"Menudo día, nunca me hubiera esperado hacer de cupido con esos dos." Jack se sentó en su mesa y ojeó los papales que tenía delante, sin prestarle atención. "Merlin es un encanto, si Arthur no le quiere, creo que es un estúpido."
Al no recibir respuesta de Ianto, levantó la mirada con curiosidad. Lo encontró apoyado en la puerta, con la mirada puesta en el suelo y una expresión nerviosa. Ni siquiera le había escuchado. Jack se comportaba con normalidad después de haber besado a aquel muchacho; siempre se comportaba de una forma completamente normal cuando se iba por las noches, cuando lo dejaba sólo en la cama creyendo que Ianto no se había enterado. Pero el joven agente ya no podía más.
"Ianto ¿estás bien? Pareces preocupado."
"Si lo parezco será porque lo estoy."
Jack se acercó a él e intentó rodear su cintura con las manos, pero Ianto se apartó, en esa ocasión no se lo iba a poner tan sencillo como un par de carantoñas para que todo volviera a la normalidad. Ahora que, de alguna forma, Jack había aceptado un tipo de relación parecida a ser su novio, Ianto no quería volver al paso anterior.
"Vamos dime que te pasa, ¿Qué bicho te ha picado?"
"Jack, por favor, deja de hacerte el sorprendido." Ianto salió de la oficina y recorrió la plataforma que dividía por lo alto toda la base. Al mirar abajo vio a Merlin dormido en el mismo sofá y una punzada de dolor se apoderó de su corazón.
Se detuvo en seco, la mirada fija en el muchacho, preguntándose que tendría para que Jack se sintiera atraído por él y por un momento, una pesadilla cruzó por su cabeza ¿y si aquel beso, no era más que el principio de una relación muy similar a la que había comenzado con él? ¿y si Jack se había cansado de él y quería estar con alguien nuevo, más joven, más inocente que él?
Su manos se agarrotaron sobre la barandilla y sintió que todo a su alrededor daba vueltas. Nunca había pensado en la posibilidad de perder a Jack, de que le capitán encontrara a otra persona mejor que él o que al menos le interesara más que Ianto.
"Ianto, vamos ¿Qué pasa?"
"Te he visto, he visto como besabas a Merlin. No has esperado mucho para saltar sobre él. Por favor, no es más que niño y ya estás detrás de él. ¿Es que no has visto como mira a Arthur? Está enamorado de él y tu intentas meterte en medio."
La risa de Jack hizo que Ianto dejara de hablar, el muchacho se dio le vuelta, tenía ganas de pegarle, por tratarle así, como si fuera un pedazo de basura que pudiera tirar en cualquier momento.
Dio un paso hacia él, pero automáticamente se dio la vuelta, intentando no escuchar a Jack que no dejaba de llamarle.
"Me has visto besándole, vale, pero a lo mejor no has visto toda la historia, a lo mejor te has dejado algo y teniendo en cuenta mi historial, a lo mejor has deducido algo demasiado rápido."
"¿Demasiado rápido? ¿Qué es lo que he deducido demasiado rápido si te voy besándole? Eso sólo significa una cosa y sinceramente, no soy tan liberal como piensas y me gusta compartir al hombre que me gusta con un muchacho venido del futuro y que por cierto se le da bastante mal besar."
"¿Tanto te has fijado?" Dijo Jack con una amplia sonrisa.
Ianto gruño, no podía creer como era posible que Jack siempre estuviera de buen humor, incluso cuando alguien el estaba echando la bronca. Por eso no dijo nada y continuó caminando, mientras miraba continuamente al muchacho, preguntándose, que tenía un muchacho sin experiencia que no tuviera él.
Entonces se dio cuenta, como si de una visión en su mente se hubiera tratado, se dio la vuelta y al darse cuenta que Jack estaba tras él, evitó que le tocara antes de hablar.
