.

Un beso para todas….

.

Cap. 5

El engaño

Ana POV

La primera en montar la moto fui yo, Isa, estaba un poco temerosa y me lo trasmitía, pero lo supere y le ayude un poco, pero cuando fue el turno de ella otra vez la suave voz enfadada de Edward le regaño, ella me miro y yo asentí, eso le dio valor para seguir, al saberse un poco menos loca.

Al final no practicamos mucho, ya que en la primera, ella se lastimo la cabeza y le tomaron 7 puntos, la explicación fue una caída y un martillo, la verdad que tenia imaginación la chica.

El tiempo siguió pasando y seguíamos hablando con Jake, pero cuando llegábamos a la Push yo iba con Quil, ya que Embry los había abandonado para andar con Sam, Jake estaba demasiado entusiasmado con Isa y ella parecía no darse cuenta, pero ella lo sabía y se hacia la de la vista gorda, o le ponía pares no tan notorios.

En la escuela era casi lo mismo, pero lo que me llamo la atención el día de hoy fue algo sobre las leyendas de los Quileutes, Quil me dijo que ellos como tribu descendían de los lobos y que tenían de enemigos naturales a los bebedores de sangre o vampiros como los llamaban las caras pálidas. Gracias a esa conversación me encuentro en este momento en la cama que comparto con Isa sentada leyendo sobre vampiros y lobos, pura ciencia ficción y fantasía, pero también un poco de realidad, la palidez de los Cullen no era normal y eso era notorio.

Termine de leer e Isa entro, era el momento de la verdad. Se sentó en la cama y miro la ventana, algo extraño, pero normal viniendo de ella

― Se que él es un vampiro ― dije sin pensar claramente en lo que debería de haber dicho, ella se tensó y ahí me dio la respuesta, yo tenía razón… y era increíble

― ¿Qué? ― pregunto en un hilo de voz volteándose a mirarme con los ojos como platos, le sonreí dándole valor y trasmití mi confianza ― ¿Cómo… tú… mierda?

Sus palabras parecían la visión de su mente, estaba en problemas y lo sabia

― No intentes decir que no ― le amenace y ella trago grueso ― No fue difícil averiguarlo si estas pendientes de los detalles

― ¡Estás loca! ― casi grito

― Oh, vamos si es por locuras ya estaríamos metidas en un manicomio, tu sabes que no deberíamos de escuchar la voz de él, aunque ya no la escucho y quiero saber cómo lo logras, o que es lo que pasa

― Cállate, tú no sabes lo que dices

― Oh, claro que lo sé, solo te lo menciono porque quiero la verdad ― le dije mirándola fijamente ― quiero comprender porque se fue, porque te duele ― me detuve y suspire, sabía que era bajo, pero no encontraba otra forma ― no sabes lo confundida que me siento con tus emociones, son tan fuertes que en ocasiones siento como si quisiera doblarme por el dolor tan intenso que me provocan TUS sentimientos ― enfatice a quien pertenecían los sentimientos

― ¿Cómo te enteraste? ― pregunto después de suspirar

― Te lo diré cuando me digas todo tu cuento, desde que llegaste y sin omitir nada.

Y así comenzó el relato de lo que paso, de cómo se dio cuenta, del acercamiento, del amor, de su casi muerte, de su promesa y de la terrible ruptura, en todo el tiempo que estuvo contando la voz se rompía pero no lloraba, solo lo hizo hasta el final y la deje desahogarse.

― Que chicos tan lengua suelta los de la Push ― dije bromeando cuando ella dejo de llorar, Isa me miro confundida ― a ti te lo dijo Jake y a mí me lo dijo Quil

Ella sonrió pese a si misma

― Técnicamente no del todo ―comento ella

―de acuerdo, todo fue gracias a mi gran entendimiento, tan parecido al tuyo ― solté una carcajada ― oye, ahora que te has a sincerado, me pregunto algo

― ¿Qué?

― ¿Es verdad todo lo que dijeron sobre cómo me encontraron? ― ella no sabía que el agua iba por allí, porque se tenso inmediatamente ― Dime la verdad ― rogué

― Creo que si me creerás, después de todo crees en vampiros ― se rio amarga ― el día que te encontramos, más bien tu nos encontraste

― Sigue

― Ese fue el día de mi cumpleaños y lo estaba festejando en casa de ellos. Ya había pasado lo trágico cuando una luz atravesó la mitad del recibidor, cuando la luz se fue tu apareciste ― Ok, yo me pensé algo distinto, pero ¿Qué más da? ― él dijo lo que vio en tu mente

― ¿Qué vio? ― Sabia que se refería a Edward

― Tú… estabas pensando… ― tomo aire ― en cómo te violaron y… ― sacudió la cabeza ― gritabas a alguien

Suspire y mire por la ventana, eso no era para nada lo que había pensado de mi descubrimiento, aunque no era que esperara algo. Sonreí sin poder evitarlo, me gire a Isa que me miraba como ¿estás loca?

― Gracias a Dios no lo recuerdo ― suspire más fuerte ― sería horrible recordarlo ― me encogí de hombros, pero algo me trastorno ― ¿todo el tiempo leyó mi mente?

― No, él solo vio eso y después fuiste igual de muda que yo ― sonrió ― por lo menos se que no soy la única que está mal de la cabeza

Reí sin poderlo controlar ― eres todo un caso Isa

.

