Capítulo 5: Liberty Hymn
Millenium abrió los ojos de par en par… Estaba seguro de una cosa, después de que él cayera desmayado en ese momento, sabía lo que seguía después, fue reactivado en el laboratorio, le hicieron creer que su reactivación se debía a que él había luchado contra Troy y casi moría, pero eso era otra de las miles de mentiras en todo esto, aquella pelea nunca ocurrió, el evento anterior a todo esto era su propia captura.
Agradeció mentalmente a Neverea por ayudarle a recordar, porque ahora entendía todo, él había sido modificado genéticamente, le cambiaron su aspecto original por uno falso para que él no tuviera nada familiar para recordar, le quisieron hacer olvidar su vida pasada para que pensara que toda su vida había sido un robot, y ahora, querían que él matara al amor de su vida para que la guerra proclamara a su nuevo vencedor…
Pues él no iba a ser parte de esta red de mentiras, no de nuevo.
Además de eso, Neverea cumplió su palabra, sentía su fuerza nuevamente, ya no era débil, quien sabe por cuánto tiempo podría continuar así, de esa forma optó por arrancarse él mismo el chip que le habían incrustado, fue al baño y rompió el espejo del lavabo, agarró el objeto más largo y afilado, se quitó la camisa y se miró en el espejo de cuerpo completo, el chip estaba incrustado en su pecho, no tan cerca del corazón pero tendría que tener cuidado, sin más preámbulos se incrustó el pedazo de cristal y se formó un hueco lo suficientemente grande para introducir dos dedos y remover el chip que estaba incrustado en un músculo, cuando se lo removió lo tiró lejos, la herida en seguida sanó, no había sentido demasiado dolor, eso era lo bueno, ahora, no iba a tener esa absurda limitación, se paró y se lavó las manos, no perdió más tiempo y se colocó la pulsera transparente y tomó su celular, ahora salió de su habitación con mucha cautela y como actuando normal buscó a Neverea, quien se encontraba en uno de los pasillos intentando actuar normal, cuando vio a Millenium, sabía que ahora el plan era sacarlo de allí, ambos sabían lo que iban a hacer y no necesitaban saber nada más, Neverea sacó de su cinturón un pequeño dispositivo y al apretar el botón la energía del lugar se vio afectada, habiendo un fallo circuito y todo quedó en penumbras, ella encendió una linterna y le indicó a Millenium que corriera.
Los demás estaban demasiado ocupados intentando reestablecer la luz que no se dieron cuenta que Neverea y Millenium habían escapado.
Ahora los dos corrían lejos de la base, cruzaban la ciudad destruida, dejando a su paso una organización confundida, no tardarían en darse cuenta que él había escapado, pero ahora no lo tenían más en su control.
El atardecer estaba por acabar, y la poca luz del sol debía ser aprovechada, Neverea condujo a Millenium por muchos atajos hasta que al final parecieron llegar a su destino, Nikland.
—Llegamos…— dijo Neverea exhausta, ambos habíamos recorrido por lo menos unos 70km sin detenernos, ella era muy rápida pero no dejaba de ser una persona más débil que yo, sin duda era extraordinaria la fortaleza que poseía para lograr tal hazaña.
—Me gustaría preguntarte algo…—empezamos a caminar dentro de la ciudad de Nikland, las ciudades y las construcciones igual estaban destruidas pero no había tanto peligro de que se desplomaran.
—Adelante
—Troy… ¿dónde está él? ¿Qué planes tienen para él?
—Tenemos que juntarlos… mi esposo Ghunter está trabajando para liberarlo, espero pronto podamos reunirlos, por el momento debemos llegar a nuestra base y allí permaneceremos…
—Él querrá matarme…
—Ghunter tiene controlado su nivel de fuerza, de él depende si Troy es fuerte o débil.
—Así como yo… me querían controlar… pero pude removerme el chip…
—¿Te dolió?
—Nah… creo que no.
—Eres un poco salvaje Millenium…
—Aesir… ese es mi nombre— le sonreí a Neverea, ahora que recordaba algo de mi pasado, no podía dejar perder la oportunidad.
—Aesir… es un lindo nombre.
Caminaron un rato más hasta ver un edificio pequeño blanco, Neverea le indicó a Millenium ahora conocido como Aesir que ese era su base, al llegar entraron y Aesir descubrió que era una base subterránea, en ella pudo ver a varios trabajadores, confiaba que ellos eran los buenos, al fin, haría las cosas bien y ayudaría a estas personas a terminar con la guerra, era hora de comenzar una nueva era de paz y esperanza.
Al anochecer Neverea recibió la noticia de que Ghunter llegaría con Troy en aproximadamente una hora, habían logrado escapar y era momento del reencuentro… Aesir se encontraba calmado, pero en su interior sabía que tenía miedo, Troy no sería capaz de reconocerlo, no iba a saber quién era, para él seguía siendo su enemigo y eso nunca iba a cambiar… ¿cómo podría acercársele siquiera?