"Eso es lo que quieres ¿verdad? Quieres chicos sin experiencia, para descubrirnos las maravillas que puede ofrecernos estar con Jack Harkness. Pues lo siento Jack, pero yo no quiero seguir con esto, porque por si no te has dado cuenta todavía, yo te quiero y eso no incluye, darle clases al muchacho sobre como…"
"¿Te podrías callar un momento?"
Jack lo empujó contra la pared, o aprisionó entre sus brazos y esperó a que Ianto dejara de hacer fuerza para intentar liberarse, antes de aflojar. Lo miró a los ojos y sujetó su rostro para evitar que dejara de mirarle a los ojos.
"Al menos podrías dejar que te aclarara lo que has visto. Aunque gracias, al menos ya se que eres un chico celoso y que no te gusta compartirme con nadie más. Eso me gusta."
"Jack por favor…"
"Muy bien, muy bien, te lo contaré todo, primero quiero que me digas que diferencias encuentras."
"¿Diferencias? Jack de que estás hablando."
"De las diferencias que encuentras entre el beso que viste que le di a Merlin y la forma en la que te beso a ti." Jack arropó el cuerpo de Ianto entre sus dos brazos y de nuevo lo apretó con fuerza, por mucho que lo hubiera intentado, más se hubiera liberado.
Sin decir nada más, le besó apasionadamente, hasta que el muchacho abrió la boca y permitió que Jack penetrara en él. Suspiró, Jack siempre conseguía hacerle suspirar, tan sólo era necesario un beso del capitán, para que Ianto lo olvidara todo y tan sólo sintiera el cuerpo de Jack contra él.
"¿Y bien? Ahora dime, ¿crees que le besé a él de la misma forma?" Ianto tan sólo negó con la cabeza, mientras Jack le cogía la mano y tiraba de él para llevarlo de vuelta a la oficina, para explicara lo que realmente había ocurrido con el muchacho.
- o -
Merlin no podía pegar ojo, no podía quitarse de la cabeza lo que le había dicho el capitán y sobretodo lo que él mismo había dicho. Nunca había sido un secreto para él lo que sentía por Arthur, pero nunca se había atrevido a decirlo en voz alta hasta ese día.
Si, estaba enamorado del príncipe, como nunca lo había estado por nadie. En realidad, nunca se había enamorado y mucho menos había sentido nada parecido por un hombre, sobretodo porque en cuanto alguien se enterara en el mundo del que ellos venían, al menos él sería hombre muerto.
Pero no lo podía evitar, no podía dejar de pensar en Arthur, en su sonrisa cuando se metía con él, en la forma de despertarse como un gato desperezándose poco a poco, excepto cuando Merlin le abría las cortinas de su habitación de golpe y entonces recibía un almohadazo en la cara. No podía olvidar cada vez que Arthur estaba preocupado y le contaba que era lo que le rondaba por la cabeza o las veces en las que habían estado solos en algún bosque, hablando como si fueran realmente dos buenos amigos.
Todo estaba en su mente, cada momento, cada palabra, cada gesto, todo estaba allí, con él, en su mente, en sus recuerdos y por más que intentaba dejarlo a un lado y pensar que no se trataba más que de un inmenso respeto por el príncipe, siempre aparecía una vocecilla en su mente diciéndole que se estaba mintiendo.
Así que, demasiado confundido como para poder dormir, Merlin decidió ir a la habitación de Arthur. Hacía horas que no lo había visto, pues le habían dicho que estaba durmiendo, pero necesitaba estar con él, verle al menos y saber que se iba a recuperar.
Sin embargo, cuando llegó allí, Arthur ya estaba despierto y le miró, estaba muy pálido, había perdido demasiada sangre y tardaría en recuperarse, pero al menos estaba vivo y eso era más de lo que Merlin podía haber esperado al llegar.
"Tienes mala cara. ¿Va todo bien?"
"Todos me habéis preguntando lo mismo. ¿Tanto se me nota?" Arthur sonrió y se preguntó porque su amigo estaba tan nervioso y sobretodo, porque no se había separado todavía de la puerta.