El tiempo pasó de nuevo y yo ya no andaba tanto con Isa, de alguna manera deje que hiciera su vida, aunque no se le podía llamar vida a lo que ella hacía, su amistad con Jake era demasiado dependiente.

Lo extraño ahora no era verla sonreír, ahora podíamos escuchar claramente los pensamientos de la otra, en ocasiones era molesto. Aun más cuando ella hacía de la loca con respecto a Jake, se sentía egoísta, pero no lo podía cambiar y lo entendía

Después de una salida de ella con Jake y Mike y el resto de sus amigos, que no pudieron ir, todos se enfermaron, pero Jake era el que no hablaba y a Isa le hacía daño, en ocasiones discutimos por culpa de eso, pero nunca llegábamos a un acuerdo, ella seguía empecinada que necesitaba a Jake, por eso logre convencer a Charlie de que nos dejara ir a Seattle a un hotel a pasar un fin de semana, al principio no le gusto pero cuando le comente lo de Isa me dijo que no la dejara sola que perder un amigo era malo, ella pataleo y dijo miles de cosas de camino al hotel, pero yo me hice la sorda, aunque ella dijo en un comienzo que no, termino aceptando todo lo que hicimos, después de todo ya el dinero de la U seria para gastarlo.

Le hice varios cambios a su imagen al igual que el mío, ahora parecíamos unas perfectas mellizas o gemelas si alguna se coloreaba el cabello, pero preferimos dejarlo de sus colores naturales ya que con los ojos no había nada que hacer.

Regresamos a Forks y Jake seguía sin hablarle por eso el día de hoy nosotras solas iríamos de excursión, a mi me fascinaba la idea, pero Isa solo quería volver a oír la voz, no entendía el amor de ella por torturarse de esa manera, pero me dijo que después de escuchar su voz algo era menos doloroso, le creí ya que esa vez hablamos por medio de la mente, cuando estábamos juntas no pronunciábamos palabra y a Charlie le gustaba vernos y decía que éramos sus mellizas al igual que Renée que vino a visitarnos.

Llegamos al camino que daba para ir en busca del prado, ya sabía que era el prado de él.

― estoy emocionada ― dije sonriendo mientras ella analizaba el mapa

― Si yo también ― dijo entretenida, la mire ceñuda y se sonrojo, era sorprendente como ella había comenzado a sonrojarse y reírse con más naturalidad desde que Jake entro en nuestras vidas y ahora que salió dejándonos algo insatisfechas, aunque era a ella pero que se le hace si yo lo siento como mío, ― estoy nerviosa ¿vale?

― Claro que si, no te preocupes yo estoy aquí ― la abrace y terminamos de mirar el mapa para no perdernos, tenía que admitir que ella aun toda desubicada estaba más orientada que yo, yo era algo que el tiempo llevaba y a ella no le gustaba

Ya llevábamos más o menos 6 o7 km recorridos y ella se abrazo el tronco, como esperando que no se le rompiera; mire en su mente y casi me caigo por el dolor infligido, pensé en devolvernos pero ella negó, así que seguimos, pero la abrace por los hombros y así terminamos el paseo, el prado no era como ella lo recordaba todo lleno de flores, aunque me llamo la atención su simetría, con una redondez tan perfecta, como si alguien hubiera arrancado a propósito los árboles —sin dejar evidencia alguna de tal violencia en la ondeante hierba — para crear un círculo impecable. Por el este se oía el suave borboteo del arroyo.

― Increíble ― susurre, aun abrazada a Isa sentí como se tambaleaba y una ola de dolor se impregno en mi piel, ella se ovillo en el suelo y por su mente pasaron recuerdos que hacía que cada vez me sintiera mas dolida, el amor de un humano a un vampiro era destructivo y lo estaba viviendo en carne propia, una palabra me llamo la atención, ella pensaba que estaba sola ― No lo estas ― le dije dándole una mano y ayudándola a ponerse en pie, le trasmití toda la calma que pude y ella sonrió, no era una sonrisa sincera, pero por lo menos de algo ayudo no estar sola, como ella pensaba q estaba. Su mirada se dirigió a una sombra en el linde del claro, mi corazón se acelero y ella sostuvo mi mano, la mire sin entender su corazón, que también estaba unido al mío, el dolor y el miedo fue lo último que sentí antes que ella gritase con alegría

― ¡Laurent!

No comprendía la felicidad, pero de pronto los recuerdos de la caza llegaron a mi mente, ella me mostraba, y como él por miedo a los Cullen se fue y dejo solos a los otros dos, ella sabía que él se había ido a Alaska en donde había más vampiros vegetarianos.

― ¿Bella? ― pregunto aparentemente sorprendido, pero me miro y lo vi aspirar

― Me recuerdas ― dijo Bella sorprendida y encantada. ¡Por Dios ella había pensado que era un vampiro tradicional y se emocionaba por verlo! Que mente más retorcida la de ella

― No esperaba verte aquí ― dijo acercándose a nosotras con expresión divertida – genial, un vampiro me comerá – pensé irónica, Isa me miro sorprendida por el pensamiento y vi que no le gustaba ya demasiado estar frente a Laurent

— ¿No debería ser al revés? Soy yo quien vive aquí. Pensé que te habías ido a Alaska. ― Isa comento sonriendo tensamente mientras el quedaba solo a unos tres metros de distancia

—Tienes razón —admitió—. Me marché a Alaska. Aun así, no imaginaba... Al encontrar abandonado el hogar de los Cullen, creí que se habían trasladado ― ladeo la cabeza con su mirada puesta en Isa, pero mirándome de reojo, me miro directo a los ojos y note que estaba sediento según lo que conto Isa ― veo que han contado nuestro secreto

― ¿Cuál secreto? ― pregunte atrayendo al vampiro un metro más cerca, el sonrió y miro a Isa, ignorándome olímpicamente

—Mmm —murmuró—. Me sorprende que te dejaran atrás. ¿No eras su mascota o algo así?