Troy
Ghunter les tendió una trampa a toda nuestra organización, hasta yo quedé sorprendido, ¿iba a ser libre al fin? Él y yo logramos escapar de ese asqueroso lugar, se sentía tan genial poder percibir la brisa del exterior, un poco cargado de muerte y suciedad pero libertad al fin y al cabo, pero según él, debíamos ir a la ciudad de Nikland para no-sé-qué-cosa, no me quiso decir, pero confiaba en él, después de todo él ideó este plan para que podamos huir, y aún que continuaba limitado de mi poder, Ghunter podía devolvérmelo, pero me dijo que en este momento no sería necesario, huimos en su motocicleta, y viajamos a toda velocidad antes de que nuestros ahora enemigos, se dieran cuenta.
Viajamos gran parte de la tarde y divisamos la ciudad cuando el sol se ponía,
Sonreí al sentir el viento en la cara, esto me agradaba, no volvería a obedecer a nadie… seré dueño de mis propias decisiones yo solamente yo.
Cuando llegamos a la base, entramos por la parte de atrás, dejando allí la moto y bajando a la zona subterránea, allí nos esperaba su encantadora esposa Neverea y… ¿Millenium?
Aesir
Cuando vi al esposo de Neverea acercarse con Rem ahora Troy, mi corazón que en ese momento creí que no estaba vivo, dio un vuelco, sentí que mis extremidades se entumecían, di un paso delante y él y yo quedamos uno frente al otro.
—¿ahm? ¿Nos habremos equivocado de base? — le preguntó Troy a Ghunter, él solo se limitó a negar y caminó hacia Neverea, ambos nos dejaron, así, sin más, sin alguna instrucción o aviso… ¿qué se supone que haría…?
—Bueno, ¿qué raro no? ¿Y tú? ¿También te liberaron entonces? — Troy me dirigió la mirada por primera vez en mucho tiempo…
—…Yo… eh… no sé si lo sabes pero… nos han mentido todo este tiempo
—Eso ya lo sé, ¿por quién me tomas? ¿Un bebé recién nacido?
—Algo así…
—Sé que me usan para destruirte, y la verdad no me molesta en absoluto, después de todo somos enemigos…— mostró una sonrisa malvada, pero eso n me importaba en absoluto, sabía que no podía hacerme nada.
—¿Y qué te hice para que me quisieras matar?¿Al menos sabes por qué somos enemigos?
—emmm… no… pero tu sola presencia me enfurece…— se torció los dedos haciendo que tronaran, como si se preparara para darme un puñetazo.
—Lo haces de la forma equivocada… nosotros no debemos pelear más… tú lo has dicho, te estaban usando…
Troy me dio un fuerte golpe en la cara, de seguro creyó que lo evadiría o algo, pero dejé que lo hiciera, quería que entendiera que no estaba en la disposición de pelear…
—Escucha… quizás las cosas a partir de ahora sean distintas, pero necesito que confíes en mi… hay muchas cosas de las cuales ignoras…
—¿Confiar en mi enemigo? ¡Ja! ¿Cómo crees que haría eso?
—¡Porque yo no soy el enemigo! ¡Las organizaciones a los que pertenecemos lo son!
—Todos son enemigos… ellos y tú, no puedo confiar en ti…
—Por favor…— di un paso hacia adelante, cortando distancia entre los dos, Troy tuvo que levantar ligeramente la vista para mirarme mejor a los ojos.
Troy
Millenium me ponía un poco nervioso, nunca entendí por qué, pero desde que tengo uso de la memoria, en nuestros enfrentamientos siempre me puso nervioso, nunca entendí si era por su tamaño o por sus ojos… pero jamás iba a demostrar que le tuviese miedo, al fin y al cabo siempre hemos sido enemigos.
Ahora como si nada, me pide que confíe en él, ¿por qué razón? Como si confiar en él fuera a cambiar las cosas, somos enemigos y ya, como el fuego y el agua, la oscuridad y la luz, nunca podría llegar a ver amistad entre eso…
Tuve el arranque de golpearlo y lo hizo, no lo detuvo, eso fue extraño, esperaría que me lo devolviera pero no lo hizo… y cuando dio un paso para cortar distancia, sentí como si las cosas fueran lejanas, ¿por qué? ¿de qué se trataba todo esto?
—Bueno… solo quiero escuchar las cosas absurdas que tienes que decir— le reté, me crucé de brazos y puse una mueca, esperando sus próximas palabras.
