¡Hola mis queridas lectoras, por fin les traigo un nuevo capítulo! :D
Esta vez se centrará en la pareja NaruHina, ya que siento que en la película The Last, al menos a mi, no me quedó muy claro cómo Naruto, mas que nada, se enamoró de Hinata cuando desde toda la serie y manga ha estado enamorado de Sakura. Bueno, he aquí mi teoría, espero que la disfruten, ya que tiene partes de la película y también parte de mi imaginación.
El capítulo lo tuve que dividir en dos partes, pero no se preocupen, la segunda parte trataré de subirla lo antes posible.
Quiero agradecer a cada una de ustedes, gracias por sus reviews, follows y favoritos y a aquellas que leen en anonimato, me llena de felicidad saber que les gusta mi fic y sepan que leo cada comentario que me dejan ^u^ me gusta mucho saber lo que piensan de la historia y que comenten sus partes favoritas.
*Cabe decir que los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi creación.
Sin más que decir, las dejó y espero que disfruten.
¡A leer!
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Naruto-Hinata
Parte I
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[Naruto]
El día entero estuvo lleno de entrenamiento, estaba acostumbrado a que los niños y adolescentes se me acercaran para pedir consejos y algo de entrenamiento. Me gustaba ver la vitalidad y luminosidad en sus rostros cada vez que aprendían algo nuevo que pronto se terminó en una costumbre, pero aun así no me importaba, eso me daba tiempo para distraerme y dejar de pensar cosas que jamás se volverían realidad.
Miré hacia arriba y vi como los árboles de cerezo se movían con ayuda del viento desprendiendo uno que otro pétalo alrededor. De inmediato pensé en ella.
Había pasado ya un buen tiempo desde que Sasuke se fue de la aldea, dejándola sola y con algún tipo de esperanza que solo ella conocía, a pesar de que nuestra amistad creció mucho con el tiempo aún era reservada en algunas cosas.
A veces nos veíamos como otras no, en muchas ocasiones me pregunté si estaba bien respecto a su partida, como otras simplemente trataba de alejarme de ella para sacarla de mi mente, estaba seguro que mis sentimientos por ella ya se habían ido desde el momento en que el teme había confesado sus sentimientos, pero es difícil callar al corazón cuando haz sentido lo mismo desde que tienes uso de razón.
Siempre al verla me decía a mi mismo que ya tenía dueño, pero siempre fallaba un poco al notar que el corazón se me disparaba al verla sonreír. Y como si fuera parte de un juego cruel del destino allí venía ella, agotada pero feliz. Su tiempo completo estaba dedicado a sanar niños y personas de todas las edades, sin duda se había convertido en la mejor ninja médico de Konoha.
- Naruto, que bueno verte - me sonrió y le sonreí de vuelta.
- Hola, Sakura-chan, largo día, ¿no?
- Demasiado, pero es viernes y pienso celebrar un poco. He estado tanto tiempo en el hospital que solo pienso en pacientes y curaciones, tengo que despejar la mente.
- Tengo algo de ramen en mi casa, tal vez podremos conversar un poco.
- ¿Ramen? ¿En tu casa? - al ver la expresión en su cara sentí algo de nervios - Probablemente debamos limpiar todo antes de poder comer y no tengo ganas de limpiar, Naruto...
- Ya no soy como antes - me rasqué la cabeza al salir descubierto de mi mentira, a decir verdad me conoce más que nunca.
- Podríamos...
- Sakura-san - un hombre de no mas de 23 años se nos acercó - Hola - lucía nervioso.
- Ryuji-san... ¿Pasa algo?
- No... No - el hombre parecía tan rojo como un tomate - La verdad me preguntaba si no tenías nada que hacer hoy...
- ¿Te refieres a una cita?
Sakura-chan seguía igual de directa, aunque me sorprendió que no se sonrojara, algo extraño, de seguro si hubiera sido el teme hubiera aceptado antes de que él pronunciara palabra alguna.
En esos momentos preferí retirarme y partir a mi casa.
- Nos vemos entonces, Saku-
- ¿Donde vas? - me detuvo de la muñeca - Lo siento Ryuji-san, pero le prometí a mi amigo estar con él, hace mucho que no lo veo.
- Entiendo - vi que sus hombros dejaron de estar tensos y sentí algo de pena por el sujeto ante el rechazo, aunque admito que me gustó un poco - Bueno, que tengas buena noche, Sakura-san.
Vi que ambos se despidieron con una sonrisa y luego partimos hacia el departamento de Sakura-chan.
- ¿Por qué lo rechazaste?
- Ah, Naruto, aún no entiendes nada, ¿no? - sonrió un poco y me empujó - Solo digamos que no estoy para citas ahora.
- Ya veo...
- Tengo un par de botellas en mi departamento, necesito despejarme, Naruto. No sabes lo agotador que es tener gente una y otra y otra vez - suspiró con cansancio - No me mal interpretes, pero ser médico tiene sus desventajas.
