He regresado después de semanas de no escribir y dejenme decirles que esta trama va para largo, incluso creo que me tardaré alrededor de cinco meses terminar esta historia, pero mientras eso ocurre aquí les tengo este nuevo capítulo, espero que disfruten leerlo cómo yo al escribirlo.

Sin más preámbulos, comencemos.


Capítulo 5: Heridas

Sihuca era muy ágil y veloz, incluso comparándose con Mantis, tenía un estilo bastante peculiar de wu shu, se asimilaba con el del tigre en ocasiones, pero también variaba demasiado del estilo chino.

En unas semanas había aprendido un poco de cada uno de los estilos de los cuatro furiosos, era un prodigio a la forma de ver de los demás, pero Shifu todavía dudaba de que ese fuera su potencial.

—Muy bien estudiantes, pueden descansar —hicieron el saludo del sol y la luna —, señor Sihuca debo decir que ha progresado mucho desde que llegó, lo felicito por eso.

—Gracias maestro Shifu, es un honor que me diga eso —se reverenció agradecido por el comentario.

Bajaron al pueblo, todos los aldeanos les saludaban de forma amigable, últimamente iban con frecuencia al restaurante, ya que ningún sirviente del Palacio tenía un gran sazón como el señor Ping.

Sihuca se quedó observando un puesto de figuras de acción, eran los cuatro y el maestro Shifu, pero estaba la figura de una gran tortuga, su curiosidad despertó, se acercó al puesto para apreciar mejor.

—¿Quién es él? —preguntó al dueño del puesto, un cerdo que vestía un shen-i de color azul rey con líneas doradas en las mangas.

—Es el maestro Oogway, creador del wu shu y uno de los grandes héroes que China tuvo, fue un maestro excepcional —explicó esperando que le comprara el juguete.

—¿Qué le pasó? —el cerdo se extrañó por la información que el "leopardo" parecía no conocer.

—Murió hace dos años según lo informaron los Cinco Furiosos y el Guerrero Dragón.

—Me la llevaré.

—Perfecto, son diez yuans —Sihuca sacó de su bolsillo las monedas y se las entregó agarrando la figura de acción.

Los furiosos lo miraban algo confundidos, les recordaba un poco a Po por su afición a comprar juguetes de sus héroes favoritos.

—Y yo creí que Po era el único que compraba esas cosas —comentó Mantis riendo un poco.

—¿Quién?

—Po, nuestro compañero —aclaró Mono.

—A sí, el panda —Víbora arrugó el entrecejo extrañada, algo estaba mal, y lo descubriría tarde o temprano.

1

Po seguía analizando la pintura, algo quería decir, pero lo más raro era que pareciera ser a él, darle un mensaje, ¿pero qué era?, no había podido preguntarle al señor Kai, estaba muy ocupado en el campo para interrumpirlo por una duda tan minúscula como esa.

—Po no te desesperes, lo descubrirás tarde o temprano —mencionó Tigresa a sus espaldas, el volteó a mirarla, tenía razón, pero por alguna razón esa duda no dejaba de torturarlo, perecía que los espíritus le decían que descubriera su significado.

—Está bien, lo analizaré más tarde, por ahora debo seguir investigando sobre los bandidos que cortaron las rutas de comercio, pero sigo sin encontrar señales, ni siquiera una pequeña —se levantó del suelo y abrió la puerta para salir de ahí —, nos vemos más tarde cariño.

Caminó de nuevo por todo el pueblo, de vez en cuando se detenía a mirar el gran paisaje a su alrededor, las fachadas de las casas, y uno que otro niño que jugaba. Llegó hasta el centro del pueblo, dónde estaba la estatua de Wing Chun, pero ahora era un día diferente. El atardecer hacia acto de presencia, los tonos azules claros eran suplantados por los tonos naranjas rojizos del ocaso.

