de sacarlo de ahí así no arruinaba la noche.

-Bueno, voy a pedir algo a la barra, quieren que les traiga algo?-Les pregunte antes de irme, quería tomar algo dulce. Erza Negó con la cabeza.

-yo quiero otra cerveza, invitas vos Lucy?- decía Gray mientras me pasaba un brazo por mis hombros y me daba un beso en el cachete derecho. Era un chico que sabía obtener lo que quería.

-Dale, yo te invito 1 cerveza más, y no tomas más. Es un acuerdo? -

-Hecho!- Dicho esto se sentó y empezó a charlar con Erza sobre la banda. Me di vuelta y empecé a caminar hacia la barra, pero tenía la culpa de no preguntarle a Natsu si quería tomar algo, volví a darme vuelta y todavía me debatía mentalmente si le preguntaba o no, le pregunte:

-Natsu, vos querés algo?

-Sí, que desaparezcas.-me respondió sin siquiera mirarme.

Otra vez me dieron ganas de matarlo. Ese chico era híper molesto! Encima que YO me preocupaba por si era desconsiderada o no, que idiota era.

-Me podes decir, cuál es tu problema?- le dije cruzándome de brazos.

-Se paró de repente de la silla y me miraba otra vez como si le hubiera pegado. Retrocedí un paso algo asustada pero tratando de que no se me notara en la cara.

-Tu actitud me molesta, te haces la buena todo el tiempo y andas en cosas raras, A mí no me engañas ya te dije.

-Natsu, Basta! Déjala en paz ya hablamos de esto, No arruines la fiesta querés?-erza lo agarró del brazo y lo sentó en la silla de nuevo.

-Natsu, ya te dijimos que ella es nuestra amiga, y que no esconde nada, nose de donde sacas esas cosas, estas paranoico de nuevo.

-Callense! No los aguanto más, siempre hablando con esta… rubia, están cambiados no sé lo que les pasa, que les hizo para que estén así, mírate vos, estas hecho un idiota Gray, y vos Erza, con esa ropa que no va con vos. Me voy a casa, me tienen harto, cuando se den cuenta de lo que les digo hablamos.- Se levantó agarro la campera que colgaba de su silla y se fue del Bar.

Me quede mirando la puerta por donde salió, no sé qué era lo que le pasaba, pero no iba a dejar que le arruine la noche a ellos, había trabajado mucho para que erza este con más confianza en sí misma y en su lado femenino y él no iba a arruinar todo con sus caprichos.

-Perdón, ahora vuelvo. – agarre mi abrigo y Salí del bar para seguirlo, le iba a aclarar un par de cosas.

Afuera del Bar hacia frio. El viento helado me pego de lleno en la cara, mire por entre la gente que estaba en las afueras del bar y no lo encontraba, seguí buscándolo con la mirada hasta que distinguí la bufanda blanca a rayas que siempre usaba. Estaba a cincuenta metros pero por la plaza del centro de la cuidad, que estaba en frente al bar.

Corrí para cruzar la calle que justo estaba el semáforo en rojo, tuve que esperar a que cambiara para cruzar la otra intersección y cuando empezó a caminar por el camino que llevaba al centro de la plaza donde lo había visto, vi algo que me paralizo.

Natsu estaba peleando contra tres chicos en el centro de la plaza, eran tres chicos más grandes que nosotros y dos lo sostenían por los brazos mientras otro le pegaba. Natsu parecía un animal salvaje que quería liberarse de los brazos de sus opresores. Se sacudía, pero lo tenían muy agarrado, Me agarro una desesperación por ver semejante escena, que no pensé en lo que hice a continuación, busque alrededor algo con que pegarles pero solamente encontré una botellas de cervezas vacías al lado de un banco a pocos pasos de la pelea, corrí hasta ahí y levante la botella y se la partí por la cabeza al que le pegaba a Natsu que estaba de espaldas a mí.

Y eso desencadeno un desastre mayor, Aparecieron más chicos de no sé dónde, Natsu se sorprendió por mis acciones y me grito:

-que haces acá, tarada? Corre. Salí de acá…- mientras que aprovecho que no lo golpeaban para liberarse y pegarle a los que lo tenían agarrado.

-Agarren a la rubia.- Escuche que alguien grito a una distancia de unos 10 metros de donde me encontraba. Empecé a transpirar y me dio un escalofrió, tenía calor, pero el frio seguía siendo intenso, me acorde de Iván y de Gajeel, saque mí celular pero alguien me lo robo de las manos y me agarraron del pelo, alguien me dijo al oído:

-No me gusta que se metan en donde no te llaman, sabes rubia, pero me parece que voy a encargarme de que no te olvides de nosotros…- Su aliento me pego en la cara, mezcla de alcohol, y algo rancio. Se me revolvía el estómago. Y empecé a temblar, pero así como apareció el hombre que me tenía agarrada, desapareció su agarre, me di vuelta y reconocí la melena negra de Iván, lo había noqueado con un golpe, me miro y puso cara de pocos amigos, sabía que iba a recibir varios sermones cuando estemos solos.