Y así siguió durante todo el camino hasta su hogar, me gustaba escucharla, aunque a veces resultaba abrumador, me di cuenta con el tiempo que las mujeres hablaban mucho más de lo que pensé. Desde que me volví popular con las chicas había descubierto lo mucho que hablaban hasta el punto de aburrirme, pero ese no era problema, simplemente hacia oídos sordos hasta que pararan de parlotear, lo que normalmente acababa después de unas horas.
Sakura-chan me hizo pasar y me senté en el sofá mientras ella sacaba un par de botellas y vasos.
- ¿No tienes ramen? Muero de hambre.
- Si tengo, han sido mis fieles compañeros desde que empecé a trabajar en el hospital - de una estantería la vi sacar dos envases de ramen instantáneo.
- Gracias, Sakura-chan, moría de hambre.
La vi acercarse con un hervidor y puso el agua en ambos envases, el olor a ramen no tardó en invadir mi olfato.
- Me siento como tú ahora, casi todos los días como ramen, bueno, mas en las noches que en el día. Ino siempre me trae almuerzo - sonrió, vaya que lucía hermosa cuando sonreía.
Continuamos comiendo hasta que sin saberlo comenzamos a recordar viejos tiempos, la conversación variaba de tema y con ello dejamos el ramen para comenzar a beber, a pesar de que no bebía frente a alguna mujer presente, con Sakura-chan era diferente y agradable. Aunque luego de cinco vasos de sake la conversación alegre cambió a una más nostálgica y triste.
- Siempre supe que lo traerías de vuelta, aunque admito que pensé que una vez juntos volveríamos a ser el equipo de antes.
- Ya conoces al teme, además, le vendrá bien algo de aire para que le oxigene la cabeza.
Noté que rió a carcajadas y también me di cuenta de lo enrojecida que estaba su nariz.
- Sí, tal vez sea para mejor - sus ojos verdes estaban levemente enrojecidos y a la vez cansados, quizás ella no tuviera mucho aguante para el alcohol.
- Será mejor que me vaya, debe ser tarde.
- ¿Irte? - ella se puso a mi lado y se acurrucó en mi brazo, rodeándolo - Aún no... Al menos no aún.
Cierto fuego caló mis huesos y de inmediato algo en mí se puso en alerta. Esto no estaba bien, ¿pero por qué demonios no podía hacer algo al respecto?
- Sakura-chan, debes descansar - traté de levantarla y en ese momento al verla tan cerca de mí mi corazón se detuvo.
- Lo extraño, sabes... A veces... Solo aveces me preguntaba si esto que siento lo hubiera sentido por... por ti... - su voz claramente estaba afectada por el alcohol, pero a pesar de saberlo no podía hacer nada mas que mirarla - Míranos, ambos solteros, sufriendo por quien nos ignora.
- Sakura-chan, sabes que el teme ya...
- ¿Y dónde está ahora? - sus ojos comenzaron a derramar una que otra lágrima mientras se aferraba a mi pecho. Al escucharla sollozar mi lado protector surgió y la abracé tan fuerte como pude - Naruto... Naruto... - mis fuerzas por controlarme se hacían más débiles a medida que la escuchaba - Estoy tan segura que si no fuera por esto que siento... - me miró directamente a los ojos y sus manos posaron mis mejillas - ...tú me harías feliz...
Suspiré con pesar, tal vez el alcohol la estaba haciendo actuar de esta manera y aunque me agradara la idea no podría traicionar a Sasuke. No estando consciente de todo esto.
- No sabes lo que dices, estás... borracha - susurré, temiendo un poco de que la palabra la enfureciera, sin embargo, para mi sorpresa, sonrió.
- Es tan solo que a veces me siento tan sola... - susurraba mientras me acariciaba - Tan... deshecha... ¿Sabes lo que se siente estar así? Esperarlo sin saber nada de él, de sus sentimientos...
Claro que lo sabía, su dolor siempre se hacia personal al verla tan triste por él, y a la vez también afloraban mis propias emociones hacia ella, sentimientos que aún no dejaban tranquilo a mi corazón.
- Sí, sé perfectamente lo que se siente, porque la causa de mi dolor está frente a mi - la sacudí levemente de los hombros para hacerla volver en sí, sus ojos me miraron con sorpresa - Sakura-chan, por favor, déjame llevarte a la cama para que descanses antes de que pierda el poco control que tengo sobre m...
Pero sus labios me silenciaron, nada pude hacer para impedirlo, se acercó a mi con tanta urgencia y rapidez que no pude anticipar nada. Su boca tocó la mía por varios segundos hasta que ella dejó de besarme para luego desvanecerse en mis brazos.
Había tomado demasiado y todo por culpa del trabajo y también por la tristeza que sentía al no tener noticias de Sasuke.