Una pantera y un lobo tocaban unos extraños instrumentos de cuerda y percusión, vestían unos Qi Zheng* negros, un zorro rojo; vestía un pantalón amarillo con rayas negras a los costados y una faja de color azul marino alrededor de la cintura amarrada a la derecha, bailaba al compás del ritmo que ellos ejecutaban; retrocedía un pie y luego el otro en diagonal con ambas piernas separadas, sin esperar nada dio una voltereta lateral, era un baile muy acrobático, algo en esos movimientos le resultaba familiar, pero no sabía bien que. Terminaron de tocar, él les dio veinte yuans en apoyo.

—Gracias señor —agradeció la pantera, Po sonrió feliz por ayudar.

Giró a su derecha para ver otras cosas, pero vio algo que lo sorprendió un poco, Rong estaba besando un león que parecía venir de la India por su vestimenta, nunca se hubiera imaginado que ella tuviera pareja, ella estaba dándole la espalda a él, de pronto el león abrió los ojos mirándolo, se separó de ella y se acercó a él, Po apena le llegaba al cuello.

—¿Qué tanto miras curiosito? —preguntó de forma brusca.

—Nada, solo me pareció curioso que Rong tuviera pareja —dijo con simpleza.

—¿Por qué?, ¿acaso te gusta? —parecía que estaba comenzando a irritarse.

—Basta Farhan, no te alteres amor —habló Rong tratando de calmar la situación, Po logró observar justo detrás de ellos a Dishi.

—Si me disculpan —y se retiró de ahí con rumbo a donde se encontraba Dishi.

—Ya habíamos hablado de esto Farhan, ¿por qué rayos te pones así? —dijo Rong molesta por su actitud.

—Perdóname, pero temo perderte, eres lo mejor que me ha pasado —le besó los labios mientras ella sonreía de forma soñadora.

2

De nuevo estaba en el bosque, justo como el primer día que lo conoció, empezaba a hartarse por estar reuniéndose ahí cada vez que él aparecía. Dishi estaba sobre la rama de uno de los árboles más grandes, recargado sobre el imponente tronco, su pierna derecha se balanceaba en el aire mientras miraba hacia el oeste.

—¿Qué te pasa? —preguntó al ver su extraña actitud, Dishi volteó a verlo con un poco de indiferencia —, ¿cuánto tiempo llevabas vigilándolos?

—Lo suficiente —dijo cortante.

—Está bien que hiciste esa promesa, pero eso es acoso, ¿no crees? —quiso ser racional con la situación.

—No, él trama algo, no me da buena espina, ella puede salir herida —mencionó intrigándolo un poco.

—Pero porque te preocupas demasiado, está bien que la protejas, pero ella es libre de tomar sus decisiones —Dishi bajó de la rama y cayó justo frente a él.

—Te voy hacer una pregunta.

—Dime.

—Alguna vez has amado a alguien con todo tu ser, tanto que después de que ella te obliga a olvidarla no puedes sacarla de tu cabeza —Po sintió un golpe en lo más profundo de él, le recordaba lo que Tigresa hizo en un principio aquella noche que le declaró su amor.

—¿Está enamorado de ella? —preguntó incrédulo.

—Creo que eso ya te lo respondí —Po sonrió, le daba un poco de pena su situación.

—Nunca pensaste en decírselo —él negó con la cabeza.

—No tiene caso, ella jamás me correspondería.

—No estés tan seguro de eso, a veces el destino te da una sorpresa.

—¿Cómo tú con la maestra Tigresa? —Po tosió de forma brusca, sonrojándose un poco.

—¡No!, ella y yo solo somos amigos… —tartamudeaba, no podía salir de esta.

—Por favor, los he visto caminar juntos por las calles, de vez en cuando más apegados de lo normal, cualquiera se daría cuenta de que ustedes son pareja, pero parece ser que no son tan listos o perspicaces para notarlo —Po se tocó la frente apenado, tendrían que ser más cuidadoso.