-Señorita le ruego que no vuelva a participar de este tipo de peleas, no es para usted, esta clase de cosas, por favor suba al auto mientras mis hombres se encargan del resto de los hombres problemáticos.- me di vuelta y mire el panorama, estaba lleno de agentes de seguridad, reconocí algunos, y alcance a ver a Natsu tirado en el suelo, estaba tirado con sangre en la cara y la campera rota, camine dos pasos pero me agarraron por el brazo, era Iván.

-Señorita Heartfilia-Konzern, Si quiere lo llevamos al hospital pero le ruego que vuelva al auto antes que aparezca la policía.- Estaba asustada, empecé a desesperarme por ver como estaba mi compañero pero no podía hacer una escena ahí en la plaza, y menos podía dejarme ver por la policía, si se enteraba mi mama de esto me mandaría a indonesia o a algún país por el resto de mi vida.

-Súbanlo al auto, llévenlo a casa por favor, Iván. Te ruego que no digas nada de esto a mi mama.-

Iván asintió y me llevo al auto, cerró la puerta y hablaba por su comunicador.

Me estaba poniendo más y más ansiosa, trataba de ver por la ventana polarizada del auto de Iván, tratando de encontrar a Natsu. Estaba nerviosa, temblaba y empecé a sentir calor, me saque la campera, ¿Dónde estaba Natsu?¿ Porque no lo traían?

Se abrió la puerta del lado opuesto y entraron a Natsu, estaba desmayado.

-Natsu. Natsu, estas bien? – trate de que despertara pero no se movía. Estaba sangrando por el labio de abajo, y tenía un pequeño corte en la cabeza, que hacía que le recorre un hilo de sangre por el rostro. Le tocaba la cara, estaba frio, y sudado, su sangre se mezclaba con la de mi mano, me había cortado con la botella. Hasta que no me la vi, no me dolió, empecé a sentir los pinchazos de los vidrios que tendría incrustados. Trataba de no pensar en mi mano y me concentre en Natsu. Se le estaba hinchando el pómulo izquierdo. El auto estaba entrando en mi casa y después de unos metros se detuvo. No me di cuenta ni que nos habíamos movido. Cuando se abrió la puerta del auto. Uno de los hombres de Iván agarro a Natsu mientras que yo salía del auto y me puse a guiarlo hasta la habitación contigua a la mía que era la que estaba armada para cuando erza se quedaba a dormir.

-Dejalo acá, gracias. – cuando salió el guardia de seguridad del cuarto empecé a corretear por la casa, buscando el botiquín de primeros auxilios. No quería despertar a la señora Spetto.

Cuando encontré la caja, le limpie la cara y las heridas con alcohol etílico, y le improvise un par de vendas para el corte de la cabeza, y le cerré el corte del labio inferior con un moñito de cinta.

En ningún momento se despertó, se quejó un par de veces cuando lo limpie con el alcohol pero después dormía, se le había hinchado la cara del lado izquierdo.

Deje un vaso de agua y unas pastillas de ibuprofeno por si despertaba con dolor. Aproveche que tenía el alcohol etílico y me tire en la mano que supuse tenia vidrios. Solté un gritito por cómo me ardió. Lo que me arrepentí, ya que Natsu abrió los ojos. Se sentó de repente y soltó un gemido de dolor, y se dejó caer nuevamente en la cama.

-No te levantes, que no sé qué podes tener, por ahí se te rompió una costilla o algo, en un rato va a venir un doctor, todavía no lo llame pero ahora lo llamo si querés, ahí tenés un ibuprofeno, tómalo mientras lo llamo.- Le solté todo de repente y me miraba como si le hubiera hablado en chino. Relajo un poco la postura y se sentó despacio.

-No hace falta un médico, estoy bien. No me rompí nada, supongo.¿ Donde estamos?

-En mi casa. Te traje acá porque no quería que nos agarrara la policía. Y como estabas lastimando te cure los cortes.- se pasó la mano por las ventas y por la cara que se le estaba hinchando, Me miro y me dijo:

-Estas hecha un desastre. – y se rio un poco. Era la primera vez que lo veía sonreír. Una sonrisa cálida y agradable. Era verdad que era más lindo cuando reía. Me obligue a dejar de pensar en boludeces y me mire la ropa. Estaba manchada con sangre y alcohol etílico.

-Tu cara esta toda manchada, tenés sangre y estas toda despeinada.- Me dijo y pase la mano derecha por la cara inconscientemente, pero me arrepentí en el instante porque era la mano que tenia lastimada. Con un quejido, le preste atención a mi mano por primera vez, ahora que ya sabía que Natsu estaba mejor, me mire detenidamente la mano.

-Eso te paso por meterte donde no te llaman.- Me dijo, y sonreí por la ironía de la frase.