Sus ojos reflejaban que no pretendía ser ofensivo. Sonreí secamente.

—Algo así. ― Murmuro Isa

—Mmm —repuso, muy pensativo otra vez mirándonos como algo comestible, Isa cayó en la cuenta de sus ojos y dio un paso hacia atrás haciendo que yo diera uno, pero él dio una hacia nosotras ― ¿Vienen muy seguido? ― preguntó con indiferencia

Miente ― escuche la voz de Edward y me tensé, tenía tiempo sin oírle y no era normal, que cuando estuviera en problemas era que salía, bufé sacudiendo la cabeza mientras Isa hablaba

—De vez en cuando — Isa intentó que su voz sonara suave y relajada —. Imagino que a mí el tiempo se me hace más largo. Ya sabes cómo son de distraídos... —estaba empezando a balbucear. Tuve que forzarle a callar.

—Mmm —volvió a decir—. Pues la casa olía como si llevara cerrada bastante tiempo...

Bella, debes mentir mejor que eso, instó la voz ahora más apurada.

Lo intenté ahora yo.

― He de mencionarle a Carlisle que has estado allí. Lamentará mucho haberse perdido tu visita —fingí deliberar durante un segundo —. Pero... probablemente no debería mencionárselo. Supongo que Edward... Bueno, tiene mucho genio... Estoy segura de que te acuerdas de él. Sigue un poco susceptible con todo el asunto de James —puse los ojos en blanco e hice un gesto displicente con la mano, como si todo aquello fuera agua pasada y la verdad no sabía cómo ayudarle a Isa y a mí

—Pero ¿está de verdad? —preguntó con amabilidad... e incredulidad. ― Y tú ¿también eres una mascota?

Le di una réplica breve a fin de cuentas gastar saliva antes de mi muerte era algo estúpido

—Ajá.

Laurent dio un paso fortuito hacia un lado mientras miraba el pequeño prado.

No se me pasó por alto que ese paso le acercaba más a nosotras. En mi cabeza, la voz respondió con un débil gruñido.

—Bueno, ¿y cómo van las cosas en Denali? —pregunto Isa con voz demasiado aguda—. Carlisle me dijo que ahora estabas con Tanya.

Aquello le hizo detenerse y cavilar.

—Tanya me gusta mucho, y su hermana Irina aún más. Nunca antes había permanecido tanto tiempo en un sitio, pero aunque disfruto de las ventajas y de la novedad del asunto, las restricciones son difíciles. Me sorprende que cualquiera de ellos haya podido aguantar tanto tiempo —me sonrió con gesto de complicidad —. A veces, hago trampas.

No pude tragar saliva. Comencé a mover con cuidado un pie hacia atrás, pero me quedé petrificada cuando el parpadeo de sus ojos rojos le llevó a observar el movimiento.

—Ah —repuse con voz fuerte y él me miro serio como si yo le importunase de alguna forma —, Jasper también ha tenido ese tipo de problemas.

No te muevas, susurró la voz. Intenté acatar la orden, pero resultaba difícil. El instinto de poner pies en polvorosa era casi incontrolable.

— ¿De verdad? —Laurent parecía interesado—. ¿Se fueron por ese motivo?

—No —respondió Isa con sinceridad—. Jasper se muestra más cuidadoso en casa.

—Sí —Laurent se mostró de acuerdo con eso —. También yo.

El paso hacia delante que dio en ese momento fue totalmente deliberado.

—Al final, ¿te encontró Victoria? —pregunto Isa con voz entrecortada, a la desesperada, para distraerle.

Fue la primera pregunta que se le ocurrió según vi en su mente, y se arrepintió de haberla hecho en cuanto la hubo formulado. Victoria, que le había dado caza con James para luego desaparecer, no era alguien en quien me apeteciera pensar en ese momento, más bien deseaba matarla, como si eso fuera posible.

Pero le pregunta le detuvo.

—Sí —contestó mientras dudaba si dar otro paso —. De hecho, he venido aquí para hacerle un favor... —puso mala cara—. Esto no le va a hacer feliz.

— ¿Esto? —repitió con entusiasmo Isa, invitándole a continuar, esta mujer estaba loca.

Mantenía la mirada fija en los árboles, lejos de nosotras, y aproveché su distracción para dar un paso atrás a escondidas.

Volvió a mirar y me sonrió. La expresión le hizo parecer un ángel de cabellos negros. Malditos vampiros con súper visión, Pensé e Isa sonrió

—El que yo te mate —repuso en un seductor arrullo, me tambalee al igual que Isa, era incontrolable la marea de sensaciones que por su mente pasaba. El frenético gruñido de mi cabeza dificultaba que pudiera oír claramente.

—Ella querría reservarse esa parte —continuó con aire despreocupado —. Parece estar un poco molesta contigo, Bella.

— ¿Conmigo? —grito Isa.

Movió la cabeza y rió entre dientes.