—Tendré que solucionar ese problema, nadie debe saber que ella y yo somos pareja, la ley lo prohíbe —Dishi asintió, él también estaba enterado de esa problemática.

—De todas formas hay algo que descubrí —Po se interesó en esa mención.

—¿Qué?

—Parece ser que los puentes que conducían al poblado fueron destruidos, y por lo que note en las marcas fue hace dos meses.

—¿Pero quién haría algo así?

—Lo peor de todo es que el alcalde nunca investigó eso, ni siquiera parece interesarle el poco alimento que hay —Po arrugó el entrecejo pensativo —, seguiré investigando hasta dar con las respuestas.

—Bien, hasta luego Dishi y suerte con Rong —Dishi asintió.

—Y tú con Tigresa —y Po se retiró de ahí para regresar al Valle para informarle a Tigresa lo ocurrido.

Dishi exhaló molesto, no le dolía el hecho de que ella estuviera con él, sino el hecho de que el león no parecía tener buenas intenciones, pero lo descubriría después.

De sus ojos brotaban lágrimas, el con las yemas de sus dedos las limpiaba, le destrozaba verla así, era una tortura.

—Por favor escúchame —pedía, ya era mucha mala suerte para él.

—No sé si pueda hacerlo —tragó grueso, algo dentro de él se rompió —, no hay pruebas de lo que afirmas, quizás los ciudadanos tengan razón y si lo mataste.

—¿Tú me creerías capaz de hacerlo?

—No sé en qué creer ahora —se separó de él —, no quiero volver a verte, por favor lárgate y no me hagas más daño —cerró los ojos en un intento de evitar el sufrimiento.

—Está bien, pero quiero que sepas que yo no romperé mi promesa —ella le dio la espalda, no deseaba sufrir, él se fue de ahí huyendo del Valle "para siempre".

3

No dejaban de burlarse de él, llevaban más de una hora haciéndolo, la situación era risible, incluso su jefe lo haría si le contaran la situación.

—¡Ya pueden callarse! —gruñó molesto, estaba harto de los chistes.

—Sibak debes aceptar que te viste como un niño que le quieren quitar su juguete —dijo la pantera sobándose el vientre.

—No me interesa, mientras no haya conseguido lo que quiero de Rong no dejaré que nadie me la quite.

—Bueno Farhan nos disculpamos —dijo Lateef burlándose por el nombre hindú que se puso para pasar desapercibido con la hembra.

—Hijos de puta —se retiró de ahí para ir por un trago a su habitación.

4

Salió de las habitaciones, dirigiéndose con cuidado al Durazno de la Sabiduría Celestial, debía entregar el pergamino, esperaba pacientemente al mensajero, la luna iluminaba todo el Valle y sus alrededores, era bello.

—Hola —dijo una voz femenina justo arriba de él.

—Hola Víbora —se escondió el pergamino tras su espalda, ella bajo de la rama y se acercó a él.

—¿Qué es lo que traes atrás de la espalda? —Sihuca comenzó a sudar, estaba acercándose peligrosamente a él, debía hacer algo y rápido, sin pensarlo dos veces unió sus labios con los de ella tomándola por sorpresa, el mensajero llegó y de forma imperceptible tomó el mensaje y se retiró de ahí.

Sihuca cortó el beso, estaba agitado, y Víbora sonreía un poco sonrojada.

—Entonces era eso —se retiró de ahí feliz, mientras Sihuca negaba con la cabeza molesto por lo que hizo.


*Es el nombre que se le da al uniforme de Wu shu.

Espero que les haya gustado, los invito a dejar sus reviews que me alientan a seguir escribiendo... los invito a que lean mis otras historias entre ellas: "Civilizaciones Milenarias", "Guerra", entre otras y dejen sus comentarios. Tengo planeado hacer una historia de Kung Fu Panda pero humanizada, tarde o temprano publicaré el primer capítulo, pero es un adelanto... nos vemos hasta el próximo capítulo, se despide su amigo y escritor:

CARPINTERO IMPERIAL