Mi corazón trataba de calmarse para comenzar a actuar, una parte de mi disfrutó aquel beso y otra repudió aquella muestra como un acto de traición hacia mi amigo, y la amistad era mucho más importante para mi. No podía traicionar a Sasuke, jamás lo haría y menos ahora.
Por lo que traté de alejar nuevamente estos sentimientos y con la mente fría puse a Sakura-chan en su cama. Le saqué sus zapatos y la tapé con las frazadas.
Mientras tanto me dediqué en ordenar el living para mantener la mente ocupada y así poder dormir algo en el sillón. Después de todo, esto solo había sido un malentendido y nada mas.
...
[Sakura]
Mi cabeza dolía, la luz radiante del sol me calaba los ojos y apenas podía ponerme en pie. Lo primero que hice fue beber una vaso de agua y luego bañarme para ver si la resaca se iba.
A medida que el agua tibia descendía por mi cuerpo vi imágenes pasar por mi cabeza de lo que había pasado la noche anterior.
Todo era felicidad hasta que de repente vi que me acerqué tanto a Sasuke hasta el punto de besarlo. Me sentí extrañada por un momento, no había sabido nada de él desde que dejó la aldea, por lo que verlo no se sintió bien.
Mis ojos se abrieron como platos hasta que recordé con asombro y vergüenza que a quien había besado fue a...
- Naruto... - musité sin poder creerlo.
Salí de la ducha algo alterada y cuando terminé de vestirme salí de mi habitación. Para mi sorpresa estaba todo ordenado y en el sillón yacía Naruto, durmiendo y roncando.
Lo miré extrañada pensando en qué decirle, me sentía tan mal conmigo misma que solo podía inquietarme con lo que él pensaría de mi ahora con esto.
Ni si quiera podía tocarlo ante lo que había ocurrido, por lo que sin mas tosí tan fuerte que el ruido lo hizo levantarse de un salto.
- ¿Qué? ¿Dónde? ¿Ah? - murmuraba somnoliento hasta que sus dormilones ojos azules encontraron los míos - ¿Sakura-chan? ¿Cómo estás? - me preguntó con normalidad mientras se restregaba los ojos.
- Naruto... Este, ¿recuerdas lo que pasó anoche?
- ¿Anoche? - pensó un poco mientras se acomodaba y se sentó derecho y frente a mi. Después de un rato de silencio su ceño de arrugó un poco y ahora sus ojos me calaron con seriedad - Me besaste.
- Con que pasó de verdad - suspiré apenada - Naruto yo... Lo siento tanto no sé que me pasó, por un momento pensé que eras... - lo vi asentir con decepción y miró al suelo - No fue mi intención.
- Descuida, fue un momento de debilidad, también lo lamento por no haberte detenido a tiempo. Creo que siempre quise saber lo que se sentía - sonrió con pesar - Siento que besé a una hermana - sonrió ampliamente - No hay problema, no volverá a pasar.
No pude decir palabra y tan solo lo abracé, sin duda él siempre fue mi amigo, y a pesar de saber sus sentimientos hacia mi no podía alejarlo de mi lado, sin él me sentiría aún mas sola.
- Creo que con el tiempo te darás cuenta que lo que sientes por mi es solo un capricho, no amor de verdad.
- A veces quiero convencerme de que así es - asintió - Bien, creo que iré a entrenar.
- ¿No deseas desayunar antes?
- No, estoy bien - me puso una mano en mi hombro y me lo apretó suavemente - Sasuke volverá, sé que será así.
- Naruto...
- Adiós, Sakura-chan - se despidió sin necesidad de que le abriera la puerta y dio saltos hasta desaparecer en el camino.
Sé que había sido un poco hiriente con él y estaba segura de que no volvería a verlo por un buen tiempo hasta que las heridas de su corazón sanaran por completo, pero a pesar de eso sabía que sería lo mejor.
...
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Era un día caluroso en Konoha, la gente yacía en sus casas debido al intenso calor, menos un chico de cabello rubio que corría de un lado a otro en busca de un escondite.
Sus mejillas estaban rojas y el sudor caía desde su frente. Naruto dobló en una esquina y se escondió de varias mujeres que lo estaban persiguiendo. Suspiró aliviado al ver que las féminas por fin se fueron y saltó hasta el techo para devolverse a su casa, pero la figura de sus compañeras a lo lejos hizo que desviara su camino.
- En serio Hinata, deberías acercártele y listo - la alentaba - Naruto no es introvertido, te aceptará una cita a comer de inmediato antes de que termines la palabra ramen - rió Sakura.
- S-Sí, pero soy muy tímida para preguntarle, Sakura-san - comentó ella sonrojada.
- Eso lo sé - suspiró Sakura - Pero te ayudaré en ello.
- ¿A-Ayudarme?... ¿Cómo? - preguntó intrigada.
