—no te resistas Kagome...
— ¿por qué no te callas? —susurré apretando mis piernas contra mi pecho.
—no es que sea aguafiestas... Pero deberías de acabar con esto...
—no puedo... No quieren...
—corrección... Él no quiere, tu si... Ese señor esta usándote...
Levanto mi mirada para verle y frunzo el ceño, él solo sonríe.
—cállate...
Lo escucho bufar y caminar hacia mí, se pone a mi lado y pasa su brazo por mi hombro.
—los sentimientos de él son temporarios, no te dijo que vio en ti, solo es algo temporal... Y cuando su 'amor' acabe, te botara como una basura y quedarás en la oscuridad, más de lo que estas, y en la tristeza... Lo mejor para ti es que acabes con esto y nadie sufrirá...
—al menos mis amigos sufrirán...
—por un momento... Después se olvidarán de ti como la poca cosa que creen que eres... No sientas sino tu corazón saldrá nuevamente lastimado...
— ¿quién eres?
—tu conciencia... Solo piénsalo querida...
Se levanta del suelo y empieza a alejarse de mí, me levanto del suelo.
—¡mis amigos son verdaderos!
—si fueran tus amigos... Ellos no te hubieran dejado sola, no te hubieran abandonado... Ya creo que la excusa de los demonios es mentira, solo querían irse para dejarte en la merced de la muerte... Solo... Piénsalo... Acaba con esto... Rápido... —las últimas palabras solo eran más que susurros.
Aprieto mis manos.
—no es cierto... No...
—entonces ella...— escucho una voz femenina en lo lejano.
—hump...
—por kami...
—Buen día Sesshomaru-sama —vuelvo a escuchar otra voz, pero más juvenil— ¿sucede algo? ¿Qué hace usted aquí?, oh, viene a visitar a Oka-san ¿cierto?
— ¿Rin me acompañas a traer un poco de agua?
—claro señora Kaede...
Pasos alejándose y después silencio.
—no hace falta que me vigilen, no intentaré matarme... Creo... Que estúpida, no puedo hablar... Nunca podré...
Algo había pasado afuera de la aldea que fueron a ver, dejándome sola. Doy un suspiro y me levanto del suelo, mi cuerpo se encontraba adolorido y muy cansado, estar recostada en la cama por mucho tiempo no era lo mío.
Mis dedos rozan la puerta y la abro, lentamente salgo y sin más empiezo a caminar hacia esa brisa fresca, había viento y suponía que era del lado del río.
Rápidamente me dirijo hacia ahí, costeando algunos árboles hasta que siento el ruido del agua meciéndose bruscamente.
— ¿una tormenta?
Me acerque a la orilla y doy una pequeña sonrisa al sentir las gotas que me salpicaban, minutos después siento algo húmedo pasar por mi mejilla, acerco mi mano y algo frío chocó contra mi mano.
— ¿acaso está lloviendo? No recuerdo la última vez que sentí la lluvia... No recuerdo la última vez que la vi con mis propios ojos...
Ladeo mi rostro a un lado y las gotas frías se volvieron más fuertes contra mi piel, cierro mis párpados y levanto mi rostro hacia el cielo.
Lentamente me tiro hacia atrás, recostándome en el pasto húmedo.
—con esto de seguro estaré resfriada... Qué más da...
Estiro mis brazos a mis lados y doy un largo suspiro.
—quiero ser uno con la naturaleza...
—si acabas con esto puedes serlo...
Me levanto de golpe y después me relajo al saber que esa voz molesta venía de mi mente.
—dios, ¿cuándo te vas a callar?
—cuando tu dejes de pensar... No puedo decir "cuando tu dejes de hablar" ¿cierto?
—solo déjame sola... En la primera te hice caso y casi cumplo con tu deseo, solo que no se efectuó...
—por ese youkai manipulador... —no le dije nada y solo volví a recostarme en el suelo —bien, bien, captó lo que quieres... Sufrirás Kagome... Más de lo que creerás... Los hombres pueden ser muy mentirosos...
— ¿y tú que eres?
—tu conciencia, no soy un hombre...
—moriré cuando el destino quiera...
—está bien has lo que quieras...
Después solo inundo el silencio en mi cabeza. Un estornudo se escapada de mi boca y con una mueca me levanto del suelo.
"pero no me rendiré Kagome, haré que te mates de un modo u otro"
Ante esas palabras siento un dolor terrible en mi cabeza, caigo de rodillas y mi respiración se vuelve agitada.
—increíble, este tipo es un bastardo... Dios mi cabeza va a explotar...
—Kagome...
Una voz me saca de mis pensamientos. El dolor desaparece al sentir como unas manos apretaban levemente mi hombro.
—otra persona a la que no quería ver... Sí que últimamente ando de mala suerte...
—eres una tonta...
Sus manos toman mis brazos levantándome del suelo.
—estamos en el mismo bando...
