Capítulo 6: Necesidades.
Gregory yacía tumbado en la cama de una de las habitaciones de la primera planta. House abrió los ojos y miró a su lado. Hacía dos años había estado en una situación parecida, excepto que allí al lado estaba su subordinada Cameron, sentada en una silla leyendo un libro. Había estado días a su lado, preocupándose... Pero esa vez era diferente. Él se las había arreglado para echarla de su vida... una vez más. No quería admitir que Wilson tenía razón pero...
¡House!
House dirigió la vista hacia la puerta, con la esperanza de ver a su empleada allí, sonriente, preocupada por su estado. Pero en su lugar allí estaba Cuddy, quien se apresuró a desentubarle.
Cuddy: ¿Qué tal te encuentras?
House no respondió.
Cuddy: ¿Tienes náuseas? ¿Mareos? ¿Dolor de cabeza?
House: Me duele la pierna.
Su voz sonaba ronca, y le costaba hablar.
Cuddy: Después de que te desmayases te tumbamos en la cama de una de las consultas. Allí abriste los ojos durante un segundo e inmediatamente después tuviste una parada respiratoria. Estuviste sin oxígeno unos dos minutos. ¿Qué tal respiras?
House: Bastante bien, teniendo en cuenta el fallo respiratorio pero me cuesta hablar, y... me sigue doliendo la pierna.
Cuddy: No pasa nada, te daremos algún calmante para que se te pase. Ahora lo primero es descubrir qué te pasa.
House: Quiero Vicodina.
Cuddy: Imposible, hay indicios de que esto te lo pudieron provocar las pastillas.
House: Entonces quiero a mi equipo.
Cuddy: ¿Quieres participar en el diferencial?
House: ¿Tú qué crees?
Cuddy: Ya les llamo.
Cuddy salió por la puerta y se fue lo más rápido que pudo a llamar al equipo de House, quienes tampoco tardaron en llegar a la habitación de su jefe, empujando una pizarra blanca.
Pero en la habitación solo entraron Cuddy, Foreman y Chase, no había indicios de Cameron. House echó un vistazo por los cristales que daban al pasillo, pero tampoco la veía allí. Se había preguntado en un momento si no quería estar en el caso por su enfado con él, pero eso no era propio de ella. De todas formas, House no podía dar ningún indicio de que se preocupaba por ella, así que decidió no preguntar.
House: Diagnóstico diferencial. Síntomas.
Foreman: Tú sabrás, tú eres el paciente.
House se frotó la frente y se aclaró la garganta.
House: Mareos, dolor de cabeza...
Le costaba bastante recordar el momento en que se había desmayado; lo único que se repetía una y otra vez era la imagen de Cameron enfadada saliendo rápidamente del ascensor.
House:... y dolor de espalda.
Cuddy: Y paro respiratorio.
House se intentó levantar para apuntar los síntomas pero en cuanto se incorporó sintió como si la sangre se le subiese a la cabeza y, como un acto reflejo, se volvió a tumbar.
Cuddy: ¿Qué haces, House?
House: Hay que apuntar los síntomas.
Inmediatamente Chase saca un permanente de su bolsillo y empieza a apuntar los síntomas en la pizarra.
Foreman: Lo más posible es que sea neurológico. El dolor de espalda pudo ser causado por una lesión leve en la médula causada por algo en su cerebro que también causó el dolor de cabeza.
Chase: O simplemente pudo ser la Vicodina.
House: La Vicodina no da dolor de espalda y paro respiratorio. Quiero una resonancia.
Cuddy: Y panel de tóxicos.
Foreman y Chase reaccionan rápidamente y se dirigen a la puerta.
House: Solo la resonancia.
Cuddy: Ni hablar, House.
House: ¡Yo no me drogo!
Cuddy: Lo siento, pero tienes antecedentes en esto. Resonancia y panel de tóxicos.
Foreman, Cuddy y Chase abandonan la sala, dejando a House con sus pensamientos una vez más. Tenía que hablar con Wilson. Tenía un inexplicable deseo de saber qué le pasaba a Cameron.