-No hubiera pasado nada si no te hubieras ido así del bar, no te hice nada para que me digas esas cosas.-

-Está bien. No tengo ni ganas ni fuerza para seguir peleando. Me quiero ir a mi casa.-dijo y se amagó a levantarse.

-Espera, Porque no descansas un rato más, estas muy golpeado, te pegaron fuerte y no tenés que hacer esfuerzos. Después si querés le digo a Iván que te lleve.

-¿Quién es Iván? ¿Tu chofer? ¿Tenés chofer? –Me pregunto con cara de dolor.

-No, es mi guardaespaldas Principal. –Le conteste mientras agarre una aguja que había en el botiquín y me empecé a extirpar los vidrios pequeños que tenía en la mano, pero me era bastante complicado ya que lo tenía que hacer con la mano izquierda.

-Dejame que te ayude- Me dijo en voz baja, no sabía cuándo se había acercado tanto a mí, y al levantar la cabeza me encontré cara a cara con él. Me puse colorada, y baje la cabeza rápido a mi mano nuevamente. Mi corazón estaba a mil por hora, pero era normal, ya que desde que lo vi en la plaza siendo golpeado no había cesado de latirme así, era la adrenalina seguramente.

-Nunca antes había golpeado a nadie con una botella, pero la verdad que es más doloroso que lo que parece en las películas- Natsu se rio más fuerte.

-Nunca es como en una película, los golpes son peores, créeme.-Se puso más serio- Igual todavía no entiendo ni que paso. Estaba cruzando la plaza y me choque con uno y empezamos a discutir y de la nada me empezaron a pegar, entonces apareciste vos de la nada y le rompes una botella a uno en la cabeza. Estas loca ¿sabías?- Suspiro mientras seguía sacando vidrios pequeños- Y después te vi que te agarraban de los pelos. Cuando alguien me golpeó la cabeza y no me acuerdo más nada. – Me miro a la cara, estaba serio.

-Perdón, seguramente fue uno de los de seguridad el que te desmayo- Le esquive la mirada- Iván me rescato del borracho antes que pase nada, él se encargó de todo supongo, uno de los chicos de seguridad te subió al auto y acá te curé-Le mire a los ojos. Estaba callado y me miraba como tratando de meterse en mi cabeza.-

-No hacía falta que me trajeras, Gracias igual… por todo.- bajo la mirada y guardo la aguja en el botiquín. Y saco unas vendas y me vendo la mano.

-Natsu, sé que no empezamos bien, tampoco sé que es lo que te hice para que me trates mal. Pero no quiero seguir peleando. Hagamos una tregua ¿sí?- Casi le rogaba con la mirada que accediera. Me miraba como analizándome y se sentó en la cama.

-¿Porque tenés seguridad privada? Y ¿porque vivís en una mansión gigante y querés buscar trabajo, cuando tenés personal, auto, y no te falta nada? La primera vez que te vi, te trate mal, y te seguí porque te quería pedir perdón, pero de la nada te subiste a un auto negro y desapareciste, También sé que vas en auto a la escuela, pero lo dejas a unas cuadras para que nadie parece raro ya te dije, y Mis amigos de toda la vida te aceptan como si fueras amiga de toda la vida, te tratan y defienden más que a mí, y la única vez que les pregunte sobre vos, me dijeron que te pregunte directamente si quería saber algo. También lo que pasó con Remaggi,¿ porque él te hablo y saliste llorando?, pero no quisiste decir nada, y encima lo conozco, es un chico problemático que no se jode con él, pero después nunca más te molesto. Me pareces Rara, misteriosa. Y si me precipite en amenazarte lo hice porque cuido a mis amigos, y no quería que se vieran envueltos en nada raro.-

Cuando termino de hablar lo entendí, para él era una intrusa, una chica que ocultaba cosas y no decía nada a nadie. Y que le robe a sus amigos. Suspire y empecé a contarle todo desde el principio, después de explicarle quien era y de donde venía, y que quería hacer en un futuro próximo, se relajó un poco más. Cuando termine de contar todas las situaciones "raras" donde él me había visto nos quedamos en un silencio sepulcral.

-Me siento un idiota ¿sabes? Te acuse sin tener idea de nada, Discúlpame… por todo- lo mire a la cara, estábamos sentados frente a frente en la cama, y mientras procesaba lo que me dijo largue el aire que no sabía que contenía. Me reí, y le estire la mano lastimada.

-¿Amigos?

-Amigos.- Me regalo una sonrisa grande y cálida, me estrecho la punta de los dedos que era lo único de la mano que no tenía lastimado. Después de unos instantes me dijo:

-Me dijeron por ahí que… tenías un juego de tenis que era complicado…-

-Gray es pésimo jugando al tenis de la Wii, ¿vos sos igual de malo?- le sonreí y pude sentir como el paredón de hielo entre nosotros se derretía.

-soy el rey de los deportes de la Wii.-


NaLu NaLu everywere!

Saludos!

MaR*