Siento como me empieza a jalar hacia algún lugar, que deduzco que sería la cabaña de la anciana Kaede. Doy un suspiro.
—No me iba a ma... —quedo callada al saber que él no me escucharía pronunciar esas palabras.
Los ojos me arden y puedo sentir la calidez de mis lágrimas mezclándose con las gotas de lluvia.
—Sesshomaru eres un tonto... ¿No ves que ahora no sólo soy ciega, sino, que también muda? ¿No ves que ya no puedo sentir sus presencias? ¿No ves que esto me está matando lentamente? ¿No ves que esas voces me están llevando por un camino sin salida?, no claro que no lo ves Sesshomaru, claro que no... Tu estas ensimismado en descubrir que es lo que sientes por mi...
Doy un suspiro ante mis pensamientos.
— ¿qué más daba? Él no quiere hacerme caso después de todo... Solo debo tener cuidado con ese tipo que quiere matarme... No me creo que sea mi conciencia... —me río internamente al pensar en eso— me gustaría leer mentes al menos... Saber qué piensa de mí, saber que piensan mis amigos de lo que me pasa... ¿Sesshomaru le contará que me iba a matar? ¿O lo dirá la anciana Kaede?
Siento que piso algo pegajoso y sin poder evitarlo caigo de rodillas al suelo.
—eso sí dolió...
Aprieto mis labios y me levanto del suelo con la ayuda del youkai. Siento un gruñido al lado mío.
— ¿ahora qué le pasa?
—estas embarrada... —lo escudo decir.
—bien eso ya lo esperaba, está lloviendo y ya se me hacía extraño que no me haya manchado con barro...
Lo escucho suspirar.
—pero me debo acostumbrar, es algo normal que te metas en problemas...
—ah... Bien no lo niego...
Una pequeña risa se escapa de mí.
—qué bueno que te diviertes —pude sentir un poco de sarcasmo, otra risa se escapa.
Siento algo cálido en mi cabeza, y después una pequeña sacudida. Aprieto el kimono que tenía puesto.
—me gusta la lluvia... Es como si los pensamientos fluyen y se ordenan... —los movimientos se detienen pero la mano sigue sobre mi cabeza, vuelvo a apretar más la tela de mi vestimenta —no quiero... No quiero morirme... No ahora, no es el momento... Mi muerte llegará más pronto, lo sé, lo presiento... Pero no puedo llamarla, no... O él ganará... No puedo dejar que él gane... No puedo... Yo, Kagome Higurashi peleará por mantenerse viva, no me dejaré perder frente a Él... No, nunca... Él miente, todas sus palabras son mentiras para que yo las crea, pero lo último que dijo, sé que en eso no miente... Es lo único que me dijo sin mentir... —me río interiormente ante mis pensamientos —derrote a Naraku, derrotare a éste tipo... Lo prometo... No dejare que mis amigos sufran...
Doy un paso hacia el frente y mi cabeza se apoya en su pecho.
—lo siento...
Siento como empieza a acariciar mi cabello y después enredo sus dedos en mi pelo mojado. Cierro mis párpados y mis sentidos se apagan con la lluvia, solo podía sentir su latir acompasado. Ese momento se sentía tan tranquilo que ni esos malos pensamientos podrían arruinarlo.
—lo siento Sesshomaru por mentirte, trataré... Tratare de no volver a hacerlo... Te mostraré de lo que soy capaz...
No sé cuánto tiempo estuvimos así pero me sobresalte al sentir cerca una explosión, se trataba de un rayo que había caído muy cerca de nosotros.
Aprieto mis labios al recordar los mortales que son, abro los ojos sorprendida al sentir como mis pies dejaban el suelo. Unos brazos rodean mi espalda y mis piernas, para después sentir las gotas de lluvia golpear contra mi rostro.
—será mejor irnos ante que empeore todo...
No dije nada y volví apoyar mi cabeza contra su pecho. La lluvia nos acompañó en todo el trayecto.
—al parecer estas decidida a vivir... A enfrentarme...
—sí, no voy decaer por tus palabras...
—bien, bien, bien... Eso veremos querida... Veremos cuan fuerte eres... Veremos si sobrevives...
—sobreviviré...
—bueno... Será mejor que vuelvas a tu mundo... Pero recuerda... Yo siempre estaré a tu lado, sabré si harás un plan... Así que, querida no pienses tanto si quieres derrotarme... También tienes razón... No soy tu conciencia, soy alguien que te quiere muerta, y si yo no puedo matarte lo harás tu sola y yo, te obligare a hacerlo... Puede que... Matando a esas personas que amas tanto... A tu madre, tu hermano, tu abuelo, tu pretendiente y tus amigos de esta época y de la otra, hasta a tu gato mataré... Buena suerte querida...
Continuara.
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Espero que les haya gustado y nos vemos muy pronto. Saludos.
MARIAANGELZ