- Pues... - pensó - Haré todo lo que pueda para ayudarlos a que estén solos - le guiñó el ojo - Una vez que logre hacer eso lo demás queda en ti, ¿crees poder hacerlo?
- Mmmm, sí, creo que sí - sonrió.
- ¡Bien! - sonrió Sakura.
- ¡Hola, chicas! - Naruto apareció detrás de ambas, abrazándolas - ¿Les molesta si estoy con ustedes por un momento?
- Claro que no - dijo Sakura, alejando su mano que estaba sobre su hombro para que a Hinata no le dieran celos. Naruto la miró algo sorprendido ante lo que hizo - ¿Qué hay de ti, Hinata?
- Ah..., no - se ruborizó de inmediato.
Naruto asintió y cuando Sakura se alejó un poco de él, Naruto dejó de abrazar a Hinata y tomó algo de distancia también.
- ¿Qué les parece si vamos por ram...?
- ¿¡Ramen!? ¡Sí! - exclamó Naruto saboreándose, a pesar de su edad aún no cambiaba ese gusto en particular.
- Bien, vamos - sonrió Sakura tratando de dejar a Naruto y a Hinata solos.
- Eh... Ah... Na-Naruto-Kun - susurró Hinata con inseguridad.
- ¿Mm? ¿Sucede algo, Hinata? - preguntó él, algo distraído.
- ¿Uh?... No, claro que no - negó ella con la cabeza - Yo... te gustaría que...
- ¿Eh? - Naruto se acercó más a ella para tratar de escucharla mejor, pero a Hinata se le fue la respiración al verlo tan cerca y se puso roja hasta mas no poder - ¿Hinata? - Naruto la sacudió levemente para que volviera en sí.
- Acabo de ordenar, estará todo en unos minu... - Sakura los miró a ambos con intriga - ¿Qué pasó?
- No lo sé, me estaba hablando cuando empezó a sentirse mal. Ve por algo de agua, Sakura-chan.
- Sí.
- Na-Naruto-Kun - musitaba, luego volvió a cerrar los ojos, desmayándose. Naruto la miró extrañado y con fuerza la tomó en brazos para dejarla en una silla.
- Aquí está el agua - Sakura se sentó junto a ellos mientras esperaban el pedido.
- Olvídalo, se quedó dormida - dijo Naruto con una sonrisa - Es algo extraña.
- Lo extraño es lindo, ¿no crees? - preguntó Sakura.
- ¿Lindo?...mmm, sí. Hinata es muy linda, bueno... tú también lo eres, Sakura-chan - sonrió levemente sonrojado.
- Uhh... Sí, claro - bufó ella sin ánimos.
- ¿Por qué dices eso? - Naruto la miró intrigado.
- Si fuera lo suficientemente bonita... - hizo una pausa - No, no entenderías - Sakura abrió la botella de agua y bebió un sorbo.
- ¿Entender qué? ¿Qué aún sigues enamorada de él? - la voz de Naruto cambió a una más áspera - No soy un tonto - esta vez su semblante fue serio.
- No dije que lo fueras.
- No, pero tu tono de voz sí - manifestó, algo herido.
- Lo siento...
- No lo estés - su voz se suavizó - Sé que nunca sentirás lo que yo siento por ti - murmuró.
Los platos de ramen llegaron y Naruto sonrió levemente.
- ¿Qué?... Naruto yo...
En esos momentos Hinata comenzó a parpadear, empezando a despertarse.
- No es necesario Sakura-chan. Tan solo pensé que... ya sabes, por todo lo que pasamos quizás tu cambiarías de opinión algún día… fui un poco tonto al creer que después de todo este tiempo dejarías de quererlo - Naruto comenzó a comer, aunque ya no estaba tan feliz como antes.
- No quise darte falsas esperanzas... - musitó ella con tristeza. Jamás se le ocurrió por la cabeza que él seguiría interesado en ella.
- No es tu culpa, fue mi error, pero creo que ahora debo aceptar la realidad y no dar marcha atrás. A pesar de alejarme de ti siento que flaqueo al verte - sonrió - Pero no volverá a suceder…
Hinata miró su plato apenada, el dolor de Naruto se volvió en el suyo y desechó rápidamente la idea de comenzar a coquetear con él cuando su corazón le pertenecía a otra.
- Lo siento.
- Sakura-chan - manifestó él de forma cortante, no le gustaba dar lastima - Lo único que quiero de ahora en adelante es verte feliz, sé muy bien que yo no seré esa persona, pero...sea quien sea será alguien afortunado de tenerte y quiero que sepas que puedes seguir confiando en mi - sonrió con amargura - Aunque por ahora necesito algo de tiempo. A pesar de haberme alejado de ti, siento que no es suficiente aún.
