Capítulo 6
¿Quién iba a pesar que este joven reportero me traería tantos problemas?
Sin quitar su mirada sobre el ya dormido Tintin, sonrió para sí, no sabía que este chico tendría tantas sorpresas, tanto así, que ahora mismo estaba en medio del mar junto a un capitán algo gruñón.
-Dígame-
Elizabeth salió de sus pensamiento y giro hacia el capitán.
-Lo escucho-
- ¿Cómo fue que conoció a este joven? - en su voz se percibía mucha curiosidad.
Elizabeth se sorprendió por la pregunta, pero también la encontraba peculiar.
- ¿Por qué la pregunta? -
-Me pareció curioso al principio verlos juntos- continuaba remando las grandes aguas- la verdad es que, solo tengo curiosidad-
Elizabeth sonrió con agrado.
-Yo trabajo dentro de la Interpol, soy como una gente más, sin embargo, me habían comunicado dos colegas sobre lo sucedido, fue cuando me encontré con Tintin-
-Ya veo-
- ¿Por qué tanta curiosidad? - habló Elizabeth con mucho interés.
El capitán se incorporó en su asiento y comento.
-No me malinterprete, ni desfigure mis palabras, solo que no había tenido la fortuna de toparme con una agente antes, mucho menos una como usted-
-No se preocupe capitán, comprendo el punto, sé que en esta época no es común ver a mujeres ejerciendo este cargo o profesión, por el simple hecho de que requiere mucho movimiento o riesgo- suspiro- si me permite decirlo, de haber sabido previamente que iba a estar embarcada en esta loca travesía hubiera preferido decir no-
Haddock y Elizabeth rieron ante tales palabras.
-Usted parece ser una persona muy interesante-
- ¿Yo? - respondió de inmediato.
-Sí, sabe no suelo conocer mucha gente interesante o inteligente, el muchacho también lo es, e inclusive hasta esa rata, la vida en altamar no es mucho de eso- Haddock continuaba remando en el tiempo en que charlaban.
Elizabeth ponía atención en cada cosa que expresaba Haddock y le agradaba, de cierta forma, se recompensaba con la compañía de ambos, volvió su mirada hacia el basto mar y cayó en cuenta que el día se estaba pasando muy rápido. De repente sintió una enorme sensación de cansancio, por lo que añoró su cama en ese momento.
-Capitán, ¿le molesta si descaso un momento? -
-Usted descanse, yo, Archibaldo Haddock me las arreglare como todo un marinero-
Elizabeth gesticulo una sonrisa cálida hacia el capitán, y entre las tablas gruesas trató de acomodarse y dormir profundamente.
No había percibo cuantas horas habían recurrido, pero el enorme olor de algo quemarse hizo que despertaran, Tintin sintió su cabeza dar vueltas y se incorporó de golpe, mientras que la joven apenas y recobraba la consciencia.
- ¡Pero ¿qué ha hecho capitán?! - grito alarmado.
-No tiene que agradecerme-
-Hay no- Elizabeth abrió sus ojos como platos, pues en el centro del bote había una fogata, vaya lógica ya que aquel bote estaba hecho de madera.
- ¡Capitán, que ha hecho!, necesito apagar eso-
- ¡Hay, pero tiene razón!, ¿¡qué he hecho?!-
- ¡Necesitamos agua, caballeros-
- ¡Y con los remos! -
Tintin trataba de apagar el fuego usando sus manos como cubetas, Elizabeth hacia lo mismo que él y Milú ladraba ante tal escándalo, Haddock sin saber cómo apagar aquel fuego, tomó la botella de whisky.
- ¡No capitán! - soltó el chico.
Pero ya era tarde porque aquel licor había explotado junto con toda la fogata causando una gran colisión.
-Bien, ¿ahora como atraparemos a Sakharine? -
-Soy una deshonra, un gusano, una capitán de agua dulce, un desperdicio- chillaba Haddock
-Solo tenemos este bote, no debemos estar lejos-
- ¿Cómo qué podríamos usar?, estamos en medio del mar, de la ¡nada!-
-Tranquila, supongo que…
-Tintin, mire-
En lo alto del cielo un hidroavión surcaba los cielos, tornándose en su dirección comenzó a tronar fuertes balas hacia ellos, Tintin cubrió a Elizabeth y el capitán solo enfureció aún más.
- ¡Trogloditas, macacos mutados, sabandijas, mediocres de agua dulce! - gritaba empuñando ambas manos-
-Capitán siéntese-
-Tintin tenemos esto-
Elizabeth mostraba la pequeña pistola al joven, de inmediato la tomó y esperó un ángulo mejor para poder derribar el avión.