—Puede que lo que esté a punto de decirte no te agrade para nada, ni un poco…— me advirtió — Yo tengo recuerdos… de nuestras vidas pasadas…
—¿Enserio? — le miré con asombro, no esperaba algo como eso —¿qué tipo de recuerdo…? ¿y por qué yo no….— pero antes de que terminara de decir algo me interrumpió— Te los borraron completamente… pero a mi lograron esconderlos en una parte de mi mente para que solo se activaran con mis sueños… Troy… tu verdadero nombre es Rem… mi nombre es Aesir… nosotros nos conocimos cuando fuimos elegidos dentro de un numeroso grupo de muchachos, teníamos las habilidades para ser elitistas… además… eres el amor de mi vida…
Mi reacción primaria fue poner cara de desentendido, ¿a qué venía todo esto? Era la cosa más absurda que he escuchado en toooda mi vida, aunque, yo sabía de primera instancia que Troy no era mi verdadero nombre, y Rem se me figuraba algo cercano, como si ya hubiera escuchado ese nombre antes…pero al escuchar lo último… "el amor de mi vida" me desconcertó, fue como si me dieran una buena noticia y de pronto, puf caput… directo al suelo…
—Estás mintiendo…— sonreí nervioso, pero él seguía con la mirada seria y negó despacio… no, no estaba mintiendo, decía la total y estúpida verdad…
—Sé que es difícil de creer… — continuó hablando…— Pero tienes que creerme… no eres el único que está confundido en todo esto… además entiendo que te pese más a ti… tu no me recuerdas para nada…
—Te equivocas…— le dije — sí te recuerdo… es más… he soñado contigo muchas noches… a veces me preguntaba por qué siendo mi enemigo, en mis sueños éramos tan buenos amigos…—pude ver sorpresa en sus ojos, seguro no se esperaba eso — a veces yo mismo sentí que deseaba aferrarme fuertemente a esos fragmentos difusos… porque alguien me había arrebatado muchas… muchas cosas, que estoy seguro que no volveré a recordar… pero solo te recuerdo a ti… y por eso te odio y te considero mi enemigo… porque te recuerdo a ti nada más… tú eres mi tormento… pero también mi alivio… ¿entiendes? — sentí calor en mi pecho y mi cara, una sensación extraña pero agradable, empecé a llorar, no recordaba la última vez que lo hice pero fue sumamente agradable, y más porque sentí los brazos cálidos de Mille… Aesir… alrededor de mi cuerpo, esa sensación ya la conocía… pero la había olvidado, y yo… y yo intentaba aferrarme… y recordé… recordé algo que había olvidado…
—¡NOOOOO! ¡AESIR! — estaba yo gritando, gritaba por mi amado, gritaba porque me habían alejado de él, ahora estaba yo, en un lugar desconocido, llena de gente desconocida, me tenían amarrado de brazos y piernas, me iban a matar de eso estaba seguro, me habían capturado poco tiempo después de que se llevaran a Aesir, pero a mí me capturaron los de ropa negra y roja… y ahora me colocaban un sedante… escuché que eliminarían mis recuerdos y yo no quería, lloraba de coraje, quería aferrarme con fuerza a los recuerdos con mi amado, el sueño empezaba a colarse en mí pero yo mantenía la fuerza suficiente para despertarme, me metieron más sedante hasta que acabé por dormirme, pero nunca dejé que la mirada de mi amado se apartara de mi.
—Recordaba que tenías los ojos azules y el cabello castaño… es por eso que nunca pensé que fueras tú… Millenium…— las lágrimas continuaban rodando, él se apartó un momento, le miré y él simplemente me besó, sus labios conectados a los míos provocó una chispa en mi interior, era real, era él, definitivamente esto no se podía olvidar nunca, me aferré a algunos de mis recuerdos con locura y definitivamente esto no era mentira… él… era mi Aesir…
Aesir
—Lamento mucho no cumplir nuestras promesas… te he olvidado… nos separaron y nos hicieron daño… pero hay algo que nunca dejé de hacer… amarte… de verdad no sabes cuánto lamento…— él puso un dedo en mis labios para callarme, su mirada había dejado de ser fría y ahora era cálida y tierna, como yo lo recordaba — No es culpa tuya ni mía… fuimos capturados y puestos a disposición de ellos… pero, ahora estamos juntos, ¿no? Podemos acabar con todo esto… ¿verdad?
Asentí… le prometí a Neverea que le ayudaríamos, que acabaríamos con la guerra y eso haremos.
—Tenemos que reunirnos con ellos, debemos empezar a planear nuestro ataque…— le sonreí — ah y… ahora llámame Aesir…
—Rem… siempre me pareció un nombre patético, me gusta más Troy
—Bueno, a mí me gusta Rem…
—Troy
—Bueno, Troy —sonreí, Rem había cambiado un poco, ahora era algo más obstinado que antes, pero no dejaba de ser el mismo chico delicado de antes… nunca lo dejó de ser.