—Lo sé, a mí también me parece ponerse la camisa del revés, pero James era su compañero y tu Edward le mató. ― Sentí como Isa tembló por dentro al escuchar su nombre. —Pensó que sería más apropiado matarte a ti que a Edward, un intercambio justo, pareja por pareja. Me pidió que le allanara el terreno, por así decirlo. No me imaginaba que iba a ser tan fácil. Quizás se debe a que su plan estaba lleno de imperfecciones... Por lo visto, no se va a producir la venganza que ella había imaginado, ya que no debes significar mucho para él si te abandona dejándote desprotegida.

Otro golpe, otro desgarrón en el pecho y a mí no era a la que habían dejado, Maldición ese vampirito lo pagaría caro por hacerme sufrir

—Supongo que, de todos modos, se va a enfadar.

—Entonces, ¿por qué no la esperas a ella? —dije serena después de haber calmado a Isa.

Una sonrisa maliciosa le cambió las facciones. La verdad la muerte no era tan mala, aunque a Charlie le dolería no encontrar los cadáveres. Isa me miro con pánico pero la volví a calmar

—Bueno, me has pillado en un mal momento, Bella. No vine a este lugar para cumplir una misión para Victoria. Estaba de caza. Tengo bastante sed y se me hace la boca agua sólo con olerte y a tu amiguita también.

Me miró con aprobación, como si eso fuera un cumplido.

Amenázale, ordenó el bello engaño de su voz, - ok ese pensamiento no era mío - distorsionado por el pánico.

—Él sabrá que has sido tú —susurré —. No vas a irte de rositas.

— ¿Y por qué no? —la sonrisa de Laurent se hizo más amplia. Recorrió con la mirada el pequeño claro entre los árboles —. Las próximas lluvias borrarán mi olor y nadie va a encontrar sus cuerpos; habrán desaparecido, simplemente, como tantos y tantos humanos. No hay razón para que Edward piense en mí, si es que se toma la molestia de investigar. Puedes estar segura de que esto no es nada personal, Bella. Sólo tengo sed y tú y tu amiga huelen delicioso

Implora, rogó la alucinación.

—Por favor —contesto jadeando.

Laurent negó con la cabeza sin perder la expresión amable.

—Míralo de este modo, Bella: tienes suerte de que sea yo quien te haya encontrado.

— ¿Ah, sí? —dije sin hablar, moviendo sólo los labios, mientras retrocedía otro vacilante paso.

Laurent me siguió, ágil, grácil.

—Sí —me aseguró mirándome con los dientes blancos —. Seré rápido, no van a sentirlo, lo prometo. Luego le mentiré a Victoria, por supuesto, sólo para aplacarla, pero si supieras lo que había planeado para ti, Bella. .. —Sacudió la cabeza con un movimiento lento, casi de disgusto—. De verdad, deberías estarme agradecida por esto, aunque no creo que te haga gracia que tu amiga también caiga – Olfateó la brisa que lanzaba mechones de mi cabello en su dirección. —Se me hace la boca agua —repitió mientras inhalaba profundamente.

Me tensé para dar un salto. Bizqueé cuando me alejé arrastrando los pies mientras la voz de Edward bramaba con furia y resonaba en algún lugar de la parte posterior de mi cabeza. Su nombre derribó todos los muros que Isa había erigido para contenerlo. Edward. Edward. Edward. Iba a morir, por lo que ahora no le importaba si pensaba en él. Edward, te amo. Eso me desarmo por completo, sentí su libertad y una total unión con Isa, entrecerró los ojos y como acto reflejo hice lo mismo. Era como ver desde dos ángulos distintos al mismo tiempo

Contemplaron cómo Laurent dejaba de inhalar y giraba bruscamente la cabeza hacia la izquierda. Sentí el pánico de quitarle los ojos de encima para seguir la trayectoria de su mirada, aunque difícilmente iba a necesitar una distracción u otro tipo de treta para dominarme. Estaba demasiado asombrada cuando comenzó a alejarse lentamente de nosotras.

No te fíes, dijo la voz tan bajito que apenas la oí.

Entonces, miramos al mismo tiempo. Escudriñando el prado en busca de la interrupción que había prolongado nuestras vida durante unos segundos más. No vi nada en un primer momento, y la mirada revoloteó de vuelta a Laurent, que ahora se retiraba más deprisa sin dejar de horadar el bosque con la vista, pero yo seguí mirando el bosque.

En ese momento vi algo e Isa miro también, una gran figura negra salir con calma de entre los árboles, silenciosa como una sombra, para luego acechar con parsimonia al vampiro. Era enorme; tenía la altura de un caballo, per o era más corpulento y mucho más musculoso. El gran hocico se contrajo con una mueca que reveló una hilera de incisivos afilados como cuchillas. Profirió entre dientes un gruñido espeluznante que retumbó por todo el claro como la prolongación del restallido de un trueno.

El oso. Sólo que no era un oso para nada. Aun así, aquella gigantesca criatura negra debía de ser la causante de toda la alarma. Visto de lejos, se le podía confundir con un oso. ¿Qué otro animal iba a tener una constitución tan descomunal y poderosa?

No te muevas ni un centímetro, murmuró la voz de Edward.

Isa solo pensaba en como Laurent podía tenerle miedo a un lobo que aunque grande era solo eso ¡un animal!