-Bien muchacho, ¿qué noticias tenemos? -
-Tenemos una pistola, no recuerdo cuantas balas quedan-
- ¿¡Qué noticias buenas tenemos?!-
-Queda una-
- ¡¿Esas son las buenas?! -
-Qué tenemos una- empuñando el arma y apoyando su brazo, Tintin esperó el momento adecuado y disparó, aquel avión recibió el impacto y cayó al agua, Haddock celebró y resbalo hacia el agua también, Elizabeth diviso si el capitán estaba bien, pero su mano fue agarrada por Tintin y ambos bajaron hacia el agua.
-Esperen aquí-
Y en un zambullido Tintin desapareció de la superficie, Haddock y Elizabeth estaban en las tantas esperando alguna señal del chico; Tintin aún bajo el agua se acercó hacia los dos ladrones de Sakharine y en una sorpresa empuñando el arma pidió que alzaran las manos, los hombres hicieron caso.
Ya dentro del avión Tintin se preparaba leyendo el instructivo del mismo, Haddock estaba en el asiento de atrás y Elizabeth detrás de este junto con los ya atados de manos.
- ¿Sabe cómo conducir esta cosa? -
-Una vez entrevisté a un piloto-
-Eso no me convence-
Sin decir una palabra más prendió con las llaves el avión y el motor comenzó a rugir, casi de inmediato se elevaron hacia el cielo, a su paso una gran tormenta se avecinaba en lo aires.
- ¿Va a cruzar por esa enorme muralla de la muerte? -
-Es el camino más rápido Capitán-
-Presiento que vamos a morir-
El avión se aproximaba a las grandes nubes que albergaban una gran tormenta; al momento de cruzar el aluvión el pequeño aeroplano se sacudió tanto como el viento lo permitía. Tintin alarmado comunicó a los demás de que el combustible estaba por acabar, el capitán sin escucharlo de todo, tomó una botella de alcohol etílico, confundiéndolo con un verdadero licor, trató de ingerirlo, pero el avión surcaba los cielos de forma irregular y casi peligrosa, por lo que el líquido se suspendía en el aire, Elizabeth asustada abrazaba el asiento del capitán tratando de aferrarse y no salir disparada.
Haddock seguía en su intento de beber el alcohol, pero Milú intervino en ese intento, sin embargo, no lo ingirió todo de un momento; el avión descendió nuevamente y el líquido ahora fue ingerido por el capitán, Tintin y Elizabeth ignoraban este suceso, por lo que el reportero indicó una cosa más.
- ¡Capitán necesito que me dé ese frasco con alcohol etílico, creo que nos podría brindar unos kilómetros más! -
Haddock sabiendo que el frasco estaba ya vacío, continúo de forma ingeniosa el plan de Tintin: poniéndose un paracaídas salió de la nave y una fuerte ventisca lo empujo a lo que parecía el vacío, Elizabeth alarmo a Tintin y ambos preocupados por el capitán gritaban su nombre, por fortuna el capitán estaba a salvo y el plan en marcha.
Haddock se trepó en la parte delantera de aquel avión, chocó su palma contra su pecho y soltó un aire (eructo) potente, tanto así, que la misma aeronave se elevó bruscamente; solo que ocurría otro inconveniente, Tintin no podía observar el camino por delante, el cuerpo del capitán lo obstaculizaba y fue cuando Haddock brindó instrucciones al muchacho.
Elizabeth aún más asustada sintió que si vida acababa ahí, ¡¿Pero qué clase de aterrizaje es este?! , Tintin procuraba seguir las instrucciones del capitán, pero todo fue en vano, viendo el peligro que ocurría los dos hombres ya sin atar saltaron por la puerta del mismo, Elizabeth como pudo se sentó en el asiento de Haddock aferrándose al joven lo más que pudiese, Tintin sintió las pequeñas manos de la joven y las tomó con fuerza, sin ademan de hacer algo más, Tintin tomó a Milú y a Elizabeth, para salvaguardarlos ante el terrible impacto.
Finalmente, el hidroavión aterrizó de forma escabrosa, dejando detrás una serie de materiales y partes del mismo, Haddock había cayo en la caliente arena, aun con el paracaídas puesto vio que los chicos estaban inconscientes y delante de ellos las peligrosas hélices giraban apresuradamente, Haddock se aproximó hacia ellos salvando a Tintin, seguido por Elizabeth, Milú ladraba como si quisiera despertarlos, cosa que funcionó.
- ¿Qué pasó? - dijo Elizabeth tratando de pararse entre la espesa y sofocante arena.
-Parece que estamos en medio de un gran desierto…