"¿Te vas a quedar ahí todo el día? Ese sofá parece bastante cómodo y me gustaría tener a alguien con quien hablar, alguien al que conozca de más de dos horas. "
"¿Quieres hablar? Claro." Con paso dubitativo, Merlin anduvo por la habitación sin acercarse a la cama, de alguna forma, tenía miedo de estar demasiado cerca de su amigo. Tal y como había soñado unas horas antes, tenía miedo de quemarse.
"¿Se puede saber que te pasa? Mira, esto es una completa locura, no se quien es tipo que intentó matarnos, ni donde estamos, tampoco se quien es hombre que nos salvó, pero al menos estamos vivos, así que alegra esa cara, que parece que estés en un velatorio."
"Lo siento, es que estoy preocupado. ¿Y si no podemos volver a casa?" Ni siquiera había pensado en eso hasta ese preciso instante, pero Merlin se dio cuenta que también merecía la pena preocuparse por ello.
"Encontraremos la forma, siempre lo hacemos. Pero algo me dice que hay algo más que te preocupa. ¿Es por mi? Si me ocurre algo, si por la herida…"
"No, tu estás bien. No es eso." Se sentó en el sofá, lo más lejos que pudo de Arthur.
¿Cómo podía el príncipe mirarle de esa forma? ¿No se daba cuenta lo que esos ojos azules, provocaban en él o sus manos, que no podía dejar de mirar y con las que ya había soñado más de una vez tocándole… Estaba a punto de volverse loco si no dejaba de pensar de esa forma. Seguramente fue un gesto inconsciente, pero Arthur se mordió el labio, ante lo cual Merlin sintió que el rubor de sus mejillas se había tremendamente intenso.
"Merlin."
¿Por qué tenía que usar ese tono de voz? Era lo más sexy que Merlin hubiera escuchado en su vida. Todo en Arthur era sexy, su boca, que en sus sueños siempre le besaba, sus manos, agarrando la sábana con fuerza, por el dolor, al intentar moverse y que deseaba que le tocaran a él y el resto de su cuerpo que tantas veces había visto en toda su gloria.
¿Realmente acababa de pensar eso? Tal vez hablar con Jack y decir en voz alta lo que realmente sentía por Arthur era lo que necesitaba para darse cuenta que estaba total y profundamente enamorado de él.
Sin poder evitarlo, se cubrió el rostro y respiró con fuerza y se armó de valor, tal vez Jack tuviera razón después de todo y no estuviera tan loco al pensar que Arthur también sentía algo por él aunque no se atrevía a expresarlo.
"Merlin ¿estás bien? Estás empezando a asustarme."
Merlin se levantó y sin decir nada, aunque su paso no era el más seguro del mundo, pero con la seguridad de que lo peor que podía pasar era que Arthur le diera un puñetazo, se sentó a su lado en la cama.
"Creo que necesito decirte algo."
"Muy bien, al menos tendremos algo en lo que pasar el rato." Arthur sonrió, pero Merlin mantuvo su semblante serio. "Mira se que no soy el mejor amigo posible para ti, teniendo cuenta que soy el príncipe pero ya sabes que me puedes contar todo lo que quieras, porque…"
Arthur no pudo terminar la frase, pues antes de hacerlo, pues la mano de Merlin sobre su barbilla, tal y como Jack le había enseñado le dejó sin habla.
"Puedes matarme por esto después si quieres, pero es algo que necesito hacer desde hace mucho tiempo."
Sin decir una palabra y tras pasar unos segundos en los que sus miradas se encontraron, como si no hubiera nada más a su alrededor, Arthur se encontró con los labios de Merlin sobre los suyos. El joven mago cerró los ojos, no quería ver la expresión de su amigo, no quería ver lo disgustado que estaba, tan sólo quería disfrutar de ese momento, durante los pocos segundos que durara.