O eso creí hasta que el lobo recibió compañía, eran otros cuatro lobos, miraban fijamente a Laurent, como si supieran que era peligroso, y eso fue acertado cuando todos mostraron los dientes, menos el que estaba al alcance de nuestras manos, dimos un brinco y gritamos. El lobo miro en nuestra dirección un segundo y su mirada no era la normal de los perros, a Isa le recordaron los de Jake y tenía razón.

Lo que paso a continuación fue como si ninguna de las dos estuviera despierta, Laurent el vampiro dio vuelta y desapareció entre los árboles, los perros le siguieron y nosotras nos quedamos unos instantes ahí para después dar media vuelta. Ya en el carro de Isa miramos al cielo y estaba oscuro Charlie nos daría un regaño por no avisar, y aun más cuando nos había advertido no ir al bosque

― Mierda ― chillo Isa golpeando el volante, la atraje hacia mi cuerpo y acaricie su espalada, mientras ella lloraba, me baje del auto y tome la posición para manejar, ella entrego las llaves seria, pero calmada, ya estábamos llegando a la casa cuando hablo ― ¿Cómo puedes estar tan calmada?

― solo no pienso en lo ocurrido, imagina en cualquier cosa menos que unos perros y un vampiro estuvieron a punto de comernos, y viéndolo desde el punto de vista cínico, no hubiera sido tan malo ― le sonreí cuando aparqué

― ¿Por qué no hubiera sido malo?

― en ese momento no importa nada, solo el saberse muerto aunque creo que a Charlie y Renée si le haría daño tu muerte

― Seria doble dolor ― me dijo sonriendo abriendo la puerta del coche ― para ellos también seria dolorosa tu muerte, ya eres de la familia ― se señalo toda ella ― mira bien y mírate, las dos pasamos por perfectas mellizas

Sonreí y entramos a la casa, Charlie nos regaño, pero miro nuestro atuendo y se asusto cuando le dijimos que estábamos de excursión y que habíamos visto a los lobos. Aunque se puede decir que Isa le conto, ya que dijo No lograre asentir cuando mientas me recordó mentalmente.

Él llamo a la comisaria a dar la información y se la di pero no donde vimos exactamente a los lobos, sabía que a Charlie le daría un infarto si se enteraba. Decidí subir a darme una ducha cuando Charlie llamo a Isa

― ¿No dijiste que Jacob iba a pasar fuera todo el día? ― fue la pregunta de él, yo no sabía que Jake ya podía salir, aunque ya no le prestaba la más mínima atención e Isa no hablaba conmigo de eso desde que discutí con ella por su estúpida relación de amistad cuando él quería más.

― Eso es lo que me dijo Billy ― dijo Isa a la defensiva ― ¿Por qué?

― Bueno, es sólo que le vi cuando fui a recoger a Harry. Estaba delante de la tienda de la reserva con unos amigos. Le saludé con la mano, pero él... Bueno, supongo... No sé si me vio. Me parece que estaba discutiendo con sus amigos. Tenía un aspecto extraño, como si estuviera contrariado por algo... Estaba cambiado. ¡Es digno de ver cómo crece ese chico! Cada vez que le veo ha pegado un estirón.

—Billy dijo que Jake y sus amigos se habían marchado a Port Ángeles a ver un par de películas. Lo más probable es que estuvieran esperando a que alguien se reuniera con ellos.

—Ah.

Termine de subir la escalera y entre al baño, escuche como isa subió. Termine y ella salió para el baño sin decir nada, no le preste atención y cuando vi que se demoraba, decidí que ella no quería hablar. Paso una hora ya acostada en mi cama cuando me dio sueño, en ese momento entro Isa con cuidado

Estoy despierta dije mentalmente, ella salto y murmuro unas malas palabras

Deja de hacer eso me regaño respondiendo por el mismo medio

No quieres hablar conmigo dije lastimeramente

Por favor ya tengo suficiente con Jake, como…

Sabes que me importa una mierda Jake, él te hizo una promesa y al igual que Edward la rompió dije ya dándome la vuelta y encarándola, tenía cara de mortificación y los ojos brillantes por las lagrimas contenidas no te atrevas a soltar una sola puta lagrima por culpa de otro estúpido

Tú no sabes, al igual que yo, qué es lo que pasa dijo tratando de aplacarme

Isa no me tomes por algo que no soy y mucho menos me mientas porqué te estás mintiendo a ti misma bufé sonoramente y tendí mi mano, ella se acerco y se acurruco en mis brazos tienes que ser fuerte, mírame yo soy una muestra de fuerza y debes de ser fuerte para mi, para cuando yo necesite ser fuerte y quiera dejarme ir sus brazos me apretaron y levanto la cabeza

Lamento mucho esto, pero tú sabes cómo soy…

Si, ya sé qué eres una insegura, pero ahora que él se fue y hablo de Edward, las razones por las que te dejo son demasiado estúpidas a decir verdad ella me miro sin entender ya claramente interesada en mis palabras y sin sentir dolor por recordar primero y el mejor ejemplo es el de la tal victoria que ahora quiere cazarte, ¿Por qué? Sencillamente Laurent lo dijo, Edward acabo con su compañero y ella desea vengarlo matando a la compañera de él, o sea tú, si victoria después de haber muerto James quiere vengarlo es porque lo que se siente por el compañero es más fuerte que un amor de adolescente, digo, sé que tú eres una adolescente, pero él no y ya tiene casi el siglo de vida, si en un momento el te amó es porque eres su compañera y por más que quiera alejarse, eso le dejara un gran dolor y eso es lo que tú sientes cada vez que le recuerdas

