Nada de esto es mio xDxD
Los chicos al volver del ministerio y de hablar con Charlie sobre las clases para ser aurores tuvieron que recoger todo el estropicio que habían liado con los fuegos artificiales de George. Molly los había obligado a limpiar sin magia para que escarmentaran y no lo volvieran a hacer.
Jope, tengo un hambre, quiero cenar ya – bufaba Ron en el jardín.
Si no queda nada, además no lo hemos buscado, si no hubiéramos explotado los cohetes ahora no estaríamos recogiendo todo esto – intentaba tranquilizarlo Harry.
Hermione y Ginny miraban desde la ventana a los chicos limpiando a la vez que se reían de verlos tan ajetreados. Luna y Neville ya se habían ido a casa, esta noche preferían cenar allí.
Mira, Ron cada vez está más cabreado, es genial verlo así – reía Hermione.
Eres muy cruel, pobrecillos
Molly entraba a la salita donde se encontraban las chicas, muy nerviosa y andando de un lugar para otro.
¿Pasa algo mamá? - preguntó Ginny mirando a su madre muy extrañada.
Pues, que me ha llegado una lechuza de tu hermano Bill que tenemos que acoger a unos extraños amigos del ministro.
Que raro ¿no?, a mi eso no me gusta, es decir, una vez acabada la guerra no creo que sean malos, pero aún así es muy extraño – habló Hermione como en sus mejores años de Hogwarts.
Lo sé Hermione, lo sé, pero siento que algo va a pasar con estas personas – comentaba Molly muy preocupada – parece que estos dos ya han terminado.
¿Y cuando vienen mama?
Pues esta noche mismo me ha dicho Bill.
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Mientras tres hombres ya sin ropa de camuflaje pero con un potente hechizo de metamorfosis caminaban rumbo a La Madriguera. Se habían aparecido en un especie de lago bastante asqueroso. Sirius había reído bastante de la anécdota, sobre todo cuando vió como Remus estaba totalmente cubierto de barro verdoso. James por su parte seguía serio. La experiencia de la tarde había sido demasiado para él, y pensar que le volvería a ver de nuevo hacía que se le formase un nudo en la boca del estomago difícil de digerir.
Mira, debe ser aquí, ya llegamos – habló Remus con voz gloriosa.
Y menos mal, porque necesitas un buen lavado – decía Sirius mientras reía con ganas.
Se acercaron a la puerta y llamaron esperando que abriera.
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Hermione se encaminaba con paso decidido a la puerta, quien sera ahora, pensaba. Como sean Harry y Ron que se aburren se van a enterar. No espera, lo mismo son los invitados de Molly. Cogió el pomo de la puerta, lo giró y abrió.
Dios mio, pero ¿que les ha ocurrido? - preguntó atónita mirando exactamente a Remus.
Mejor no preguntes – le contestó éste.
Si es la loca de esta mañana pensaba Sirius, pues si, la que nos ha caído, con las malas pulgas que se traía. A nosotros con el cambio no nos debe de conocer.
Harry se aproximaba por el pasillo hacia el vestíbulo cuando vió a Hermione ahí parada con la puerta abierta. Se acercó a ella y cuando vio a esos tres ahí parados no se le ocurrió nada mejor que decir.
Hermione, sabes que es malo invitar a trols que se han caído al barro.
La chica se giró y le miro con los ojos desorbitados, empezó a ponerse colorada de la risa y exploto, no pudo mas y empezó a reír como nunca.
Mientras los tres hombres miraban la escena con cara de perplejos, menos Temus que empezaba a avergonzarse verdaderamente. Pero se dieron cuenta de nuevo de quien era el chico. James comenzo de nuevo a hiperventilar y tuvo que hacer sobre esfuerzos para no decaer.
En ese momento llegó la señora Weasleys toda apurada, dio la bienvenida a los tres hombres y los mandó al salón.
Pueden sentarse donde mejor les parezca – decía muy educadamente la mujer.
No se preocupe cualquier lugar esta bien – hablo Sirius mientas miraba por todo el lugar.
Bueno como quieran, pero es que con estos animalitos no tienen ni un lugar donde sentarse.