Naruto aún tenía sentimientos hacia ella, a veces eran fuertes, como cuando la tenía cerca de él o cuando pasaban tiempo juntos, o como otras veces esos sentimientos iban desapareciendo poco a poco. Pero al tenerla cerca su corazón siempre comenzaba a latirle con fuerza, lo que no le permitía dejarla ir a pesar de querer hacerlo.
- Gracias, Naruto - unas lágrimas salieron de sus ojos y lo abrazó por unos segundos.
Naruto se sorprendió ante el gesto y apoyó su cabeza en su hombro y luego tomó distancia. Si seguía prolongando ese abrazo le sería aun más difícil de dejarla ir, ya lo intentó una vez y falló, no deseaba flaquear ahora.
- Oh, Hinata - dijo Naruto al verla despierta - ¿Cómo te sientes?
- B-Bien... - dijo sin ánimos.
- Que bueno, adelante come, te hará bien - sonrió Naruto.
- Sí...
Los minutos pasaron y la conversación se hizo grata a pesar del momento incómodo que pasaron. Hinata no dejaba de mirar a Naruto mientras que Sakura trataba de alentarla para que hablara con él.
Naruto le sonreía y por lo menos no la trataba con indiferencia, Sakura sabía que podría haber algo entre ellos dos, después de todo Hinata jamás renunciaría a él, como ella con Sasuke.
- Bien, debo irme - dijo Naruto, levantándose de su silla.
- Sí, yo también me iré - dijo Sakura, asintiéndole a Hinata para que aprovechara de unírsele a Naruto - Naruto, podrías llevar a Hinata contigo, ya que ambos irán por la misma dirección.
- Ah… sí, ¿tú no vendrás?
- No, debo hacer unos asuntos antes de irme a casa, los veré pronto, adiós - tras decir esto ella salió casi corriendo del lugar.
Naruto la miró extrañado y luego miró a Hinata.
- Bueno, vamos.
Hinata asintió y caminó cerca de él, le gustaba el hecho de estar a solas con él, su presencia era tan tranquila y además olía tan bien que Hinata se sentía muy feliz.
Naruto la miró de reojo y sonrió al verla mejor.
- ¿Sigues practicando con tu hermana, Hinata? - preguntó él.
- ¡Ah! - exclamó algo asustada ante el repentino comentario - S-Sí, aunque… mi hermana es mucho mejor que yo.
- ¿Mejor que tú? Eso suena imposible - sonrió - Aún recuerdo la manera en como peleaste cuando trataste de defenderme.
Aquel comentario la hizo ruborizarse, luego respiró hondo para controlar su posible desmayo.
- Gracias… Naruto-kun. Yo solo… solo me preocupo por ti - Naruto enarcó una ceja.
- ¿Por mi? - sonrió algo alagado - ¿Por qué?
- Eh… Bueno pues… pues yo… - tragó saliva con dificultad y respiró hondo - Yo…
- ¡Chicas, ahí está! - exclamaron un montón de mujeres que apuntaron a Naruto.
- Ay, no… - masculló algo molesto - Hinata, te veré en un rato, debo desaparecer por ahora - ella asintió con tristeza y caminó hacia otro lugar mientras Naruto corría a toda velocidad.
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Hinata se devolvió a su casa algo apenada, le molestaba que Naruto tuviera tantas admiradoras por todo el lugar, más aún cuando nadie lo notó, excepto ella, que de un principio creyó en él y de lo que era capaz.
Además, el hecho de que Naruto aún continuara sintiendo sentimientos por Sakura la hacían sentirse más intranquila, cuestionándose si esos sentimientos se irían poco a poco o tal vez nunca ¿Qué sería de ella si esos sentimientos jamás se fueran…?
La respuesta quedó al aire por varios minutos, pero tal y como lo hacía Sakura ella debía ser persistente, solo así podría llamar la atención de Naruto. Lo cual resultaba difícil, ya que Naruto era muy distraído la mayoría del tiempo.
- ¿Otra vez pensativa, hermana? - Hinata dio un salto en su silla - No quise asustarte - sonrió Hanabi.
- Descuida - Hinata se puso un mechón de su cabello detrás de la oreja y se sirvió una taza de té.
- Odio verte así por él - comentó su hermana.
- ¿Tam….También lo sabes? - se ruborizó.
- Esto sonará algo extraño, y también raro - rió - Pero la mayoría del tiempo yo te observaba y me daba cuenta de que siempre mirabas a Naruto - Hinata se sorprendió y dejo escapar un suspiro - No te des por vencida, tú no eres así.
- ¿Qué debería hacer? - esa pregunta fue dirigida más a ella que para su hermana.
- Esforzarte mas, él es muy distraído… lo más probable es que aún no se dé cuenta de lo que pase a su alrededor, después de todo es hombre - sonrió la pequeña.
- A pesar de ser tan pequeña sabes muchas cosas, Hanabi - sonrió algo sonrojada.
- Soy muy observadora, que es diferente - rió.