Me miro con ternura a la vez que me abrazaba

Tu misma has visto mis recuerdos, y cada vez estamos más unidas, pero eso no es algo que deba dejar que crezca en mí, la esperanza me dañaría demasiado sus palabras eran sabias

De acuerdo acote sonriendo ahora quiero que me digas que paso con Jake

Creía que no te gustaba su enamoramiento

No me gusta pero tú le quieres, aunque se menos que a mi sonreí pensando en eso

Claro, lo que pasa es que desde que me enferme el no ha querido hablarme y me estoy impacientando, según todo es por una enfermedad, pero ahora dicen que no y que está bien pero sé que no quieren que yo sepa nada, como si fuera un secreto de estado sonreí ante sus palabras, me di cuenta que ella estaba tratando a Jake como un hijo o hermano y eso me gusto, ella sabía que lo que pasaba por mi cabeza y asintió, mi sonrisa fue aun más grande. Hablamos un poco más y nos dormimos abrazadas.

― voy a la Push ― la voz de Isa me hizo verla de pie al lado del sillón

― ¿Qué?

― que voy a la Push, en serio, quiero saber que pasa

Asentí y me puse en pie, yo te acompaño

No esperaba menos

Salimos de la casa y ya llegábamos a la Push cuando Isa dejo entrar a Quil quien me sonrió aunque su sonrisa era grande no le llego a los ojos, le tome la mano cuando nos contaba sobre como Jake y Embry lo dejaron solo, la verdad eran unos malos amigos y se lo hice saber, el solo me miro sonriendo pero no negó, le dejamos en su casa y salimos para la casa de Jake, al llegar vimos a Billy mirarnos por la ventana, le sonreí y sacudí la cabeza al ver el gesto de Isa

― Creo que ya no somos tan bienvenidas ― murmure burlona, pero Isa me fulmino con la mirada ― le tengo más miedo a tus miradas que a los monstruos de la noche

Ella soltó a reír ― ¿Cuándo nos vamos? ―― hice puchero y ella rio más fuerte, nos quedamos en silencio y miramos nuestros ojos como el espejo de la otra. De repente un ruido nos hizo saltar y mirar a un Jake bastante cambiado, pero lo más sorprendente fue la mirada, que antes era tan cálida ahora se encontraba fría mirándonos intercaladamente.

― ¿Qué hacen aquí? ― La crudeza en su voz me hizo alzar una ceja en disgusto

― ¿Jacob? ― pregunto Isa sorprendida

― ¿Qué quieres? ― pregunto Jake viéndola

― Hablar contigo ― dije haciéndole mirarme

― Adelante ― su voz era un reto, una ira, pero no alcanzaba a comprender sobre que

― ¡A solas! ― siseo Isa sorprendiéndome. Mire más allá de Jake y vi a unos chicos, supuse que eran los nuevos amigos de Jake, sonreí mirando al que parecía mayor, se suponía que era el jefe de la mafia – ese pensamiento me hizo agrandar la sonrisa – pero la mirada de Isa no era como la mía. Sam asintió sin expresión en la cara, y todos entraron en casa de Billy. Vi que miraban en nuestra dirección desde las ventanas. Un dolor atravesó mi pecho y mire a Isa abriendo mi mente junto a la de ella, él se veía menos furioso pero no del todo.

― sabes lo que quiero saber ― ella hablaba como si yo no estuviera, pero estaba bien la verdad no me importaba demasiado ― ¿podemos dar un paseo? ― vi la frialdad en el rostro de Jake y me dieron ganas de decir un par de cosas, pero Isa me detuvo ― ahora vuelvo ― dijo saliendo, vi como Jake la siguió antes de lanzarme una mirada de desprecio, pero yo solo le sonreí y eso lo cabreo más.

Isa iba sintiendo que algo le sacaba el aire y la calme un poco, solo para que no se desmoronara, ella no sabía cómo empezar y cada vez que pensaba en lo que hacía allí le daba tanta furia que deseaba ser vampiro, eso me hizo reír, mire a los chicos que me miraban desde la ventana, seguramente parecía una loca pero que…

― terminemos con esto ― la voz de Jake me saco de mis pensamientos, pera entrar en los de Isa, él sabía a lo que ella venía

—No es lo que crees —de pronto, su voz reflejó un gran cansancio —. No es lo que yo pensaba... Estaba muy desencaminado.

—En ese caso, ¿qué es? ― le pregunto Isa mirándolo a los ojos, pero después de un tiempo

—No te lo puedo decir —contestó al fin.

Mi mandíbula se tensó cuando mascullo

—Creí que éramos amigos.

—Lo éramos.

Las palabras de Jake de verdad le afectaron, sabía que algo así pasaría.

—Pero tú ya no necesitas a ningún otro amigo —espeto Isa con acritud—. Tienes a Sam. Hay algo que no va bien... Siempre le habías tenido ojeriza.

—Antes no le comprendía.

—Y ahora has visto la luz, ¿no? ¡Aleluya!

—Bella, no tiene nada que ver con lo que yo creía. Tampoco es culpa de Sam, ya que él me ayuda todo lo que puede —la voz se le crispó y miró por encima de mi cabeza, a lo lejos, mientras la ira ardía en sus ojos. Aunque de verdad no miraba a mi era lo que yo veía desde los ojos de Isa

—Te ayuda... —repitió con recelo—. Naturalmente.