El salón estaba lleno de ropa, pelotas de quiddith y de ellos mismos claro, otra vez los hombres se fijaron en ellos. Ron estaba sentado en el extremo del sillón con Hermione al lado. Ésta parecía internar explicarle algo al pelirrojo que cada vez ponía la cara más rara. Ginny se encontraba sentada en el otro extremo del sofá mirando como Harry preparaba unos vasos de zumo de calabaza.
Los hombres se sentaron en unas sillas de enfrente, Remus parecía embobado mirándolos, tanto que no se dio cuenta de que pringó toda la silla y el suelo.
¿Y cómo os llamáis? - preguntó Ginny pareciendo llevar un doble sentido.
Pues... ehhh...yo... me llamo....
Las dos chicas se percataron de esto y no les hizo ninguna gracia, no sabíann decir sus nombres, aquí hay gato encerrado.
No sabéis como os llamáis – dijo Hermione frunciendo el ceño como solo ella sabe.
No... es que los nervios, nos traicionan – intentaba explicar Remus- mira yo me llamo.... David.
Y yo... Adrian – dijo James rápidamente para no parecer tan dubitativo.
Yo Gary – habló Sirius.
¿Perdone?, ha dicho usted ¿que es gay? - dijo Ron todo convencido poniendo cara de gracioso.
En ese mismo momento la cara de Sirius entorno entre el rojo y el banco o quizás incluso amarillo, James miraba de reojo a su amigo, eso había sido un golpe bajo para él, aunque ser gay no se nada malo pero siendo la mente de Sirius que otra cosa iba a ser, y Harry estampaba todo su zumo de calabaza en el pelo de Ginny y por todo el sillón.
Una situación muy cómica si no fuese porque entró Molly por la puerta y de ver su silla, suelo y sillón manchados. Y como no, colmó en gritos al cielo.
¡Que significa esto!
Nada mama – intentaba tranquilizarla Ginny mientras limpiaba su pelo mirando amenzadamente a Harry.
¿Y usted?, pero es que sumamente tonto o que le ocurre, pero vaya a limpiarse corriendo.
Remus se asusto tanto que se levanto inmediatamente y salió del saló si ni siquiera saber donde estaba el lavabo.
Bueno, cuando hayáis limpiado todo esto, cenaremos – decía Molly mirando a los chicos.
Parecía que iban a protestar por tener que limpiar lo que se hombre había ensuciado.
Sin protestar, y venga que pronto vendrán Arthur y los chicos.
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El cuartel de la órden del fénix se encontraba en absoluto silencio, los tres merodeadores seguían sin aparecer. Habrían muerto de verdad, pero no había ocurrido nada, no podía ser verdad.
¿Sabéis si Dulcedumbre vendrá hoy? - preguntó un Frank bastante cabizbajo.
Ni idea – le contestó su esposa.
Otro día gris en la órden, como muchos en aquellos años, pero no tener ninguna noticia de los tres hombres era aun peor, era como al principio de que se llevaran a Harry y a Neville, como cuando se llevaron a Teddy.
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Durante la cena James observaba a todos los miembros de la familia, parece ser que habían sido como una familia para Harry, porque Molly le trataba como uno más, hasta incluso le regañaba pero bien. El mayor de la mesa era Bill que traía consigo a su esposa Fleur, según lo que él escuchaba no vivían aquí. Luego estaba Percy, siempre actuaba muy allegado a su madre, eso le hacía daño, se acordaba de Lily, y de como se comportará Harry con ella. No quería que la hiciera daño pero si el muchacho no los recibía con buenos ojos ella se derrumbaría. Y ya estaban los pequeños, Ron y Ginny. Él el mejor amigo de su hijo, se veía a leguas, parecía un gran chico y muy simpático. Ya por último la chica, Ginny. No sabía porque, o quizás si, miraba como Harry no le quitaba el ojo, como los dos se hacían señas y ojitos. Lo mismo eran novios, no quería ni pensarlo eso no era un punto a favor para ellos porque en realidad Harry ya tenía una vida hecha y quizás Lily y él ya no tenían espacio en la vida de su hijo.
Otro capítulo, espero que os vaya gustando, ya vereis la que tiene tramada Dumbledore, muchas gracias a los que dejan reviews y me agregan a favoritos. Por favor dejad vuestras opiniones que no cuesta nada. Un saludo y hasta otra.