- Tienes razón… debo dejar de ser tan tímida… daré lo mejor de mí para que él me note - dijo ella haciéndose ánimos.
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[Hinata]
Hanabi me dio el incentivo que necesitaba, por lo que comencé a ver la forma correcta de declarar mi amor a Naruto. Sí, tal vez él aún tenía sentimientos por Sakura-san, pero tenía esperanzas de que si yo actuaba a tiempo lograría entrar en su corazón.
Primero pensé en regalarle chocolates, era una buena cocinera y estaba segura de que le encantarían, pero luego pensé que a él le gustaba más que nada el ramen y además no sería la única persona que le regalaría chocolates, sus fans siempre le daban cosas al verlo.
Volví a pensar en otra cosa, otra opción sería entregarle una carta diciéndole todo lo que sentía por él… no, no creo que sea muy bueno, tal vez ni si quiera la lea y también era un regalo muy común.
Suspiré nuevamente y fue ahí cuando recordé hace mucho tiempo atrás nuestro primer encuentro. Ambos éramos pequeños cuando él me defendió de unos niños. Vaya que fue valiente, y debido a eso le costó la bufanda que tenía en ese momento. Una roja muy bonita, la cual tenía de recuerdo.
Sí, le haría con gusto una, puede que eso le recuerde aquel entonces cuando hablamos por primera vez, pero no tenía lana para hacerla, por lo que debería ir de inmediato a la tienda temprano por la mañana.
...
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Era temprano en la aldea y Hinata salió de inmediato desde su casa hasta la mejor tienda que vendía lanas. Eligió varios estambres rojos de lana muy tersa para comenzar su bufanda ese mismo día. Necesitaba comenzar desde ya para terminarla en el menor tiempo posible y así no dilatar más su confesión de amor, había pasado un buen tiempo desde que lo hizo la primera vez sin resultados, por lo que esta vez debía ser mejor.
- ¡Hinata!
- Sakura-san - Hinata se sorprendió y apretó un poco más su bolsa que contenía las lanas.
- Vaya, ¿comenzaras a tejer? Qué bonito - sonrió ella al ver que dejaba la tienda.
- Haré una bufanda - dijo Hinata con voz tímida.
- Mmm, ya veo - Sakura la miró de forma confidencial, haciendo que Hinata se sonrojara levemente.
- ¿Qué sucede? - preguntó algo inquieta.
- ¡Esfuérzate mucho, Hinata! - Sakura colocó sus brazos en sus hombros y la miró fijamente - Es un regalo para él, ¿verdad? - Hinata no dijo nada y solo se ruborizó - Ven, vamos por un café - dijo por fin. Al llegar a la pequeña cafetería comenzaron a conversar tranquilamente, Hinata era una de sus amigas después de Ino, claro que ahora Ino estaba más ocupada con la florería y también con Sai, por lo que no la veía mucho - Últimamente Naruto se ha vuelto más popular que antes - comentó ella.
- ¿En serio? - preguntó, a pesar de que ya lo había notado.
- Incluso vienen de otras villas para sacarse fotos con él.
- Ahh… - suspiró desanimada debido a la competencia.
- No te sientas mal, la mayoría de las chicas son pequeñas, además… entre nosotras, a los hombres no les gustan sentirse perseguidos - le guiñó el ojo - Te lo digo porque yo también aprendí la lección - ella bebió un poco de su tazón - Apresúrate con la bufanda y veras que las cosas entre ustedes darán frutos - sonrió ella.
- E-Esta bien - su mirada aún lucía algo triste, por lo que Sakura se molestó un poco con su actitud.
- Vamos Hinata, deja esa disposición y confía más en ti misma.
- S-Sí - dijo poco convencida, era difícil lidiar con tanta competencia.
- Como amiga de él sé perfectamente lo distraído que puede ser, solo debes acercártele y decirle lo que sientes. Naruto la mayoría del tiempo piensa en otras cosas, pero sé que él siente algo por ti muy en el fondo de su corazón - comentó Sakura - Solo… tiene miedo al rechazo.
- ¿Tú crees?
- Por su puesto, ambos han sido demasiado tímidos con el otro. Es como si él estuviera esperando a que tú des el primer paso, pero como ninguno empieza pues… ya ves como todo termina.
- Ya veo… - Hinata hizo memoria de las primeras veces que intentó acercársele.
- Bien, confió en ti, Hinata. El viernes por la noche nos juntaremos todos a comer a Ichiraku, te veo ahí ¿sí?
Hinata asintió y salió junto con Sakura para luego comenzar a tejer la bufanda.
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Los días pasaron y Hinata ya había terminado justo a tiempo la bufanda. Primero la revisó de que no tuviera ninguna imperfección, luego de eso la envolvió con cuidado en una bolsa para salir disparada de su habitación.