Pero Jacob no parecía estar escuchándole. Respiraba hondo con deliberada lentitud en un intento de calmarse. Estaba tan fuera de sí que las manos le temblaban.

—Jacob, por favor —le susurró—. ¿No vas a decirme qué ocurre? Tal vez pueda ayudarte.

—Ahora, nadie puede ayudarme —sus palabras fueron un susurro quejumbroso. La voz se le quebró.

— ¿Qué te ha hecho? —inquirió con los ojos anegados en lágrimas. Le tendió las manos, como ya había hecho antes en una ocasión, mientras avanzaba con los brazos abiertos.

Esta vez se encogió y se alejó mientras alzaba las manos a la defensiva.

—No me toques —murmuró.

— ¿Nos oye Sam? —pregunto entre dientes mientras se limpiaba las lagrimas que salieron yo mire en su dirección y ellos me vieron desconcertados y yo fruncí el ceño

—Deja de echarle las culpas a Sam. – Volví a escuchar a Isa y Jake

Yo no era la que hablaba y estaba cansándome de sus estupideces.

Cállate me comunico Isa mentalmente y yo bufé

—Entonces, ¿a quién debería culpar? —replico.

Esbozó una media sonrisa, funesta y esquinada.

—No quieres oírlo.

— ¡Y un cuerno! —contesto bruscamente—. Quiero saberlo, y quiero saberlo ahora.

—Te equivocas —replicó Jake.

—No te atrevas a decirme que me equivoco. ¡No es a mí a quien le han lavado el cerebro! Dime ahora de quién es la culpa de todo esto si no es de tu querido Sam.

—Tú lo has querido —me gruñó con ojos centelleantes —. Si quieres culpar a alguien, ¿por qué no señalas a esos mugrientos y hediondos chupasangres a los que tanto quieres?

Me quedé boquiabierta y el aliento me salió de los pulmones ruidosamente, mire a los chicos en casa de Billy y me miraban detenidamente, aparte la mirada. Nunca me espere algo así, se suponía que ellos no creían en eso.

Oh, mierda, mierda, mierda dije mirando por el parabrisas, gire en dirección a casa de Billy y todos me miraban ahora confundidos y temerosos

Sólo furia, eso era lo que había en Jake cuando mire de nuevo.

Seguía Isa con la boca abierta.

—Te dije que no querrías oírlo —señaló Jake.

—No sé a quién te refieres —cuchicheo.

Enarcó una ceja con incredulidad.

—Lo sabes perfectamente. No me vas a obligar a decirlo, ¿verdad? No quiero hacerte daño.

—No sé a quién te refieres —repitió de forma mecánica.

—A los Cullen —dijo lentamente, arrastrando las palabras y escrutando el rostro de Isa mientras las pronunciaba —. Lo he visto... Puedo ver lo que pasa por tus ojos cuando digo sus nombres.

Sacudí la cabeza de un lado a otro negándolo con energía y tratando de aclararme al mismo tiempo. ¿Cómo lo sabía? ¿Y qué relación guardaba todo aquello con Sam? ¿Era una banda que odiaba a los vampiros?

—No me digas que ahora te crees las necias supersticiones de Billy —intento mofarse de forma poco convincente.

—Sabe más de lo que nunca le reconocí.

—Sé serio, Jacob.

—Dejando las supersticiones a un lado —añadió rápidamente Isa—, aún no veo de qué acusas a los Cullen —hizo un gesto de dolor—. Se marcharon hace más de medio año. ¿Cómo vas a culparles de lo que ahora haga Sam?

—Sam no está haciendo nada, Bella. Sé que se han ido, pero a veces las cosas se ponen en movimiento y entonces es demasiado tarde.

— ¿Qué se ha puesto en movimiento? ¿Para qué es demasiado tarde? ¿De qué les estás echando la culpa?

De pronto, lo tuve delante mi rostro, con la ira ardiendo en sus ojos.

—De existir —masculló.

¡Cállate ya, Bella! No le presiones, advirtió Edward al oído.

Me quedé atónita y trastornada al oír las palabras de aviso pronunciadas por la voz de Edward una vez más, dado que yo ni siquiera estaba asustada por lo tanto Isa se encontraba bien.

Jacob parecía que echaba c hispas. Estaba plantado delante de ella y temblaba de ira.

Algo malo pasaría si ella lo hacía enfadarse. Abrí los ojos sorprendida y mire a los chicos que me miraban ahora furiosos

― Mierda ― susurre mientras bajaba del auto para ir a por Isa, ella aun no se daba cuenta pero lo dicho por Embry y Quil un tiempo atrás se volvió a mis recuerdos

Otra leyenda afirma que descendemos de los lobos, y que éstos siguen siendo nuestros hermanos. La ley de la tribu prohíbe matarlos…

Mientras caminaba escuche

—Regresemos. No hay nada más que decir.

Isa le miro boquiabierta.

— ¡Queda todo por decir, aún no me has contado nada!

Isa grito pero él no le prestó atención y era mejor así. Mire para atrás y el resto me seguían Genial pensé sarcástica

—Hoy me he encontrado con Quil —grito Isa a sus espaldas.

Se detuvo en la mitad de un paso, pero no se volvió. Esa chica no entendía si le decían que no

— ¿Recuerdas a tu amigo Quil? Sí, está aterrado.