Y mientras House reflexionaba acerca de sus problemas, los dos patitos y la directora se dirigían a los ascensores para preparar la resonancia y hacer la prueba de tóxicos.
Chase: Tuvimos suerte.
Cuddy: ¿De qué?
Chase: De que House no preguntase por Cameron.
Foreman: ¿Vosotros de verdad creéis que ha sido capaz de robárselas?
Cuddy: Yo no voy a mentir. La verdad es que no me lo esperaba de ella, pero sigo teniendo dudas.
Chase: Ella dice que no.
Foreman: House siempre lo dice: todo el mundo miente.
Chase: No, la realidad es que todo el mundo miente menos Cameron. Tú la conoces, Foreman. Siempre ha ido con la verdad por delante, y cuando House le pedía que mintiese a algún paciente ella siempre se negaba. Yo la creo.
Cuddy: Que bonito es el amor... Yo voy a hacer la prueba de tóxicos, vosotros id preparando la resonancia y cuando esté lista llevad a House y haced las pruebas.
Wilson se encontraba en su despacho, revisando el historial de su último paciente. Quería darse prisa para tener tiempo de ir a visitar a House. La noche anterior no acabó muy bien para él, y, aunque siempre sería un borde, a Wilson le daba pena que estuviese tanto tiempo solo y sabía que Cameron no se iba a pasar por la habitación, lo que haría que se deprimiese aún más. Aunque House lo negase, sabía que necesitaba a Cameron a su lado, independientemente de si la amaba o no.
El sonido de su busca le apartó rápidamente de sus pensamientos. "Te necesito xx". Era Cuddy, no había duda. No se habían visto desde el momento en el que ingresaban a House la noche anterior, así que se puso en pie rápidamente y se encaminó hacia su despacho. No podía entretenerse mucho, porque después tendría que ir a ver a House, pero sentía que no podría aguantar mucho tiempo más sin su Lisa...
Wilson iba a coger el ascensor cuando alguien le coge suavemente de la mano y le lleva a una esquina, ocultándoles a los dos detrás de una planta. Wilson sonríe: era Cuddy.
Wilson: Lo sabía. Sabía que no llegaría sano y salvo a tu despacho.
Cuddy sonríe de oreja a oreja y Wilson le coge de la cintura con suavidad, cerrando cada vez más el brazo, estrechando el espacio que había entre los dos hasta que sus cuerpos chocaron de golpe y sus bocas se encontraron a una distancia de tan solo un palmo, dejando a Cuddy acorralada contra la pared.
Cuddy: Sabes que esto está mal, ¿verdad?
Wilson: Y tú sabes que nos van a ver, ¿verdad?
Cuddy: ¿Por qué respondes con una pregunta?
Wilson: Tú has hecho lo mismo.
Cuddy amplía aún más su sonrisa.
Cuddy: Yo he preguntado primero.
Cuddy acerca su boca aún más a la de Wilson, aún quedando una distancia medianamente prudente entre los dos, insinuándose, pidiendo un beso. Wilson sonríe y se acerca, decidido a darle a Cuddy lo que pedía, pero ella se echa hacia atrás.
Wilson: Qué mala eres.
Cuddy: Ya ves.
Wilson: ¿Qué tal está House?
Los dos se separan, adoptando una posición algo más seria.
Cuddy: Mejor, pero todavía no tenemos ni idea de lo que le pasa. La prueba de tóxicos mostró una gran cantidad de Vicodina en su organismo, y un poco de LSD, pero no lo suficiente para causar daños. Ahora Chase y Foreman le están haciendo una resonancia... Nunca pensé que House tomaba drogas habitualmente, aparte de la Vicodina.
Wilson: No las toma habitualmente, supongo que el LSD se lo debió haber chutado antes de la fiesta, vete tú a saber por qué. ¿Y Cameron?
Cuddy: Mejor también, pero tardará al menos una semana en recuperarse. ¿Tú crees que le robó las pastillas?
Wilson: No sé... No sé, la verdad. No parece ser el tipo de personas que hacen eso.