[Hinata]
Bien, puse mi corazón y mi alma en esto, estoy segura que mis sentimientos llegaran a Naruto-kun. Me detuve apenas a centímetros de abrir la puerta de mi casa y comencé a dudar.
¿Pero y si fallo y mis sentimientos no le llegan? Me devolví algo apenada, después de todo ya era muy tarde para entregársela.
No, debo dárselo esta noche. Partí otra vez hacia la puerta, pero nuevamente mis piernas flaquearon y me devolví. Es demasiado tarde, mejor mañana…
¡Debe ser esta noche!
No, mejor mañana.
- Date prisa y dile lo que sientes - la voz suave de mi hermana me sorprendió.
- ¡Hanabi! - la reproché un poco - ¿Por qué no dijiste que estabas aquí? - qué vergüenza mi hermana me vio hacer todo este espectáculo de indecisión, debo lucir como una tonta.
- Es divertido verte loca de amor - sonrió.
- No deberías hablar esas cosas, no tiene nada de divertido - la reproché con seriedad, pero mi estómago rugió justo en ese instante, haciendo sonreír a mi hermana. Vaya vergüenza.
- Él se reirá de ti si tu estómago gruñe mientras le confiesas tu amor - dijo divertida.
- Pero yo no confesaré nada - sus palabras me pusieron nerviosa y salí corriendo de inmediato, abriendo la puerta para escapar de aquella vergüenza. A pesar de que muchos lo supieran no me acostumbraba a que me lo dijeran en la cara, aún era tímida como para reconocerlo tan a la ligera.
Estaba cerca de llegar a Ichiraku cuando lo vi. Lucía guapo como siempre, los nervios me invadieron y tomé algo de aire para tranquilizarme.
- Hinata, ven, acompáñanos - Sakura me dio su lugar para estar a su lado, algo que agradecí mentalmente.
- Yo invito esta noche - su voz me hizo ponerme nerviosa, pero recobre el valor justo a tiempo. Ya comenzaba a tener más confianza en mí misma, debía hacerlo si quería que todo esto funcionara - Acompáñanos Hinata - oírlo me devolvió el alma al cuerpo y asentí encantada, pero cuando me estaba acercando unas niñas me interrumpieron el paso.
- ¡Naruto-senpai!
- Oh, son ustedes. Gracias por los regalos - vaya… todas le dan regalos… ahora qué me hará especial a mi si recibe regalos todos los días… - Pidan lo que quieran, hoy invito.
Además las invita a comer… ya no me siento para nada de especial. Tal vez esto fue una decisión muy precipitada de mi parte. Me sentí peor cuando escuché a una de ella hablarle nuevamente, y él aún no volvía a su asiento. Creo que lo mejor sería irme y volver otro día.
Tomé la bolsa y me bajé de la silla para devolverme a mi casa.
- ¡Hinata!
- ¿Qué pasó? - Naruto me miró extrañado.
- Lo siento, en realidad estoy muy llena - mentí.
- Acompáñala - escuché a Sakura.
- ¿Hasta su casa? ¿Por qué?
- Hmp, no debes dejar que una joven camine sola de noche, podría pasarle algo - la escuché decir algo molesta.
- Hinata es muy fuerte, nadie en la aldea se metería con ella - lo que pensaba, Naruto-kun aún no me ve de la misma forma que yo a él.
Comencé a correr como si con eso dejara mis problemas atrás.
- ¡Hinata! - me llamó, pero seguí avanzando - Si que eres idiota - fue lo último que la oí decir.
Deje de correr al doblar en una esquina, y al mirar a mi izquierda vi a Sakura que se unió a mi lado.
- Sakura-san - dije sin ánimos.
- Ahh… él no puede ser mas idiota - comentó, mirándome de reojo - Ibas a darle la bufanda, ¿verdad? - asentí - No te preocupes Hinata, ten confianza.
- Gracias… ¿Pero por qué te preocupas tanto?
- ¿Eh? Bueno… - note que su rostro se ensombreció y miró al suelo algo apenada. Lo más probable era que estuviera pensando en Sasuke-kun - Bueno, debemos apoyarnos.
Sakura se despidió de mí y eso me dejó pensando más y más, la forma en que Sakura-san se esforzaba por los sentimientos que tenía por Sasuke era de verdad admirable y eso que con él habían pasado cosas peores que Naruto y yo. Si ella podía serle fiel con esa insistencia y ese amor que le tenía para continuar conquistando su corazón, pues yo también podía.
Al llegar a mi casa me devolví corriendo y comencé a ensayar en voz alta lo que le diría. Debía sonar bien, relajada y no desesperada. Además, debía decir todo lo que sentía en un límite de tiempo. Algo como…
- Naruto-kun. Siempre me he fijado en ti sin que lo supieras. Pero de ahora en adelante, quiero por siempre… permanecer a tu lado. Así que por eso tejí esto con todo mi corazón. Por favor, ¡acepta esto como muestra de mi amor! - hice una pausa y quise seguir, debía salir bien - Muy bien lo haré de nuevo. Naruto kun…
- ¡Hinata! - ay… que sucede… ¿De verdad él está detrás de mí? Escuché pasos y me di vuelta.