Jacob se volvió para encararme con expresión apenada.

—Quil —fue todo lo que dijo.

—También se preocupa por ti. Está alucinado.

Jacob miró fijamente más allá de mi persona con ojos de desesperación.

—Tiene miedo de ser el siguiente.

Jacob se agarró a un árbol para apoyarse. Su rostro se había tornado en una extraña sombra verde debajo de la tez cobriza.

—No lo va a ser —murmuró Jacob para sí mismo —. No puede serlo. Esto ha terminado. Esto ni siquiera debería de estar sucediendo. ¿Por qué? ¿Por qué?

Estampo un puño en un árbol y yo salte, Isa se sorprendió, pero parecía no saber nada, cerré la mente estaba acercándome cuando vi a Jake venir, me miro furioso y confundido, todos me veían como si estuviera loca.

― ¡volver con Sam! ― el grito de Isa fue brutal, Jake siguió caminando mirándome serio y más allá de mí, frunció el ceño y contesto algo que no alcance a oír

— ¡Espera! —le llamo Isa mientras se acercaban más.

Se volvió hacia ella de nuevo.

—Vete a casa, Bella, ya no voy a poder salir contigo.

La ilógica y ridícula herida fue de una potencia increíble. Los ojos se le llenaron de lágrimas otra vez.

— ¿Estás rompiendo conmigo? ― Pregunto Isa ya a mi lado, sentía la presencia de los demás en mis espaldas

Soltó una risa amarga, me dio ira y bufé llamando la atención

― Nos vamos ― le dije a Isa halándole del brazo, seque sus lagrimas y la calme

― espérate…

― Dije nos vamos ― ella me miro raro pero se dejo arrastrar cuando llegamos al auto los chicos estaban a unos tres metros, sentí la furia acumulada de Isa y se las desquitaría conmigo

― ¿Qué mierda te pasa Ana?

― solo nos vamos y ya

― yo no he terminado de hablar con Jake ― me reí en su cara y ella le brillaron los ojos de ira

― Él te dijo que no y punto, nos vamos ― la volví a halar y ella se soltó ― mierda Isa súbete al maldito trasto ― me miro con impaciencia

― explícame ― le dijo a Jake olvidándome a mí por completo

—No es el caso, pero si lo fuera, diría: «Quedemos como amigos». Ni siquiera puedo decirte eso.

— ¿Por qué, Jacob? ― entre en su mente y vi lo que venía y la detuve

― Término de hablar y nosotras nos vamos

― ¿Qué? Mierda Ana tú eras amiga de Embry y cuando veníamos estabas con él y con Quil, no te importa que

― No, no me importa en absoluto, si ellos se alejan son ellos no yo, cuando quieran hablar bien, yo no obligare a nadie a hacer mi parecer

― ¿Y qué quieres que yo haga?

― Carajo Isa, solamente te digo, él ya te lo dijo, tienen un secreto, saben de los Cullen y tú debes pensar en ello

― ¡Ana! ― Embry el que me llamo me miraba al igual que los demás

― ¿Qué? ― pregunte sonriendo

― ¿Qué dices?

― la verdad ― solté de pronto abrí los ojos como platos ― lo sé de acuerdo, no diré nada, te lo juro si quieres. Ahora ― me gire a Bella ― tú y yo nos vamos

― quiero saber de que hablas

― averígualo, tus sueños son interesantes, Laurent esta muerto

― ¿Qué? ― ella abrió los ojos como platos

― Ellos son los…

― mira niña ― ahora hablo Paul o Jared, no sabía quién era quién ― cállate

― ¿O qué? ― Sam intervino y me miro serio

― Nada ― dijo algo en su lengua y el chico se alejo, Jake me miraba sorprendido, ya había entendido le mire fijamente

― Una vez, no comprendí, me explicaron y pregunte, se abrieron los ojos y llego alegría, dijo nunca marchar pero por segunda vez. No comprendo, solo sé pero te digo Jake, la viste y la ayudaste si te alejas, no llores cuando yo misma me interponga en ti.

― Ana… ― susurro Isa y Jake asintió con una mueca de dolor

― Solo te digo; aquel que llega y jura siempre rompe

― ¿Qué? ― isa estaba confundida

—Lo siento, Bella —pronunció Jake y yo le mire mal

― ¿Por qué no me dicen que es eso? Ya entendí lo del dejar pero ¿Por qué?

― Es hora de irnos ― Dije a Isa

― Ana tu… ― Isa estaba impaciente

― Isa te dijo que no quiere ser tu amigo, entiéndelo ― ella me miro y miro a Jake con lagrimas en los ojos ― ¡NO! ― brinco asustada ― una sola más y no respondo ― gruño como un animal y entro al auto

― lamento el show ― dije mirándoles sonriente gire a Jake ― ya ves no soy amiga de ella desde los pañales, pero no me gusta verla sufrir, ya sé que fueron ustedes, tu mirada ― señale a Embry y mi sonrisa se ancho, el me devolvió la sonrisa ― encantadora aun siendo un perro

― Lobo ― gruño y Sam le miro mal, me reí

― Si Embry yo lo sé, pero eso no significa que te llame así

Me reí caminando hasta la puerta del auto y eche a Isa al lado del copiloto, me miro mal y se enfurruño sin verme. De camino a casa fue en silencio.

Hasta que alguien entro en la habitación y yo salí para dar espacio.