- Buenas noches - ¿buenas noches? estoy demasiado nerviosa.
- Pero si nos vimos antes en Ichiraku.
- Tienes razón - sonreí, pero al ver su bufanda puesta con tanto orgullo mi corazón se rompió. Ahora no tiene sentido de que se la entregue si ya tiene una - Que bufanda tan linda.
- Eh, sí - tocó su bufanda con aprecio y me sentí fatal y para mas remate mi estómago arruinó todo, sonando vivazmente cuando se creó un silencio entre los dos. Por suerte él me sonrió, aunque yo casi muero al sentir todo mi rostro rojo - Veo que tienes hambre, si deseas comer me sobró un poco de ramen en mi casa…
De tan solo imaginarme estando en su casa a solas sentí un fuerte escalofrío recorrer todo mi cuerpo, mis mejillas comenzaban a arder y mis piernas temblaron levemente.
- Con permiso - lo único a lo que atiné fue a huir.
- ¿Pero no querías hablar conmigo, Hinata? ¡Oye, Hinata!
Necesitaba estar a solas un rato, necesitaba pensar con claridad todo esto y tan pronto vi los juegos infantiles de un pequeño parque me detuve. Me dirigí a uno de los juegos y me senté, pensando.
Me pregunto quién se la habrá dado, sea quien sea se nota que ahora se ve feliz y si él lo está… yo también lo estaré.
Traté de sentirme feliz por él, pero fue en vano, mi corazón dolía de solo pensar en que estaría enamorado de otra mujer y mis lágrimas cayeron sin poder controlarlas.
- Estás mojando tu bufanda.
- Ya no la necesito.
- Entonces me la llevaré.
Aquello me tomó por sorpresa y vi que un hombre se acercaba lentamente hacia a mi, a pesar de lucir sereno y amistoso algo en mi interior me decia que no debía sentirme a salvo.
- ¿Quién eres?
- Me llamo Toneri y he venido por ti.
¿Qué? ¿Por mi? El pánico me invadió y me sentí vulnerable cuando otro sujeto me sujetó, fue en ese momento en que las cosas las vi pasar demasiado rápido para mi gusto y a pesar de sentirme aterrada sentía que no estaba sola.
Naruto había venido por mi, podía escucharlo a lo lejos mientras me llevaban, podía sentir su voz y su fuerza alrededor, pero al momento de caer mi cuerpo pesaba y las fuerzas me habían abandonado en el momento en que aquel sujeto hizo algo en mi para debilitarme. Pero la suerte estaba de mi lado y a pesar de que mi regalo se había arruinado él me salvó y fue tras de mi.
Pero todo esto no debía alegrarme, ya que Toneri significaba una amenaza tanto para la tierra como para mi.
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Luego de aquel incidente que pasó en la aldea nada fue igual, a pesar de que haya tenido un momento con Naruto-kun el hecho de que hayan secuestrado esa misma noche a mi hermana me hizo olvidar casi todo pensamiento de él y en mis sentimientos. Había fallado como hermana mayor y eso me dolía enormemente.
Durante la mañana asistí junto a los demás a la oficina del Hokage para escuchar sobre la misión, a pesar de que estaba al lado de Naruto-kun mis nervios, para mi sorpresa, yacían controlados.
- Su nueva misión ahora es rescatar a Hyuga Hanabi, trabajaran en equipos de cuatro liderados por Shikamaru. También le permito a Hinata a integrarse al grupo.
- Muchas Gracias.
Apenas se nos dio la instrucción para la misión salimos de inmediato en búsqueda de mi hermana y a pesar de estar preocupada por ella, estaba levemente emocionada de que en esta misión estaría más cerca de él que nunca, por lo que quizás tendría más oportunidades para decirle lo que calla mi corazón.
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...Continuará...
¡Hola de nuevo! ¿Qué les pareció el capítulo de hoy?
Espero que les haya gustado, la segunda parte de este capítulo será subida en la brevedad, a lo más en unos días, ya que aún debo redactarla porque el capítulo era demasiado largo como para subirlo entero, pero prometo no demorarme tanto :D
Si les gustó la primera parte ustedes ya saben como hacérmelo saber, leo cada review y me pone muy contenta saber lo que les produce la historia :) y agradezco a aquellas que siempre se dan el tiempo de dejarme un comentario.
En fin, no daré muchos spoilers esta vez, pero espero que la primera parte les haya dado algo de intriga, ya que en el siguiente capítulo veremos lo que piensa Naruto y cómo llego a enamorarse de la princesa del Byakugan.
¡Nos leemos pronto! :D
_Kelly Anne Rose_
